La jerarquía católica dispara de nuevo

La jerarquía católica dispara de nuevo

En Chile, el secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone, aventuró que el abuso sexual a menores tiene “relación con la homosexualidad”.

La principal asociación gay de Italia reaccionó enseguida contra “el cinismo, la falta de escrúpulos y la crueldad” de tal afirmación, porque “la ecuación homosexualidad-pederastia falsa, innoble y acientífica, es una afirmación deshonesta que golpea la vida y la dignidad de millones de personas; de esos cuerpos brutalmente violados; de esa infancia y de esas vidas destruidas (en que) la Iglesia tiene la plena y vergonzosa responsabilidad”.

En España, la Federación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales acusó al cardenal Bertone de pretender ocultar “que el abuso a menores conlleva relaciones de poder y gusto hacia púberes, sean éstos del mismo o diferente sexo que el abusador, lo que nada tiene que ver con la orientación sexual homosexual”.

Y en México… el Episcopado cometió ayer la imprudencia de asociar la pederastia al libertinaje, cuando los obispos bien saben que no es igual ser libertino que agresor sexual.

Carlos Marin/mileniodiario

Radiografía del corazón

Radiografía del corazón

Entró con el partido decidido (0-2), lo metieron con la última esperanza, esa que talla maderas de ídolo. Era el minuto del intrépido (68”). Adolorido y con la dignidad lesionada, no dudó en aceptar la última llamada: provocar un suspiro, salvar el fuerte, cambiar el resultado. Lo intenta, pero es anulado, igual que su pasado. Raúl marca el único gol de su equipo la noche triste del Bernabéu. No cuenta y su recuerdo se cancela.

Al día siguiente, es el primero en llegar a la reconstrucción de los hechos. Real Madrid entrena en su campo con el cuerpo del delito, hasta que los médicos paran el entrenamiento cuando su capitán cae al suelo. Raúl se está retirando. Cuatro semanas fuera por una excentricidad ósea llamada “parameniscitis de menisco externo”. La radiografía es anécdota de campeón, mal día para un luchador. Quién sabe si fue la última vez que viste un legionario de blanco. El futbol no es solo alegoría y ventaja (Barcelona). Detrás de cada equipo masivo se esconde un relato individual. El deporte tiene sombras y huellas en vida. Lecciones que abren puertas del más allá. Raúl murió en el campo por una promesa. Demostró que el futbol es eterno y la memoria no.

Aquí empieza su último párrafo. No quiere ver el futuro, prefiere oírlo llegar. Ayer fue complicado pero hay una esquina en la avenida Esperanza que hace de esta mañana un carril para continuar. El destino es un cruce peatonal, caminar por lo difícil aunque sea la última oportunidad se llama verdad. El único riesgo es no saber a dónde ir. Alguien muy valioso me dijo que hoy es buen un día para ser feliz luchando por ti. No te preocupes por mí, juro que hoy será tu día. Si alguien se atreve a impedírtelo, mándale la radiografía de este corazón.

Chapeau

Chapeau

Hoy estuve viendo mientras comia fragmentos de algunos partidos de futbol europeo, el P.S.V., el Inter, la Fiorentina y la verdad me aburri un chingo. El lomo argentino marinado, las empanadillas y el vino tinto me supieron a nada.

Comi, pedi mi cuenta y la factura y a trabajar.

La culpa de todo esto y que  ademas se esta convirtiendo  en un problema gordo es el Barça de Guardiola. El nivel de juego que tienen estos cuates, aunque nos caigan  gordos, es otro pedo, han puesto una cuota en el nivel de futbol, que cualquier otro partido que veamos en cualquier continente es de lo mas aburrido que te puedas imaginar.

Lo unico que me queda decir al respecto es:  CHAPEAU……..mis respetos.

Juan A. Perez

La yegua de John Wayne

La yegua de John Wayne

Parece que planea por ahí la idea de declarar sexistas los cuentos infantiles en los que las mujeres son elementos pasivos, como es el caso de Blancanieves, Cenicienta o La Bella Durmiente. Nada he leído sobre que se prevea redimir al personaje masculino de La Dama y el Vagabundo por considerarlo clasista, aunque no hay que descartar que en una exhibición de celo feminista se condene al protagonista de El Rey León por no haberse preocupado de desarrollar el instinto de amamantar a sus crías. Supongo que lo se pretende es que la pedagogía sustituya a los instintos, de modo que al cabo de un cierto tiempo de severa instrucción las mujeres y los hombres compartan las letrinas y se turnen en la lactancia de sus críos. La censura de los cuentos infantiles es sólo un paso hacia un modelo social en el que, por ejemplo, se considere desafección al Sistema que en una película de vaqueros John Wayne monte en una yegua o que Robert de Niro incurra en la insoportable grosería sexista de abrirle la puerta del taxi a Meryl Streep. Yo si volviese a casarme creo que no me sentiría cómodo si la oficiante fuese una de esas juezas del Régimen que te miran como si casarte con una mujer fuese un delito de larvado acoso sexual. Las últimas veces que salí de copas me previne para no parecer demasiado masculino. No está bien visto que un hombre fume «Ducados», ni que al entablar conversación con una mujer no lo haga con el mismo profiláctico gesto de retraimiento que si ella fuese su dentista. Yo a alguna de mis amigas ya las he advertido de que se ande con cuidado con dónde pone los malditos pies. Porque si se cayesen al mar pueden estar seguras de que me daría la espalda por temor a que el heroísmo de salvarlas fuese interpretado por los rabinos del régimen como un velado intento de propasarme. Una amiga mía que es feminista radical me preguntó una noche: «¿De verdad que no me salvarías si caigo al mar?». Y yo le contesté; «Te arrojaré papel y lápiz. Y sólo te salvaré en el caso de que firmes una declaración jurada en conforme aceptas que te ponga la mano encima para sacarte del agua». «¿Eso harías». Dudé un instante. «Bueno, primero esperaría a ver si eres capaz de llegar a la orilla agarrada al lápiz». Mi amiga se ofendió, metió mi tabaco en su puto bolso y se largó por donde había llegado. Naturalmente, no me preguntó si a mí me ofendería el sexista detalle de pagarle las cuatro copas que se había tomado. Y yo me fui al retrete con la duda de si sería demasiado masculino mear de pie.

Jose Luis Alvite/larazon.es

Francis Bacon

Francis Bacon Figura tumbada frente al espejo

Hoy, al cabo de tantos y perplejos
años de errar bajo la varia luna,
me pregunto qué azar de la fortuna
hizo que yo temiera los espejos.

Espejos de metal, enmascarado
espejo de caoba que en la bruma
de su rojo crepúsculo disfuma
ese rostro que mira y es mirado,

Infinitos los veo, elementales
ejecutores de un antiguo pacto,
multiplicar el mundo como el acto
generativo, insomnes y fatales.

Jorge Luis Borges

Hay de pecadores a pecadores

Hay de pecadores a pecadores

Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra. Es lo que nos manda decir, en voz de alguno de sus tenebrosos jerarcas, mamá Iglesia. No es que quiera llenarnos de oscuras culpabilidades y acojonarnos como acostumbra (o igual y sí), lo que pasa es que se está defendiendo o, mejor dicho, está encubriendo —todavía, a estas alturas— a sus curitas pederastas maricones (utilizo el término maricones sin mayores trámites porque lo emplea también, muy frescamente, mi amigo Luis González de Alba cuya homosexualidad, con el perdón de ustedes, está fuera de toda duda) mientras que a los otros, a los gays que no están afiliados y que no llevan sotana ni crucifijo, los amenaza con el Infierno e intenta negarles derechos que no le corresponde administrar ya que, hasta nuevo aviso, el matrimonio que se contrae delante de un juez del Registro Civil —reversible, cancelable y retornable— no es el mismo que se celebra ante un supremo sacerdote católico: como bien sabemos, estos últimos casamientos, consagrados por el Altísimo, son inquebrantables de necesidad (a menos, naturalmente, que seas personaje de relumbrón y con influencias —es decir, con poderes terrenales muy verificables y aplicables— como, por ejemplo, ese señor de nombre Vicente Fox que pudo anular perfectamente su anterior “unión de por vida” —y, de paso, supongo que la de Martita también— sin mayores problemas de conciencia y de presupuesto).

Roman Revueltas Retes/mileniodiario

La industria del porno busca nuevas metáforas para la vagina

“SE NOS ACABAN LAS PALABRAS PARA HABLAR DEL COÑO”, DICEN LOS EXPERTOS
Steve Hirsch fotografiado por Isaac Hernández.Steve Hirsch fotografiado por Isaac Hernández.

Steve Hirsch, presidente de Vivid Entertainment, ha declarado en nombre de toda la industria del porno que “se nos están acabando las palabras para hablar del coño”. Según Hirsch, este hecho evidencia que “nuestro lenguaje se está agotando, se está volviendo monótono y previsible, y esto no nos ayuda en absoluto en un contexto en el que Internet cuestiona nuestro modelo de negocio”.

Su advertencia ha causado revuelo en el sector de la pornografía y son muchos los profesionales que corroboran la constante repetición de metáforas para aludir a los genitales femeninos. “¿Cuántas veces nos hemos referido al coño como conejo, chocho, potorro, vulva, almeja, chirri, chumino o panocha? Son palabras más usadas que las vaginas de nuestras propias actrices. Y es de suponer que tarde o temprano ocurrirá lo mismo con el pene”, insiste Hirsch. Para fomentar una renovación en la narrativa del porno y “aplicar una inyección de competitividad para penetrar en nuevos mercados”, el productor pide ayuda a filólogos, poetas y gente de letras en general.

“Desde el segundo Wittgenstein sabemos que no basta con introducir un término nuevo en un contexto lingüístico para que éste engrose automáticamente la lista de palabras del diccionario. Es fundamental que las nuevas palabras que creemos para referirnos al coño acaben formando parte del imaginario lingüístico y sean, en definitiva, conocidas, compartidas y empleadas por los usuarios competentes del lenguaje. Si sólo las conoce quien las ha creado, nadie las usará y se caerá en el onanismo terminológico”, apunta Robert Ming, catedrático de Filología de la Universidad de Nueva York. “Me da igual el onanismo y me da igual Wittgenstein, yo sólo quiero que me digan cuánto tiempo les llevará y que se pongan a ello cuanto antes, joder” exclama, impaciente, Steve Hirsch.

En numerosos foros de Internet se han abierto temas de discusión con el objetivo de hallar nuevas metáforas para la vagina. En España, el poeta Agustín Fernández Mallo, que ya se había percatado “del desierto metafórico en que se ha convertido el porno a nivel mundial”, propone instaurar la palabra “fuagrás” como sinónimo del coño. “Ya la usé en una de mis novelas y sé que muchos de mis lectores la han adoptado. Por eso creo que será más fácil que se estandarice. De todos modos, hay que buscar muchas más. Debería haber tantos sinónimos de la palabra ‘coño’ como coños hay en el mundo”.

Publicado el 1 de Marzo de 2010 por Xavi Puig

elmundotoday.es