El loco de la colina

El loco de la colina

Miro el día transcurrido. Miro al mundo en las últimas veinticuatro horas. Violencia y muerte. Privilegiados que con uñas y dientes se resisten a dejar de serlo. Salario cuya capacidad adquisitiva impone a un tiempo el malabarismo y la privación.

Miro luego hacia mí y siento un vehemente impulso de asomarme a las puertas de los ministerios, del parlamento, de lo bancos, de las centrales sindicales, de las oficinas y los laboratorios y gritar con todas mis pobres fuerzas ¡Ahora o nunca!

Los peligrosos sociales somos cristalinos y quebradizos, románticos y flexibles. El poder siempre nos observará con prevención. Ellos aman de tapadillo, nosotros proclamamos nuestro amor.
Sienta en tu mesa a un peligroso social, sentirás un soplo de vida.

Jesus Quintero

La Rata

La Rata El padre Antonio era una verdadera rata. Con el pasar de los años me di cuenta de ello. Cuando no nos mostrabamos sumisos a sus deseos o le enseñamamos los dientes en un acto de defensa, llamemosle supervivencia, se le erizaba todo el cabello, y de sus ojos, como una tormenta electrica, aventaba rayos divinos, similares a los que veiamos regularmente en los libros de religion, procedentes de una iracunda rabia celestial destinada al fin, a una sumisa respuesta a los obscuros objetivos, que salidos de sus entrañas, perseguian solamente una obediencia absoluta; el cambio de la sumision por el miedo, la condena por la libertad.

A Zalo, despues de que se murieron sus padres en un accidente de trafico, le cambio de manera dramatica su comportamiento. De ser un tipo al que todos adorabamos por su manera de tratarnos, el que nos animaba cuando “La Rata” se propasaba con nosotros; de ser aquel que contaba los mejores chistes, el gran lector y el mas brillante de la clase, se convirtio en un personaje de caricatura. Los ojos le bailaban, se veia siempre distraido. Cuando le decias o preguntabas algo, solo emitia una especie de gruñido, estaba en otro planeta, deciamos.

Pero aquel dia que ” La Rata”  aparecio en el estacionamiento con la cabeza machacada, supimos que aquellas lagunas mentales de nuestro amigo, encerraban antiguos sentimientos de venganza. Nunca supimos si por nosotros o por el, pero el caso es que a partir de que lloramos su ausencia durante las exequias, a partir de ese momento dormimos bastante bien.

Nunca mas supimos de el.

Aventuras en el pais de la Psicopatia

Aventuras en el pais de la Psicopatia

Despertares

Y ella sigue dormida, abrazada a mí, aunque ya es de día. La luz de la mañana pasa a través de los cristales empañados e ilumina el desorden de la habitación. Es bonito estar vivo hoy, pienso. En este momento detenido.
Y respiro con cuidado, para no despertarla.

Años

No hay aniversarios para nosotros, pequeña, que coincidimos un instante en la vida y nada más.

La otra vida

De vuelta con la médium Madame Retourner. Un hombre se pone en contacto con su difunto padre.
—Papá, ¿cómo es la muerte? ¿Te tratan bien?
—Estoy enterrado.
—Sí, eso ya lo sé.
—Me pudro inexorablemente en mi ataúd.
—¿Pero eso es la otra vida? ¿Eso es lo que hay después de la muerte?
—Hay gusanos. Y tinieblas.
—¿Y qué pasa con Dios?
—Aquí dentro no cabe nadie más.

Búsquedas inciertas

—Agencia de detectives Flanagan. Dígame.
—Buenos días, me gustaría que me encontraran.
—¿Qué ha dicho que le encontremos?
—Que me encuentren a mí. No sé dónde estoy.
—¿No? ¿Dónde está ahora?
—Eso me gustaría saber.
—¿Pero desde dónde llama? ¿Qué hay a su alrededor?
—Bueno, estoy en una cabina.
—Descríbame la calle.
—Hay aceras. Y asfalto.
—¿No hay alguna placa con el nombre de la calle?
—Sí. Calle Mayor.
—Vale, en todas las ciudades hay una calle llamada así, podría estar en cualquier sitio. ¿Por qué no le pregunta a alguien en qué ciudad está?
—Me da miedo la gente.
—Vaya.
—Hace calor, ¿eso ayuda?
—No mucho.
—Llevo un sombrero.
—¿De qué color?
—Verde.
—Vale, es algo con lo que trabajar. Se lo diré a nuestros detectives.
—Gracias. ¿Cree que tardarán mucho?
—Usted no se mueva de la cabina.

caramelitos.blogspot.com

A proposito de los gordos

A proposito de los gordos

Reunión de consorcio

Frente al espejo
con cara
descarada
de máscara
frente al espejo
un hombre gordo
los ojos cicatrizados
de lagañas
un hombre gordo
desnudo
con el pitín perdido
bajo la grasa
pelusón de batallas
incruentas
escaramuzas en el desvelo
se sienta
hace sus necesidades
y da a luz a una lombriz solitaria
tan sola como él
pero con promisorio futuro
de anaconda
que lo engulle
se lo traga
lo disuelve en el otoño
de su esófago
le muele en acidez los huesos
y no queda rastro alguno

se fue de vacaciones
y nunca mas volvió
conoció a una mujer
se ganó la lotería
se hizo monje tibetano

entre tantas disquisiciones absurdas
los vecinos del hombre gordo
no saben que nombre ponerle
a la nueva mascota del consorcio.

Taviro/quieroquemeleas.com

Noticias de El Mundo Today

SÓLO INTENTABA PRONUNCIAR “I’LL BE BACK ON SUNDAY”

Una anciana invoca al demonio en un curso de inglés

Noticias de El Mundo TodayJuana Yoigo, albaceteña de 72 años, invocó ayer al demonio sin proponérselo cuando, en un curso de inglés subvencionado por el Ayuntamiento de Albacete, intentó pronunciar la frase “I’ll be back on sunday”. La anciana no logró alcanzar su objetivo pero profirió una serie de balbuceos más cercanos al latín que al inglés. “Hablaba como del revés y se ponía toda roja hasta que, al final, empezó a oler fatal. Una de sus amigas le dijo ‘Juanita, déjalo ya que hasta te cuescas’, pero resulta que aquello era azufre” explica Antonio Freire, profesor del curso. Tras el olor, irrumpió en el aula una cabra siniestra que el marido de Juana Yoigo consiguió ahuyentar a gorrazos. “Era una cabra normal pero con esos ojos rojos que se te quedan de estar mucho rato en la piscina municipal” afirma Juana, que reconoce no haberse asustado en ningún momento por la presencia del diablo “porque yo ya tengo cinco nietos y dan mucha guerra”.

Antonio Freire ha reconocido que la semana pasada otra alumna de avanzada edad estuvo a punto de abrir una brecha interdimensional intentando escribir “Google” en la pizarra.

Aunque lo ocurrido es visto en Albacete como una divertida anécdota, algunos parapsicólogos y amantes del ocultismo han empezado a revisar sus teorías entendiendo que el idioma del demonio es el inglés de pueblo. “Al fin y al cabo estamos hablando de un idioma bárbaro al que basta añadirle el acento de Albacete para que se convierta en una fuerza incontrolada” sostiene la parapsicóloga conductista Mayra Oscureile.

En algunos foros de la Red han empezado a circular supuestos cánticos malignos basados en transcripciones literales de un inglés rudimentario:

“Mai loulines iskilin mí
anai mas confes astil bilí
uen aim not guizllú ai lus mamai
plis girmi a sain
hirmi beibi uanmortain
o beibi beibi
de rison i bredisyú”.

Xavi Puig

Mexico, pais de gordos

Mexico, pais de gordos

La buena noticia es que con el Acuerdo Nacional de Salud Alimentaria, dado a conocer este lunes, el gobierno mexicano por fin está abriendo los ojos al enorme problema de la gordura en nuestro país. La mala es que este primer esfuerzo se queda muy corto.

Vale la pena dimensionar el tamaño del problema para entender la magnitud de respuesta que se requiere. La gordura se ha convertido en una epidemia nacional. Siete de cada diez mexicanos padece un problema de sobrepeso. Si en el caso de los adultos mexicanos la situación es alarmante (nuestro país ocupa el segundo lugar a nivel mundial en obesidad adulta) en el de los niños mexicanos es crítica (aquí ostentamos el nada honroso primer lugar). En los últimos siete años, el índice de obesidad en niños de cinco a 11 años aumentó en un inquietante 77 por ciento.

Más allá de su impacto en la salud y productividad de la gente, el sobrepeso ejerce un costo brutal en el sistema de salud pública. Entre 50 mil y 60 mil millones de pesos se destinan anualmente a tratar padecimientos derivados de la obesidad, consumiendo 9 por ciento del gasto total en salud. De continuar la tendencia actual, la carga financiera puede llegar a los 100 mil millones de pesos, poniendo en riesgo la sustentabilidad del sector salud en su conjunto.

De que se requiere actuar y de que se tiene que actuar ya es evidente. En este sentido, hay que darle crédito al gobierno por estar aceptando públicamente que existe un problema al anunciar el Acuerdo. También hay que reconocer que el Acuerdo, el cual propone 10 acciones específicas para combatir la obesidad, contiene buenas ideas. Responsabilizar a los padres de familia del peso de sus hijos es una de ellas.

Mi problema principal con el Acuerdo es que le faltan dientes. Todo lo que tiene que ver con las empresas que producen los alimentos más engordativos —la llamada comida chatarra— se maneja más con base en recomendaciones que en obligaciones.

Debo admitir que entiendo el porqué de la tibieza del gobierno: las empresas alimenticias son sumamente poderosas. Pero si el gobierno quiere enfrentar de lleno la epidemia de la gordura va a tener que actuar con mayor firmeza, sobre todo con lo que se refiere al sobrepeso de los niños. Dos medidas claras que deben ejecutarse son prohibir la publicidad de comida chatarra dirigida a los niños y restringir el acceso de este tipo de alimentos a las escuelas.

Me queda claro que el involucramiento del gobierno en la reducción de la obesidad y el sobrepeso de la población apenas comienza. No me sorprendería nada que la gordura siguiera los pasos del tabaquismo, con una creciente intervención del sector público en la manera que se venden y consumen los productos que más engordan.

Julio Serrano