Canciones …¿que matan?

Estos politiquillos panistas son el colmo, son mas cerrados que el coño de una muñeca. Ahora a un imbecil se le ha ocurrido que  quiere meter hasta tres años de carcel a quien promueva los ” narcocorridos”, ¡ hagame usted el favor !. ¿No tendran otra cosa en que pensar?.

En relacion a esto ahi les va un simpatico articulo de Carlos Marin que publico hoy en Milenio diario:Canciones ...¿que matan?

El diputado federal panista Óscar Martín Arce, quien propone castigar hasta con tres años de cárcel a quien promueva narcocorridos, ahora matiza su inquisitorial iniciativa: a Ciro Gómez Leyva le dijo ayer que la inclusión de una advertencia al final de una canción, similar a la que aparece en las cajetillas de cigarros (este producto es nocivo para la salud o algo por el estilo), serviría como atenuante para impedir el encierro.

De prosperar esta tontería (de quien dice no querer coartar la libertad de expresión, sino “regularla”), ¿qué va a pasar con el corrido revolucionario La cucaracha, que “ya no puede caminar porque no tiene, porque le falta mariguana que fumar…?

Ya de Contrabando y traición o Pacas de a kilo (Tigres del Norte) o el Corrido de Lamberto Quintero (Antonio Aguilar), mejor ni hablamos.

¿Qué hará Paul Potts (la revelación operística del Britain’s got Talent) si le dicen que a su interpretación en español de Amapola debiera parcharle (en mi bemol o do sostenido) una advertencia como la propuesta por el acalambrante Arce?

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Cuando acaben de cantar el narcocorrido se me ocurre que debieran decir a toda velocidad como lo de ” comafrutasyverduras”, un “novayasamataranadie”, o  “tiratusgrapasporlatazadelbaño”, o “aguasconelcuernodechivolasarmaslascargaeldiablo”.

Apadrine un cadaver

Apadrine un cadaver

CIERTAS CORRIENTES filosóficas aseguran que la relación entre el mal y el bien es asimétrica, que, en contra de Leibniz, Jorge Guillén y otros risueños, el mundo no está bien hecho. Bien mirado, el pesimismo no es más que una variedad del realismo o un correlato lógico del sentido común. En Provocación, Stanislaw Lem asegura que hay menos formas de ayudar a los demás que de perjudicarles, simplemente porque así es la naturaleza de las cosas. Hay cien maneras distintas de destrozar un vaso y ninguna de recomponerlo. Hay miles de formas de matar a un hombre y ninguna de resucitarlo. El terremoto de Haití resulta un excelente laboratorio para probar este argumento.

Apartemos lo obvio: la sordera generalizada del mundo feliz ante una desgracia que llevaba floreciendo décadas antes de que a la tierra le diera por temblar. El generoso patrocinio con que el occidente civilizado (mención de honor para EEUU y Francia) sembró, regó y abonó en la isla a algunos de los peores tiranos del planeta. El bostezo unánime con que la ONU ha acogido siempre la más pequeña petición de auxilio a Haití, si es que alguna vez ha sonado en ese ilustre cónclave de bellos durmientes.

No obstante, sin pensarlo dos veces, mucha gente de buena fe ha liado el petate y se ha lanzado de cabeza al epicentro de la catástrofe: bomberos, cooperantes, médicos, militares. Millones de simples peatones han intentado arrojar su modesto salvavidas sin sospechar que la ayuda iba a quedar pudriéndose en el aeropuerto de Puerto Príncipe, a falta de carreteras y caminos. Mientras tanto, las bandas de matones y saqueadores que campan a sus anchas sobre un país desvencijado rebaten golpe a golpe la peregrina teoría de que una desgracia saca a la luz lo mejor del hombre.

Basta un solo dato para demostrar cuánta razón tenía Lem en su postulado del mal antropológico: los huérfanos. Esos huérfanos haitianos que no tienen más horizonte que el hambre y que una alambrada de leyes imbéciles y abstrusas impiden acoger al otro lado del mar, en una habitación decorada con caballitos. Con la cantidad de parejas sin hijos que esperan para adoptar y los políticos trabajando día y noche para que esos niños acaben en los hospicios tenebrosos de China, en los prostíbulos de Río, en las factorías ilegales, en las guarderías del infierno y los sótanos del mundo.

El terremoto de Haití ha dejado, entre otras hecatombes, un enorme reguero de huérfanos para engrosar la cuenta ingente del mal. Porque, en efecto, es mucho más fácil maltratar a un niño que ayudarlo. Los gobiernos lo muestran día a día niquelando lo que siempre han hecho, lo único que saben hacer: nada.

David Torres/Elmundo.es

Los chinos

Los chinos

China ya no es un peligro, es un modelo. El viento del Este vence al viento del Oeste. Una quimera con cabeza de serpiente y patas de dragón se apodera de las atarazanas del todo a cien. El presidente Zapatero, que siempre tuvo un toque budista y prochino, puede llevar a Europa en un semestre el aura teórica de la Revolución Cultural. Esos predicadores de alcachofa que hablan sin dudar tendrían que saber que una vida es demasiada corta para saber quién tenía razón. Ahora no me parece tan pedo aquel Sartre que arengaba sobre un barril ni Federico tan radical cuando dinamita la corrupción institucional. Tal vez eran ellos los que seguían la línea correcta y los que se equivocan son los reaccionarios que recitan cada día la jaculatoria del fracaso.

China se pone en cabeza como la segunda economía más fuerte del mundo. Creció dos dígitos en el último trimestre y su producto nacional hace real aquel sueño de Deng Xiaoping, el de los gatos, que convirtió a Felipe González en su pequeño saltamontes.

Un país, dos sistemas, el Partido Comunista jefe de personal. Los ortodoxos nunca creyeron en ese híbrido. Los demócratas abjuraron de un crecimiento sin derechos humanos, pero el Producto Interior Bruto chino alcanzó casi cuatro billones de dólares; ha dejado en la cuneta a Francia y a Alemania. No hay nada tan bruto como la explotación, aunque al final lo que cuenta para todos estos capullos es la cuenta de resultados.

Mao fue aquel best-seller. Decía Carlos Oroza, empujando a Gerardo Diego cuando entraba en el café, que Mao hizo la revolución para vender su libro de poemas. El Gran Timonel escribía con caligrafía de mandarín, se enjuagaba la boca con té y dormía con jóvenes campesinas. Seguía la tradición del primer emperador, el legendario Amarillo, que se hizo inmortal gracias a que hizo el amor con un millar de vírgenes.

Los maoístas y sus viudas levantaron una muralla para retener las nubes y darle a cada uno un puñado de arroz. Querían salir de la pobreza para llegar a la abundancia. Luego el gran salto adelante parecía una histeria utópica.

Cuando decía Mao que había que aprender de la Unión Soviética, hubiera preferido decir que había que aprender de los Estados Unidos. Le decía a su médico: «Algunas ideas de Occidente darían vigor a China. Quiero crear algo que no sea ni chino ni occidental». Ahora, las 100 flores y 100 escuelas crecen como la riada. China, el gigante asiático, China alcanza al Japón, China sale de la recesión.

Ahora hay que hacer el comunismo, porque han crecido las desigualdades y hay más millonarios en Pekín que en Nueva York, millonarios tan horteras como los de aquí: ponen pisos a las concubinas y vuelan en aviones tapizados con piel de tigre.

Raul del Pozo/elmundo.es

Cacas y frases

Cacas y frases

Quizá lo he dicho en otra ocasión (estoy perdiendo memoria), pero correré el riesgo de repetirme: Lo que más me asombraba de mi perro, recientemente fallecido, era la concentración con la que olía las cacas y los pises de los otros animales. Parecía un estudiante de bachillerato llevando a cabo el análisis sintáctico de una oración gramatical. Observándolo, intentaba imaginarme yo al primer gramático de la historia en el trance de preguntarse qué rayos era aquello que nos salía de la boca y que con el tiempo llamaríamos palabras. De una deposición bien analizada, mi perro obtenía informaciones sorprendentes acerca de la edad, el sexo o la altura de un congénere. Quiere decirse que los excrementos, para quien sabe leerlos, poseen su morfología, su sintaxis y su semántica. Son un lenguaje, en fin. Los niños, hasta que logramos arrastrarlos al lado de acá, se expresan con sus cacas mejor que con sus palabras.

Pasar del análisis de la caca al de las palabras implica un recorrido cultural de proporciones gigantescas que se realiza, sin embargo, a través de un túnel relativamente corto en uno de cuyos extremos se encuentra el culo y en el otro la boca. Resulta un misterio que orificios tan próximos alumbren productos de naturaleza tan desigual. Por eso mismo las incidencias del habla -y no digamos de la escritura- provocan tanto regocijo. Véase, si no, el éxito de libros como El dardo en la palabra, de Lázaro Carreter, o la Nueva gramática de la RAE, pero también de Groucho Marx, la base de cuyo humor eran los juegos de palabras. Y es que cada individuo, lo sepa o no, lleva dentro de sí una gramática a cuyas normas se atiene con una fidelidad increíble cada vez que despega los labios. De ahí (¡atención, maestros!) que la gramática de fuera sólo se entienda cuando es capaz de descubrir la que llevamos dentro.

Juan Jose Millas/elpais.es

Oda a la belleza

Oda a la belleza PIOJOS CRIA EL CABELLO MAS DORADO,

LEGAÑAS CUAJA EL OJO MAS HERMOSO,

Y EN LA NARIZ DEL ROSTRO MAS PRECIOSO,

EL MOCO, VERDE Y NEGRO ESTA CUAJADO.

EL COÑO DE LA GUAPA Y DE LA FEA,

QUE A DOS DEDOS DEL CULO HEDIONDO MORA,

ARROJA NEGRA SANGRE, SUDA Y MEA.

Y  SI ESTE ES EL MULADAR QUE ME ENAMORA,

Y TODA MUJER CAGA MIERDA PURA,

ME CAGO EN LA MUJER Y SU HERMOSURA.

Esto supuestamente era un soneto, pero a pesar de mi buena memoria no puedo acordarme del segundo cuarteto. Si alguien lo conoce, porfaplease! ……..empezaba: el labio de coral mas encarnado, brinda al gargajo sucio y asqueroso….hasta ahi me acuerdo.Refresquenme la memoria.

anonimo.com

Eroticoll: C

Eroticoll: C

CABRITO: Bebe de la cabra.

CABRON: Marido.

CABRONAZO: Otro marido.

CAFETAL: Lugar donde se juntan los fetos a tomar cafe.

CAMASTRO: Cama de lujo del pobre, donde el pobre hace lo que puede el pobre.

CASTIDAD: Antigua y vieja costumbre que consistia en estar el mayor tiempo masturbandose noche y dia, sin que nadie llegara a enterarse.

CATAPUTA: Antigua maquina militar que servia para lanzar putas contra los castillos asediados.

COJON: Que tiene la mania de cogerlo todo.

COJONUDO: Extraordinario, maravilloso, sensacional. En una palabra: “cojonudo”.

COLILLA: Cigarrillo en estado terminal o pene en estado principiante. Aunque tambien pene en estado terminal.

COLOCARLA: Poner el pene en el lugar que corresponde, donde no cause pena.

COMEMELO: Ruego cariñoso que hace la mujer al hombre cuando ve que este no se va a comer el bistec que con tanto amor le habia preparado.

CONEJO: Organo sexual femenino roedor. Los hay de campo y de ciudad. Los de campo saben a tomillo y jara. Los de ciudad a tubo de escape. Inclitos poetas le han dedicado cuartetas (que no son cuatro tetas):

Porque sin ser tu “mario”

ni tu novio ni tu amante

soy el que mas te he “querio”

conejo tengo bastante.

CUCARACHA: Nombre comun que daban las putas a los curas que las llevaban al lecho con el fin de convertirlas…..en juguete de sus caprichos. Estas ” cucarachas ” no morian por efecto de los polvos. Al contrario, estos las vivificaban mas todavia.

(continuara)

Jose Luis Coll