‘Naúfragos del aire’. Tres poemas inéditos de Alicia López Latorre

La revista de poesía Santa Rabia Magazine presentó el pasado 21 de marzo, Día Mundial de la Poesía, en medio de toda el abatimiento e incertidumbre que al mundo asedia, tres textos inéditos de la talentosa poeta española Alicia López Latorre (1994, Jaén).

 

Atraída por los entresijos de las palabras, Alicia, filóloga y profesora de Lengua y Literatura, combina la docencia con sus estudios de doctorado en la Universidad de Granada y con la escritura.

En el próximo mes de abril de 2020 vería la luz La segunda puerta, con la editorial Sonámbulos, cuya aparición y presentación, debido a la pandemia del coronavirus, será postergada.

 

HABITACIÓN EN JAÉN
 
A Antonio J. Guzmán Díaz
 
¿Qué más da lo que pueda ser la realidad situada
fuera de mí, si me ha ayudado a vivir,     
a sentir que soy y lo que soy?     
           
CHARLES BAUDELAIRE        
 
Mientras el corazón de las plazuelas
gime en el más atroz de los silencios,
el calendario viste y desviste sus
días de identidad homogénea.
Mustia en la periferia del piano,
acariciando el nácar dadivoso,
la espalda quieres dar a las palabras
que pueblan los periódicos, la radio,
y piensas que quizás, al igual que los
acordes con que peinas la madrugada,
esta instantánea es solamente una
ficción fijada ante ojos indiscretos,
una ocurrencia de Edward Hopper
hecha en mil novecientos treinta y dos.
 
 
INSIGNIFICANCIA
 
A los milenarios
 
Por insignificante ante el misterio
que cierne sus placajes tan plomizos
sobre la candidez de tus mejillas,
tu ánimo se contrae como cabeza
de tortuga que, tímida o cobarde,
desde la soledad de una armadura
hecha de la osamenta de este mundo,
no cede sus escamas a un vacío
tan inhóspito como vulnerable.
 
 
NÁUFRAGOS DEL AIRE
 
A los ciudadanos en cuarentena
 
Retornará tu piel hacia otras cimas
lejos de tu vivienda, el alcohol,
el luto circundando las manzanas
y todos los abrazos que no has dado.
 
Olvidará la espera desolarte.
 
A toda fuerza rezas con ahínco:
a Dios, al universo, al azar
y a la administración; que no se ausenten
camas en hospitales, comida en los
mercados, esperanza para todos.
Mientras tanto, admiras la belleza
del médico que salva vidas,
del cajero que acepta tus monedas,
del artista que plasma su refugio,
del aire de Chipiona perfumada
por dádivas de los floristas.
Y en la aurora contemplas el vestigio
de los cuerpos que cada noche aplauden
pese al viento y al frío en los balcones
mientras la voz innata de sus manos
es el único atisbo de vida que
ocupa los paseos de un desierto
que siempre fue habitable.

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XEL-HA LÓPEZ MÉNDEZ: POEMAS

XEL-HA LÓPEZ MÉNDEZ: POEMAS

Marlon Brando es tan guapo

Todos quisiéramos un Marlon Brando adornando la sala

quisiéramos tener padre

para todos los eventos de la escuela

para todos los hermanos y todas las mitades

Marlon Brando en la casa ruborizaría el exceso de luz

nuestra madre es el exceso de luz

Si papá fuera una película    amar la tele cobraría sentido

todos los silencios cobrarían sentido:

todos los silencios son tres en una mesa cuadrada

fumaríamos juntos  a través de su cigarro

Marlon Brando sería las flores en la cortina de flores

que nos salva de la calle

la calle es horrenda:  todos están más vivos que nunca y

se siente un broche que nos estira la cara:       buenas tardes

Todo sería distinto

nos rescataría del mundo un casanova

me sentaría en sus piernas y pediría un deseo

y desearía

como las niñas saludables que besan paredes y espejos

como las niñas que se pintan la cara

con el pulso de rescatar un héroe para toda la vida

Todos quisiéramos un Marlon Brando cuando se va la luz

el exceso de luz

y uno se queda con esos tres vacíos alrededor de la mesa

la calle cruje como pisando los huesos de los vivos

entonces

uno necesita que alguien venga enorme como la ventana

y separe el mundo.

Acariciando a charly miau después del trabajo

Mi gato y yo odiamos la riqueza

escribimos una nota para que se mueran los ricos

para que se les reviente la mano bajo la máquina textil

de unos chinos

bajo la máquina infernal de una marca bonita

odiamos a los ricos porque viven en los bosques

como los lobos como las princesas

y se comen los frutos buenos y el aire bueno

no queremos defender a nadie

nosotros también odiamos a los pobres

que se comen la sombra del fruto malo y el aire malo

y siempre enseñan una mano sucia

y nadie los entiende

mi gato y yo velamos por nuestro tazón lleno

he dicho lleno para que quede claro

ni desbordado ni vacío

he dicho velamos

porque los pobres se roban la tranquilidad del gato

y los ricos nos roban por las noches algo más que el sueño

odiamos la miseria

pedimos que a los ricos se los coman los gusanos

desde las tripas vivas

pedimos a los ricos que se acerquen y que les duela

algo que jamás se les quite

pedimos que a los ricos les duela

algo

alguna cosa

distinta en el cuerpo

alguna vez.

Credo a Bob Dylan

Yo creo en ti bob dylan

porque mi madre creyó en ti y en los preservativos

yo creo, creo, creo

yo creo en ti bob dylan

sé que existes

aunque no te he buscado en las redes sociales

no hablo de ti

no quiero traducir lo que dices

y no me gusta escucharte en la radio

porque no te busco

porque lo dice mi madre “bob dylan”

cuando sonríe con sus ojos de medio siglo

y recuerda los desnudos

la pasarela sin retorno

que es su amor

porque te escucha

y vuelve a sonreír

y si fuera posible

me hablaría

del amor que se hace con un hombre desnudo

y un disco tuyo dando vueltas

Yo creo en ti bob dylan

aunque no compre tu disco

apague la radio sobre el compás de una canción tuya

y no sepa tu nombre

y no lo investigue

aunque en internet estés colgado

como de un árbol de ramas infinitas

y no coma tu fruto

pero mi madre

la wikipedia de los secretos

es feliz cuando oye tu nombre

aunque no seas el único

pero sí el que recuerda

justo ahora

mi madre que platica

de espaldas a mí

frente a un momento cualquiera de la casa

y se sonríe

por todas partes

sin saber

que escribo de ella

y que creo en bob dylan

porque su nombre guarda

los detalles de una piel joven

que alguna vez fue

mi madre.

*

Venden a mi novia chamulita

cinco mil pesos quieren porque tiene muchas hermanas,

porque dicen que son más bonitas que mi novia chamulita,

y dice también su padre que me largue de su corazón tzotzil,

como si no se hubiera enredado con el mío y no viera

lo inseparables que son, y no viera que si me voy mi chamulita

se va ha secar, se quedará sin sangre como yo y nos vamos a

morir, y ese viejo no le va pagar sus pinchis cinco mil pesos por una plantita seca, porque eso seremos mi chamulita y yo, si cortan el enredijo que hemos formado con nuestros pensamientos,

se le caerá el corazón que es el único corazón de esa casa

y se morirán todos miserables.

*

Regalé un libro a un niño que no sabe leer pero lo guarda junto a la costilla izquierda

por alguna casualidad de los enamorados, y sonríe como si    le hubiera dicho “qué lindo día” en una lengua extraña y hubiéramos comprendido todo lo demás.   El niño analfabeta me pregunta si me gustan los diamantes, “no lo sé”, pero ya me ha dibujado un pentágono perfecto y brilla con el esplendor de un papel blanco, con la luz de la casa. 

El primer hombre que me regala un diamante es un niño analfabeta

que guarda un libro como las señoras guardan una joya, como las niñas huelen las rosas, aunque no sepan cuántos mineros se quedaron muertos de tristeza, aunque no sepan el nombre de quien las compra, y aunque él no sepa cual letra dice qué, mi niño analfabeta me ha regalado un diamante en la misma libreta de la lista del súper, en la libreta de las cosas que hacen falta para ir viviendo.

Un día de agosto con Víctor — Chiapas

Mira, todos los genios mueren una vida miserable antes de la vida

La obra goza, se sumerge en su jacuzzi con espuma de bolsita, cobra sus reediciones caras de pasta dura, de tipos móviles, grabados a mano, traducciones bárbaramente pagadas.

La obra se compra un auto, paga la renta a tiempo, la obra no se enferma de cáncer la obra de nada, sus mejillas son rosas sanguíneas bellas.

Ahí viene la obra dicen todos, un aplauso a la obra, qué elegante qué guapa qué moderna. Una alfombra, un membrete, un prolegómeno extenso.

La obra gana un premio, lectores, está muy buena, muy sana, muy rica. Qué viajera la obra, qué voz.

La obra se compra un chalet para llorar viendo el mar, otro, la montaña.

Está más viva que nunca la obra. Ay el poeta no pero la obra.

Dicen que se acaba

Que mañana se acaba

que mañana se acaba el país

dicen

digo

porque no conozco el mundo que

dicen que se acaba

dicen

no digo

no lo conozco

desde esta jaula no se puede ver tanto

digo

el mundo que

dicen que se acaba

de aquella jaula se cuenta

y el simio de al lado me corrige:

no es soloógico, es país, es país

mañana será ‘fue’

dice

y todo lo demás dice que se acaba

y qué si es país?

y qué si zoológico?

y qué si mundo?

da igual

digo

desde esta jaula no se puede ver mucho

se acaba

dicen

digo

y eso es todo.

Todas las manifestaciones son inútiles, Elvis

Habíamos sido así de irreverentes, corazón, contestatarios y violentos como nuestras mezclillas roídas por la moda, como nuestros obreritos roídos por las mezclillas, como nuestros cielos roídos por escupitajos de mis fábricas. Las negras cicatrices de los cielos, porque son dos cielos, siempre, y para nosotros nunca hay tiempo de mirar el nuestro, aunque esté ahí, aunque nos pertenezca.

  Éramos rebeldes y erasmistas y verdugos de la comida rápida y de la comida y de lo rápido, porque el que no trabaja solo tiene hambre, eso es lo que tiene el que no trabaja, y aunque miré el cielo suyo o el del otro, los dos cielos, “el aire no alimenta” “la literatura no alimenta”, pero no te vayas, yo tengo siempre algo, lo guardo para que no me lo quiten, pero yo tengo siempre algo, aunque sea solo vacío en el estomago, aunque sea solo vacío, y tengo de vez en cuando una cerveza fría para cuando llegues ofrecerte algo que no sea mi vacío, porque entiende, es lo único que tengo. 

  Éramos, mi amor, un discurso, y a pesar de los gritos del mundo tenía oídos para ti, y los estruendos venían desde muy cerca hasta muy dentro, pero escucha: yo ponía sobre el pecho de una puerta mi oído izquierdo y no tenías corazón, tenías en su lugar una serie de versos para cambiar el mundo, pero no tenían ritmo, eran lentos y hermosos como nada.

Ana, parece que va a llover

A mí no me dieron sentido común

yo lo compré y por eso me quejo

porque me costó caro me quejo,

porque no sirve.

Ana está cansada de saber ser pobre, comer cuando hay, cuando hay abrir las piernas,

Ana es un nombre genérico mi vida, ana es ana y no va a la escuela porque para todas es más fácil abrir las piernas, amarrar al hombre aunque sea una bestia y la cuerda sea infinitamente larga, y el perro ladre, el perro muerda.

En la azotea se secan las cosas y las plantas, en la azotea a la vista de todos los soles

en la azotea lloran los perros y las mujeres

anas tienden la ropa pequeña de unos bebés que nacen medio muertos

que crecen porque es natural que las plantas crezcan también

y luego aparezcan en el martes de tianguis y luego se pudran

adentro o afuera de las gentes,

que algunos árboles den frutos

y que algunos frutos se estrellen en el suelo y se los coman los gusanos de la calle,

en la azotea se ve un poco de cielo un poco de aviones o pájaros o superhéroes gringos

un poco de cielo mientras se tienden unas sabanas nada blanquísimas

mientras se estampan en las colchas caricaturas viejas con la risa de piedra deslavada

mientras se estampan en la cama las caras percudidas de los héroes,

hay que deshacerse del sentido común

hay que regarlo por las azoteas miniatura y embarrarlo en las colchas, para que la gente no duerma cubierta por el lodo de los héroes y afuera no haya un pedazo de cielo

sino campo abierto y vacío y azul para pensar en cosas.

 

                                                                                

XEL-HA LÓPEZ MÉNDEZ. Guadalajara, 1991. Estudiante de Letras. Forma parte del consejo editorial de Metrópolis. Es Premio Nacional de Poesía Jorge Lara 2012 y Ex premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2014. Ha leído poemas en camiones y plazas públicas, en su país y en el extranjero. Ha publicado en varias revistas: Replicante, la línea del cosmonauta, Metrópolis, La rueda, Reverso, Radiador y Anders Behring Breivik, y en los blogs: Poetas del nuevo milenio, Órfico, Transtierros, Letrina, 10avenida, entre otros.. Tiene un gato y un blog: jaboncitorosavenus.tumblr.com

 

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DENISE GRIFFITH: POEMAS

DENISE GRIFFITH: POEMAS
Eufemismos
I
la poeta Idea Vilariño 
cuenta en su diario de juventud
que alguna vez
rescató a un pájaro de que muriera quemado
y finalmente
el pájaro volvió al fuego
no importa cuántas veces nos rescaten
siempre volvemos al fuego
lumínico error resulta lo decadente  
de caminar para atrás
o cambiar de camino
la arrogancia de la quietud facilita un tropezón
que sí es caída
¡quiero llamar!, se queja un niño en pleno siglo veintiuno
y golpea el teléfono público desconectado
ella también quiere llamar
piensa al verlo
quiere llamar al karma
para expresarle sus emociones negativas
y es complicado
II 
funciona como epígrafe
tu mirada
su enajenación
funciona como epitafio
tu amor es como el mar de noche
la seduce y absorbe
como el viejo robusto que le arroja comida a un perro callejero
pero hacia las vías del tren  
hay trenes que ella no ve venir
un bozal para cuando la muerte le muerde la mano
pide nada más
soltás la pelota
y ves hacia dónde se dispara
la libertad va tomando forma
con sigilo
un moretón entre tanto dolor
no se razona
es apenas un aderezo vistoso
tu juguete favorito
es
aquel que está 
roto  
¿de qué manera te quedás dormido?
¿de qué manera te sentís seguro?
del ritmo se desprende
la mecánica del olvido
III
es tan fácil como odiar esa escena
que los unirá eternamente
a lo que tuvieron
la condenaste a muerte el día de su cumpleaños
cuando la invitaste a viajar por la memorable Europa
le cuesta divorciarse de los eufemismos
amor no correspondido
es el perro que
espera al dueño
en la estación durante años
como ella te está esperando a vos
traducime eso, 
olvidé cómo se dice en español
animalito de mi corazón, 
en qué estás pensando
cuando gruñís
en qué estás pensando
cuando mordés
en qué estás pensando
ahora
¿fuegos artificiales?
 
Que sí
una mañana en la playa de Villa Gesell
vi algo bajo el mar entre las algas
mi papá lo señaló con emoción
es una cáscara de durazno, 
le dijo mi yo de seis años
y de cerca era un caracol naranja pálido
a diario
un deshielo cruje bajo mis pies
pero solo hay alquitrán 
tampoco necesito empaparme en 
conocimiento sobre x o y
interiorizarme sobre la zozobra
solo tomo un poco de helado de crema en la orilla 
y cuando siento un agua viva
sé que estoy a salvo   
encontré mi manera de sonreír
como aquella vez que mi papá lanzó una moneda para saber qué decisión tomar
y me dijo ¿qué querés que sea?
le dije que sí
y me dijo, entonces salió sí
Poemas de Carencia (Liberoamérica, 2019)
 
Denise Griffith (Buenos Aires, 1993) no solo es escritora, sino también editora en Liberoamérica (Argentina). Es estudiante avanzada de Traducción Literaria. En 2018, publicó con la editorial Escritor de la legua un poemario llamado Antojos de desorden y participó de la antología El gran libro de los perros de la editorial española Blackie Books (tirada de 20.000 ejemplares, que ya va por la segunda edición).  Escribe con frecuencia para la revista digital de Liberoamérica y para la página especializada en teatro GEOteatral.
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Poemas de Emilio Paz

Poemas de Emilio Paz

EL NAZARENO

 

Cristo quiso dormir

como duermen los gatos:
indiferentes ante el entorno,
atentos ante el peligro.

Pero Cristo se tomó a pecho ese deseo
y desde hace dos mil años ignora
los rezos de los niños.

Al menos un gato te busca por alimento,
Cristo te pide limosnas
que se vuelven caridad de pobres.

 

TRAS UN CONCIERTO DE QUEEN

 

Desde la infancia quise escuchar a Mercury,
pero debía conformarme con mi casette.

Repeticiones que grababa en la radio
y que podía escuchar desde el alba
hasta la hora del sueño.

Pero me quedaba el sinsabor de no escucharlo
en un concierto con su mítica banda Queen.

Debería esperar a que todos mueran,
a que yo muera,
a que medio mundo muera,
para escucharlos en concierto
en alguno de los países del infierno.

Y en ese concierto, Dios y el diablo poguearían
hasta saber quién posee más adeptos,
pero siempre van a quedar relegados.

¡Mercury es el dios de los paganos y de los creyentes!

 

TRUMP

Dios se puede equivocar.
Le otorgó la vida a Trump.

¿Cómo sé que es hijo de Dios?

El diablo no le daría vida
a quien le podría robar el puesto de
rey de los infiernos.

 

EMILIO PAZ (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Ha publicado “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016) y “Laberinto de versos” en la edición N°394 de la revista literaria “La Tortuga Ecuestre” (septiembre, 2018). Sus cuentos y poemas aparecen en revistas, publicaciones y antologías de Perú, México, España y Argentina. Ganador del concurso “Mes de las letras” de la Fundación Marco Antonio Corcuera (abril, 2017). Ha dictado el taller de poesía “La vena de la inspiración” en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (marzo, 2018) y participado del Congreso Internacional de Filosofía “Las razones de la estética” (octubre, 2018). Ha participado en diferentes recitales del Cuzco, Lima y Paracas. Administra el blog “El Edén de la poesía” (https://edenpoetico.wordpress.com/)

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Las Memorias de Pío Muriedas listas para julio

Un caleidoscopio intelectual. ‘Recuerdos de mis pasos perdidos’, biografía y evocación anárquica, está prologado por Fernando Savater con epílogo de Arrabal

Las Memorias de Pío Muriedas listas para julio
‘Barrio Pesquero’, uno de los escasos óleos que no recurren al retrato.

 

Un artista del siglo XVI que vivió en el XX». Este es el lema que preside la publicación de las Memorias de una de las personalidades culturales mas singulares que ha dado Cantabria: Pío Muriedas. ‘Recuerdos de mis pasos perdidos’ es el epígrafe de una obra de cerca de 300 páginas que recorre «un auténtico panorama de la intelectualidad del siglo XX». La obra se canalizará en junio y, si la actual situación lo permite, su salida a las librerías el 1 de julio estará precedida de una exposición en el Espacio Fraile y Blanco durante los meses de mayo y junio.

El libro recoge la biografía de Pío Muriedas (1903-1992) el principal recitador de poesía clásica que ha tenido España en la pasada centuria, y las memorias del también poeta, actor, pintor y dramaturgo. Las Memorias abarcan, por un lado, desde su juventud hasta 1960, publicadas en la prensa de Zaragoza en un orden anárquico al que ahora se ha tratado de ordenar por décadas.

Por otro lado, las Memorias se prolongan con los escritos a partir de esos años sesenta, redactadas en dos tomos, y escritas de una manera cronológica.

El archivo compilado por su hijo refiere cerca de 1.300 documentos entre cartas de intelectuales, poemas y fotografías

Pío Muriedas, que completó su polifacética actividad intelectual con pintura naif y la poesía, es autor de una obra pictórica calculada en más de trescientas obras. La que queda en manos de la familia es la base de la financiación de la publicación de sus memorias. Manuel Fernández Gochi, hijo de Pío, realizó la primera transcripción y resumen de las memorias y su ‘carta a mi padre’. Es el artífice de la exposición de óleos del artista que permitirá la edición del libro al inicio del verano.

Las Memorias están prologadas por el pensador y escritor Fernando Savater y cuentan con un epílogo del dramaturgo y escritor Fernando Arrabal. La obra contiene más de 170 fotografías y reproducciones en color de sus cuadros. Los contenidos contemplan también un apartado con los ‘poemas de Pío a María Luisa Gochi, su gran amor’, y capítulos donde los pintores retratan al rapsoda y los poetas glosan a Pío. Patrocinadores y colaboradores en la edición y los cuadros del propio Pío completan la obra. En paralelo al libro está prevista una edición limitada de cien ejemplares de una carpeta gráfica con seis láminas.

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Además de la próxima publicación Manuel Fernández ha impulsado un archivo documental sobre Pío Muriedas integrado por 1255 items entre cartas de intelectuales, poemas dedicados al intelectual santanderino, referencias de prensa, libros del propio autor y sobre él, fotografías, grabaciones, libretos de teatro, artículos, catálogos, tarjetones, autógrafos…entre otras muchas referencias.

Una personalidad irrepetible, idealista y creativo, que dedicó toda su vida a la poesía y la pintura. Las memorias reflejan ese caleidoscopio de su vida y trayectoria y en ellas queda reflejada la diversidad intelectual de quienes trató y la efervescencia e inquietud de determinadas épocas. En pintura especialmente el reconocimiento de los artistas se manifestó en retratos e iniciativas compartidas, de Miró a Quirós, de Cossío a Esteban de la Foz, Enrique Gran o Raba.

Una veintena de obras configuran la muestra prevista en Santander. El objetivo es que la venta de las piezas propicie la financiación del lanzamiento editorial (mil ejemplares) de las Memorias. Por ello se reproducirán los cuadros, motivo de la exposición, con la reseña de cada patrocinador al pie del cuadro adquirido.

En la nómina de colaboradores que han participado en la edición destaca el autor de ‘La infancia recuperada’, Fernando Savater, que mantuvo correspondencia con Pío en los años ochenta. El pintor cántabro Antonio Sedano, amigo íntimo de Pío, ha realizado las ilustraciones del libro. El periodista Jesús Pindado se ha encargado de la corrección literaria y, como amigo del rapsoda, le dedica un epílogo personal. Fernando Arrabal también estuvo vinculado a Pío a través de misivas entre los años cincuenta y setenta. Finalmente, Juan Gallego, desde Gijón, diseñador gráfico, se ha encargado de la maquetación del libro y de los preparativos de la muestra.

Reconocido por poetas, artistas e intelectuales, del santanderino Pío Fernández Cueto, seudónimo utilizado tras la guerra civil, se ha escrito mucho pero «no siempre con la objetividad necesaria, aunque queda para la historia un personaje irrepetible en estos tiempos de pragmatismo y de visión a corto plazo, donde la seguridad personal prevalece sobre los ideales». Los más grandes intelectuales del siglo XX quedaron asombrados y glosaron de una manera significativa la apuesta de este hombre, que dedicó todo su ser, a la poesía y la pintura. Desde el prisma de la literatura y la poesía glosaron la figura de Pío creadores como Federico García Lorca, Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, Ramón Mª del Valle Inclán, Dámaso Alonso, Miguel Ángel Asturias, Camilo José Cela, Fernando Savater, Antonio Buero Vallejo… y una innumerable relación de lo más significativo de la intelectualidad española. En el escrito que introduce las memorias, desde esos recuerdos de juventud, Pío Muriedas de manera confesional y clara apunta la pretensión y el tono: «Puedo decir que yo he conocido lo que en realidad es la vida antes de los treinta años. Mi memoria no puede, a pesar de los esfuerzos, recordar con exactitud los sucesos de mi vida anterior. Vagamente, como entre tinieblas, a veces construyo algún pequeño suceso. Nací en Santander y mi madre era una cigarrera y mi padre un tramoyista en el Teatro Pereda. A los 30 años había pasado por América con la compañía de teatro de Margarita Xirgu y había viajado por toda España. Iré escribiendo estas memorias de una manera anárquica, en cierto modo como soy».

En la segunda parte de la escritura se incluye uno de los textos más emotivos con ocasión de la muerte de su compañera. «Hoy 5 de febrero de 1972, a las cinco de la tarde muere mi otro yo, mi amor, mi Mª Luisa. Si en realidad existiera Dios, allá me esperará impaciente para estar juntos, como siempre. Después de este sueño, que supone la vida, no hay otra cosa que una transformación de energía, y como he de ir a la misma fosa, allá nos fundiremos en la materia más amorosa y noble».

‘Recuerdo de mis pasos perdidos’, en palabras de Savater, es «un documento indispensable para entender la literatura del siglo XX». Una obra concebida como «unas Memorias de la aventura». Secretario General de la Unión de Escritores y Artistas Revolucionarias al servicio de la República en Santander (1936), participó en la guerra civil española como recitador y secretario de propaganda, y le acompañó Antonio Quirós pintando carteles y dibujos revolucionarios, participando en todos los frentes.

En la parte plástica más de medio centenar de pintores le retrataron, como quedará reflejado en el libro. El Espacio Cultural Fraile y Blanco acogerá más de una veintena de pinturas de Pío. Óleos sobre lienzo, tabla y cartón configuran principalmente este fondo dispuesto por la familia.

Como ya sucediera con la muestra de la Biblioteca Central, celebrada el pasado año, y el catálogo se pretende acercar su retrato a las nuevas generaciones. «De su polifacética labor intelectual destaca la creación poética y su denuncia de todo aquello que veía injusto y absurdo. Su actividad creativa se impulsó, especialmente, después de la muerte de su amor, María Luisa Gochi».

Otro de los ámbitos más atractivos del proyecto es la inclusión de diversas cartas fruto de su prolija correspondencia. La nómina de autores abarca todas las artes pero especialmente destaca Chillida, Vicente Aleixandre, Guillén, Pablo Serrano, el propio Arrabal y Jorge Oteiza.

El índice onomástico de la publicación incluirá más de un centenar de nombres, entre ellos, Alberti, Gerardo Diego, García Lorca, Ibarrola, Dolores Ibárruri, Miguel Labordeta, Mauro Muriedas, Pablo Neruda, Blas de Otero, o César Vallejo…

El Nobel Cela dejó escrita su sentencia sobre el recitador. «La zurra pasó y el Pío Fernández Cueto volvió a ser Pío Muriedas sufridor, cantor, pintor».

https://www.eldiariomontanes.es/culturas/

Poetas contra el virus en el Día Mundial de la Poesía

Siete poemas encargados por ABC para que las palabras iluminen esta hora en la que todos convivimos con el dolor y la incertidumbre que causa la pandemia

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«Un poeta debe ser más útil que ningún ciudadano de su tribu». Este verso de José Ángel Valente podría dar sentido al Día Mundial de la Poesía 2020, en el que las palabras deben conjurar todo su poder benéfico, porque el mundo está bajo una peligrosa pandemia.

Los versos deben dar consuelo y contagiar emoción, como siempre hicieron a lo largo de la historia, pero con más motivo. Porque toda España sale a las ventanas cada tarde y está un corazón detrás de cada rostro, está una historia personal que rebosa por los ojos abriendo los cristales. Pronto todos tendremos amigos o familiares afectados por la epidemia. Hay miedo y hay dolor. Los vecinos aplaudimos, mostramos con las manos cómo late una ciudad de palmas cuya música llega más lejos y más alto que las azoteas de nuestra incertidumbre. Y la cultura es la poesía que suena con ese pulso, corazón adentro.

Hemos pedido a un puñado de poetas que nos ayuden a llevar a los lectores un reflejo de todo eso. Hemos pedido unos versos de humanidad, sufrimiento y esperanza, porque también los poetas y los versos están confinados. Les hemos solicitado que liberen sus palabras por el balcón de ABC para llegar a los lectores, para convertir el periódico en la hoja volandera de sus voces y así llegar a ver todo lo que compartimos en el espejo de sus versos.

César Antonio Molina, Luis García Montero, Clara Janés, Loreto Sesma, Pablo García Casado, Fernando Beltrán y Diego Doncel han sido muy generosos, como puede leerse en estas páginas. Poemas inéditos, escritos pensando de manera solidaria en lo que todos estamos viviendo y en lo que todos vemos morir.

Aquí han reunido una terrible visión de las certidumbres que se desmoronan, el tesoro de la conciencia cultivada que ilumina esta mala hora, una escena de repartidor, una invocación al mar para un milagro, la cadena infinita del desvelo de los padres a los hijos y de los hijos a los padres, el aleteo del haiku sobre un árbol y un mendigo, o el asombro juvenil frente a la música de los balcones.

Sólo son palabras, sólo son poemas, pero déjenlos vivir en este día cerca de sus corazones. Y ya no preguntemos con Hölderlin: ¿Para qué poetas en tiempos de miseria?

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La libertad de los condicionales

.

Si alguna vez el miedo inevitable,

te cerrara los ojos,

procura cultivar en tu conciencia

algo digno de verse.

.

Si alguna vez la noche te persigue,

a lo largo del día,

piensa que cada sombra es un comienzo

y amanecer tan sólo una costumbre.

.

Si aprendes a vivir en las palabras,

llamarás a la puerta

de lo que ha sido tuyo en el silencio:

un todavía, un no, el humo blanco.

.

Si la desesperanza es lluvia y es ciudad,

prefiero caminar a ser ventana.

Bajo un paraguas busco

la libertad de los condicionales.

.

Luis García Montero

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.

Un país enfermo

.

¿Qué fueron de aquellos,

los mejores años de nuestra vida?

La melancolía es la pérdida de la

capacidad de amar.

Consuelo nombrando lo inconsolable.

Siempre hemos llorado sobre las antiguas ruinas,

y ahora ya sobre las nuestras propias. Esperanza,

siempre la esperanza engullendo nuestra desesperación.

Nuestros grandes debates teóricos, ahora

se consumen en la domesticidad.

Y los culpables del mal somos nosotros mismos

que hemos aullado para asustar a los ángeles pacientes.

¡Corramos! El viejo mundo se derrumba como las

fachadas en las películas mudas de Keaton.

¡Corramos sin a dónde! Incluso fuimos más ingenuos

que el Eclesiastés. ¡Ojalá pudiéramos purificarnos

con incienso!¡Querer volver a ser libres! ¡Querer volver

a ser uno mismo! Enfermamos porque somos

un pueblo que es un tormento para sí mismo.

¡Qué infortunio nuestro inconformismo!

Y ahora el Destino viene a hacerse un selfie

con nosotros. «¡Sonreid!», nos grita, pero aún nos

quedan más odios y ofensas que descargar.

¡Querer ser libres cuando lo éramos!

¡Querer ser felices cuando lo éramos!

Non é lo steso moriré che

parlare della morte.

¿Por qué inventamos desdichas mayores

que nuestras fortunas?

¿Qué fueron de aquellos,

los mejores años de nuestra vida?

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. César Antonio Molina

. Poema escrito para este día y en

. las circunstancias que estamos viviendo

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Haikus

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La primavera aquí,

epidemia del árbol.

Primeros brotes

…..

Los mendigos aún,

vacunados de todo,

estirando sus manos

….

Azules de Murillo.

Ahora entiendo la peste

de tu luz

….

Se cruzan en la acera

tapándose la boca.

Nadie miente

….

Los pulmones,

alas rotas del pecho,

se detienen de pronto

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. Fernando Beltrán

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Monólogo ante el mar

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¿Más allá de la terraza, el mar parece una reproducción del mar

en la página publicitaria de una agencia turística.

Es tan inmenso que ni siquiera tiene horizonte,

tan azul que ni siquiera resulta real,

está tan en calma que parece una imagen manipulada

por algún programa informático.

Lo veo desde esta cafetería donde te estoy esperando.

En el sitio de siempre.

Con el corazón demasiado oscuro y demasiado miserable.

Desde que te has ido, soy un ser a la deriva.

Converso contigo como una forma de conversar con mis fantasmas.

He descubierto dentro de mí otros hombres que nunca pensé tener,

otras dimensiones mías que me resultan ajenas.

He descubierto mi confusión.

El tiempo se deshace como dos cubos de hielo

en ese vaso de whisky del que nunca beberás.

El mundo es este cliente extranjero con una camisa

de flores al que ya nunca vas a poder oír.

Te esperamos todos en esta cafetería, en nuestra casa,

en los senderos que nos ha gustado pasear contigo.

Esperamos que hagas caer la costra de tus heridas,

que abandones el sudario sobre el polvo, que enciendas

tus cenizas y salgas a los focos del amanecer.

Por algún sitio vuelves pero es un sitio que ignoramos.

Demasiado débil tal vez, tan perdido como nosotros.

Tu cuerpo anda por el asfalto de la nada hasta aparecer en la lejanía.

Tu corazón camina por la memoria de nuestro corazón.

Tal vez solo seas eso: imágenes, sentimientos, sueños, un duelo interminable.

Con las manos vacías te hacemos vivir.

La naturaleza, tan cruel contigo, no debe ya parecerte estéril.

Te espero en esta cita frente a la playa, frente a los veranos.

El sol empieza a levantarse, es hora de resucitar.

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. Diego Doncel

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Corona de Amor

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A todos aquellos…

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Todavía te veo

acercándote a mi puerta

con tu mano mágica

pulcra y enguantada…

¿Qué me dejas

a un metro del umbral?

Garbanzos, zanahorias,

arroz…

Tu sonrisa escapa

a la máscara,

es más luminosa

que el arco iris.

Luego me llamas:

-Hay que hacerlo así- dices-;

Si necesitas más,

mañana más.

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Clara Janés

17 de marzo de 2020

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Mamas & papas

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Madres y padres atónitos y asustados delante de una ecografía. Madres y padres que midieron los metros cuadrados de la casa, que se mudaron a una más grande, hicieron obra y pintaron de azul el dormitorio. El mejor, el orientado al este. Madres y padres que sudaron cargando el maletero con el carro, el maxicosi, la minicuna, el esterilizador de biberones. Que compraron toallitas de culo en Prenatal, toallitas de jabón neutro con Aloe Vera, a cuatro euros el paquete de cien. Que contrataron detectives para obtener plaza en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, que amenazaron al director con ir a la prensa y a los tribunales. Que escucharon con pavor que su hijo estaba cuatro puntos por debajo del percentil. Madres que cambiaron tacón por zapato plano, padres que guardaron en el trastero sus comics y sus revistas pornográficas. Que engordaron y envejecieron y se volvieron repugnantes para sí mismos, mientras su hijo crecía fuerte, limpio y brillante como una mañana de verano. Inglés, baloncesto, equitación, toda clase de artefactos electrónicos que él destrozaba, perdía o simplemente abandonaba en el fondo de las estanterías. Detrás de una colección de libros infantiles que nunca leerá, que donarán a Cáritas para otros niños que tampoco leerán. Madres y padres que confiaron ciega e inútilmente en el control parental de internet, que sufren los rigores de la moda juvenil, los pantalones estrechos, las camisetas, los tatuajes en el hombro, la nuca y el pubis. Que reiniciaron su actividad deportiva, ya sin ganas, con las rodillas rotas, la espalda doblada, que siguen con amarga obediencia los gritos del entrenador personal. Que duermen mal por las noches, que se levantan de madrugada y miran a su hijo dormir como un bebé, un tipo cuyos pies sobresalen ya de la cama. Madres y padres que hablan a las seis de la mañana de lo mismo que hablaron, treinta años antes, sus padres y sus madres. Que tampoco duermen a esta hora, pensando en ellos.

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. Pablo García Casado

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Tras la geometría de una puerta

se construye la muralla de la trinchera,

como ese renglón que indica

dónde empieza la siguiente historia.

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El tiempo se multiplica en las horas vacías,

la vida cambia en la exactitud del momento.

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Hoy alguien aprendió a ser,

además de padres,

malabaristas

y se dibujan imposibles del imaginario

en el hogar donde ayer solo éramos nómadas.

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La tierra seca no se riega con luz y lágrima

sino con la caricia del aplauso

y por eso las ventanas perfuman primaveras.

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Algunos besos se ponen a prueba

bajo la lumbre constante de un mismo techo,

las rutinas ya no suavizan el roce de los cuerpos

que ahora demuestran ser seda o cerilla.

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No sabemos nada del tacto

si pensamos que un abrazo

es cuestión de piel.

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La soledad entiende de los ecos del silencio,

la edad es la circunferencia de la vida

que siempre vuelve

al origen

por eso hoy mis manos también serán las tuyas.

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En la noche silenciada

alguien empieza a cantar

y al asomarme al balcón

sé que esas voces

algún día

volverán también a ser flores.

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. Loreto Sesma

 

https://www.abc.es/cultura/

 

Después del diluvio

Cuando pase esta crisis tendremos que reflexionar sobre el mundo que hemos construido y sobre cómo éste habrá de cambiar a partir de ahora

Una persona camina cargado con la compra por plaza Catalunya donde solo quedan las palomas.
Una persona camina cargado con la compra por plaza Catalunya donde solo quedan las palomas. ALBERT GARCIA EL PAÍS

 

Cuando pase este diluvio, que pasará (“nunca llovió que no escampara” era la frase preferida de mi madre cuando había problemas), y salgamos a la superficie desde nuestras casas como Noé de su arca cuando dejó de llover por fin, lo que todos tendremos que hacer es reflexionar sobre el mundo que hemos construido y sobre cómo este habrá de cambiar a partir de ahora. Muchos ya lo están haciendo y lo comunican a través de las redes y de los medios de información, que de nuevo se han demostrado imprescindibles como en otras crisis vividas anteriormente, ninguna semejante a esta. Sin medios de información estaríamos perdidos, en una oscuridad y aislamiento prehistóricos.

La primera reflexión tiene que ser sobre el modelo de vida que hemos llevado hasta ahora, basado en el consumo y en el individualismo, más acusados cuanto más desarrollada sea la sociedad en la que vivimos. No seré yo el que señale las consecuencias negativas de ese comportamiento, porque todos las conocemos, pero sí quien advierta del riesgo de repetirlo cuando pase esta cuarentena obligada por la enfermedad que nos ha puesto a todos frente al espejo. Y lo que todos hemos visto en este es nuestra fragilidad como individuos y lo absurdo del consumo en tiempos de vacas flacas como el que nos ha sobrevenido de pronto.

La siguiente reflexión tiene que ver con los modelos ideológicos. Enternece escuchar en estos días a políticos liberales alabar el buen sistema sanitario que tenemos en países como España, que se está demostrando fundamental en la lucha contra el coronavirus, después de que hayan intentado destruirlo durante años desde el poder con el argumento de que cada uno tiene que protegerse a sí mismo, de la misma manera en que mueve a estupor la petición al Estado de ayudas públicas por parte de esos Gobiernos nacionalistas que lo vilipendian cada vez que pueden. Tanto los políticos liberales como los nacionalistas recuerdan a esos hijos que reniegan de sus padres salvo cuando hay que pedirles dinero.

Hay muchas más reflexiones que todos tendremos que hacer cuando la pandemia pase, pero una se vuelve fundamental. La esbozó ya Stephen Hawking hace años cuando predijo que la humanidad no desaparecerá por una explosión nuclear, sino por un virus, y la recordó Bill Gates en 2015 en un discurso que ahora se ha vuelto también profético: el peligro mayor para la humanidad ya no es una guerra, sino una pandemia vírica, y, sin embargo, el gasto en sanidad e investigación científica es infinitamente menor que el armamentístico.

Todo eso tendremos que hacer cuando el diluvio cese. Hoy, dentro del arca aún, como Noé, celebremos el Día de la Poesía y la llegada de la primavera con Rimbaud: “Mana, estanque. / Rueda, espuma, sobre el puente y pasa por encima de los bosques. / Paños negros y órganos, relámpagos y truenos, subid y rodad. / Agua y tristezas, subid y reanimad los Diluvios. Pues desde que se disiparon / —¡oh las piedras preciosas hundiéndose y las flores abiertas!— ¡qué aburrimiento! / Y la Reina, la maga que alumbra su brasa en la olla de barro, / no querrá contarnos lo que ella sabe y nosotros ignoramos / (…) Desde entonces, la Luna oyó a los chacales gimoteando en los desiertos de tomillo / y a las églogas en zuecos gruñendo en el vergel. / Después, en la arboleda violeta, llena de brotes, Eucaris me dijo que era la primavera…”.

https://elpais.com

Un poema cada mañana para dar vidilla al Gran Encierro

          

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En aquel mundo de hace dos semanas, tan bestialmente distinto al de hoy, Marc Lacey, el editor de la sección de Nacional del New York Times, contó la nueva rutina que habían introducido en la primera reunión de la mañana: 

Antes de entrar en faena,
leer un poema.

Lo hacían porque sus reuniones editoriales pueden estar desbordadas de riadas y desastres naturales. A menudo cunde el desánimo por los escándalos políticos. Incluso puede haber muertos, tiroteos en supermercados y palizas de barrio. Estas conversaciones para decidir el contenido del periódico son el disparo de salida; el resto del día consiste en mirar esas tragedias de arriba abajo, darles vueltas y escudriñar hasta el último detalle de esas historias aciagas. 

Un bajón.

Por eso Lacey pensó que podía haber un modo de aliviar esto un poco. «Incorporamos un elemento a nuestras reuniones de la mañana con la intención de inspirarnos y aumentar nuestra creatividad antes de embarcarnos en otro largo día de editar noticias: leemos una poesía», escribe el editor, en un artículo titulado How Poetry Shakes Up the National Desk’s Morning Meetings (Cómo la poesía sacude las reuniones de la mañana de la sección de Nacional). 

Esta idea es extrapolable a cualquier situación. Por ejemplo, que un virus se haya convertido en una guerra mundial. También es extrapolable el poema. Pueden ser diez flexiones, un baile, una canción. Eso ya está ocurriendo: hay más música en los patios de vecinos y el volumen se ha venido arriba. 

Marc Lacey aprendió esta iniciativa de la profesora de Lengua del instituto de su hijo. Al principio de cada clase lee una poesía y los alumnos la escuchan en silencio. Les gusta tanto que lo han convertido en un hábito y si un día la maestra lo olvida, los estudiantes le piden lo que es suyo: ¡los versos! 

Cuenta el editor del New York Times que el día que propuso leer un poema antes de la reunión editorial, algunos miraron a otro lado. «¡OMG, such nonsense!», pensaría alguno. Pero a la editora de Fotografía y experta en Poesía, Morrigan McCarthy, le encantó el reto y leyó el primero.

«La magia de la poesía es que golpea tu mente con pensamientos sobre un tema de una forma inesperada. Esto es exactamente lo que queremos hacer en la sección de Nacional: buscar cada día formas interesantes e inteligentes de afrontar las historias más importantes del país», dice McCarthy en el artículo del New York Times

Poesía mañanera
Frida Kahlo, un icono de la superación

Es probable que mañana por la mañana no tengas una reunión de redacción con tus compañeros. Ni siquiera que los veas porque nuestro mundo de hoy, de ahora, de este mismísimo instante, es el Gran Encierro. Pero eso no es ningún impedimento. Aquí tienes un puñado de citas y poemas de personas muy inspiradoras a tu disposición. Puedes repartir una para cada mañana o pegarte el atracón.

Irene Vallejo, la bellísima voz del mundo clásico y autora de El infinito en un junco, te lee este haiku del maestro Chôsû:

Luna en el agua: 
rota una y otra vez,
y aún sigue ahí.

La doctora en Informática Luz Rello te dice esta frase «brutal», que es también el título de un libro de Juan Cruz: 

Cuando teníamos las respuestas
nos cambiaron las preguntas

El narrador y cuentacuentos Héctor Urién, en su voz teatral, te recita esta décima que escribió hace unos años. Algo que «brotó del alma»:

Echar la tarde contigo
no necesitar más nada
servirte como almohada
también de amante y de abrigo.
No cuidar de lo que digo
ni dónde pongo la mano;
ser simplemente un humano
feliz, libre y distraído
que si entró a la tarde herido
después de ti saldrá sano.

María Jesús Espinosa de los Monteros, directora de Podium Podcast y una de las mayores expertas en narración sonora de este país, te recita un poema de Manuel Alcántara. Uno de sus «favoritísimos», por su sencillez y «porque muestra bien lo poco que necesitamos para ser felices».

Le gustaban pocas cosas:
el alcohol y las ventanas,
el mar desde una colina,
el mar dentro de la playa,
el olor de los jazmines,
los libros de madrugada,
el sol, el pan de los pueblos, 
Quevedo, recordar África, 
las noches y los amigos,
el verano y tus pestañas.

Y el humorista Paco Calavera te suelta lo más serio que te van a decir hoy:

No te preguntes qué puede hacer tu país por ti.
Pregúntate cuánto hace que no te has lavado las manos.

Poesía mañanera
María de Médici, bailarina y mecenas de arte

Un poema cada mañana para dar vidilla al Gran Encierro


En el Muro, por Moris

By Estrella del Oriente

En el Muro, por Moris

Era un verano Ardiente

calor pleno de Enero

y el Fondo Monetario

venía del Extranjero.

La Argentina bailaba

un tango resbaloso

el pan estaba caro

la carne por las nubes.

Y yo en mi destino

veía un agujero

y en la esquina tomaba

el café mañanero.

Me hacía compañía

un gato con guitarra

un pibe con anteojos

y el piano entre los ojos.

Un fino baterista

con jugo de tomate

un pájaro perdido, junto a 4 mendigos

y un gitano vivo,

con la voz, siempre lista.

El diario ¿para qué?

política sin fe,

las potencias en guerra

y temblando la Tierra

mi hijo me decía

tenés que hacer un libro

un lugar, un refugio

para esconder las penas

de un mundo tan oscuro

y dejar en el Muro

un recuerdo seguro

 

Moris (22 Junio 2019)

 

ttps://revistaestrelladeloriente.blogspot.com