¿Estás preparado para «Paranormal Activity 2»?

Después de despertar tantas pasiones como gritos en la butaca, ya podemos ver un pequeño adelanto de la secuela de «Paranormal Activity», una de las películas más rentables de los últimos años para la industria del cine.
Dirigida por Tod Williams, el tráiler de «Paranormal Activity 2» ha sido lanzado por Paramount Pictures y, por lo que se aprecia en las imágenes, parece que será más espeluznante que la primera película.
El filme original se rodó con una handycam y mostraba cómo un demonio vicioso e invisible perseguía a una pareja. Según las pocas escenas que muestra el tráiler de la secuela, en este caso la acción está filmada mediante una serie de cámaras de seguridad.
La reacción de la blogosfera no se ha hecho esperar y varios usuarios han señalado que, en la última imagen del tráiler, el bebé se ve en el espejo pero no en la cuna. Además, en la parte inferior del espejo está escrito al revés: «¿Qué pasa con Hunter?». También hay una súbita aparición de una joven mujer de negro, muy parecida a Katie, uno de los personajes atacados por el demonio en la primera película. Eso sí, para saber más tendremos que esperar hasta el próximo 22 de octubre, fecha prevista para su estreno en cines.

abc.es/cultura

El «expediente Eastwood»: de «fascista» a poeta

La inigualable biografía de Eastwood, resumida en cinco pros y cinco contras

Hollywood condena a sus estrellas a un retiro forzoso a la menor evidencia de una pata de gallo. Sin embargo, Clint Eastwood debe de estarle agradecido a cada arruga.

El «expediente Eastwood»: de «fascista» a poeta

Harry «El sucio» ha cumplido 80 otoños envidiables: aparte de desmentir (hasta hace bien poco) rumores sobre la posibilidad de volver a empuñar un Mágnum 44, mantiene una actividad frenética tras las cámaras con una producción cada dos años. Y es que estamos ante todo un «expediente Eastwood». ¿Cómo aquella «máquina de matar», aquel Schwarzenegger de la década de los setenta, ha podido reciclarse en el autor más reverenciado del cine americano?
Publicaciones recientes, como «El úniverso de Clint Eastwood» (Editorial Notorious), tratan de desentrañar qué se esconde tras ese ceño fruncido. A continuación, referimos cinco razones que sus admiradores aducen para amarle, y otras cinco que contraponen sus detractores para odiarle.
A FAVOR
-Gancho. Al público le gustan los héroes, pero los antihéroes les chiflan. Así lo entendieron los dos valedores del actor, Sergio Leone y Don Siegel, responsables de la «Trilogía del dólar» (su primer éxito) y la saga «Harry el sucio» (su consolidación) respectivamente. Desarraigados y violentos, los personajes de Eastwood son como animales heridos: les han dado más palos que a una estera, pero sacarán un último arrebato de furia para defenderse. Aún hoy atráen a masas: el mayor taquillazo de Eastwood ha sido, con 79 años, «Gran Torino».
-Crítica. El director consiguió que los mismos críticos que le abucheaban en los años setenta le ovacionaran 20 años después. Curiosamente, fueron los franceses de «Cahiers du cinema» los primeros en ver sus méritos. Un dato: desde 1993, con «Sin perdón», ha sumado diez nominaciones a los Oscar y cuatro estatuillas a su palmarés.
-Ocurrente. Sus personajes nos han regalado frases impagables. Harry Callahan tiene algo que decir al respecto: desde aquél «alégrame el día» que le espetaba a un ratero antes de liquidarlo, hasta aquello de «las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene uno». Pero para barbaridades, las que salían de la bocaza de «El sargento de hierro». Irreproducibles.
-Jazz. «El western y el jazz son las dos únicas formas de arte americanas», dijo una vez. Dizzy Gillespie y, por supuesto, Charlie Parker (al que dedicó el filme «Bird») sonarían en la banda sonora de su vida. De joven tocaba el piano por unas cervezas. Y ya anciano, se ha atrevido a sumar su voz a la de Jamie Cullum en la banda sonora de «Gran Torino».
-Sensible. Detrás de toda esa rudeza, de ese poncho mugriento, de esa barba de seis días y de esos espesos escupitajos,  se escondía un alma sensible. Incluso con un punto poético. Ahí está aquello de «no quiero necesitarte… porque no puedo tenerte» de «Los puentes de Madison».
EN CONTRA
-Fascista. Eastwood se pasó dos décadas dando explicaciones por haber encarnado a Harry «El Sucio». Y es que aquello de «disparar primero y preguntar después» le valio al actor el sambenito de «fascista». Con todo, no sólo no se arrepintió, sino que defendió a su creación por ser, ante todo, un enemigo de la burocracia. Sí, el actor es un reconocido republicano, aunque tan «rara avis» que puso a caldo a George W. Bush por su intervención en Irak.
-Inexpresivo. En uno de sus «piques», su amigo Sergio Leone llegó a decir de él que tenía básicamente dos registros interpretativos: con sombrero y sin sombrero. El propio Eastwood reconoce que no es Laurence Olivier. Tampoco le ha hecho ninguna falta.
-Mujeriego. Lo dijo el escritor Patrick McGuilligan, al que Eastwood demandó por diez millones de dólares. Cierto es que el actor tuvo una hija secreta con una especialista de televisión mientras estuvo casado con Maggie Johnson, su esposa durante más de 25 años. También vivió un tortuoso romance con la olvidada actriz Sondra Locke. Cuando se separaron, Locke, también su socia, consiguió sacarle varios millones de dólares por, presuntamente, «torpedearla» en su carrera. Para cerrar los reproches femeninos, hay que reseñar que algunos de sus personajes fueron tachados no sólo de machistas, sino directamente de misóginos.
-Manipulador. A Eastwood no le gustan los experimentos: hace las películas que a él, como espectador, le gustaría ver. Y en ocasiones, los «malos» son rematadamente «malos», y los «buenos», condenadamente «buenos». Véanse las horribles familias de Hilary Swank en «Million Dollar Baby» y del propio Eastwood en «Gran Torino». Dos borrones en dos grandes obras.
Comercial. Se dice que por cada película que Eastwood realmente quiere dirigir (como «Bird» y «Sin perdón»), realiza otra más comercial para que la Warner recupere en taquilla lo que pierde con sus obras más «artísticas». Nada que objetar, salvo que ocurran casos como el de «Duro de pelar», donde el actor compartió estrellato con un inefable simio llamado Clyde. Para olvidar.
J. V. Echagüe/larazon.es/cine

Duro y sentimental

Duro y sentimental

Dice Frank Sinatra en una de sus canciones: «He sido un vago. He caminado solo. Recorrí cientos de caminos. Y nunca encontré un hogar». Pero como Frankie fue siempre un estoico, en otro momento de la misma canción advierte que nunca se quejó de su suerte, porque, como él mismo admite con su inimitable cinismo,  «entre una cosa y otra, el amor se portó bien conmigo». En los peores momentos de su carrera el tipo duro y sentimental de Hoboken sintió que le fallaba la voz y que se estaba quedando sin contratos. Como no tenía nada mejor que hacer, se comprometió a interpretar el papel del soldado Maggio en «De aquí a la eternidad». Nadie creía que Frankie sirviese para algo serio en el cine, pero el director Fred Zinnemann casi no tuvo que repetir sus escenas y Sinatra ganó un merecido Oscar por su papel en una película de la que luego grabaría la hermosa canción del mismo título. Hay quien dice que con lo que le pagaron por aquella película en sus amargos días de rebajas, el mito apenas pudo canjear en los garitos de los peristas la mitad de sus papeletas de empeño. Siempre he sentido fascinación por Sinatra, no sólo por la portentosa calidad de una voz irrepetible, por su impecable fraseo o por lo bien que hacía las cosas que hacía mal, sino, y sobre todo, porque su piel siempre fue más resistente que la de los zapatos de quienes intentaron pisarlo. Un tipo que le conoció tomando copas de madrugada en Cleveland, me contó hace muchos años que al final de una interminable noche de bares y cuando sus compañeros de juerga pidieron unos botellines de agua porque habían bebido demasiado y estaban doblados, Sinatra se negó porque, según él, la única bebida que le producía vómitos era el agua de Cleveland. Esto otro no me lo dijo aquel tipo, pero por lo que cuentan sus biógrafos y por la imagen que todos tenemos de él, del noctámbulo Frank Sinatra podías tener la absoluta seguridad de que jamás estaba recién levantado.

Una madrugada me dijo una fulana en el Savoy: «Fui amiga de una camarera que le conoció en el ‘‘Sand´s” de Las Vegas y puedo asegurarte que la mano izquierda la necesitaba Sinatra para cobrar el dinero que le costaba mantener los vicios de la otra mano. Apenas dormía y actuaba con un cigarrillo encendido en la mano. Nunca tenía prisa. El maravilloso Sinatra era la clase de hombre al que jamás multarían por exceso de velocidad al volver tarde a casa».

Jose Luis Alvite/larazon.es

Comida, S.A.

Food Inc. (Comida S.A.) por fin se estrena mañana en México con la ridícula cantidad de 6 copias. Yo la vi hace casi un año y aún tengo el estómago revuelto, pero la realidad de los procesos por los que pasa nuestra comida para llegar a la mesa es una que debemos conocer. No creo que vaya con la idiosincrasia del mexicano el querer enterarnos del profundo dolor que implica un plato bien servido, pero sin duda habrá público para este desgarrador documental digno de llenarnos de horror y capaz de cambiar nuestra digestión para siempre. Lo sufrí profundamente y no se lo pueden perder.

Susana Moscatel/mileniodiario

Gonzalo Obes

Gonzalo Obes es un artista muy especial, muy polémico, muy suyo.

Mala ostia

El dice que sus exposiciones no deben de basarse solo en colgar unos cuadros en las paredes, desea que sus actos sean divertidos, divertidos para él y divertidos para los asistentes al evento.

En esta ocasión ha creado una película para proyectar en las exposiciones a la que llama (IN)diferencia.

(IN)diferencia es un collage formado por sus propias obras, imágenes de grandes fotógrafos, retazos de documentales bastante duros y música de grandes autores. Todo parece muy ecléctico pero no lo es, porque al final el mensaje está claro. Podríamos definirlo así: “Bienvenidos a la máquina, al presente indiferente, al post humano. ¡Olvídate o tiembla!”

Advierte que todos los autores que aparecen en su producción son reconocidos como tales y que no deja de ser un pequeño homenaje a la admiración que siente por el talento de estos artistas. Es decir, que los derechos de autor de cada uno están reconocidos, que su película no tiene ninguna otra intención que la de fomentar la cultura o la diversidad de pensamiento, pues esta composición no está a la venta y se distribuye gratuitamente por internet o adjuntado a catálogos en las propias exposiciones sin cargo alguno.

Esta película está casi terminada, tan solo faltan algunos retoques. Promete a la finalización de la misma dejarla en internet para que las personas interesadas puedan verla, siempre con la intención de compartir cosas.

De momento nos ofrece la banda sonora, (creemos que para todos los gustos) y espera vuestra opinión al respecto.

WebSite: Obes

El Maca.

Gonzalo Obes

Banda sonora (IN)diferencia
Tamaño: 188 MB / Formato mp3

Descarga de Rapidshare

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Gonzalo Obes
ContamiMater(sobre las revelaciones de Fatima