Un chiste

consolador

Llego a un ” sex shop” una joven ninfomana preguntando por consoladores.

Disculpe, ¿venden aqui consoladores?. ¡Pues claro!, ¿ve aquella pared?, pues son todos los modelos que manejamos. -Gracias voy a mirar un rato.

Despues de unos minutos observando toda la variedad, se acerca al dependiente y le dice:  Fijese que me gusto mucho aquel rojo de la izquierda……

Mire señorita, le dijo, los modelos son los que estan a la derecha del extinguidor…………………

A proposito del PAN en Guanajuato

¡Que chingue el PAN!
¡Que chingue el PAN!

En el estado de Guanajuato, asi como en otros 17 estados panistas y priistas, las mujeres no deben abortar, so pena de carcel, no importa si el feto, del tamaño de un frijol, es el producto de una violacion. La unica razon que se me ocurre, es que quieren perpetuar su propia raza retrograda, cuantos mas abortos, menos panistas. La semana pasada retiraron de todas las farmacias del estado las famosas pastillas del dia despues, alegaron que estaban en mal estado. Las empresas farmaceuticas, que no son santas de mi devocion, desmitieron esta aseveracion y comentaron que les prohibieron resurtir el producto. A los homosexuales los traen jodidos, en muchos municipios han prohibido las minifaldas a las trabajadoras del estado. ¿Que sigue?…..la castracion en masa, la ablacion del clitoris, los cinturones de castidad……

¡Ah que panistas!,¡ son mas cerrados que el coño de una muñeca!.

A continuacion, un texto de mis filosofos favoritos, a proposito de los idiotas panistas.

La religion y el sexo

La actitud de la religión cristiana ante el sexo es tan morbosa y antinatural que sólo puede comprenderse si la relacionamos con la enfermedad que atacó el mundo civilizado cuando decayó el Imperio Romano. A veces se oye comentar que el cristianismo ha mejorado la condición de las mujeres; está es una de las tergiversaciones de la historia más groseras que puedan hacerse. En una sociedad que considera de la máxima importancia que las mujeres sigan a rajatabla un código moral muy estricto, es muy difícil que puedan disfrutar de una posición tolerable. Los sacerdotes han considerado siempre a la mujer como la tentadora, la inspiradora de deseos impuros.

La enseñanza tradicional de la Iglesia ha sido y sigue siendo que la castidad es lo mejor, aunque para quienes esto les resulte imposible dejan la posibilidad del matrimonio, porque “más vale casarse que abrasarse”, como brutalmente afirma San Pablo. Haciendo indisoluble el matrimonio e imposibilitando todo conocimiento del Ars Amandi, la Iglesia logró que la única forma de sexualidad permitida fuera dolorosa, en vez de placentera. La oposición al control de la natalidad parece obedecer al mismo motivo: si una mujer tiene un hijo por año hasta que muere agotada, no es esperable que vaya a encontrar mucho placer en el matrimonio.

El concepto de pecado, tal como lo presenta la ética cristiana, provoca un enorme daño: ofrece a la gente una vía de escape para su sadismo considerada legítima e incluso noble. Pongamos como ejemplo el asunto de la prevención de la sífilis. Se sabe que si se toman algunas precauciones el peligro de contraer la enfermedad es mínimo; sin embargo, los cristianos se oponen a la difusión de estos conocimientos médicos porque sostienen que los pecadores deben ser castigados. Mantienen su actitud hasta tal punto que están dispuestos a que el castigo se extienda a las esposas y a los hijos de los pecadores. Actualmente hay en el mundo muchos miles de niños con sífilis congénita que nunca deberían haber nacido, de no haber sido por ese deseo de los cristianos de ver castigados a los pecadores. No comprendo como este tipo de doctrinas promotoras de la más diabólica crueldad pueden ser consideradas moralmente beneficiosas.

La actitud de los cristianos respecto al conocimiento de los temas sexuales es sumamente peligrosa para el bienestar humano. Toda persona que considere esta cuestión sin prejuicios sabe que la ignorancia artificial  impuesta por los cristianos ortodoxos a los jóvenes es extremadamente dañina para su salud física y mental; además, la mayoría de los niños, cuya única posibilidad es informarse mediante conversaciones indecentes, acaba  considerando la sexualidad como algo malo y ridículo. No se puede defender que ningún tipo de conocimiento sea indeseable; por eso, yo no pondría ninguna barrera a la libre adquisición de información sexual. Es probable que una persona actúe con menos prudencia cuando se mantiene en la ignorancia que cuando está instruida, por lo cual es absurdo despertar en los jóvenes una sensación de pecado cuando muestran su curiosidad natural acerca de un asunto tan importante.

A todos los jóvenes, por ejemplo, les interesan los trenes. Vamos a suponer que se les dice que ese interés por los trenes es malo; imaginemos que se les venda los ojos cada vez que se encuentran en un tren o en una estación de ferrocarril; supongamos que se impide que se mencione la palabra “tren” en su presencia, y se crea un misterio impenetrable en torno a los medios de transporte. El resultado no sería hacer que disminuyera su interés por ellos, sino muy por el contrario, los trenes les atraerían más aún, pero con la morbosa sensación del pecado y de lo indecente. Todo muchacho de inteligencia despierta podría llegar a convertirse de ese modo en un neuroasténico. Esto es lo que ocurre con la sexualidad, pero como el sexo es mucho más interesante que los trenes el resultado es aún peor. Casi todos los adultos que pertenecen a una comunidad cristiana tienen alguna enfermedad nerviosa que es el resultado del tabú que imperaba en torno al sexo cuando eran niños o adolescentes. Este sentimiento de pecado que les fue implantado artificialmente es una de las causas de la crueldad, la timidez y la estupidez que muestran en etapas posteriores de la vida. No existe ningún motivo racional para impedir a ningún niño que se iinforme de los asuntos que le interesan, sean sexuales o de cualquier otro tipo. No tendremos jamás una población sana hasta que esto no se lleve a la práctica, lo cual es imposible mientras las Iglesias dominen la política educativa.

Es evidente que las doctrinas fundamentales del cristianismo exigen un elevado grado de perversión ética antes de poder ser aceptadas. El mundo, según nos dicen, fue creado por un Dios que es a la vez bueno y omnipotente. Un Dios que antes de crear el mundo previó todo el dolor y la miseria que iba a contener y que, por tanto, es responsable de ello. Es inútil pensar que el dolor del mundo se debe al pecado; esto simplemente no es cierto, ya que el pecado no produce ni las inundaciones ni las erupciones volcánicas, y aún cuando fuera verdad no serviría de nada. Si yo fuera a engendrar a un hijo sabiendo que iba a ser un maniaco violento, yo sería el responsable de sus crímenes. Si Dios sabía de antemano los crímenes que iban a cometer los seres humanos, y a pesar de todo decidió crearlos, Él es el responsable de las consecuencias negativas que han traído los pecados humanos. Lo que dicen habitualmente los cristianos es que el sufrimiento es un medio para purificarse del pecado, y que por tanto el sufrimiento es bueno. Esto es, evidentemente, una racionalización del sadismo, y en todo caso es un argumento muy pobre. Yo invitaría a cualquier cristiano a la sala para niños de algún hospital para que presenciara los sufrimientos que padecen allí, y luego le pediría que insistiera en su idea de que esos niños merecen sufrir. Para poder afirmar algo así, un hombre tiene que destruir todo sentimiento de piedad y de compasión, haciéndose, en suma, tan cruel como el Dios en el que cree. Nadie que piense que los sufrimientos de este mundo son por nuestro bien puede tener intactos sus valores éticos, porque siempre está tratando de hallar escusas para el dolor y la miseria.

Texto de Bertrand Russell

La risa es salud

gooffie animado

Destacados científicos dicen que con el humor y la risa se puede escapar de las enfermedades, inclusive de los males crónicos. Mediadores químicos cerebrales como la serotonina o las endorfinas que el cuerpo segrega, generan una sensación de euforia que alimenta al organismo con una pequeña dosis de alegría cuando una persona ríe.

Además, la risa produce en el cuerpo un efecto analgésico, y aporta beneficios desde el punto de vista inmunológico, lo cual se demuestra en el buen progreso de los enfermos que son tratados con dosis constantes de buen humor. No es necesario estar feliz para sonreír, pues todo es cuestión de mantener una actitud positiva. Cuando se tiene buen humor se puede aprender a ver los problemas de una manera relajada y buscar soluciones más creativas y más flexibles.

Entre otros beneficios de la risa se menciona su efecto en la duplicación de la capacidad pulmonar y en la estimulación del sistema muscular, que se pone en funcionamiento cada vez que nos reímos. Los músculos de la cara, tórax y abdomen se relajan y contraen con gran velocidad, mejorando su tono. En esos momentos, y debido a la intensidad del ejercicio, cada grupo muscular se estimula como lo haría en una sesión de gimnasia. El mecanismo es sencillo: un aporte de sangre y oxígeno al músculo, unido a su puesta en movimiento, que es lo que buscan los deportistas para mantenerse en forma. Los músculos del tórax se contraen y expanden de manera que favorecen el mecanismo de la respiración. De doce respiraciones por minuto, que es la frecuencia normal de un ser humano en reposo, se puede pasar a duplicar esta cifra. La rapidez con que el aire viciado sale de los pulmones se multiplica, permitiendo la entrada de aire oxigenado a mayor velocidad. Las zonas más recónditas de los pulmones, debido a la presión conseguida por los músculos intercostales, son oxigenadas por el aire limpio revitalizador. Este incremento de la frecuencia e intensidad respiratoria implica duplicar la entrada de oxígeno a los tejidos, por lo que éstos se rejuvenecen, aumentando sus posibilidades metabólicas.

El sistema circulatorio también se beneficia con la risa y el buen humor, pues la carcajada es capaz de incrementar la velocidad de la sangre, además de aumentar levemente la tensión arterial. Esto consigue limpiar las paredes arteriales de pequeños cúmulos de colesterol. El corazón aumenta su frecuencia y es capaz de bombear cada minuto 140 y hasta 210 mililitros de sangre, cuando lo normal son 70. La activación simultánea del sistema respiratorio y el circulatorio permite transportar eficientemente la riqueza del oxígeno adquirida en la respiración a todos los tejidos del organismo.

Por si fuera poco, la risa es un buen activador metabólico, que provoca la liberación de adrenalina, favoreciendo la pérdida de calorías. También puede considerarse un buen bálsamo para el espíritu, ya que cada vez que una persona ríe, denota un estado de ánimo positivo. Y, finalmente, algo muy importante: la risa y el buen humor son tan contagiosos como un bostezo.

Juan Carlos del Río

La pobreza como espectaculo

Pobreza en MéxicoLo sucedido anteayer en un centro de convenciones de la Ciudad de México; el impúdico e indignante manejo de la miseria como espectáculo, la conversión del sufrimiento de millones de mexicanos en instrumento de destape, en pasarela política multimedia de Ernesto Cordero, flamante delfín del PAN y de Felipe Calderón, me obligan a mirar de nuevo hacia lo que sucede en nuestro país.

Escribo teniendo frente a mí la fotografía del titular de Sedesol, del nuevo showman, del nuevo rock star del calderonismo, caminando, del “tamaño de una tortilla” dice la misma nota del diario Reforma, ante una enorme pantalla donde se proyectan imágenes, también gigantescas y de ahí la comparación con la tortilla, de mexicanos en situación de pobreza alimentaria.

Lo hago después de leer, además, como el cronista describe la manera en que, frente a los ricos, los poderosos, los influyentes del país Ernesto Cordero fue adquiriendo paulatinamente, consciente de su propia importancia, mayor seguridad, mayor control del escenario.

Escribo imaginando cómo fue que su desempeño actoral puso tan de buen humor a su jefe, a su padrino, que éste, pese a lo que le aconsejan sus asesores, se decidió a utilizar los mismos recursos técnicos para su discurso.

Escribo con indignación y rabia. Nadie debería tener derecho a exhibir así impunemente la pobreza; a lucirla para su propio beneficio político de esa manera; a producir ese lamentable aséptico y monumental tour tecnológico-cinematográfico por la tragedia ajena.

Esas familias, esos niños, esas mujeres que fueron exhibidos, que fueron utilizados por Cordero como telón de fondo, como recurso melodramático, como apoyo para sus gráficas y sus paseos, tendrían que poder defenderse ante tan cínica y terrible explotación de su imagen.

¿Con qué cara nos viene este señor a hablar del incremento alarmante de las cifras de miseria extrema en este país, pavoneándose (con Steve Jobs presentando una nueva computadora lo compara el cronista de Reforma) en un escenario en el que, para su lucimiento, se han gastado millones de pesos del erario público?

¿Cuántas familias, de esas que en este sexenio ingresaron a la miseria y durante cuánto tiempo se alimentarían con lo gastado en ese espectáculo?

¿Cómo se atreven Cordero y Calderón a convocar de esta manera a una cruzada contra la pobreza?

¿Cómo pueden ser capaces de hacer de esta tragedia nacional un show?

¿Es que no tienen recato alguno?

¿Es que son a tal grado rehenes de su hacedores de imagen; de esos charlatanes de tiempo completo que medran impunemente con la hacienda pública?

¿Es que acaso no se dan cuenta que de asuntos tan graves y tan delicados debe hablarse con enorme seriedad y que la pobreza extrema no necesita, para ser presentada correctamente, de recursos escénicos y propagandísticos, sino de austeridad republicana, de compromisos reales y eficientes con aquellos que sufren ese terrible flagelo?

La miseria de millones de mexicanos es una atentado contra su dignidad, contra su propia naturaleza humana. Con eso no se juega, con eso no se lucra políticamente y menos cuando se es corresponsable de esa tragedia.

Porque por más que Felipe Calderón y Ernesto Cordero quieran escurrir el bulto. Por más que quieran hoy culpar de sus desaciertos en la conducción económica del país a factores externos, a la tan llevada y traída crisis mundial ante la cual no han sabido siquiera reaccionar, el hecho es que son ellos, junto con los priistas, ante los cuales hoy doblan la cerviz y a los cuales, en el marco de su estrategia de precomposición electoral, culpan de todo, quienes han provocado esta debacle.

“Tres largos años” faltan para que termine, “haiga sido como haiga sido”, Felipe Calderón su sexenio. Sólo ahora voltea a ver a los pobres. Apenas hace unas semanas los utilizó, presentando las nuevas estadísticas de la miseria, para promover la aprobación de su paquete económico.

Vuelve hoy, de nuevo, a la carga, explotando sus imágenes, exhibiendo la tragedia, sólo para enmarcar la presentación en sociedad de su candidato presidencial. De un hombre: Ernesto Cordero, que, a juzgar por el espectáculo del miércoles pasado, ha demostrado tener más ambición que sensibilidad, más tablas que prudencia, más hambre de poder que respeto a quienes tienen hambre de verdad.

Articulo de Epigmenio Ibarra/mileniodiario

Barcelona-Madrid

barca-madrid

Pasado mañana el Nou Camp escupirá fuego azul y grana porque se enfrentan el Real Madrid y el Barcelona. El partido se podrá ver en la televisión y 50 cines. Tendrá la emoción de siempre, o más, porque provocará cierta lectura simbólica en el instante en que los políticos catalanes, sus periódicos, sus radios, embriagados por el éxtasis del naufragio, temen que se esté urdiendo un cerrojazo institucional contra su nación. Todo ocurre unas semanas después de que esposaran a dos padres de la patria catalana, que cuanto más se sacrificaban por su nación, más dinero ingresaban en las Islas Caimán. Que los patriotas de aquí y de allá afanen es lo común, más grave aún sería que incumplieran las leyes.

Escribió Manuel Vázquez Montalbán, poco antes de morirse, que España, en vez de ser una nación de naciones, parece un manicomio de manicomios donde los catalanes se sienten polacos. No habló de que la manía persecutoria se extiende a los españoles, que se sienten tan centralistas como los aztecas. Somos grillados contra sonacas. «¿Soy un polaco? -se preguntaba Manolo-. Mi abuelo paterno era un cantero gallego; el materno, un murciano guardia de la porra al que le salió una hija separatista y anarquista. Tengo raíces en toda España. Sus gentes son mi gente».

Desde los años 90 hasta ahora, la patología se ha agravado, el frenopático se ha ampliado no porque la nación catalana sea posible sino porque, como pasó en las colonias, los criollos constitucionalistas han empuñado la senyera estelada. Para que Cataluña sea una nación sólo falta un papeleo que aún hay que gestionar en Madrid. Tiene que aprobar el Estatuto el Tribunal Constitucional. Los pactos políticos se han agotado y si los catalanes quieren ser una nación, no les queda otro camino que la revuelta. Que no esperen esta vez que el toro cornee al borrico.

Jordi Pujol, grandilocuente y teatral, dijo hace unos días, para agitar a las masas, que los catalanes acatarán el Estatuto no para acatar la ley sino porque, si no lo hacen, enviarán a la Guardia Civil. Que no se haga ilusiones: el Gobierno no enviará a la Guardia Civil. Ni siquiera va a gritar la gente «bote al bote, polaco el que no bote». Ya saben que el Real Madrid no son los tercios de Flandes sino una pandilla de mercenarios que se fichan con cheque, al servicio de las televisiones y las multinacionales.

La España plural hace mucho que capó al caballo de Espartero, el que hace 200 años lanzó desde Montjuïc 1.014 bombas sobre Barcelona, cuando el consorte era el primer pajillero de la corte. Así que ni Rosa de Fuego ni Ciudad de las Bombas. Ya hemos castrado al caballo del Espartero y hemos borrado las fechas rojas de los aniversarios.

Hagan ustedes su independencia, no esperen que les sigamos ayudando nosotros.

Articulo de Raul del Pozo/elmundo.es

Materias oscuras

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La masa de dinero negro atribuida a Jaume Matas me hizo pensar en la antimateria. Cada euro negro, una antipartícula. ¿El dinero negro se cuenta o se descuenta? En todo caso, sólo podría descontarlo una antipersona. Tener una fortuna en dinero negro equivale a poseer una antifortuna. No sabemos cuántas antifortunas hay, quizá más que fortunas. Después de todo, la mayor parte del universo está compuesto de materia oscura. El palacete de Matas es en cierto modo un antipalacete en cuyo interior sólo se puede llevar una antivida, quizá una antivida repleta de antifiestas y de anticaviares y de antiVegas Sicilias y de antiangulas diarias, pero una antivida. Aunque hay antividas mejores que muchas vidas, la antivida aspira a la vida como el dinero negro suspira por ser blanqueado, aun perdiendo algo de su valor. La antimateria se encuentra en todas partes y en ninguna. El propio Estado dispone de cantidades notables de dinero negro sin el que el sistema no funcionaría. Según la Wikipedia, “en física y química se conoce como antimateria a las agrupaciones organizadas de antipartículas”. Parece una definición del hampa, de la mafia. Del encuentro entre la materia y la antimateria surgió el universo. Quizá si introduces un euro blanco y otro negro en un acelerador de partículas y los haces chocar a gran velocidad, aparece una caja de ahorros. Cuando Matas adquirió y reformó su antipalacete, él era el Estado, o quizá el antiEstado disfrazado de Estado. Quiere decirse que tenemos un problema de fronteras. Menos mal que ahí está el Tribunal Constitucional para decirnos dónde termina la realidad y comienza la antirrealidad. Por cierto, que cuando a una nación se le niega el estatus de nación deviene inevitablemente en una antinación (o sea, pura materia oscura). ¿Es preferible tener de vecina a una nación o a una antinación?

Articulo de Juan Jose Millas/elpais.es