AMANDA PAZMIÑO TORRES: POESíA Y PROSA

AMANDA PAZMIÑO TORRES: POESíA Y PROSA
Para narrar la infamia
0.
Salto-radical-hacia-la-realidad-que-taja-la-realidad. Mis ojos intuyen este ciclo que se abre agrietando la tierra. Son los signos del planeta en el que cruje la asfixia de los hombres y las mujeres debajo del pasto: síntesis de un juego de sombras catapultado directo hacia el desgarro. Veo niñas descalzándose en medio de las calles, veo cómo sus rostros, sus manos y sus sexos se desfiguran con el sol de los hombres: veo la inutilidad de los dioses que se han inventado. Veo lo atroz de lo sagrado.
***
¿A dónde lanzo esta cabeza en fiebre? ¿En qué punto de fuga se extingue la fuerza de un pecho que expulsa su propia fragilidad? ¿Para qué el retazo de la niebla que amuralla lo habitable por millones de segundos? ¿En dónde se fractura lo imposible? ¿A dónde van las miradas y las palabras que atraviesan nuestros cuerpos?
.A.
Mi pecho es un animal amarrado en sábanas blancas que se multiplica hacia su centro. Le nacen áspides de fuego al pulso de mi sangre. Se rompe desde la raíz del bosque hasta desmantelar las granadas que cuelgan en los ojos del olvido.  Pero también sabe que el vacío que nos provoca ver la infamia del mundo anida un lugar y un tiempo exactos para vaciar los rostros observados y recobrar una nueva saliva. Se sabe que cada uno cicatriza de una voracidad distinta. Sabe mi pecho que el camino falla en abismos cada que alguien niega que hay sal llagando dentro y que puse semillas entre mis dedos para anidar una fragancia: la más clara, la más honda, la más roja.
A.A.
[Voy a empezar por el principio, donde no era el tiempo.]
Anémonas bebíamos desde úteros distintos, nos vivían sosegadas en los atrios de esta dimensión, y sin embargo, equinoccio, dijiste, Ixmucane, y la célula palpaba cielo, ya era un verso sobre otro tu palabra blanca. Una vez calmada de astros pude atestiguar el vino del amanecer que espera en el punto exacto para hacernos brillar. Vibración en la espalda y los huesos, todo al mismo aplauso del viento.
.A.A.A.
Créeme, te digo: no habrá evanescencia (tajo de olvido) en esta historia compartida. 
Y créeme, te digo: por las noches ya no recogeremos flores muertas de ese hipotálamo infinito.
No lo olvidaré, me dices: solíamos compartir esa espina dorsal que rezumaba tinta y alguna vez fue asidero y vientre.
.A.A.A.A.
[Solo por esta noche habitaré una carta de amor que todo lo consuma, deberás saberlo… Luego, la calma dará un silencio de noche en vela, sin luna. Quiero que comprendas todo el barro y lasoledad que cabe en una habitación de hotel: en una cabeza.]
 
Este no es un poema sobre semen, sangre y vida pariendo vida
Es cierto que el infierno son los otros
el acertijo está en cómo abrazas ese fuego y el tuyo
Es cierto que poco sabemos sobre el mañana.
Es cierto que hay deudas que nunca se pagarán.
Es cierto que la sociedad vulnera y descuartiza mujeres
desde el lenguaje con que las embiste hasta desfigurar su cuerpo
Es cierto que hablo por las voces de quienes se apagaron esta madrugada
La existencia toda danza por, para, en y desde el lenguaje
se dispara hacia la vida
como la acequia que decanta en lodo o en frutos al sol
La soledad como existencia también es un lenguaje
Sé que lloras con la cabeza hundida en la almohada por las madrugadas
Sé que sueñas y te abrazas a mi yugular en ese otro asunto de la vida
ahora sientes el peso de tu cuerpo en las manos que buscan latidos
Solo no te amarres el corazón, al menos no esta noche
No quiero que llores, amor,
en la mejor parte de la película,
en el desierto de tus batallas perdidas,
en los confines de esta cama
solo prepara la noche y su misterio en tu sonrisa
y el canto de una madre en tu mirada
en el latido de tu sangre
para que la vida sea amanecer
para que la vida sea el amor en donde nos sueño
en donde nos veo, en donde estamos,
totales ante la desnudez que es donde mejor podemos vernos 
excepto ante el océano donde no estuvimos.
Bendigo al mundo cuando le llegue su último respiro
esa exhalación final en donde no estaremos
pero mucho antes te buscaré en la última estrofa de este poema
que empieza en la 9 de octubre hasta la más distante de las estrellas
de la ciudad de la que poco a poco me despido
con toda la vida diciéndome ve y busca a quienes te han amado
ve y encuentra las raíces de este árbol inmenso fugaz e infinito
hasta que el amor sea lo único eterno.
Entonces camino hacia mi abuelo
hacia el recuerdo de mi abuelo
y las cosas adquieren colores no antes vistos
y las cosas toman formas parecidas al sol
y las cosas son un ave que busca mi pecho
y me digo que lograr un verso es silbar un pájaro
acto seguido, busco a mi madre
y beso sus manos y me ato a sus pies
entonces sé que mi abuelo también está conmigo
y veo a mi padre ante la música que siempre ha amado
y entiendo que la poesía
nunca fue un camino
sino un lugar de comunicación que no perece 
escucho ‘Como si fuera un niño’ desde el departamento en La luz, bloque 33
hasta todas las horas que hemos viajado juntos
desde mis ancestros hacia la montaña o hacia el mar
con mis hermanas quienes son las mujeres que le dan sentido
a mi voz, a mi silueta y a mi camino.
Decía que este no es un poema sobre semen y sangre y vida pariendo vida,
pero es que para venir al mundo no hay otra vía.
 
.A.A.A.A.A.
Ixmucane, el lenguaje me exacerba desde la pista de árboles caídos donde soy capaz de parirme hasta salir por completo de un vientre que no es visible, pero existe. A veces mi lenguaje se derrama entre las piedras. A veces traspasa mi nuca. Me pregunto cómo decanta el mar -el tiempo- en que filtro a partir de mi lenguaje una raíz. Me respondes: a través de la concreción del rastro y la ruptura de todo espejismo.
A lo lejos de este peñasco, la ría se abre entre el ramaje de todas mis edades, tal como las estrellas que me rugen la piel. Me uno a bailar la fiebre de mi lengua materna a la luz de la hémbrica raza. 
A kilómetros de profundidad desde mi cuerpo hecho de arcilla veo a una Mujer-Caballo que se mira en el espejo y teje el sol, diciendo: Soy mi propio objeto de deseo. Esa noche parimos juntas un lenguaje. Parimos de nuestras bocas a Quetzalcoatl. Parimos un cráneo que se estrella contra las aguas del Pacífico y sobrevive al miedo sembrado desde hace siglos.
Ambas ya habíamos visto la exploración de las tarántulas en el viento que formaban nidos de luz negra en un fondo blanco y liso. La lengua del deseo era tuerta, fértil hacia dentro. La nuestra no. No cabe ya el reparo para narrar la infamia de este mundo.
Sobre la autora:
Amanda Pazmiño Torres (Quito – Ecuador, 1993). Maestrante en Estudios culturales en la UASB. Profesora de Literatura y de Lengua Inglesa. Embajadora Cultural en la FIL Lima, 2012. Obtuvo el primer premio en el Slam de Poesía “No bombardeeen Guayaquil” en a FIL Gye, 2012 y la tercera mención en el VI Festival Internacional de Poesía “Ileana Espinel Cedeño” 2013. Sus textos integran las antologías: Metáforas de un cuerpo (Dadaif Cartonera, 2014), 8 Poetas ahorita (Amaru, Dadaif y Camareta Cartonera, 2014) y Alma Adentro (El Conejo, 2018). Publicaciones en plataformas web: Poesía joven de Ecuador (1985-1995): https://circulodepoesia.com/2015/01/poesia-joven-de-ecuador-1985-1995/, Mujeresydisidencias al frente: nueva poesíaecuatoriana:http://escriturasindie.blogspot.com/2018/03/la-piedra-de-la-locura-seleccion-de.html, Vienen del futuro (Noventas bailables y no bailables de la poesía ecuatoriana): https://liberoamerica.com/2017/12/11/vienen-del-futuro-noventas-bailables-y-no-bailables-de-la-poesia-ecuatoriana/, compilación Punto de fuga en el blog de la poeta argentina Vanessa Almada Noguerón: https://almadanogueron.blogspot.com/2018/09/de-lo-que-hice-no-ire-lamentarme.html y Diario El Ciudadano: https://www.elciudadano.cl/artes/poemas-de-amanda-pazmino/04/24/. Su plaqueta Recorrido del abismo fue seleccionada y publicada en la Primera convocatoria de Poesía de Editorial Despertar (Loja, 2017).
Colaboración: Sara Montaño Escobar

Imagen de Eugenia Loli

http://www.revistaelhumo.com/

Receta de arroz al horno valenciano

Arroz al horno valenciano

En España tenemos la suerte de contar con una tradición gastronómica en cada rincón, y a cual más deliciosa y sorprendente. Especial mención merecen los arroces y las paellas, especialmente típicos en el levante pero que se han extendido prácticamdente a todas las regiones. Lo bueno es que hay para todos los gustos, desde los arroces con carne, verduras o pescado, pasando por la textura caldosa, melosa o seca, digamos que cada cual tenemos al menos algún arroz favorito.

Este arroz al horno valenciano es cuanto menos sorprendente, al menos para mí que no estoy acostumbrada a cocer el arroz en el horno, y lo cierto es que resulta casi mágino porque el arroz queda perfecto siguiendo las indicaciones que te detallamos en esta receta, con el grano bien cocinado. La gracia de este arroz es que es más rápido de preparar que otros arroces al no llevar sofrito, y al utilizar un caldo de cocido o de pollo casero, el sabor es de auténtico… ¡escándalo!

Además su estética está muy marcada, coronada con patata, tomate, morcilla y una cabeza de ajos que puedes utilizar para preparar un alioli de esos que a mi me encantan, que no repite ni hace mala digestión y tiene un sabor suave (más abajo te ponemos el enlace a nuestra receta de alioli casero). Este alioli puedes utilizarlo para acompañar esta receta o bien reservarlo para otro día, para utilizarlo con algún plato de carne o pescado.

Nosotros preparamos en casa un buen arroz casi todos los fines de semana, y lo hacemos con nuestra paellera de hierro que nunca nos defrauda. Es muy gruesa (y pesada!) y reparte el calor fenomenal, algo fundamental sobre todo cuando estamos hablando de elaborar arroz en vitrocerámica o inducción, ya que con fuego (ya sea de gas o leña) no existe ese problema, pero en las cocinas que tenemos hoy en día, contar con una buena paellera es importante para que el resultado siempre quede bien. Además sin teflón ni nada nocivo, se puede utilizar también para preparar otras elaboraciones, y cuidándola un poco dura toda la vida. Si os gustaría tener una buena paellera en casa, aquí la podéis ver mejor y comprarla.

Paellera de hierro De Buyer

PAELLERA DE HIERRO DE DE BUYER

Si lo que te gusta el arroz, nuestra selección de arroces va a encantarte, donde se mezclan la tradición con la cocina internacional, y descubrirás nuevas formas de degustar este versátil ingrediente. Seguro que llama tu atención el arroz negro con calamares y salsa alioli casera, que se elabora con un fumet de pescado, o la clásica fideua y nuestra versión del Delta del Ebro, cuyo caldo de pescado es la base de su sabor. Lo mismo sucede con el delicioso Caldero del Mar Menor, el arroz a banda murciano, uno de mis arroces preferidos, o el tradicional arroz con pollo o paella de pollo.

 

Ingredientes para la receta de arroz al horno valenciano (6 personas):

  • Arroz tipo bomba, 80 gr por persona (un vasito de vino aproximadamente).
  • Caldo de cocido casero. Suele añadirse el doble de cantidad que de arroz, así que si para 6 personas utilizamos 480 gr de arroz, de caldo será prácticamente 1 litro. Si no dispones de caldo casero, siempre puedes utilizar una pastilla de caldo concentrado o incluso simplemente agua, no aporta tanto sabor pero el arroz te quedará también rico. Yo lo preparo casero con esta receta, ya que siempre sobra y lo congelo para preparaciones como este arroz.
  • 500 gr de costillas de cerdo, separadas una a una y partidas por la mitad.
  • 250 gr de panceta fresca cortada en lonchas.
  • 2 morcilla de cebolla.
  • 50 gr de garbanzos cocidos.
  • 1 patata.
  • 1 tomate.
  • 1 cabeza de ajos.
  • 2 hojas de laurel, una ramita de tomillo y otra de romero frescas (opcional). Si no tienes fresco, utiliza seco.
  • Un poquito de azafrán o colorante alimentario.
  • Aceite de oliva y sal.

Por cierto, estoy cansada de la polémica en torno al tomillo, al romero y al laurel que se ha generado en los comentarios, mucha gente considera que no se deben incluir en la receta tradicional aunque haya casas valencianas en las que sí los añadan (doy fe de ello), así que, buen lector o lectora, siéntete libre de seguir o no la más estricta y dictatorial «tradición» que al final se refiere a «pues en mi casa se ha hecho así de toda la vida y todo lo demás no vale». Por otro lado, tampoco consideran que un arroz al horno se pueda cocinar en otra cosa que no sea una cazuela de barro, así que si como yo no dispones de fuegos de gas en casa o lumbre y de cazuela de barro, NO estarás preparando un riquísimo arroz al horno valenciano por más que te empeñes. Hay quien dice que si no se utiliza agua del grifo de Valencia tampoco puedes utilizar la palabra «tradicional» al mencionar la receta. Ver para creer.

 

Preparación, cómo hacer arroz al horno valenciano:

    1. Corta las lonchas de panceta en tiras.
    2. Pon la paellera de hierro a fuego medio con un poco de aceite de oliva, y cuando esté caliente incorpora la panceta junto con las costillas de cerdo y un poco de sal, y deja que se cocinen y doren, tardarán entre 5 y 10 minutos. Retíralas de la paellera con una espumadera para dejar ahí el aceite y la grasa que ha quedado, y cocinar en ella la patata.
      Costillas de cerdo y panceta para el arroz al horno

      DORANDO LAS COSTILLAS DE CERDO Y LA PANCETA

    1. Pela la patata y córtala en rodajas, y dórala en la sartén por ambos lados, en 5 minutos las tendrás listas. Reserva.
      Patatas para el arroz al horno

      DORANDO LAS PATATAS

    2. Precalienta el horno a 250ºC, con ventilador y resistencia de arriba y abajo a ser posible.
    3. Pon el caldo a calentar en un cazo, ya que deberemos añadirlo a la paellera cuando esté casi hirviendo.
    1. Ahora pon en la paellera el arroz junto con los garbanzos, las costillas, la panceta y las hojas de laurel y las ramitas de tomillo y romero. Revuélvelo todo bien y deja que se cocine 5 minutos, para que el arroz se empape del sabor que han ido dejando en la paellera el resto de ingredientes. Añade un poco de sal.
      Arroz al horno con costillas, panceta y garbanzos

      SALTEANDO EL ARROZ CON LOS INGREDIENTES YA COCINADOS

    2. Ahora coloca por encima de forma graciosa las rodajas de patata, y también las morcillas (puedes trocearlas un poco para distribuirlas mejor), el tomate en rodajas y la cabeza de ajos en el centro, como puedes ver en la fotografía.
    3. Echa en el caldo caliente el azafrán o colorante alimentario, viértelo por toda la paellera e introdúcela en el horno que deberá estar ya a 250ºC.
      Receta de arroz al horno

      ARROZ AL HORNO

    4. Deja que se cocine 20 minutos. Al cabo de ese tiempo saca la paellera y déjala reposar al menos 5 minutos tapada con un paño o con papel de aluminio para que termine de cocinarse adecuadamente.
      Arroz al horno valenciano tradicional

      ARROZ AL HORNO VALENCIANO RECIÉN HECHO

 

Tiempo: 50 minutos

Dificultad: fácil

Sirve y degusta:

Casi como por arte de magia, verás que el arroz está perfectamente hecho, ni crudo ni pasado, y olerá fenomenal. Sírvelo bien caliente, justo después del reposo, para lo cual te recomiendo colocar la paellera en la propia mesa encima de un salvamanteles, y ya ir sirviendo los platos a los comensales.

Es importante que le sirvas a cada uno algún trozo de patata, tomate y morcilla. Hay quien abre la cabeza de ajos y se los come directamente junto con el resto de ingredientes, pero a mi personalmente me encanta extraer todos los ajos de la cabeza una vez cocinados y preparar con ellos un alioli de… ¡escándalo!

Receta de arroz al horno valenciano

ARROZ AL HORNO VALENCIANO

 

Variantes de la receta de arroz al horno valenciano:

Las principales variaciones están en que puedes incorporar otras carnes como el pollo, y también verduras como alubias verdes o alcachofas, aunque el auténtico arroz al horno valenciano es el que hemos preparado en esta receta.

 

Consejos:

Tradicionalmente este arroz se prepara en una cazuela de barro, que queda genial para hornearlo y servirlo en ella directamente, pero nosotros hemos preferido nuestra paellera de hierro porque la cazuela va genial cuando tienes fuego de gas, pero en el caso de vitrocerámicas e inducción, no te sirve para dorar previamente los alimentos, y en cambio en la paellera de hierro puedes hacerlo todo sin problemas tengas el fuego que tengas, y por supuesto también meterla en el horno.

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¿Puede la oposición derrotar a López Obrador?

Morena pierde la mayoría en el Congreso: lo que cambia para AMLO en su  intento de consolidar su "Cuarta Transformación" en México - BBC News Mundo

En los comicios de este domingo, la oposición demostró que puede lastimar electoralmente al poderoso movimiento que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador. Logró arrebatarle el control de la mitad de las alcaldías en Ciudad de México, tradicional bastión de la izquierda, y darle un mordisco a las mayorías que detenta en la Cámara de Diputados.

No es un mérito menor, considerando los amplios niveles de aprobación popular de los que goza el Presidente. Sin embargo, no nos engañemos, la fortaleza exhibida no alcanza ni de lejos a considerar la posibilidad de una victoria en el caso de un referendo o, en última instancia, la sucesión en 2024. Morena obtuvo más diputados que el PRI y el PAN sumados; y si consideramos a sus aliados del PT y del PVEM (que en realidad ganaron distritos porque iban en alianza con Morena), la suma supera fácilmente 50 por ciento.

En términos militares, diríamos que la estrategia de guerrillas alcanzó para detener el avance del ejército rival (en este caso en lo que toca a las reformas estructurales en el Congreso), pero las posibilidades de derrotarlo en campo abierto, a partir de lo exhibido, siguen siendo nulas. La pregunta de fondo es si estas victorias parciales pueden ser consideradas como el principio de una tendencia que lleve a un fortalecimiento tal de la oposición que le permita derrotar al obradorismo dentro de tres años.

Revisemos. El PRI. Ningún factor será más significativo que la evolución política del PRI. Sin este partido la alianza electoral antiobradorista se resquebraja. No había sido fácil hacer un bloque con el PAN, su otrora archienemigo y en buena medida lo hizo porque carecía de cualquier otra opción frente al avance de Morena entre sus propias filas y territorios. Pero justamente ese canibalismo entre el movimiento obradorista y el tricolor, en detrimento de este último, fácilmente podría convertirse en convergencia dadas las afinidades ideológicas o la historia compartida. Basta ver el origen priista de los principales cuadros del gobierno de la 4T.

En muchos sentidos el ideario obradorista está más cercano al del PRI de los años setenta que al de una izquierda moderna y urbana. El Presidente señaló el lunes pasado la posibilidad de negociar con este partido los votos necesarios en la cámara para alcanzar la cifra necesaria para las reformas constitucionales. Esto entrañaría una nueva relación entre dos partidos que en realidad comparten base social. La mera suspensión de la ominosa práctica de convertir diputados priistas en morenista sería ya una carta para negociar. Y hay otras. Para decirlo sin tapujos, acuerdos como el que Morena amarró con el PVEM para concederle la gubernatura en San Luis Potosí, presentando deliberadamente a una candidata débil y destinada a perder.

En los próximos tres años, el PRI estaría condenado a perder una a una las gubernaturas que posee y lleguen a término; ¿qué estaría dispuesto a conceder el PRI para conservar uno o dos de estos desesperados reductos? Movimiento Ciudadano. En esta elección, el MC se mantuvo al margen de la confrontación entre los dos bloques, pero esto podría cambiar. A pesar de haber sido un aliado histórico del obradorismo en el pasado, hoy se encuentra más cerca de las posiciones opositoras.

No obstante el campanazo que representa su triunfo en Nuevo León y en alcaldías clave en Jalisco, entre otras, se trata más de una selección afortunada de candidatos reclutados en el “mercado libre” que una fortaleza orgánica o una militancia estable. Obtuvo 23 diputados en esta elección, tres veces menos que el PRI, con lo cual difícilmente podría compensar una eventual renuncia de este partido a la alianza. Partido Verde. Aunque sus porcentajes históricos de votación rondan 5 por ciento, se trata de un partido que debido a su oportunismo goza de una descarada sobrerrepresentación en las cámaras y, por lo mismo, es un factor bisagra estratégico en cualquier decisión legislativa relevante.

Los 42 diputados obtenidos, gracias a la alianza, resultan particularmente poderosos en la próxima legislatura; sin ellos, Morena no está en condiciones de conseguir siquiera la mayoría simple que necesita para la aprobación de presupuestos y leyes secundarias. Su dirigencia ya ha adelantado que el PVEM revisará en cada caso si ofrece o no su apoyo al Presidente, lo cual, más que un anuncio de cambio de bando constituye un mensaje de que venderá más caro su amor. Invariablemente, a finales de cada sexenio este partido se acerca a quien tiene más posibilidades de ocupar la silla presidencial. En teoría, ese sería Morena. Pero en última instancia nada es seguro con una organización que suele ofrecerse al mejor postor.

Voto de oposición de sectores medios y urbanos. La derrota de Morena en la mitad occidental de la capital, en la que habita la mayor parte de las clases medias, es atribuida en gran medida al desencuentro entre López Obrador y sectores progresistas y de centro que tradicionalmente habían sufragado a su favor y esta vez le dieron la espalda. Las razones ya han sido analizadas en este y en muchos otros espacios y, esencialmente, tendrían que ver con la percepción de una narrativa hostil por parte del mandatario y políticas públicas adversas a las causas e intereses de estos segmentos. ¿Qué tanto más puede agravarse este desencuentro y cuál sería su impacto para la continuación del obradorismo?

El peso de los votantes de la enorme zona conurbada será más significativo en una elección presidencial por la proporción demográfica que representa respecto al conjunto nacional. No se tratará ya de una pérdida de alcaldías y municipios del Edomex, sino de un porcentaje significativo de los votantes del país.

¿Restañará heridas el Presidente o, por el contrario, seguirá acentuando esta divergencia? Su primera reacción fue un reproche por la manera en que estos sectores se han ido distanciando de las causas populares por una especie de traición de clase; un deseo aspiracional que los lleva al “egoísmo”. Pero este miércoles dijo que había faltado trabajo político en la capital, que tomaría como un reto lo sucedido y haría algo al respecto. Imposible en este momento saber si lo que tiene en mente profundizará el distanciamiento con estos grupos o, por el contrario, lo reducirá. Considero que estas son las principales variables de cara a las luchas políticas que habrán de venir.

Desde luego habrá que observar la evolución de la relación entre empresarios y el PAN o entre el propio gobierno y la iniciativa privada. Mucho dependerá de qué tipo de segundo trienio quiera impulsar el Presidente: ¿se entregará en brazos de las causas populares y esa base social (además de los militares)?, ¿o tomará decisiones conciliatorias para con grupos más diversos? Es decir, ¿se radicalizará AMLO y se concentrará esencialmente a atender lo que llama su “pueblo” o intentará regresar al jefe de Estado de todos los mexicanos que quiso ser el día de su toma de posesión? Me parece que allí estará la clave de lo que venga.

https://www.milenio.com/opinion/jorge-zepeda-patterson/pensandolo-bien/puede-la-oposicion-derrotar-a-lopez-obrador

Hacen falta millones de valientes

“Yo nací -dice César Vallejo en ‘Los heraldos negros’- un día que dios estuvo enfermo”. Eso pensaba yo de mí mismo, de mi generación, de quienes llegamos a esa Ciudad Universitaria sombría y triste dos años después de la masacre de Tlatelolco.

Éramos hijos -los que hoy estamos cerca de los 70 años- del silencio y la derrota. Cuando tuvimos la osadía de volver a las calles, aquel jueves de Corpus de 1971, a balazos nos recibieron.

Mas de cuatro décadas tuvimos que esperar para, en El Zócalo, celebrar una victoria contundente; para quitarnos de encima la pesada lápida de ese régimen corrupto bajo el cual crecimos y que hoy pretende volver por sus fueros.

¿Cómo y por qué logró mantenerse en el poder ese atajo de ladrones durante tanto tiempo?

¿Por qué no logramos derrotarlos antes, pese al sacrificio de tantas y tantos mexicanos que fueron masacrados, desaparecidos, perseguidos, encarcelados?

¿Por qué se vinieron abajo dictaduras en toda América Latina mientras el PRI y el PAN continuaron, impunemente, la masacre y el saqueo de esta nación?

¿Qué les permitió sobrevivir y -peor aún- reagruparse y creer que pueden, de nuevo, someter al país?

La cauda de destrucción y sufrimiento que dejó tras de sí la Revolución de 1910 hizo a muchas y muchos temer los cambios radicales. De ese miedo ancestral se aprovechó -y se aprovecha- el viejo régimen.

Después de una historia de levantamientos, asonadas, cuartelazos, insurrecciones, México vivió en paz (hasta los tiempos de Felipe Calderón). Una paz similar a la de los sepulcros, de Porfirio Díaz.

Pese a que la desigualdad social, la corrupción, la impunidad, la falta de democracia, de derechos y libertades cívicas cobraron con el paso de los años una dimensión apocalíptica; pese a que todos estos males llevaron al país a un estado de completa degradación, el régimen autoritario encontró la manera de simular estabilidad y democracia.

Cómplices en esta mentira, que sirvió de coartada para la represión, fueron -salvo honrosas y contadas excepciones- los medios de comunicación masiva.

Cómplices, socios y patrocinadores de los que sometieron al país fueron y son el puñado de oligarcas que aún se creen los dueños de México.

Con plata amansó, el priismo primero y el régimen neoliberal bipartidista después, a quienes dentro del sistema se inconformaban.

Con plata del erario compraron voces y voluntades. Seducidos por el poder fueron cayendo a su servicio intelectuales y periodistas.

Con plomo -y en sangre- ahogaron a los intentos revolucionarios y también (aplicando la represión abierta o selectiva) a los movimientos sociales.

Con fraudes, persecución y un feroz y continuo linchamiento mediático contuvieron a los opositores que, por la vía pacífica y electoral, buscaban el cambio.

En 1994 la insurrección zapatista fue el puntillazo para el sistema que, en lugar de venirse abajo, dio el más perverso de sus giros: para prevalecer el PRI decidió compartir el botín y el poder con el PAN.

Ya se habían robado juntos la Presidencia en 1988. Lo hicieron de nuevo en el 2006 y la compraron el 2012. Hasta ahí llegaron.

Para cambiar un país con las armas en la mano se requiere un puñado de valientes; para hacerlo pacífica y democráticamente se necesitan millones de valientes.

El proceso de acumulación de fuerzas fue cruento, doloroso y largo. No es el hartazgo sino la conciencia y la esperanza las que han de movernos a millones de personas -como en el 2018- a ratificar con nuestro voto, este 6 de junio, la voluntad de liberarnos, definitivamente, de uno de los regímenes más longevos, represivos y perversos de la historia moderna.

https://www.milenio.com/opinion/epigmenio-ibarra/itinerarios

POEMAS DE PEDRO CASARIEGO

POEMAS DE PEDRO CASARIEGO

Nota y selección de poemas

por José Antonio Íñiguez

Si resumiéramos la poesía de Pedro Casariego (1953-1993) en unas cuantas palabras, estas sin duda serían: violencia, enfermedad, rabia. Pero hay otra que parece englobarla aún mejor: electricidad. Sí, electricidad, porque el poema de Casariego electrocuta hasta carbonizar al lector y a la propia palabra poética. Y es que Casariego lo sabía bien, ni la palabra satisface la inquietud humana. “¡No te acerques demasiado a ella, porque te puedes quemar!”, nos dice.

En La risa de Dios (1985)La vida puede ser una lata (1988) y Poemas encadenados (1977-1987), por ejemplo, bien podemos presenciar estas quemaduras. El poeta allí pareciera decirnos detenidamente que ni el impulso lírico ni la épica ni la plástica le son suficientes. Para Casariego, la inquietud, que no es más que una rabia insólita, siempre oscila dentro del poema y, al mismo tiempo, lo rebasa.  

Ese estado de hervor ante la insatisfacción fue la causa, quizá, de que, antes de su trágica muerte, Casariego decidiera por retirar el tacto de la palabra poética. Pero sólo una década de versos (1977-1987), y el resto, hasta su muerte, reclinado a la pintura y al dibujo, bastaron para dejar una obra flamígera y perturbadora.

Véase, entonces, esta breve selección poética, como una muestra de ese poder abrasador, que es la gran obra de Pe Cas Cor. 

POEMAS DE PEDRO CASARIEGO

Esta 
vida
demasiado
plácida
me
extingue.

Estas horas
solemnes
sofocan
los incendios  imprudentes
y los papeles
en llamas.
Ansío el
terremoto particular
que alguien
me ha
prometido.

Soy el hombre
delgado
que no flaqueará
jamás.

Abrí la puerta.
No había nada.
Me había puesto
mi paracaídas.
Mi paracaídas
singular se abrió.
Como los hormigueros
en primavera.
Como el vientre de
la nieve cuando
recibe a los jinetes.
Salté.
Sin prisas.
Para abrazar aviones.
Porque sí.
Con toda la razón
del mundo.
Con todos los papeles
en regla.
Un salto impetuoso.
Sin memoria.
Un salto.

POEMAS DE PEDRO CASARIEGO

NADA MATERIAL

¿Qué va a tomar el señor

que se dispone a beber?

¿Sorberá el señor del bigote

una bebida importada?

No

nada material.

Bebo los vientos por usted

señorita.

En este maldito bar

en este maldito lugar

todos los parroquianos beben

antes de su primera copa.

(agosto de 1977)

AGUA DEL TIEMPO

Agua del tiempo

qué poco tiempo me queda

un vaso de minutos

una jarra casi vacía

un vaso lleno de nada

antes de adiós quiero

una boca de amor

una estrella de ojos

todo lejos de espadas

pronto mataré

muy pronto

mataré esquinas de cielo

con mi guadaña de tierra

agua del tiempo

qué poco tiempo me queda.

FALSEARÉ LA LEYENDA

                                                           1976

Quiero pintar de blanco la hierba de la pradera

y el compacto césped que recubre los jardines;

todos pensarán que venció la fuerza del desierto

y yo seré durante años el Dueño de la vida,

dejando que me acaricie la tibieza del sueño alado

y tiñendo al atardecer lo que brotó del rocío;

mi pincel será la cascada cuyo estruendo nunca percibo

y mi pintura las aguas que en ella se enroscan furiosas,

y los que por los aires naveguen

verán surgir la nieve del pecho abierto del Verano,

variarán de canción los motores aceitosos

y enarcarán las cejas los pilotos sin mirada.

Danzaré entre las hojas chamuscadas por el frío

y los demás conmigo,

pero ellos caerán extenuados

y sus músculos heridos servirán para tensar mi nuevo arco

y clavar en sus corazones suplicantes mensajes de amor

que sin duda secará el aliento de la lluvia;

y arrebataré a los niños la dejadez que me apasiona,

se marchitará colgada de las moreras,

como los plásticos sucios en el invierno espinoso.

Beberé el líquido que corre con el Nilo,

despojaré de su piel al fornido rinoceronte,

falsearé la leyenda y ésta me pertenecerá,

poseeré los campos de maíz y los quejidos sin motivo,

dividiré el tesoro del pirata para llevármelo entero,

y, llegado el momento,

cuando las ilusiones ahoguen el desengaño,

nada quedará sin ser devuelto

y mi alma os alegrará con una sonrisa.

EL JOVEN CARNE DE HORCA

El Joven Carne de Horca levanta sus botas de bandolero

muy por encima de su cara verdosa

y envía a la escupidera un trozo de sí mismo sin envoltura alguna,

pero a pesar de todo, alegre tras sus audacias,

no se siente disminuido, el cambio le deja intacto.

El muchacho que ama las trifulcas

parece alto o bajo según se le mire,

y elabora complicadas Añagazas junto a la chimenea color de barco despintado

pensando en la mujer de la nuca dorada y el abrigo azulado;

ella le habló del Río Negro al morir la fiesta nocturna,

su pálida boca compartida por dos espejos.

Carne de Horca dispara y acierta seis veces de cada siete,

aunque yerra en los Grandes Concursos,

y podrá montar una foca en el próximo rodeo

con bastantes posibilidades de vencer,

nunca cepilla sus trajes

y cuenta hasta ciento siete sin haber ensuciado la escuela.

No os riáis de mí; él es mi hermano mayor,

y cuando le suban al roído Patíbulo

jugará con el calendario y continuará Alterando las Fechas.

DÓNDE ESTÁ LA FRUTA

¿Dónde está la fruta

para nosotros los débiles?

Caen las naranjas

siempre en otras manos

¿por nuestra culpa, madre,

todos esos gajos desprendidos?

Redobla la sangre

en los huertos de abajo

y hay cascadas amarillas

en los bosques de arriba

¡No hay culpa,

sólo hay herida!

Cristales antibalas los de nuestras gafas

¡guerras hay en todos nuestros ojos!

¡Porque no sabemos mirar,

porque no sabemos mirar

como miráis las madres!

¿Es la fiebre del egoísmo

lo que atenaza nuestros corazones?

¿Hay todavía en nosotros

una espiga de trigo?

Traen los cielos una hoz de tormenta

traen los ciervos la despedida

¡Fuertes son los que aman a los débiles!

¡Débiles somos los amados por los fuertes!

¡Y la única misión

es salvar a las madres!

(para mi madre 23 diciembre 1992 –manuscrito–)

http://www.revistaelhumo.com/

Lo sentimos, Ciudadano Kane

El ciudadano Kane y su importancia en el cine – AGEA

Esta no ha sido una buena temporada para la película de Orson Welles, que por tantos años fue considerada como “la mejor de todos los tiempos” en diversas listas de cinéfilos y por la critica. Primero, la cinta Mank, con Gary Oldman, que contaba cómo fue que se escribió dicha obra maestra en 1939, quedó muy corta en los premios de la Academia, a pesar de ser la más nominada de la noche, con 10 menciones.

Pero bueno, es de Netflix y aún existe un tanto de resistencia para darle las mayores preseas a la compañía. Particularmente ante la ironía de que estén haciendo un enorme y hermoso homenaje al cine tal cual era en lo que muchos llaman sus mejores tiempos, cuando ellos son los grandes disruptores de la industria, para bien o para mal. Pero no, esa no fue la única razón por la cual El ciudadano Kane tuvo una mala semana a sus 81 años. La otra es porque alguien encontró una crítica en el periódico Chicago Tribune  en 1941, y el crítico, ciertamente no era fan.

“Su sacrificio de la simplicidad a favor de la excentricidad le roba el valor de entretenimiento”, escribió alguien con el seudónimo Mae Tineé. Esta semana el portal Rotten Tomatoes, que se dedica a recaudar críticas certificadas de las distintas cintas y clasificarlas por porcentaje entre el tomatazo o certificado fresco para las mejores en cuanto a reseñas, en un proyecto de investigación en los archivos de los periódicos, encontró esta crítica, por lo cual El ciudadano Kane ya no es “la mejor de todos los tiempos”

. Paddington 2, sí la del osito inglés, ahora tiene la corona por no solo tener el ciento por ciento de las criticas a su favor, sino por tener más (ya somos demasiados en este negocio) que cualquier otra. Ya lo sé, me rindo yo también.

Susana Moscatel

https://www.milenio.com/opinion/susana-moscatel/estado-fallido/lo-sentimos-ciudadano-kane