Sexo turbio

Sexo turbioEste es uno de los artículos más leidos últimamente en esta página, he decidido volverlo a subir ya que además, la pluma que lo escribió pertenece a uno de los escritores y articulistas favoritos de este recolector, se trata de Manuel Vicent y escribe todos los domingos en el periodico El Pais.

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Para la Iglesia católica un clérigo pederasta, que corrompe a 20 monaguillos, sólo es un pecador, no un delincuente propiamente dicho. Si se descubre su vicio nefando, el jerarca superior preocupado por el escándalo que pueda causar entre los fieles su conducta desordenada, tratará en primer lugar de encubrirlo, luego lo llamará en secreto a consulta para rogarle con más o menos ahínco que pida confesión y si el caso ha sido muy sonado, le obligará a cambiar de parroquia. Por muy execrable que haya sido su pecado, si se arrepiente, quedará absuelto mediante una penitencia simbólica, como pueda ser un padrenuestro y tres avemarías. El clérigo pederasta será perdonado tantas veces como vuelva a echarse otro monaguillo al plato, siempre que repita el acto de contrición después de cada caída, puesto que la Iglesia tiene una ilimitada comprensión hacia la debilidad de la carne, sobre todo si la carne es la eclesiástica. En derecho canónico la pederastia no es un delito que haya de denunciar a la justicia ordinaria para que el clérigo responsable dé con sus huesos en la cárcel. Sólo habla de pecados que pueden llevarle al infierno y una vez en el infierno, échele un galgo. Por otra parte, ningún escándalo de sexo o de sangre ha podido con la Iglesia católica. A lo largo de su historia hubo papas incestuosos como Alejandro VI, quien en los casos en que no podía asesinar directamente a puñal, impartía con suma pericia el sacramento mortal del veneno; hubo inquisidores que convirtieron en teas humanas a grandes científicos y humanistas; hubo cardenales que castraron a los niños de la escolanía y los convirtieron en eunucos para mantener sus voces blancas. Todo lo que no mata, engorda. En el fondo este es el argumento que esgrimen los apologistas para demostrar el origen divino de la Iglesia, puesto que este cúmulo de crímenes, cismas y guerras de religión no ha podido con ella. Pero la jerarquía eclesiástica debe saber que hoy, antes de hablar de la fe, hay una cosa muy elemental que cumplir: en lugar de encubrir, absolver y mandar al clérigo corruptor de menores a un convento para que haga penitencia, su deber es entregarlo a la justicia ordinaria con el mismo celo con que lo hace con el ladrón que descerraja un sagrario y roba un copón.

Manuel Vicent/elpais.es

Los chinos nos van a reeducar

Los chinos nos van a reeducar

A una mujer de origen chino, afincada en Estados Unidos (de América), se le ocurrió escribir un libro para destacar las bondades de la educación que le está brindando a sus hijas. Y esto, en oposición a las presuntas deficiencias en la formación que los occidentales damos a los niños.

No he leído el texto, sino que supe de su existencia en el informativo de Carlos Puig en W Radio. El libro está causando furor porque su autora, una profesora de la cátedra de Derecho en la muy prestigiosa universidad de Yale (y que se bautiza a sí misma como una Tiger Mother), invoca, justamente, la figura del tigre como el “símbolo viviente de la fuerza y el poder” y, a partir de ahí, aprecia grandemente que inspire “temor y respeto”.

La educación, entonces, no sería asunto de motivar a los críos —así fuere con la cariñosa firmeza de unos padres cuidadosos y amantísimos—, sino de someterlos a una especie de régimen dictatorial basado en la obediencia absoluta y el total sometimiento a las órdenes dadas por los padres.

La señora abogada-tigresa, de nombre Amy Chua, argumenta que la postura de reforzar la autoestima de nuestros hijos y propiciar su libertad expresión sólo conduce a fomentar su aceptación de la mediocridad. ¿La solución, en caso de que, por ejemplo, no obtengan las mejores calificaciones en la escuela? Pues, despellejarlos (en sentido figurado, me imagino, porque eso, “despellejar”, es lo que significa el términoexcoriate usado por la madre de Sophia y Lulu, pobres chicas), castigarlos y, last but not least, avergonzarlos. La letra con sangre entra, pues.

Algunos lectores están horrorizados. Otros hablan de que el método ayuda a estructurar a los hijos, a crearles una ética del esfuerzo y a hacerlos personas disciplinadas. En todo caso, estamos hablando de una manera de ser de los… chinos. ¡Qué susto, madre mía! Que nos vendan su productos, si quieren. Pero, por favor, que no nos eduquen.

Ramón Revuelta Retes/mileniodiario

Nos ha gustado: Do Nothing For 2 Minutes

Nos ha gustado: Do Nothing For 2 Minutes

Algunas veces hay que tomarse una pausa. Es sano y beneficioso. Pero ojo, decimos una pausa como Dios manda, sin hacer nada, pero nada de nada.

Por eso hemos encontrado este sitio llamado “Do Nothing For 2 Minutes” tan interesante. Si accedéis a él estaréis obligados a no hacer nada, al menos con el ordenador. Ni siquiera podéis mover el ratón unos milímetros o el descanso se acabará.

Pero no hay que estresarse. Para ayudaros a no hacer nada la página repite una y otra vez el sedante sonido del mar.

Un descanso en toda regla, una merecida procrastinación. Una frikada como un piano.

Fuente; http://www.nopuedocreer.com/

¿Por qué Brasil sí y México no?

¿Por qué Brasil sí y México no?

Brasil parece monedita de oro en la comunidad financiera internacional. Todo tipo de inversionistas quiere meter ahí su dinero. Los ejecutivos extranjeros de las empresas más importantes del mundo lo ponen hasta arriba de sus listas de países donde quieren expandirse. ¿Qué tiene Brasil que no tenga México?

Es cierto, la de Brasil es una economía más grande que la nuestra, lo que la hace atractiva. Pero México sigue perteneciendo a las economías más grandes del mundo. Es cierto también que el crecimiento de Brasil ha estado muy por encima del nuestro durante la última década. Sin embargo, las perspectivas parecen prometedoras para ambos países. De acuerdo a Goldman Sachs, Brasil será la cuarta potencia económica mundial para 2050; México estará sólo un lugar abajo.

No, la economía no es razón suficiente para explicar la divergencia de percepciones en el extranjero sobre los dos países. La explicación evidente parecería ser la inseguridad que vivimos en México. Y sí, la inseguridad ha afectado nuestro atractivo en el extranjero. Según JP Morgan, la violencia relacionada a la droga le costó a nuestro país 4 mil millones de dólares en inversión extranjera directa el año pasado.

Pero con todo y los constantes encabezados sobre decapitados en México, resulta que Brasil es aún más violento. Mientras que el índice de asesinatos en Brasil es de 22 por cada 100 mil habitantes, el de México es de 15. En otras palabras, hay casi 50% más asesinatos per cápita que en nuestro país.

¿Por qué entonces nos afecta más la violencia a nosotros que a Brasil en la percepción extranjera? La razón más importante es que de Brasil se pueden decir muchas otras cosas buenas de fondo y de México demasiado pocas.

Tomemos el caso de Petrobras, el gigante petrolero carioca controlado por el gobierno brasileño. Petrobras, ha dominado múltiples encabezados internacionales con una cobertura que en general ha sido bastante favorable hacia Brasil. Se habla de que es la tercera empresa de energía del mundo por valor de mercado; de que realizó la colocación de acciones más valiosa de la historia; de que descubrió, con ayuda de capital privado, yacimientos en aguas profundas que transforman a Brasil en una potencia petrolera mundial.

¿Y dónde están las noticias positivas de fondo en México que pueden ayudar a mejorar nuestra imagen? ¿Dónde están los acuerdos políticos que podrían transformar a Pemex en otro Petrobras y así darles algo favorable de qué hablar sobre nuestro país a los medios internacionales? Más que una economía sin potencial o un Estado consumido por la violencia, lo que está perjudicando la percepción del país en el extranjero es la falta de voluntad política para generar las buenas noticias que contrarresten las malas.

Julio Serrano/mileniodiario.com

El oro de la mierda

El oro de la mierda
http://diarioportal.com

Hace treinta años, las palomas urbanas representaban un orgullo para la ciudad y no se diga ya de la estampa que componían ellas y los niños que las alimentaban ofreciendo la palma de sus manos repletas del dorado maíz. Esta belleza de la inocencia, la concordia y la paz urbana ha ido girando, sin embargo, diabólicamente en los últimos tiempos y hoy a las palomas, que ensucian a granel ventanas o voladizos y que corroen monumentos y ornamentos con su incansable defecación, se las ha llegado a llamar “ratas voladoras”. La ignominia de las alcantarillas tiene su correspondencia con el oprobio del cielo cubierto de pájaros repulsivos. Queda gente que las alimenta pero hay brigadas municipales o nacionales que las persiguen, las esterilizan o las espantan hasta perderlas de vista.

Pero quedaba, todavía, mucho más que ver. Nos quedaba por presenciar, nada menos, que la hipóstasis del bien y el mal, de la ignominia y de su opuesto. Todo ello ha llegado recientemente a producirse gracias a una bacteria, casi invisible, aislada por el biólogo flamenco Tuur Van Balen que ha conseguido, nada menos, que las  heces de esas aves se conviertan en detergentes. No sólo sus deposiciones no menguan el lugar que eligen para hacer de cuerpo sino que su quehacer corporal lo enaltece.

Este proyecto, financiado por las autoridades flamencas -no faltaba más- es significativamente flamenco. Flamenca la investigación, flamenco el científico flamenco, flamencas las palomas. Y no sólo como adjetivo de procedencia geográfica sino de pertinencia funcional: a la insólita aportación biológica se la ha denominado Pigeon D´Or con lo que la paloma no sólo ha reivindicado su antigua mierda sino que siguiendo las asociaciones de Freud ha convertido en oro puro la excrecencia.

http://www.elboomeran.com/blog/11/vicente-verdu/

¿Mejor sin vello?

El calendario del polémico fotógrafo Oliviero Toscani, ilustrado con un pubis por mes, ha despertado de nuevo el debate sobre los pros y contras de la depilación genital femenina

¿Mejor sin vello?

Se acercó a mirar qué citas tenía el 24 de enero y se topó con el pubis más grande que jamás había visto. Un primer plano de una «melena» que ha dejado boquiabiertos a los italianos.
Rubio en enero, moreno en marzo, pelirrojo en junio…  Es lo que se le ocurrió al fotógrafo Oliviero Toscani (conocido por las campañas publicitarias de Bennetton) para ilustrar el almanaque que le encargaron desde «El Consorcio de Curtidores de Piel Italiana». Pero que nadie guiado por el morbo se lance de cabeza para adquirirlo, porque lo han retirado. Sólo la revista «Rolling Stone» en su versión italiana distribuirá los 75.000 ejemplares que ya se habían lanzado antes de ser censurados.

Sin embargo, lo que asombra a quienes ven las imágenes es la cantidad de vello en los genitales femeninos. Pues, aunque a algunos todavía les vuelve locos la naturalidad del pubis sin depilar de los 70, hoy no se lleva jugar al escondite y se prefiere una «presentación» directa, más cómoda  para el sexo oral.

Según explica la dermatóloga y directora médica del a clínica Dermitek de Bilbao y SinPelo de Madrid y Barcelona «antes se restringía a la ingle, pero en los últimos tres años se ha producido un aumento importante de mujeres que se depilan la zona íntima. La mayoría lo hacen por estética, aunque pocas eliminan por completo el vello de los labios». A la moda también se une la salud. Ignacio Cueto, ginecólogo y experto en suelo pélvico de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, explica que «uno de los motivos para la depilación va dirigido a las pacientes que tienen, por ejemplo, verrugas genitales, ya que si están depiladas se ve más la zona y se puede hacer un mejor seguimiento del tratamiento».

En principio, cuando consultan sobre la depilación completa, Cueto aclara que «lo que aconsejamos es que lo hagan bien, porque cualquier técnica depilatoria temporal, esto es, cuchillas o cera, supone más riesgo en cada procedimiento, porque quedan pelos enquistados (pseudofoliculitis). En estos casos se puede recomendar el láser «para que no se reproduzcan con el roce de la braga», añade el ginecólogo.

Las que no se atreven no pueden escudarse en que incrementa el riesgo de infecciones, pues los especialistas indican que éstas no se previenen por tener más vello. «La transmisión es por contacto directo, pero aparecen igual con o sin pelo. Es más, pese a la moda, no se ha producido un aumento significativo de infecciones. Depilar el monte de Venus, por encima del clítoris o los labios mayores, no tiene por qué producir problemas», aclara el ginecólogo.

No obstante, la dermatóloga matiza que las jóvenes deben tener cuidado y «asumir que en esa zona no volverá a crecer y será su aspecto para siempre, pese a que quede un mínimo de vello residual».

¿Mejor sin vello?

¿Mejor sin vello?

larazon.es/SALUD SEXUAL

Lomo de cerdo especiado con calabaza y almendras

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Foto: Ainhoa Gomà

Mi padre siempre me decía lo de que nunca te acostarás sin saber una cosa más. Ayer, después de publicar una entrada sobre el culto a Ferran Adrià, aprendí tres. Que existe una especie de seres humanos desconocida para mí hasta el momento: los trolls adrianistas. Que hay gente con déficit de comprensión lectora, que confunde la crítica a la sobredosis de Adrià con la crítica a Adrià. Y por último, que todavía quedan en este país personas sensatas que saben opinar a favor y en contra, y que pueden ver los grises donde para otros no hay más que blanco o negro. A todos ellos, gracias.

Para relajar un poco los ánimos, hoy saco una receta 100% libre de polémica, salvo que les parezca mal a los defensores del cerdo o a los seguidores de la Santa Calabaza de Jerusalén de ‘La vida de Brian. Su ejecución no puede ser más simple: se marina el lomo con pimentón, comino y cardamomo, se rehoga cebolla, se corta la calabaza y al horno. Punto final.

La idea de esta receta surgió tras recibir los restos de un cochinillo asado de la madre de una amiga. Como había que inflarlos para la cena, preparé calabaza con especias al horno y añadí el cochinillo en el último momento. La hortaliza, que se impregnó de la grasilla del bicho, estaba casi mejor que la propia carne, y el resultado me reafirmó en que algunas de las mejores ideas en cocina surgen de reciclar restos.

Dificultad

Para gente que suspendió todas en 1º de EGB / Primaria

Ingredientes

Para 4 personas

  • 1 pieza de lomo de cerdo de unos 800 gr., a poder ser ibérico
  • 600 gr. de calabaza
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • 50 gramos de almendras tostadas
  • 1 cucharadita de pimentón dulce
  • 1 cucharadita de comino en grano
  • 1 cucharadita de cardamomo en polvo (en su defecto, usar curry)
  • 2 cucharadas de vinagre de Jerez
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra

Preparación

1. Pelar y majar el diente de ajo con una cucharadita de sal y media de pimienta. Añadir el pimentón, el comino, el cardamomo, el vinagre y dos cucharadas de aceite. Untar ligeramente el lomo con la mezcla, reservando más de la mitad de ésta para la calabaza. Dejar marinando cubierto por plástico un par de horas (si es de un día para otro, mejor).

2. Cortar la cebolla en juliana y rehogarla en una sartén a fuego suave con poco aceite hasta que esté blanda (unos 20 minutos).

3. Picar las almendras con cuchillo en grueso y reservar.

4. Precalentar el horno a 180 grados.

5. Pelar y cortar la calabaza en trozos de unos 3-4 centímetros. Ponerlos en una fuente de horno y embadurnarlos bien con el resto de la mezcla de aceite, vinagre y especias. Incorporar la cebolla rehogada y mezclar.

6. Colocar la fuente en una bandeja en la parte baja del horno, y poner el lomo encima sobre una rejilla, para que los jugos caigan sobre la calabaza. Hornear unos 40 minutos aproximadamente, dándole la vuelta al lomo a mitad de la cocción y regándolo con el líquido que vaya soltando la calabaza.

7. Dejar que la carne repose 5 minutos, y filetearla en lonchas finas. Corregir todo de sal, y servir con las almendras picadas repartidas por encima.

Mikel López Iturriaga/http://blogs.elpais.com/el-comidista/2011/