FILOSOFÍA Y PSICOANÁLISIS EN ‘DARK’: UNA CONVERSACIÓN EN VIVO

SI YA VISTE ‘DARK’, NO TE PIERDAS NUESTRA TRANSMISIÓN EN VIVO PARA HABLAR SOBRE LA SERIE, NUESTRAS IMPRESIONES Y SUS REFERENCIAS FILOSÓFICAS Y PSICOANALÍTICAS
Filosofía y psicoanálisis en Dark: una conversación en vivo

Este jueves 16 de julio a las 7 p. m. (hora del centro de México), a través de nuestra página de Facebook, volveremos a contar con José Pedro Cornejo, de El fuego de Prometeo, y con Alejandro Cavallazzi, de Estamos filosofando. Esta vez, para conversar sobre la serie alemana de Netflix: Dark.

Esta plática estará llena de spoilers, por lo que si no has visto la serie o no la has terminado, aún tienes tiempo para hacerlo.

Estaremos platicando un poco sobre las referencias filosóficas y psicoanalíticas de la serie, además de que nuestros invitados analizarán cómo Dark nos muestra que es posible hablar con sentido de cosas falsas. 

Hablaremos de las paradojas que están presentes en la serie, de cómo está en juego la causalidad, de la percepción del tiempo y cómo lo experimentamos, sobre la libertad y si es posible alcanzarla.

Les compartimos los dos análisis que ya ha hecho el canal de El fuego de Prometeo. 

¿Ya viste la serie? ¿Qué te pareció? ¿Te quedaste con dudas? Cuéntanos tus impresiones en nuestra sección de comentarios. 

https://pijamasurf.com/

Netflix estrena la primera película sobre la pandemia

Netflix Unveils Coronavirus Short Film Collection 'Homemade' – Variety

MAXIMILIANO TORRES

La primera película relacionada con la pandemia del covid-19 se estrenó el pasado 30 de junio en Netflix. ¿No es extraño ver una película sobre un suceso que todavía estamos viviendo? El cine requiere tiempo para tomar perspectiva de los eventos históricos, aunque no es una regla. Las películas sobre la Segunda Guerra Mundial comenzaron a producirse a la par del conflicto bélico; aquellas sobre la guerra de Vietnam llegaron dos años después del término de dicha guerra, la primera cinta que habló de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York, se estrenó en 2002. Quizá lo extraño de esta experiencia radica en que nos toca ver una cinta sobre algo que, por primera vez, afecta directa y simultáneamente a todas las generaciones que habitamos el planeta. 

Homemade es una colección de cortometrajes de seis minutos hechos bajo las reglas sanitarias del confinamiento por directores de cine de renombre. La idea fue del siempre interesante Pablo Larraín; eso ya es ganancia. Son 17 historias breves que narran lo que para muchos puede ser ser nuestra historia: horas interminables en el encierro doméstico que transcurren entre ansiedad, aburrimiento y reflexión. Para quienes no hemos dejado de trabajar en la cuarentena y hacemos home office , lo siento: aquí no hay cortos que traten esa realidad, ya que los cineastas están contándonos acerca de sus vidas y ellos son bohemios, creativos, espíritus libres. Existe el riesgo de que la temática del aislamiento sea repetitiva o fatigante para una audiencia ciclada de las videollamadas, de estar a diario en los mismos espacios de su casa, de convivir con las mismas personas. Un vistazo al top ten de lo más visto en Netflix nos dirá que su audiencia busca escapismo puro y duro. ¿Por qué ver a gente que está en la misma situación que nosotros cuando podemos perdernos en la líneas de tiempo de Dark o en las pasarelas de RuPaul’s Drag Race ? También es posible de que Homemade apele al espectador que quiera identificarse. Siete de los 17 cortos documentan el encierro sin capas de imaginación. Siendo este un experimento en el que todos los directores se sometieron a las mismas reglas, no deja de ser interesante ver cómo cada realizador imprime su mirada al distanciamiento social. Otros cinco cortos son protagonizados por los hijos de los cineastas, dándonos la mirada de las generaciones para las que la pandemia es la normalidad, ni vieja, ni nueva. De entre todos, los sobresalientes son: Espacios , de la mexicana Natalia Beristáin, en el que la directora de Los adioses imagina a su hija valiéndose por sí misma en casa, sin compañía de adultos. Last call , de Pablo Larraín, en el que un anciano en un asilo amenazado por los contagios hace una videollamada al amor de su vida. Y The lucky ones , de Rachel Morrison, una reflexiva carta de amor a sus hijos pequeños. Homemade es el París te amo de Netflix en tiempos de pandemia. Para los estándares del servicio de streaming que introdujo a nuestra vida el binge watching puede ser tediosa. Pero como en todas las cintas episódicas, vale la pena verlas porque siempre salen una o dos joyitas.

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‘Breaking Bad’ o ‘El ciudadano Kane’ de las series

           

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¿Podríamos considerar que Breaking Bad es el Ciudadano Kane de las series de televisión? Pensemos… Orson Welles no inventó nada con Ciudadano Kane, pero utilizó de manera genial los recursos técnicos y narrativos del cine de la época. Por esto, la obra de Welles es un referente para cineastas posteriores.

De la misma manera, Breaking Bad reúne las técnicas narrativas de las series de televisión de las dos últimas décadas. De este modo, podría ser tomada como referente para futuros creadores.

(Abajo, un mapa mental sobre las técnicas que otras series que Breaking Bad recrea, y algún que otro espóiler pequeñito).

Amistades traicionadas

El crítico de cine Rogert Ebert escribió de Ciudadano Kane:

«Posiblemente es la película más importante de la historia del cine, por dos razones: consolidó el lenguaje cinematográfico que había hasta 1941 y abrió nuevos caminos en áreas como la estructura narrativa. La otra razón es que se demostró la «teoría de autor» antes de que se definiera. Era «una película de Orson Welles».

Podemos tomar el texto de Ebert y cambiar Ciudadano Kane por Breaking Bad, cine por televisión, y Orson Welles por Vince Gilligan. Sin duda, Breaking Bad es el triunfo de la televisión de autor. El guionista no es una «pieza del engranaje» de producción, ni un «traductor» o «mono amaestrado» del «estilo del director».

Es curioso que ambas historias sean retratos de la ambición humana cuando se mezcla con la falta de escrúpulos. Kane y Heisenberg se creen listísimos, invulnerables, y que todo lo tienen bajo control, pero solo es una ilusión; no tienen tranquilidad, no tienen amigos y acumulan riquezas de las que no disfrutan.

La imagen de abajo intenta exponer qué técnicas y recursos utiliza Breaking Bad.

‘Breaking Bad’ o ‘El ciudadano Kane’ de las series

 

Vemos que Breaking Bad reúne los aciertos de distintas series contemporáneas. Algunos de los puntos se explican por sí mismos, otros como la estética cinematográfica o el tono minimalista ya fueron tratados en Yorokobu. Y otros, requieren un breve comentario aquí.

MITOLOGÍA

Posiblemente, Star Trek es la primera serie con una mitología propia. En este caso, necesaria porque los personajes son del futuro y mantienen relaciones con especies no humanas. Es una mitología que adorna a los personajes.

Lost crea y fomenta una mitología compuesta por números, simbología, arte, referencias bíblicas y filosóficas. Desde el comienzo, la mitología hace creer a los espectadores que ven un espectáculo más complejo de lo que realmente es. Por esto la mitología lostsiana gana en su momento millones de adeptos y llena libros y blogs.

Por el contrario, los espectadores de Breaking Bad no son conscientes de la mitología durante las primeras temporadas. Para los seguidores, un sombrero es un sombrero, un oso es un oso, el logo de Pollos Hermanos un diseño vulgar… Estos y otros objetos alcanzan la categoría de iconos con el tiempo. Cuando el espectador de esta serie novela comprende qué significa cada objeto en la historia.

EL FLASHBACK DRAMÁTICO

El flashback servía en las series del siglo pasado para ilustrar las palabras de los personajes: el detective que explica cómo ha resuelto el caso o el adolescente que miente a sus padres sobre qué hizo el fin de semana (en este caso, las imágenes no se corresponden con la historia).

El flashback dramático estaba prohibido en las series. Los productores consideraban que los espectadores podían «despistarse». Lost redescubrió el flashback dramático, y este es su mayor aporte a la narrativa de las series.

Breaking Bad apenas utiliza flashbacks, pero cuando lo hace tiene una clara intención. El pasado de Walter White no explica el presente, sino que funciona como contraste con el presente de Heisenberg.

FLASHFOWARD DRAMÁTICO

El flashfoward (una escena del futuro) es la flor más rara del cine, y mucho más en las series, hasta que llegó Breaking Bad.

Gilligan abre más de un capítulo con un flashfoward para desconcertar e intrigar a los espectadores. Las imágenes nunca pueden ser ubicadas: ¿Presente o pasado? ¿Quién es el niño que encuentra un ojo de cristal? ¿Quién conduce la moto? Otras veces, el espectador carece de contexto para los planos que muestra Gilligan (¿Una bolsa con una cabeza humana o qué?)

Mujeres abandonadas

LA NOVELIZACIÓN

Si comienzas a leer una novela rusa en el capítulo treinta, es posible que no te enteres de nada. Tampoco es posible engancharse a series como House of Cards o Juego de Tronos comenzando a ver por el capítulo 6. Eso es la novelización de las series: para entrar en una serie debes comenzar por el capítulo uno de la primera temporada, porque sino estás perdido. Sin embargo, puedes engancharte a series como CSI o Modern Family a partir de cualquier capítulo.

La novelización apuntada con Twin Peaks fue refinada por David Simon con The Wire. Simon desarrolla el universo de Baltimore a lo largo de cinco temporadas. The Wire está concebida como una «novela total» con Herman Melville como referente. Sin embargo, un espectador podría entrar en The Wire comenzando por cualquiera de sus temporadas. Vamos a explicarlo…

… Un lector no puede abrir una novela de Sherlock Holmes por la página 50 porque se perdería (¿Quién ha muerto? ¿A quién buscan? ¿Quién es este?). Pero un lector puede entrar en el universo creado por Conan Doyle a partir de cualquiera de los libros y relatos sobre el detective. De la misma manera, los libros sobre Mundodisco o sobre Tom Ripley pueden ser leídos en distinto orden, aunque cada saga tenga una continuidad de personajes y tramas.

Del mismo modo, un espectador no puede entrar en el capítulo 4 de la temporada 4 de The Wire, pero sí puede entrar en el capítulo 1 de la temporada 4. Aunque haya una continuidad de las historias personales de los protagonistas de The Wire, cada temporada es un bloque que puede ser visto con independencia porque está centrada en un gran caso policial.

Breaking Bad lleva la novelización a un grado superior porque apenas tiene «puntos de entrada». Un espectador que se acerque a Breaking Bad en la quinta temporada no la entenderá y no la disfrutará, al menos no en toda su complejidad, porque todo comienza «in medias res» (a la mitad de las cosas).

Mientras que The Wire da carpetazo a cada caso al final de cada temporada, en Breaking Bad esto no es posible. Heisenberg es un personaje en progreso. El Heisenberg de ahora no es el Heisenberg de tres capítulos atrás. Parafraseando a Heisenberg, el físico alemán: «Puedes determinar el estado en que se encuentra Walter White en un momento concreto, pero no puedes predecir en qué estado estará dentro de dos capítulos».

La novelización de Breaking Bad está llevada hasta las últimas consecuencias, y conduce a Walter White a un final dramático que toma como referente La Poética de Aristóteles. Igual que Ciudadano Kane permanece como un referente aún no superado, es posible que pase mucho tiempo antes de que una serie de televisión supere los logros de Breaking Bad.

Hombres que se sienten poderosos

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Run: la comedia de humor negro que la rompe en HBO

Producida por Phoebe Waller Bridge, la serie protagonizada por Merritt Wever y Domhnall Gleeson es una ágil historia que mezcla el humor con el suspenso. Su potencial adictivo está en que no deja clara ni la trama ni la naturaleza de sus protagonistas. El espectador quiere más porque no es fácil saber qué está pasando ni lo que se viene.


Run: la comedia de humor negro que la rompe en HBO

Ruby estaba en el estacionamiento del supermercado, a punto de partir a su clase de yoga, cuando recibió un mensaje de texto que solo dice: “CORRE”. La ansiedad comienza a aumentar. Duda por unos minutos, y decide responder exactamente lo mismo. Acto seguido, está en el aeropuerto comprando un pasaje de ida a Nueva York con el objetivo de llegar a la estación Gran Central.

El plan que ideó hace 17 años junto a su ex novio -Billy- está en marcha y ya no hay vuelta atrás, el pacto de olvidar todo y comenzar de nuevo cuando una de las partes escribiera “Corre” y la otra respondiera lo mismo, sigue vivo independiente de sus carreras y familias.

Es difícil definir Run. No es un drama, pero muestras situaciones y emociones complejas. No es comedia, pero los protagonistas tienen un humor negro que empapa la historia de aquel dinamismo. Quizás el concepto anglo ‘dramedy’ sea lo más correcto con esta producción creada por Vicky Jones, mejor amiga y colaboradora frecuente de Phoebe Waller-Bridge (Fleabag, Killing Eve), quien se desempeña como productora ejecutiva.

Run: la comedia de humor negro que la rompe en HBO

Protagonizada por Merritt Wever (Marriage Story, Unbelievable) y Domhnall Gleeson (Harry Potter, Star Wars, Black Mirror), la acción comienza con ella, Ruby Richardson, en la cotidianidad de una mujer adulta que bordea los 40 con una rutina común y corriente, y el objetivo de-todos-los-días llegar a casa con su familia. Billy Johnson, en tanto, es una suerte de gurú espiritual y autor éxito de ventas.

  • Run: esta sí que sí

Casi 20 años después de haber hecho un acuerdo por recorrer América juntos si algún día decidían dejar todo atrás y reiniciar sus vidas, se darán cuenta que no es tan fácil como abandonar su realidad y entregarse a la aventura. El presente sigue persiguiéndolos haciéndolos dudar de las decisiones que están tomando.

Gran parte de la acción se desarrolla a bordo de un tren, lo que aumenta la sensación adrenalínica de constante movimiento y la misión de solo ver hacia adelante en la vida. La ansiedad se siente a grandes niveles con los personajes corriendo, los rápidos cambios de escena y la gran cantidad de información que se recibe en pocos minutos.

Run deja al espectador la tarea deductiva y despierta su curiosidad desde el minuto uno. No se molesta en ser sobre-explicativa porque su encanto está en ser una locura que provoca adicción a partir del no entender qué está pasando y la imposibilidad para anticipar qué ocurrirá. Tiene ese no-sé-qué que logra que los minutos pasen tan fugaces como los paisajes por las ventanas de ese tren.

HBO ha estrenado a la fecha solo el primer episodio de Run -ya disponible en HBO GO-, y los siguientes seis debutarán en la pantalla chica los días domingo a las 12 de la noche. Para el 24 de mayo estarán los 7 capítulos de la serie en el catálogo de la plataforma streaming.

https://www.latercera.com/culto/

‘Tales from The Loop’, ciencia ficción nacida del arte de combinar lo posible y lo imposible

Un universo envolvente, personajes infelices en busca de la felicidad y grandes temas universales componen la oferta de la nueva serie de Amazon Prime Video, ya disponible.

Imagen promocional de Tales from the Loop. / ARCHIVO
Imagen promocional de Tales from the Loop. / ARCHIVO

MARÍA JOSÉ ARIAS

En Mercer, Ohio (EEUU), hay una instalación llamada The Loop en cuyo interior se aloja el corazón de la misma. Dicen de ella que su función es ‘desbloquear y explorar los misterios del universo’. Con esa premisa y basándose en las obras del artista Simon Stålenhagen las que este combina un paisaje campestre o urbanita con robots, Nathaniel Halpern ha creado una serie de ciencia ficción con temática trascendental que provocará, en el buen sentido, algún que otro dolor de cabeza al espectador dejándole buen sabor de boca.

Tales from The Loop ha sido planteada como una antología de ocho episodios. Sin embargo, es tan inusual en su concepción como en su desarrollo. Porque su origen está en obras pictóricas y sus capítulos se pueden ver, en teoría, en el orden que se quiera. De hecho, desde Amazon han dado acceso a los medios al 1, 4 y 6. El nexo de unión entre todos ellos va más allá del universo diseñado ya que las historias comparten actores y personajes, aunque en cada una de ellas el protagonismo recaiga sobre uno o varios de ellos.

Imagen promocional de Tales from the Loop II. / ARCHIVO
Imagen promocional de Tales from the Loop II. / ARCHIVO

El primero de los capítulos, titulado Loop, sirve para presentar tanto a ese invento que da nombre a la serie como a la familia protagonista, la de Loretta, una madre con dos hijos y un marido con un brazo robótico que mantiene una relación más cordial, cercana y laboral con su suegro que su heredero natural. Ella es Rebecca Hall, conductora de esa primera toma de contacto. A su padre político lo interpreta Jonathan Pryce. De la mano de ambos y de un niña pequeña que busca a su madre y su casa -ambas desaparecidas- se abordan temas como la maternidad, el vínculo que esta genera y el abandono.

Echo Sphere, dirigido por Charlie McDowell, es el cuarto episodio y, sin duda, el más existencialista de todos los facilitados por Amazon. En él la pareja protagonista la componen Russ (Jonathan Pryce), quien creó The Loop para convertir, dice, ‘lo imposible en posible y dar esperanza’, y su nieto menor Cole (Duncan Joiner). El segundo es uno de esos niños que no se conforma con cualquier respuesta y que se hace muchas preguntas a sí mismo, pero también a los demás. Sobre todo cuando encuentra en mitad del campo una esfera. Todo este episodio gira alrededor de cómo afrontar la muerte, aprender a decir adiós y cuestionarse si existe un más allá.

Curiosamente, el mejor de los tres capítulos vistos antes del estreno de este viernes es aquel en el que la familia que hace de hilo conductor desaparece casi por completo. Se trata del sexto, Parallel. Está dirigido por Charlie McDowell, ambientado en un mundo alternativo y el protagonista es el portero de las instalaciones, Gaddis (Ato Essandoh). Un personaje que no resultará extraño al espectador porque le habrá visto en los anteriores de haber seguido el orden numérico de los episodios durante su visionado.

Imagen promocional de Tales from the Loop III. / ARCHIVO
Imagen promocional de Tales from the Loop III. / ARCHIVO

Como se desprende del argumento y de las temáticas planteadas en Tales from The Loop, esta es una de esas series en las que la ciencia ficción es aprovechada para abordar temas trascendentales. De esas que lanzan y generan más preguntas de las que responden y en las que conviene estar atento para no perderse. El esfuerzo se ve recompensado doblemente.

Por un lado por toda esa ambientación retro de los ochenta en la que no hay teléfonos móviles pero sí un dispositivo capaz de hacer viajar a la gente a través del tiempo y el espacio, tractores que no pisan el suelo y robots que pasean por bosques y campos. Por otro, por las historias, que enganchan, cada a una a su manera y, todas ellas, contadas en forma de bucle haciendo honor al título.

https://www.publico.es/culturas

Narcos: ficción y realidad

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No hay ficción sobre el narco que pueda superar argumentalmente la realidad del narco. El narco es superior a la imaginación. Siempre hay un error en querer agregar imaginación a los hechos del narco. Narcos, de Netflix, es quizá lo mejor que se ha filmado sobre el narco real, porque no inventa mucho y es claro que se equivoca donde inventa. Se trata de una contradictoria hazaña de la imaginación: pegarse lo más posible a la realidad. La historia real del narcotráfico, como digo, desafía la imaginación más desbordada. Se trata, para empezar, de un mundo clandestino con dos orillas: la de los narcotraficantes y las de sus perseguidores, esta última dividida a su vez en la de los perseguidores estadunidenses y las de los perseguidores locales, mexicanos o colombianos: laberinto insoluble por méritos propios. Son dos o tres mundos opuestos en principio, pero conectados en la realidad a sangre y fuego, mezclados a sangre y fuego por la complicidad, la rivalidad, las ganancias, la ambigüedad y los escenarios cambiantes que todo lo anterior va produciendo. El narco del que hablamos como si fuera un mundo claro, ilegal, separado del nuestro, es en realidad un mundo próximo, fluido, regido por la mezcla de los intereses de un gigantesco mercado negro donde manda una lógica cambiante de amigos/enemigos y perseguidos/perseguidores. Los amigos/enemigos, perseguidos/perseguidores de hoy son los amigos/enemigos, perseguidos/perseguidores de mañana. Esta es, creo, la gran propuesta argumental de Narcos Netflix: juegan ahí todos los jugadores del mercado informal de la droga en una lógica sangrienta de amigos/enemigos que cambia según los caprichos del propio mercado, según la historia y de la corrupción política de cada día. Los narcos no pueden existir sin la complicidad de sus perseguidores. A mayor persecución, mayor violencia, a mayor violencia mayor complicidad, a mayor complicidad mayor mercado negro, a mayor mercado negro, mayor ganancia. Quizá la diferencia cualitativa de la serie Narcos de Netflix, tanto en las temporadas de Colombia, como en las de México, es que los perseguidores son tan importantes en la historia como los perseguidos, y tan visibles y tan ambiguos , por momentos tan ilegales y tan violentos como ellos. 

hector.aguilarcamin@milenio.com

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Qué significan las llaves y otros secretos de ‘Locke & Key’

Meredith Averill, showrunner y guionista de la serie, habla sobre la adaptación de ‘Locke & Key’.

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El siete de febrero, Netflix estrenó una nueva serie que rápidamente se ha colocado entre las favoritas del público, pues actualmente Locke & Key está en el segundo lugar de lo más visto en la plataforma. 

 

«La historia de Locke & Key cuenta las vivencias de la familia Locke,  que viaja desde Seattle hasta su hogar ancestral, Casa Llave, en Matheson, Massachusetts. Se están mudando después de una terrible tragedia. Su padre, Rendell Locke, fue asesinado por uno de sus estudiantes, y ellos se mudan a Matheson para comenzar una nueva vida. Pero cuando llegan a Casa Llave descubren que la casa está llena de llaves mágicas que los transportan a increíbles aventuras. Pero las llaves también los llevan a descubrir que hay una mujer demonio llamada Dodge que ha quedado atrapada en un pozo dentro de esta propiedad. Bode la descubre en el episodio piloto, ella se escapa del pozo al final del episodio, y a partir de ese momento, comienzan las aventuras. Al mismo tiempo, los niños también están descubriendo que su padre tenía alguna conexión con estas llaves y eso es parte del gran misterio de nuestra primera temporada. ¿Qué conexión tenía su padre con las llaves cuando era adolescente y vivía en Casa Llave? ¿Y cuál es la conexión entre su muerte y las llaves?», cuenta Meredith Averill, showrunner y guionista de la serie, habla sobre esta adaptación tan especial.

Sobre el enfoque creativo que se le está dando a la serie, la showrunner aseguró que no querían centrar tanto en la historia de terror: «La versión de Hulu indudablemente se centraba más en la historia de terror. Yo  sentí que ese tono no es el más adecuado para la historia, al menos no para mí. Queríamos hacer algo más centrado en la familia y en lo que estos personajes enfrentan, y también en la alegría que estas llaves les pueden dar. También  queremos incluir el elemento del terror. Ese equilibrio en el tono es muy muy importante para la serie y es un punto muy difícil de encontrar. Pero con estos personajes en particular hemos podido dar en la tecla y fue muy emocionante».

Qué significan las llaves y otros secretos de Locke & Key 1

Una de las cosas más particulares de la serie es la Casa Llave,  Averill cuenta cómo es: «Es lo opuesto a Hill House, la casa de “La maldición de Hill 

House”, porque es una casa muy acogedora, muy cálida. Casa Llave es una casa en la que deberías sentir ganas de vivir. Estuvo descuidada durante muchos años, entonces cuando la familia Locke se muda, se siente como que necesita amor y cariño. Hay muchos momentos de asombro y tiene también algo de enigmática. Rory agregó muchísimos detalles extra en toda la casa. El papel con el que está empapelada la habitación de Kinsey está lleno de llavecitas que parece que cuelgan de la pared. En el vestíbulo, se pueden ver pequeñas cerraduras en los pisos. Hay letras “K” y “H” en toda la casa que representan el nombre de Casa Llave en inglés, “Keyhouse”. Realmente le prestó muchísima atención a cada detalle. No es como una casa de cómic, porque queríamos que se viera terrenal, como una casa que podría existir en el mundo real. Pero sí tiene algo que la hace especial».

Qué significan las llaves y otros secretos de Locke & Key 2

Si ya viste la serie, sabrás que las llaves son un aspecto muy relevante dentro de la historia: «Las llaves son centrales en la serie, son las que dan inicio a toda la acción.  Representan uno de los temas más importantes de la serie, que es la idea de la identidad. Cada una de las llaves tiene el poder de cambiarte o de cambiar tu mundo de alguna manera, y todas te hacen la misma pregunta: “Si tienes el poder de hacer algo, y si deberías hacerlo”. Hablamos largo y tendido en la sala de guionistas de cada llave y de cómo mostrarlo. ¿La realización de qué deseo  esconde cada llave? ¿Cuáles serían las maneras más excitantes en las que se podría usar una llave y también cuáles serían las más peligrosas?». 

La propia guionista revela qué significa cada llave:

«La llave Donde sea te permite transportarte a cualquier parte del mundo, siempre que hayas visto una puerta en ese lugar. 

La llave Mental te permite meterte en tu propia cabeza y rememorar tus recuerdos. 

La llave Eco abre la casa del pozo, y una vez que entras, puedes hacer aparecer a una persona muerta. Pero cuando la persona vuelve, queda confinada a la casa del pozo. No puede salir de ahí. 

La llave Fuego actúa como un fósforo. Si la deslizas sobre algo, se enciende. 

La llave Fantasma va dentro de la Puerta Fantasma, la cual se encuentra en el  estudio de invierno de Casa Llave. Si la colocas en esa puerta y cruzas el umbral, tu  cuerpo corpóreo cae al piso y te conviertes en un fantasma. Y puedes volar a cualquier parte del mundo. 

La llave Reparadora abre un gabinete donde puedes colocar algo roto y se arregla mágicamente. 

La llave Sombra va dentro de una pieza que se llama la Corona de sombras.Quien use la Corona de sombras puede conjurar a un ejército de sombras que harán lo que esa persona les ordene. 

La llave Caja musical va dentro de una cajita de música especial. Quien ponga la llave en la cajita de música y la abra puede susurrar una acción dentro de la cajita y usar como títere a alguien para hacer lo que quiera. 

La llave Omega es la llave más importante. Es la llave que Dodge está buscando durante toda la temporada. La llave Omega abre la Puerta Negra, que es una puerta en las profundidades de unas cavernas que están cerca de Casa Llave. 

La Puerta Negra lleva a otra dimensión, la dimensión de donde proviene Dodge. La llave Planta puede manipular la materia, generalmente a las plantas, y puede usarlas como armas. En la escena del cementerio está la llave Planta. 

Tenemos algunas llavecitas sorpresa, pero preferimos no hablar de ellas todavía».

Qué significan las llaves y otros secretos de Locke & Key 3

Por último, Meredith Averill describió en sus propias palabras qué significa para ella “Locke & Key”: «Lo que es genial de “Locke & Key” es que es una fusión de muchos géneros diferentes. Tenemos un drama familiar, una historia de niños que maduran, la temática del terror y también hay fantasía. Si eres fanático de “Harry Potter”, de “Stranger Things” o de “La maldición de Hill House”, creo que muchos de estos elementos confluyen de una manera hermosa en “Locke & Key” y la convierten en una serie realmente única».

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Marta Peirano y la economía de la atención: “Somos menos felices y menos productivos que nunca porque somos adictos”

Retrato de Marta Peirano.Derechos de autor de la imagenÁLVARO MINGUITO

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La periodista Marta Peirano se especializa en tecnologías de vigilancia y manipulación masiva.

 

“Te ha llegado un correo, un mensaje, un hechizo, un paquete. Hay un usuario nuevo, una noticia nueva, una herramienta nueva. Alguien ha hecho algo, ha publicado algo, ha subido una foto de algo, ha etiquetado algo. Tienes cinco mensajes, veinte likes, doce comentarios, ocho retuits. Hay tres personas mirando tu perfil, cuatro empresas leyendo tu currículum, dos altavoces inalámbricos rebajados, tres facturas sin pagar. Las personas a las que sigues están siguiendo esta cuenta, hablando de este tema, leyendo este libro, mirando este vídeo, llevando esta gorra, desayunando este bol de yogur con arándanos, bebiendo este cóctel, cantando esta canción.”

Así rapta tu cerebro, tu voluntad, tus horas de sueño, de amor y de paseo “la economía de la atención” de la que habla la periodista española Marta Peirano en su último libro revelador: El enemigo conoce el sistema.

Así también sus dueños se enriquecen, como cuenta en sus páginas. Y tienen trabajando a los mejores cerebros del mundo para aumentar las ganancias mientras les entregamos todo. “El precio de cualquier cosa es la cantidad de vida que ofreces a cambio”, dice.

Desde los noventa, en que descubrió la escena Hacker en Madrid, hasta hoy, no ha dejado de mirar la tecnología con ojo agudo, crítico y pensante. Su libro relata desde los inicios libertarios de la revolución digital hasta su temible y potencial dictadura, que avanza a pasos agigantados, sin que nos demos mucha cuenta.

Marta Peirano es una de las protagonistas de los diálogos del Hay Festival Cartagena.

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Dices que la economía de la atención nos roba horas de sueño, de descanso, de vida social, ¿cómo la explicarías?

La economía de la atención o el capitalismo de vigilancia gana dinero consiguiendo nuestra atención. Es un modelo de negocio que depende de que instalemos sus aplicaciones, para tener un puesto de vigilancia en nuestras vidas. Puede ser una smart tv, un móvil en el bolsillo, un altavoz inteligente, una suscripción a Netflix, a Apple.

Y quiere que las uses el mayor tiempo posible, porque así estás generando datos que los hacen ganar dinero. Mientras más generas, más valioso es su banco de datos.

TeléfonoDerechos de autor de la imagenGETTY IMAGES

¿Qué datos se generan mientras veo una serie, por ejemplo?

Netflix tiene muchos recursos para lograr que en vez de ver un capítulo a la semana, como hacíamos antes, veas toda la temporada en una maratón. Su propio sistema de vigilancia sabe cuánto tiempo pasamos viéndola, dónde la paramos para irnos al baño o hacernos la cena, cuántos episodios somos capaces de ver antes de quedarnos dormidos. Eso les ayuda a refinar su interfaz.

Si llegamos al capítulo cuatro y nos vamos a la cama, saben que es el punto de desconexión, entonces llaman a 50 genios para que lo resuelvan y en la siguiente serie nos quedemos hasta el capítulo siete.

¿Los mayores cerebros del mundo trabajan para lograr que perdamos la voluntad?

Todas las aplicaciones que existen se basan en lo que hasta ahora era el diseño más adictivo, el de las tragaperras (tragamonedas) que hace que un sistema produzca la mayor cantidad de pequeños acontecimientos inesperados en el menor tiempo posible. En la industria del juego se llama event frequency. Cuanto más alta es la frecuencia, más rápido te enganchas, pues es un loop de dopamina.

Cada vez que hay un evento, te da un chute de dopamina, cuantos más acontecimientos encajas en una hora, más chutes, que es lo que te genera adicción.

Portada de "El enemigo conoce el sistema".Derechos de autor de la imagenMARTA PEIRANO
Image caption“El enemigo conoce el sistema” es el libro sobre el que hablará Marta Peirano durante el Hay Festival en Cartagena.

¿Cada tweet que leo, cada posteo de Facebook que llama mi atención, cada persona de Tinder a la que doy like, es un evento?

Son eventos, y en la psicología del condicionamiento existe el condicionamiento de intervalo variable, en el que no sabes lo que va a pasar. Abres Twitter y no sabes si vas a retwittear y te vas a convertir en la reina de tu pandilla durante los próximos 20 minutos.

El que no sepas si vas a tener premio, castigo o nada, hace que te enganches más deprisa.

La lógica del mecanismo provoca que sigas intentando, para entender el patrón. Y cuanto menos patrón hay, más se atasca tu cerebro y sigue, como las ratitas de las cajas de Skinner, que fue quien inventó el condicionamiento de intervalo variable. La rata le da a la palanca de manera obsesiva, tanto si sale comida como si no.

Los adultos pueden entenderlo, pero ¿qué pasa con los niños que llegan a tener síndrome de abstinencia cuando no están enganchados a Instagram, YouTube, Snapchat, Tik Tok?

Las redes sociales son como máquinas tragaperras, que están cuantificadas en forma de likes, de corazones, de cuánta gente ha visto tu post y genera una adicción especial, porque es lo que dice tu comunidad, si te acepta, si te valora. Cuando esa aceptación, que es completamente ilusoria, entra en tu vida, te vuelves adicta, porque estamos condicionados para querer encajar en el grupo, nuestra vida depende de que se nos acepte y se nos valore.

Han conseguido cuantificar esa valoración y convertirla en un chute de dopamina. ¿Se enganchan los niños? Más rápido que nadie y no es que no tengan fuerza de voluntad, es que ni siquiera entienden por qué puede ser malo para ellos.

No dejamos que nuestros hijos beban Coca Cola y coman gominolas, porque sabemos que el azúcar es dañino, pero les damos pantallas para que se entretengan, porque así no tenemos que interactuar con ellos.

¿Y qué podemos hacer?

Interactuar con ellos. Un niño que no tiene una pantalla se aburre. Y un niño aburrido, molesta, si tú no estás dispuesto a interactuar con tu hijo, porque a lo mejor prefieres estar haciendo otras cosas.

¿Mirando tu propia pantalla, por ejemplo?

Vemos familias enteras pegadas al móvil y lo que está pasando es que cada uno está gestionando su propia adicción. Todo el mundo sabe que las tragaperras son malas, que la heroína es mala, pero con Twitter, con Slack, con Facebook, no lo saben, entre otras cosas, porque también se han convertido en herramientas de productividad.

Entonces yo, que soy periodista, cuando veo el Twitter es porque necesito estar informada. La peluquera en el Instagram estará mirando cómo se lleva el pelo, hay una excusa para todos.

La adicción es la misma, pero cada uno juega distinto y nos decimos que no es una adicción, sino que estás al día y que eso aumenta tu productividad.

¿Nos podríamos calificar como adictos tecnológicos?

No somos adictos a la tecnología, somos adictos al chute de dopamina que ciertas tecnologías han infiltrado en sus plataformas. Esto no es un accidente, es deliberado.

Hay un señor que da clases en Stanford a quienes montan startups para generar ese tipo de adicción.

Hay consultores en el mundo que van a las empresas para explicar cómo provocarla. La economía de la atención utiliza la adicción para optimizar el tiempo que pasamos delante de las pantallas.

Esto también ocurre con la comida, como cuentas en el libro, nos manipulan con los olores, los ingredientes y nos culpamos por carentes de voluntad y de auto control…

Es casi un ciclo de maltrato, porque la empresa contrata a 150 genios para crear un producto que te produce adicción instantánea.

Te hackean el cerebro para que la combinación exacta de grasa, azúcar y sal le genere bienestar, pero como no aporta nutrición a cuerpo, nunca se te pasa el hambre y tienes una especie de cortocircuito: tu cerebro te está diciendo dame mas, esto es bueno, pero el resto de tu cuerpo dice tengo hambre.

Mujer mirando su móvil en la calle.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption“Tu adicción no tiene que ver con el contenido de las aplicaciones.

Como el anuncio de Pringles, “Once you pop you can’t stop”, (Cuando haces pop, ya no hay stop) lo cual es absolutamente cierto, porque abro un frasco y hasta que no me lo he comido entero, no puedo pensar en otra cosa.

Luego ellos te dicen, bueno, esto es porque tú eres un gocho, tienes gula. ¡El pecado de la gula!. Como no sabes controlar, te voy a vender un producto que puedes comer y comer y no te va a engordar, los yogures cero, la Coca-Cola zero. Ganan por todos lados y la culpa es parte de ese proceso. Ahora mismo en Silicon Valley hay un montón de gente que hace aplicaciones para que pases menos tiempo usando las otras aplicaciones. Ése es el yogur.

Esta toma de conciencia, de comprender cómo funciona, ¿ayuda?, ¿es el primer paso?

Pienso que sí y también darte cuenta de que tu adicción no tiene que ver con el contenido de las aplicaciones.

No eres adicto a las noticias, eres adicto al Twitter, no eres adicto a la decoración de interiores, eres adicto al Pinterest, no eres adicto a tus amigos ni a sus maravillosos hijos cuyas fotos postean, eres adicto al Instagram.

La adicción la genera la aplicación y cuando lo entiendes, empiezas a verlo de otra manera. No es falta de voluntad, están diseñadas ofrecerte loops de dopamina, que te dan una satisfacción inmediata y te arrastran de cualquier otra cosa que no te la da, como por ejemplo jugar con tu hijo, pasar un rato con tu pareja, irte al campo o terminar un trabajo, que requieren una curva, porque hay satisfacción, pero no es inmediata.

De todo lo que cuentas, manipulaciones, vigilancia, adicciones, ¿Qué es lo que más te atemoriza?

Lo que más me preocupa es la facilidad con la que se convence a la gente de que renuncie a sus derechos más fundamentales y que llegue a decir ¿a quién le importan mis datos?, ¿a quién le importa dónde he estado? cuando hace 40 años había gente muriendo por el derecho a reunirse con otros, sin que el gobierno supiera quiénes eran, por el derecho a tener conversaciones privadas en la intimidad, o el derecho de que tu empresa no sepa si en tu familia hay un enfermo de cáncer.

Ciudadanos mirando el teléfono móvil en China.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption“No somos adictos a la tecnología, somos adictos al chute de dopamina que ciertas tecnologías han infiltrado en sus plataformas”.

Nos ha costado mucha sangre conseguirlo y ahora lo estamos abandonando con una ligereza que no es natural, es implantada y alimentada por un ecosistema que se beneficia de esa ligereza.

Cuando uno manda un correo sabe que lo pueden a leer, pero es verdad que pensamos ¿a quién le va a importar lo que escribo? ¿Importa de verdad?

Realmente no le importa a nadie, hasta que le importa, porque todo ese material queda almacenado y si está disponible para el gobierno, éste tendrá herramientas para contar cualquier historia sobre ti, sin que lo puedas rebatir.

Puede decir que tales días estuviste con cierta persona y tú no sabes ni dónde estabas, ni quién es esa persona, pero los datos lo cuentan y probablemente son ciertos, pero la historia no lo es.

Si el gobierno te quiere meter presa porque haces un fanzine que no le gusta, puede buscar la manera de vincularte a un terrorista. ¿Cómo? pues a lo mejor vuestros hijos fueron juntos al colegio durante un tiempo y puede demostrar que las matrículas de vuestros coches coincidieron una y otra vez en la misma carretera durante tres años. En ese sentido tus datos son peligrosos.

Dices en el libro que “Cada día se generan 2,5 quintillones de datos, en parte enviando colectivamente 187 millones de correos y medio millón de tuits, viendo266.000 horas de Netflix, haciendo 3,7 millones de búsquedas en Google o descartando 1,1 millones de caras en Tinder”, ¿qué pasa con todo eso?

Estamos obsesionados con nuestros datos personales, mis fotos, mis mensajes, pero el valor real es estadístico, porque tus mensajes más los de 3.000 millones de personas más, le dicen a una empresa o a un gobierno quiénes somos colectivamente.

Ellos los utilizan, primero para poner personas susceptibles a disposición de los publicistas. Y segundo, para crear predicciones, porque este es un mercado de futuros.

Saben que cuando en un país de ciertas características sube el precio de la electricidad entre un 12% y un 15%, pasa tal cosa, pero si sube entre un 17% y un 30% pasa otra. Las predicciones sirven para manipular e ir ajustando tus actividades, para saber, por ejemplo, cuánto puedes putear a la población con el precio de las cosas antes de que se te revelen o se te empiecen a suicidar en masa.

Como lo que estalló en Chile, que empezó con una pequeña subida en el preciodel pasaje de metro, pero la gente siguióprotestando…

A lo mejor el gobierno chileno no lo está procesando de esa manera, pero Facebook lo está haciendo, Google lo está haciendo, porque toda la gente que está en la calle tiene el móvil en el bolsillo. Y lo han llevado durante los últimos años de su vida.

Facebook sabe en qué barrios han pasado qué cosas y por qué, cómo se reúne la gente y cómo se cómo se dispersa, cuántos policías tienen que llegar para que la manifestación se disuelva sin que haya muertos.

Facebook en barra de navegación.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image caption“Facebook sabe en qué barrios han pasado qué cosas y por qué, cómo se reúne la gente y cómo se cómo se dispersa”.

Todos los móviles hablando a la vez permiten saber cómo puedo hacer lo que quiero sin que se levante de la población. Y después predecir lo que pasa, para acallarla lo antes posible.

Pero ¿quién está dispuesto a prescindir del móvil, de internet? ¿cuál es el camino del ciudadano normal?

El problema no es el móvil, no es Internet. Todas las tecnologías de las que somos dependientes son las herramientas de la vida contemporánea, voluntariamente las ponemos en nuestros móviles, pero no requieren de la vigilancia para funcionar, ni necesitan vigilarte para darte un servicio. No tienen por qué, lo que pasa es que la economía de los datos es muy golosa.

¿Es tan jugoso el negocio que lo van a hacer igual aunque intentemos poner límites?

Es muy difícil que un gobierno pare los pies a tecnologías que le facilitan un control tan interesante de la población. Pero la idea es exigir que eso pase, porque no debería ser así.

Si ahora mismo desactivas todos los sistemas de geolocalización de tu móvil, te van a seguir geolocalizando, solo que tú no vas a saber dónde estás, lo único que haces es desactivarlos para ti.

Igual que cuando en Facebook o en Twitter y bloqueas a alguien para que no vea lo que posteas, o lo bloqueas para todos, entonces solo lo ves tú… y Facebook. Lo que pasa en sus centros de datos, pasa para ti y para ellos. No puedes bloquear a Facebook, porque estás en Facebook.

¿Estás planteando que tenemos que rebelarnos y exigir la privacidad?

Pero no contra las empresas. Es natural que aprovechen una fuente de financiación tan barata y gloriosamente efectiva.

Lo que no es natural es que un gobierno que está diseñado para proteger los derechos de sus ciudadanos lo permita. Y es que cada vez más gobiernos han llegado al poder gracias a ese tipo de herramientas, por eso no van a controlarlas, salvo que teman que les quiten el poder con los mismos trucos sucios que usaron ellos.

Marc Zuckerberg durante su testificación ante el Congreso de Estados Unidos sobre el caso de Cambridge Analytica.Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGES
Image captionLos gobiernos discuten sobre si es necesario limitar el poder de las empresas que manejan grandes cantidades de datos, como Facebook.

Entonces, ¿qué es lo que hay que hacer? Pienso que empezar a convertir ese tema crucial en un tema político a nivel local y general, es decir, acción colectiva, acción política.

¿Está ocurriendo este debate en alguna parte del mundo?

En las primarias demócratas de la campaña presidencial 2020 de Estados Unidos, está siendo uno de los temas cruciales. Se debate si estas empresas deben ser gestionadas de otra manera o ser divididas, porque además son monopolio.

Sin embargo, en Europa y en Latinoamérica nos hemos hartado de hablar de las fake news, de su efecto, de las campañas tóxicas. En España ha habido tres elecciones generales en tres años y ningún político habla de esto.

¿El sistema es nuestro enemigo entonces?

Estamos integrados y dependemos de sistemas que no sabemos cómo funcionan ni lo que quieren de nosotros. Facebook, Google y otros, dicen querer que nuestra vida sea más fácil, que nos pongamos en contacto con nuestras personas queridas, que seamos más eficientes y trabajemos mejor, pero su objetivo no es ese, no están diseñados para eso, sino para chuparnos datos, manipularnos y vendernos cosas.

Nos explotan, y encima, estamos menos conectados, somos menos felices y menos productivos que nunca, porque somos adictos.

Línea

*Esta entrevista es parte de la versión digital del Hay Festival Cartagena 2020, un encuentro de escritores y pensadores que se realiza en esa ciudad colombiana entre el 30 de enero y el de febrero.

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