El juicio de Dios

El juicio de Dios

A propósito de mi columna “La ira de Dios” (lunes 1/10), una querida amiga me envió un texto de humor, sabiduría y seriedad incomparables. Una mezcla de dolor teológico y burla terrenal acaso sólo posible en el corazón de la cultura judía.

Dice así:

Un día, en Auschwitz, los judíos le hicieron un juicio a Dios. Y lo declararon culpable.

Durante el Holocausto, los judíos de los campos de concentración procesaron a Dios. Se reunieron, literalmente, en sus barracas y sostuvieron alegatos de defensa y acusación, como ante un tribunal, con Dios en el banquillo de los acusados.

¿”Cómo has sido capaz de todo esto”, le preguntaron. “Tú, el dios de Abraham y Moisés, que guió a nuestro pueblo para salir de la esclavitud, que separó las aguas del Mar Rojo, que nos condujo a la Tierra Prometida, ¿cómo pudiste permitir que nos pasara esto? ¿Qué tienes que decir en tu defensa?”.

El juicio siguió y al final algunos encontraron a Dios culpable de traición. Otros lo absolvieron sobre la base de que Dios no era ya tan poderoso como había sido en los tiempos bíblicos, y por tanto no podía hacérsele responsable de lo sucedido. Otros, mientras veían a sus seres queridos desfilar hacia las cámaras de gas, no pudieron llegar sino a la conclusión de que Dios debía haberse muerto.

Hay más de un teólogo que sostiene que el Holocausto no fue sino otro exilio en babilónico. Cuando los judíos fueron liberados finalmente, por Ciro el Grande, fueron bendecidos por Dios y se les concedió el regreso a la Tierra Prometida. Cuando el Holocausto terminó, también los judíos fueron reintegrados a su patria prometida —el nuevo estado de Israel.

El exilio babilónico representa a la vez uno de las horas más negras del judaísmo y el inicio de su historia como religión universal.

Pero el hecho es que los judíos sometieron a juicio a Dios en Auschwitz, y lo encontraron culpable.

Está claro que el Dios que planea sobre el mundo moderno no es tan poderoso como el que imperaba sobre los tiempos bíblicos.

Todo por servir se acaba.

Dios sigue siendo la ventanilla universal de la petición y de la queja, pero no la ventanilla todopoderosa del amparo, ni de la solución.

Hector Aguilar Camin/mileniodiario

¿Que pasa?

¿Que pasa?

Dos asuntos -por ponerme selectiva- me han producido desasosiego en los últimos días. Para empezar por lo ligero, el hecho de que el FBI haya utilizado un retrato de Gaspar Llamazares para elaborar un retrato-robot de Bin Laden. Cómo deben de seguir de gilipollas para que no se les haya ocurrido usar uno de cualquiera de sus aliados: Mubarak (poniéndole barbas), el rey saudí o alguno de los sátrapas del golfo, y hasta a Netanyahu, quitándole la papada y tiñéndole el pelo. Asusta saber en qué manos se halla la seguridad más segura del mundo.

Segunda y más triste parte. Contaba ayer Pablo Ordaz en este periódico que a los marines del portaviones Carl Vinson, que se encuentra a sólo tres millas de Puerto Príncipe para suministrar ayuda a la tragedia haitiana, los oficiales no les permiten ver la CNN, dada la crudeza de las imágenes y la magnitud de la destrucción que muestran. Y digo yo: ¿tienen los dichos chavales una sensibilidad de menores con reparos? ¿Quieren las autoridades ahorrarles traumas futuros? ¿Temen que se amotinen y exijan participar con mayor energía y eficacia? ¿O es que son de origen haitiano, como los que Estados Unidos envió a primera línea en el 94, para preparar la llegada de Aristide? En aquellos días, los marines de origen haitiano presionaron para que sus oficiales les permitieran detener la sangría de ciudadanos, perpetrada por los esbirros del depuesto régimen.

Ya sólo falta que Berlusconi se alegre porque, por fin, los haitianos se van de cámping, y mi desconcierto será absoluto. Aunque, pensándolo bien, si una familia pobre ha sobrevivido, no cuenta con víctimas entre sus amigos y allegados, y está siendo alimentada por una ONG y durmiendo en una tienda de campaña, eso será lo mejor que le habrá pasado en su miserable vida.

Maruja Torres/elpais.es

Eroticoll

Eroticoll

El EROTICOLL  es un diccionario erotico que ademas contiene su propio Kama-deporte-Sutra y un analisis de las zonas erogenas del cuerpo humano, descrito todo ello con el mejor humor de Jose Luis Coll. Lo escribio hace casi veinte años y obtuvo en 1991 el premio “El papagayo”.

En su prologo, entre otras cosas, nos desea que el libro sirva de guia, orientacion, consejo y conocimiento del coñocimiento, porque si conservamos la erotica, conservaremos la Humanidad. Y si hay que conservar la Humanidad, hagamoslo alegre y deportivamente. Uno de los dos nos lo agradecera: Dios o el Diablo.

Ahi les van algunas de sus definiciones:

ALMEJA:  Molusco lamelibranquio con dos valvas, de grato sabor. Tambien puede ser sexo femenino, de no menos grato sabor.

AMOR MIO:  Repentina perdida de memoria que impide recordar en ese instante quien es la persona con la que estamos efectuando el coito o similar.

ARIETE:  Morronga, polla o pene que, por excepcional circunstancia y exagerado tamaño, podria confundirse con la maquina militar que antiguamente se empleaba para abrir murallas.

ASEXORAR: Informar al presunto fornicadoracerca de todo lo que ha olvidado sobre el sexo.

BARRAGANA: Concubina que vivia en la casa del que estaba amancebado con ella, aunque no fuera sacerdote. Gana de barra. Gana de polla. Gana de cama. Dame la lengua, y hasta mañana.

BESAR: Accion llevada a cabo con los labios de manera amorosa, suave y silente. Si se trata de labios contra labios superiores, debe llamarse “beso de amor”. Mas si se trata de labios superiores sobre labios inferiores femeninos, recordariamos la obra calderoniana ” lamida es sueño”.

Seguiremos en otra ocasion con la “C” y posteriores……letras

Narcoguerra

NarcoguerraLa guerra contra el narco es como cualquier guerra por límites: continua y sin más victoria que la contención del enemigo en sus fronteras. No estará ganada cuando los traficantes desaparezcan, eso no sucederá; tampoco cuando el consumo se abata, no va a ocurrir y la gente es libre de meterse lo que quiera, o debería ser libre de hacerlo. Estará ganada cuando la ley deje de ser asunto que aplica el narco más popular del pueblo, cuando no pueda llegar a la cantina en plena ostentación de poder, cuando se esconda como todo criminal.

Preguntarse por la victoria sobre el narco es lo mismo que hacerlo sobre cualquier otro delito: los secuestros, robos, fraudes, ¿cuándo terminarán? Nunca. La pregunta no es ésa, sino cuándo tendremos un sistema de justicia y de investigación que nos dé seguridad y no deje impunes a 98 de cada 100 delincuentes. Pero delito siempre ha habido y siempre habrá. Habremos triunfado sobre el delito cuando la tasa de impunidad sea a la inversa: escapen 2 de cada 100.

California puso a debate la venta libre de marihuana: es una gran noticia porque no es la droga, sino su prohibición lo que causa la guerra de bandas y la corrupción de autoridades. Tequila Sauza y Cuervo no pelean el mercado con metralleta, sino con publicidad y precios. Cuando la marihuana de unos sea mejor y más barata que la de otros, el problema lo arreglará el mercado. No se consumirá más: a los no consumidores no nos detiene el precio ni el aprovisionamiento, sino la falta de gusto. Me gusta mucho oler un buen puro, no me gusta fumarlo, y comprarlo es perfectamente legal.

Una de las razones expuestas por autoridades californianas no es baladí: los recursos que en impuestos dejaría la marihuana al erario. Es un dato frío. Otro es de Derechos Humanos: ¿quién le otorga al gobierno el derecho de prohibirnos una actividad que sólo afecta a quien la realiza? Se prohíbe manejar en estado de ebriedad, para evitar daños a terceros. Lo mismo se debe hacer con toda sustancia que alguien quiera meterse por donde sea. Muy su derecho. Y se resguarda el derecho de quienes no deseamos vernos en riesgo. Pero más riesgo produce quien maneja hablando por celular que quien va marihuano al volante, y, en todo caso, se prohíbe una y otra conducta por riesgosa para terceros.

Luis G. de Alba/mileniodiario

Microcuentos

Microcuentos

UN TIPO

Era bastante imbécil. Trabajaba en uno de esos parques temáticos. En invierno se vestía de Silvestre y en verano de Piolín. Los psiquiatras le diagnosticaron síndrome de doble personalidad. Era bastante imbécil. Sonreía dentro de la careta cuando le hacían una foto. Murió el año pasado. Un chaval precoz de once años con pelo largo y ojos guionados le prendió fuego a la poliamida con la punta de un cigarro.

El pobre imbécil se pasaba la mitad de un año persiguiendo y la otra mitad perseguido, la mitad de un año de blanco y negro y la otra mitad amarillo y naranja. Cada uno de esos trajes representaba una personalidad y una temporada, igual que el olor a pipas impregnaba sus tardes de domingo. Su pobre mujer guarda el único traje de trabajo dentro del ropero, en un sepulcro hecho con miles de bolitas de alcanfor, como si fuera un monumento marca ACME. Murió en verano, así que es Silvestre el que yace en el armario.

Fabio Rodríguez de la Flor

LA ULTIMA CENA

El Conde me ha invitado a su castillo.

Naturalmente, yo llevare la bebida…

Angel Garcia Galiano

MÚSICA

Las dos hijas del Gran Compositor -seis y siete años- estaban acostumbradas al silencio. En la casa no debía oírse ni un ruido, porque papá trabajaba. Andaban de puntillas, en zapatillas, y sólo a ráfagas, el silencio se rompía con las notas del piano de papá.

Y otra vez silencio.

Un día, la puerta del estudio quedó mal cerrada, y la más pequeña de las niñas se acercó sigilosamente a la rendija; pudo ver cómo papá, a ratos, se inclinaba sobre un papel, y anotaba lago.

La niña más pequeña corrió entonces en busca de su hermana mayor. Y gritó, gritó por primera vez en tanto silencio:

-¡La música de papá, no te la creas…! ¡Se la inventa!

Ana María Matute

Dudas

Dudas

Una parte de la  tierra esta pasando mucho frio, ¿ sera por eso que esta temblando?.

La Iglesia nunca ayuda economicamente en las catastrofes que sufren muchos paises. ¿Sera que son suficientes los rezos y las bendiciones?.

Una buena parte de la sociedad, sobre todo la religiosa se oponen a los matrimonios entre homosexuales y mas todavia a que puedan adoptar, ¿estaran mas seguros los niños en los conventos , orfanatorios o en la puta calle?.

Relativismo en tiempos de paz

Relativismo en tiempos de paz

El Gobierno de EEUU ha entrado en Haití para quedarse. Al menos durante un tiempo que no será corto. Ya controló desde las primeras horas el aeropuerto y ahora decide sobre todo lo importante que sucede en el país, con la anuencia del presidente Préval, cuyo semblante ante la llegada de los militares es el del hombre que acaba de dar un gran resoplido satisfecho. La actividad del Gobierno de EEUU ha provocado la indignación francesa. No se comprende. El país más pobre de América habla francés. ¡La lengua del tonton macoutte! Si Haití empieza a hablar un creole anglófono el muy herido orgullo galo tendría una humillación menos. Por lo demás la reacción francesa no tardará en extenderse entre las masas europeas. Faltan horas para que acaben acusando a EEUU de utilizar la desgracia en beneficio propio. Y pocos días para que aparezca un capellán o una monja diciendo que el terremoto fue una conspiración. Estamos perfectamente preparados.

La tragedia de Haití ha provocado un gran número de irritantes reacciones. Destacan los asombrados. Éstos que empiezan sus artículos diciendo que un terremoto de la misma escala que destruye Haití provoca en Japón un leve picor de manos en las geishas más sensibles. Es un asombro ridículo. Haití es pobre, entre otras razones, porque allí se dan catástrofes naturales con drástica perseverancia. Sólo hay que leer el gran libro de Landes, La riqueza y la pobreza de las naciones, que explica por cierto cómo no quedó vivo un blanco (un francés) en el extremo occidental de La Española, cuando la Revolución extendió hasta allí su mensaje. Haití es, además, un país discutible, que sólo lleva medio siglo probándolo. Y por si fueran poco el clima y la juventud se trata también de un lugar enfangado en la brujería. En tiempos de calma todas estas características mueven a los relativistas a exclamar: «¡Es su cultura, respetadla! ¡Dejad que Haití siga su camino». En la tragedia, sin embargo, vuelven a reinar los valores absolutos: agua, jabón y penicilina. El infame orden burgués.

Un asunto moral y políticamente muy interesante es si ese orden que gobierna el aeropuerto de Puerto Príncipe debe prolongarse más allá del enterramiento de los muertos y la reconstrución de los edificios. La situación de Haití, en ese fondo real de las cosas, no es distinta de la de Afganistán. ¿Por qué los valores fuertes de la civilización sólo deben intervenir en el fragor del incendio? Lo trascendental, en relación a la intervención de EEUU no es esta beneficiencia urgente sobre el caos. Lo importante es si deben practicar o no, cuando la tierra se cierre, una suerte de neocolonialismo. Y si deben llevar, practicándolo, la cabeza bien alta.

«¿Por qué los valores fuertes de la civilización sólo deben intervenir en el fragor del incendio?»

Arcadi Espada