SYMPHONY X-PARADISE LOST

SYMPHONY X-PARADISE LOST
A ver, banda borracha, Symphony X nos hizo esperar un chingon entre su anterior disco y este, pero la neta, la espera valio la pena, Russel Allen, George “el gordo” Romeo y compañia la neta se la rifaron con este discote del año pasado, arto virtuosisimo en la guitarra del gordo, el señor allen cantando a todo lo que da, explorando nuevos matices y grados en su voz, hasta cierto punto mas agresivos, con rolas desde lo mas poderoso del power mezclado con el progresive metal, hasta baladas parte madres como the sacrifice… chingon disco, una chulada

Tracklist:

  1. “Oculus ex Inferni” – 2:34
  2. “Set the World on Fire (The Lie of Lies)” – 5:55
  3. “Domination” – 6:29
  4. “The Serpent’s Kiss” – 5:03
  5. “Paradise Lost” – 6:32
  6. “Eve of Seduction” – 5:04
  7. “The Walls of Babylon” – 8:16
  8. “Seven” – 7:01
  9. “The Sacrifice” – 4:49
  10. “Revelation (Divus Pennae ex Tragoedia)” – 9:11

http://thedarknessdropsagain.blogspot.com

El teléfono del Vaticano comunica todo el tiempo

“MI CORAZÓN ESTÁ INQUIETO”, SE QUEJA UN USUARIO
Ramón quería saber “si hay algo fuera del todo y si, de haberlo, se trata de Dios o si más bien Dios está en todas partes como, por ejemplo, nuestros corazones pero también nuestro estómago y nuestro páncreas”. Así que llamó al teléfono del Vaticano para averiguarlo. También quería aprovechar para preguntar si Su Santidad se quedaría más de un día en Barcelona. “Ya que viene, me gustaría enseñarle la ciudad yo mismo, si no es problema”, explica. Sin embargo, al otro lado del cable sólo responde, una y otra vez, el insistente pitido de la línea ocupada.
“¿Puede estar Dios en un risotto?”
El teléfono del Vaticano comunica todo el tiempo“Yo entiendo que el teléfono comunique porque el Papa esté hablando todo el rato con Jesús o con otra gente de la Iglesia, pero poco a poco me asaltan dudas de fe y pienso que, a lo mejor, el Papa lo que ha hecho es descolgarlo simplemente para que no le molestemos”, explica Ramón. “¿Ve? Ya incluso desconfío del Papa, y eso es porque mis dudas de fe crecen diariamente”.
“Buscar la fe ya es una forma de acercarse a Dios” explica Monseñor Steenberghen, portavoz del Vaticano, a El Mundo Today. Según él, los católicos “y especialmente los más jóvenes” no deben desesperar al oír que el teléfono comunica dado que “son como los latidos del sagrado corazón de Jesús”.
Steenberghen argumenta, además, que si el teléfono del Vaticano comunica no es porque lo tengan descolgado para no ser molestados “sino porque, puesto que sólo hay uno y no tenemos móviles de esos, está muy solicitado”. Además, rechaza la idea de instalar más centralitas porque la que hay se instaló a mediados del siglo XX y aún funciona. El reducido tamaño de Ciudad del Vaticano hace, asimismo, que no sea necesario tener un teléfono en cada habitación “como si esto fuera un hogar de esos modernos”. Cuando el teléfono suena, el primer religioso que lo descuelga avisa a gritos al destinatario de la llamada.
Tras media hora de conversación, Steenberghen reconoce, sin embargo, que si el teléfono del Vaticano comunica últimamente más a menudo es porque Benedicto XVI ha adquirido un módem de 56K de última generación y está descubriendo “eso de la Red”: “Así que tiene el teléfono ocupado todo el día con el ruidito ese tan molesto. Dice que está visitando Internet y apuntando todo lo que no le gusta. Me temo que tiene para un tiempo aún”, confiesa. Tras explicar esto, se apresura a colgar.
Este diario ha podido saber por otras vías que el Vaticano tiene pensado contratar un servicio de callcenter con centralitas en la Índia y en Bogotá donde serán derivadas todas las llamadas con dudas de fe para que sean resueltas por técnicos especializados. “Sí, claro, seguro que llamas para preguntar si puedes encontrar a Dios en un risotto y al final te descuidas y acabas renovando la permanencia. Justo ahora que me estoy quedando sin fe. Ni hablar del peluquín. Que hubieran atendido la llamada cuando tocaba”, se queja Ramón.

Xavi Puig/elmundotoday.com

Costilla de ternera guisada con setas

Costilla de ternera guisada con setas
Las costillas de ternera cocinadas durante largo tiempo a baja temperatura son una verdadera exquisitez. La carne queda melosa, la salsa que producen es pura esencia de ternera y paladearla es volver a sentir la emoción de los mejores guisotes de madres y abuelas.
Ésta es una versión un tanto finolis y yo diría que afrancesada, en la que prescindimos de toda la grasorra para quedarnos con la carne, y reducimos el caldo hasta conseguir una especie de salsa demi glace. Tranquilos que por muy cursi y complicado que parezca, no lo es, aunque sí tiene su trabajillo y desde luego no es un plato para hacerlo un día que se tenga prisa.
La idea de servirla con setas salteadas está tomada de una receta de un concurso que hizo el ‘New York Times’. Creo que es todo un acierto: las que yo elegí, que fueron rebozuelos o rusiñoles, parecen haber nacido para acompañar este festival de la carne. Es importante desengrasar bien la salsa para que las costillas no resulten pesadas, y usar un vino decente en vez de un tintorro tóxico de tetra-brick.
Dificultad
Fácil, pero un poco larga.
Ingredientes
  • 1,5 kg. de costilla de ternera
  • 300 gr. de rebozuelos (u otra seta que te guste)
  • 2 zanahorias
  • 1 cebolla
  • 1 puerro
  • 1 rama de apio
  • 2 dientes de ajo
  • 200 ml. de vino tinto
  • 1 litro de caldo de carne
  • 1/2 litro de caldo de verduras
  • 2 ramas de perejil
  • 1 cucharada de perejil picado
  • 10 gramos de chocolate negro (70% cacao mínimo)
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra
Preparación
1. Pelar y picar todas las verduras en grueso. Salpimentar ligeramente las costillas.
2. Precalentar el horno a 130 grados.
3. En una cazuela grande que se pueda meter al horno, dorar las costillas a fuego vivo con un poco de aceite. Sacarlas y añadir las verduras y el perejil. Dorarlos a fuego medio unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando.
4. Añadir el vino y dejar que reduzca casi del todo. Devolver las costillas a la cazuela y mojar con los caldos. Tapar (si no se tiene una tapa para horno, cubrir con un par de capas de papel de aluminio) y hornear unas tres horas, hasta que la carne esté tierna y se desprenda del hueso.
5. Sacar la cazuela y dejar que se enfríe del todo. Sacar las costillas, colar el caldo y desechar las verduras. Desengrasar el caldo quitando la grasa que flote en la superficie con un cucharón (otra técnica es meterlo en la nevera para que se solidifique).
6. Poner el caldo al fuego para que reduzca, hasta que tenga consistencia de salsa. Mientras, limpiar las costillas para obtener la carne desechando huesos y grasa. Mojar la carne con la mitad de la salsa (o lo justo para que esté húmeda y no se seque, y mantenerla caliente a fuego mínimo.
7. Saltear las setas en una sartén con un poco de aceite de oliva. Cuando estén tiernas, salarlas y añadirles el perejil.
8. Ligar el resto de la salsa bien caliente fuera del fuego con el chocolate, removiendo hasta que se disuelva del todo.
9. Repartir las setas en los platos o en la fuente. Poner la carne por encima, mojar con la salsa y servir inmediatamente. Se puede acompañar de arroz blanco o puré de patatas.

http://blogs.elpais.com/el-comidista/2010/10/costilla-ternera-guisada-con-setas.html#more

Hágase la obscuridad

Hágase la obscuridad
Emulando a Dios, pero en sentido contrario, un alto funcionario de la antigua Enron, quien ahora trabaja para Unión FENOSA, gritó: que se vaya la luz, y oprimió un botón que dejó al país a merced de la noche durante dos horas.

Surgió el caos vial; los criminales descansaron porque no les gusta trabajar a oscuras, es peligroso; trescientos mil hombres, dirigidos por un español mesiánico, quien dos días después fue vapuleado por sus airosas bases sociales, se levantaron en armas, pero se acostaron cuando se hizo la luz.

La versión oficial dice que la causa fue un rayo serpenteante, tormentoso, terrorista, ingrato, y otros adjetivos más; luego dijeron que era necesario incrementar la tarifa para asegurar la continuidad del fluido eléctrico.

Los empresarios alegaron que habían tenido pérdidas millonarias. Los habitantes del país, en la oscuridad, se fueron a la cama; nueve meses después nacerán un millón de futuros consumidores de electricidad, quienes fueron engendrados en las tinieblas.

Luz Clarita

http://cuentospajeros.blogspot.com

Capataces

Capataces
cntsovcadiz.blogspot.com/
Se han creado en los últimos años suficientes cargos de capataces -el único sector en auge en el mercado- como para que cualquier reforma laboral, por despiadada que nos parezca, resulte aplicable. Antes, el capataz era uno de esos que obligaban a los esclavos o a los trabajadores ultra explotados a rendir hasta la última gota de sangre: tenía el látigo en una mano y, cubriéndole la espalda, la confianza del amo. En el caso de fallar el primero, la segunda se desplazaba de individuo, pero el sistema continuaba en pie. Así fue cómo mantuvieron los Estados europeos su hegemonía en las colonias de ultramar, y así se edificó el capitalismo. Recuerden al tipo brutal que hacía trabajar a los presos que convirtieron en un gran negocio la empresa maderera de Scarlett O’Hara (fuente: Lo que el viento se llevó). O, si nos ponemos más sublimes, a algunos personajes de Conrad (el tremendo malo de Victoria, por ejemplo). Dan ganas de escupirles. Hoy en día, sin embargo, los capataces se sientan a nuestra mesa o, al menos, se nos acercan, campechanos, en el sitio de trabajo. “Oye, tú, tío, que vamos a tener que estrecharnos aún más el cinturón. Más horas, menos pasta, colega. Lo siento, pero las cosas están como están: muy mal”. Lo hacen bien, tienen la confianza del amo (en el caso de que alguien sepa, en estos momentos, quién es el amo) y una gran experiencia en propagar Desconcierto y Temor, operación pronto sustituida por la de Acojone y Resignación. Son, además, inteligentes pero no demasiado. Elegantillos, pero extremadamente lameculos. Fueron, muchos de ellos, compañeros e incluso aprendices nuestros a quienes un golpe de suerte o una brillantez de carácter, exhibida en el momento oportuno, convirtió en los nuevos negreros. Jóvenes sobradamente preparados y muy dispuestos que recibieron cursillos de motivación. Y aquí les tenemos. Recortando derechos. Con un Rólex en la muñeca y un más que excelente porvenir.

Maruja Torres/elpais.es

La invasión de los ladrones de cerebros

La invasión de los ladrones de cerebros
http://www.zombieweapon.com/
Salimos reptando de nuestros hogares cuando aún es de noche. Las legañas, los bostezos, cierta irrealidad cansada, el estómago vacío o encharcado en un café rápido, que provoca ese mal cuerpo mañanero.
La sensación de prisas de algunos, o de muchos. La guillotina del reloj, la hora de entrada o apertura. La composición del mundo, de la vida, es ésa, más que la rotación del planeta o de la luna.
El frío en las paradas. Grupúsculos que se amontonan ante las puertas. La gente tiritando, y eso que aún no ha llegado el invierno con sus heladas.
Los retrasos, el tráfico, las averías. Robots que suben por el lado izquierdo de las escaleras mecánicas o que permanecen quietos en el lado de la derecha. Criaturas del subsuelo. Sólo algún libro o periódico o mp3 o Ipod nos mantiene sujetos a la vida de la superficie.
Ejércitos de zombis dormidos en las partes de atrás de los coches, en los bancos de los andenes, en las sillas de los vagones o de los autobuses. Vegetando. Sobreviviendo. Inframuriendo.

http://conde-duque.blogspot.com/

Canción de la semana

Ahora que en España se ha empezado a hablar de Javiera Mena, pequeña y dulce francotiradora del ‘indie’ latinoamericano, y que su nuevo disco ‘Mena’ se ha editado en nuestro país (como mínimo, está en iTunes, dicen), no me puedo resistir a recordar ‘Sol de invierno’, una canción pop tan, tan, tan redonda que parece hecha por Paul McCartney, pero no. Es una canción, ¿cómo decir?, como perfecta, e incluso más. ¿Cómo algo tan simple e intangible puede abrazarte y consolarte y darte calor? Bendito pop.

http://blogs.publico.es/eldetonador/

Grandes verdades

Grandes verdades
http://latonteriamasgrandejamascontada.blogspot.com

Con un acierto del 96%. ¿O NO?

-Yo tampoco sabía qué coño hacer con el color blanco de los lápices de colores…

-Odio que me despierten preguntando si estoy dormido.

-Yo también he jalado la puerta cuando ponía claramente “empujar”.

-Yo también he utilizado alguna vez el celular como linterna.

-Saco el móvil, miro la hora, lo guardo, ¡ni idea de qué hora es!

-Pidas lo que pidas, el peluquero siempre hace lo que le sale de los cojones.-Yo también dije “¡trae, que tú no sabes!” y yo tampoco supe.

-El dinero no da la felicidad, pero yo prefiero llorar en un Ferrari…-¡Yo también canto las canciones en inglés como me da la gana!

-Mi madre también me decía “como vaya yo y lo encuentre…” ¡¡COÑO, y lo encontraba!¡

-Me acabo de enterar de que SUGUS es capicúa.

-Mi madre también decía: “Esta es la primera vez que me siento en todo el día!” Ahora lo digo yo.

-Siempre quise subirme a un taxi y gritar: “¡siga a ese coche!”.

-Señoras que dicen ”Niño, pásame eso, que está ahí, encima de aquello”.

-Seamos realistas: nadie hará una fila y saldrá en calma si hay fuego.

-Mamá hazme algo para comer.

¿Por qué no te lo haces tú?

Da igual no tengo hambre.

-Para los que cuando tocamos timbre y preguntan ¿quién es? decimos “¡YO”!.

-Yo nunca he terminado una goma de borrar, siempre se pierden antes.

-Tampoco he visto nunca una paloma pequeña ¿nacen ya grandes?.

-Ojalá tuviera por la noche el sueño que tengo por la mañana.

-A mí también me dijo que le salió fatal y la asquerosa sacó un 10.

-Yo también me quedé aislado porque mi madre fregó el suelo.

-Mi cuarto se desordenaba solo…

-¿ABRE FÁCIL? ¡Los cojones!

-Los cortes de digestión no existen: son los padres.

-Me he muerto 19.985.322.486 veces por no haber reenviado cadenas de e-mails.

-Yo también aprieto más fuerte el botón del control remoto cuando se gastan las pilas.

-Yo también digo “NADA” cuando me pasa ALGO.

-Le digo a un amigo que mire DISIMULADAMENTE, y nunca mira disimuladamente.

-A mí también me han mandado callar mis padres cuando veían que tenía razón!

-Es mejor conversar en clases que en el recreo.

-Siempre se me cae un calcetín cuando llevo un montón de ropa a la lavadora!

Muchas gracias Pisi por tu mail