Una ayuda

Cuando nos asalta el horror de ver a nuestros vecinos entregados a la destrucción, el odio y la idiotez, es bueno acudir a Hannah Arendt en busca de consejo

FÉLIX DE AZÚA

Hannah Arendt en un retratao tomado en 1949.
Hannah Arendt en un retratao tomado en 1949. FRED STEIN GETTY IMAGES

Cuando nos domina el agobio de estar viviendo en una sociedad agresiva, codiciosa, desnortada y peligrosa, conviene acudir a quienes en verdad vivieron situaciones difícilmente soportables. La primera mitad del siglo XX fue, en Europa, una monstruosa fábrica de cadáveres según las palabras de la gran Hannah Arendt. Los totalitarismos usaban a sus poblaciones como materia prima para la ampliación de cementerios. Y los habitantes de aquellos países se volvieron monstruos sanguinarios. Ella, judía alemana, sobrevivió porque pudo emigrar a EE UU y allí escribir una de las reflexiones más profundas sobre la naturaleza del mal. Aturdida y confusa al ir conociendo las carnicerías europeas, dedicó su vida a pensar en una política humana. Al principio, en los años cuarenta, los crímenes alemanes y rusos eran difíciles de creer así que tardó en admitir que los humanos pudieran caer en semejante degradación. Cuando nos asalta el horror de ver a nuestros vecinos entregados a la destrucción, el odio y la idiotez, es bueno acudir a aquella mujer sabia, generosa y lúcida en busca de consejo. Ella vivió lo peor.

La obra de Arendt es tan extensa que no es fácil elegir uno u otro título, aunque mi favorito siga siendo el monumental trabajo sobre los totalitarismos, porque da información esencial sobre la perversidad de los nacionalismos. Por fortuna acaba de publicarse, bajo la muy docta dirección de Andreu Jaume, una antología, La pluralidad del mundo (Taurus), que resume la doctrina de Arendt y es una introducción eficaz a su pensamiento político. Aun cuando ella vivió el horror absoluto, hay mucho que aprender sobre nuestros mediocres malvados. Sobre todo, un principio de hierro: no hacer nada que nos asemeje a ellos.

https://elpais.com/

H. P. Lovecraft tendrá su propio universo cinematográfico

Por Israel Yerena 

Universo cinematográfico Lovecraft

Gracias al éxito que Color Out of Space (2019) ha cosechado en los diversos festivales donde se ha presentado, todo parece indicar que ya se planea un universo cinematográfico basado en las obras de Lovecrat, el cual, muy probablemente tendría por lo menos cinco películas en su haber.

La noticia la dieron a conocer Elijah Wood y Daniel Noah, fundadores de la casa SpectreVision, quienes comentaron a Coming Soon que tienen un particular interés por construir un universo lovecraftiano gracias a los buenos resultados que su también producción, Color Out of Space, ha obtenido.

H. P. Lovecraft tendrá su propio universo cinematográfico
H. P. Lovecraft. Fuente: Thinkolio

Además informaron que por el momento la siguiente película que se planea es la adaptación de El horror de Dunwich, uno de los relatos más famosos y aterradores de Lovecraft; de igual forma adelantaron que en caso de que ésta obtenga buenos resultados, entonces el siguiente paso sería filmar por lo menos tres películas más basadas en la obra del escritor.

Es decir, de concretarse un universo cinematográfico de Lovecraft, su «primera etapa» estaría conformada por Color Out of SpaceEl horror de Dunwich y otros tres filmes más por confirmar.

H. P. Lovecraft tendrá su propio universo cinematográfico
Color Out of Space. Fuente: Slashfilm

“Lovecraft es posiblemente el autor de terror más adaptado en la historia, pero nunca ha habido una adaptación totalmente fiel de ninguno de sus trabajos”, comentó Noah al sitio.

Ahora, lo que Noah menciona es bastante cierto, pues aunque existen diversas películas basadas o inspiradas en la obra del maestro del horror cósmico, muy pocas de ellas son propiamente fieles, principalmente porque la esencia de Lovecraft siempre radicó en que muchos de sus escenarios o criaturas son prácticamente indescriptibles.

H. P. Lovecraft tendrá su propio universo cinematográfico
Color Out of Space. Fuente: Fatcatslim

Sin embargo ha habido unas cuantas adaptaciones de sus relatos que ciertamente son bastante dignas, como el filme independiente La llamada de Cthulhu (2005) y la cinta alemana Die Farbe (2010), la cual resulta ser la primera adaptación de El color que cayó del cielo.

Por otro lado, hablando propiamente de la reciente Color Out of Space, del director Richard Stanley y protagonizada por Nicolas Cage, se trata de una película que si bien estrenará a inicios de 2020 (al menos en Estados Unidos), ha sido bastante elogiada en los festivales donde se ha presentado, siendo catalogada como una adaptación bastante fiel que logra plasmar muy bien el horror que Lovecraft quiso transmitir en el cuento.

H. P. Lovecraft tendrá su propio universo cinematográfico
Call of Cthulhu. Fuente: Arkhambazaar

En esta película, un meteorito de un extraño color cae cerca de la granja de una familia, dotando de la misma tonalidad a todo lo que está cerca. Además su sola presencia comienza a afectar física y psicológicamente a las personas y animales del lugar, sumergiéndolos en una realidad llena de locura.

Te presentamos su primer tráiler:

https://cineoculto.com/

Libros que nos inspiran: ‘Eso no estaba en mi libro de historia de la política’, de Alfred López

Libros que nos inspiran: 'Eso no estaba en mi libro de historia de la política', de Alfred López

SERGIO PARRA

Confieso que no practico la política. Al menos no de la forma convencional, esto es, introduciendo una papeleta en la urna. Sí, solo he votado en una ocasión, entono el mea culpa. Pero creo que no voto al igual que no edito Wikipedia. Prefiero invertir mi tiempo y mi esfuerzo en propiciar que existan cosas y editores cada vez más ilustrados. Por eso prefiero escribir libros, artículos o reseñas como ésta. Que yo vote no cambiará nada el resultado de millones de votos. Y si nadie vota porque todos acaban siendo como yo, entonces empezaré a hacerlo. Solo entonces.

No cultivo la política práctica, pues, más bien teórica. Por eso el libro de Alfred LópezEso no estaba en mi libro de historia de la política me parece tan conveniente: porque permite observar el espectáculo desde la barrera, con perspectiva, pudiendo así comparar dislates, excentricidades, cambios, corrientes, ideas como lo que verdaderamente son: engranajes muy locos, a lo Franz de Copenhagen, para que la maquinaria social siga adelante.

Oclocracia

La oclocracia es el gobierno de la muchedumbre. Es un pequeño matiz que muchos votantes no consideran: la democracia no la da realmente el voto, sino las leyes que emergen de los votos. En otras palabras: un país no es más democrático cuanto más atienda las peticiones de la calle incluso saltándose las leyes vigentes, sino se permite al pueblo elegir a sus representantes, a sus expertos, los que deberán legislar, gestionar, negociar, etc. De igual modo funciona un avión: no se diseña, construye y pilota el avión de resultas únicamente del sentir popular o de las prostestas de las calles (¿cómo sabemos que las protestas son buenas o legítimas o representan a la mayoría?), sino en función de las decisiones de los expertos, a los que eventualmente podemos escoger mediante pruebas, cribas o citas electorales.

a

Por todo eso, y algunas cosas más, tampoco soy de acudir a manifestaciones (sí, parezco todo un idiota en el sentido ateniense de la palabra). Por esa razón, también, considero que un grupo violento constituye una minoría en un grupo pacífico de manifestantes. Y que un grupo pacífico de manifestantes constituye una minoría de la población. Y que, finalmente, aún es más minoritario que el conjunto de individuos, en el que trato de incluirme, que recelan de las banderas, no ven nada bueno en las muchedumbres, no aman una tierra porque han nacido en ella, evitan las tradiciones porque impiden razonar por qué haces lo que haces, sortean siempre que pueden el maniqueísmo y una larga lista de particularidades insulares que, de ser posible, quizá reclamarían la independencia para los suyos.

Pero los números no dan y ni siquiera disponen de lengua, frontera etnográfica o cualquier otra arbitrariedad para envolver de épica y legitimidad su profundo desapego hacia la dictadura de las mayorías.

Eso No Estaba En Mi Libro De Historia De La Política

Eso No Estaba En Mi Libro De Historia De La PolíticaHoy en Amazon por 18,95€

Pero que todo eso me traiga al pairo no quita que me interese a nivel sociológico, psicológico y hasta humorístico. Por eso el libro de Alfred López, para mí, es la mejor manera de ver la política, y de practicarla. Un libro jalonado de anécdotas, historias, chascarrillos y hasta etimología para entender un poco más en qué andamos metidos todos, que en todos los lugares cuecen habas, que hasta un perro puede acabar gobernando un país bajo la tiranía de la democracia y todo un sinfín de píldoras de conocimiento que nos permitirán desdramatizar, objetivar y hasta sonreír (quizá, finalmente, lo más importante).

Un libro, de el de Alfred López, que en sus propósitos y funciones me recuerda poderosamente a Gog, del italiano Giovanni Papini, escrito en 1931. En él (toma historia que quizá no conocías, Alfred), se habla del diario de un excéntrico millonario que compra una república. Tras un tiempo gobernándola, llega a esta conclusión, que podría ser, también, el corolario de Eso no estaba en mi libro de la política:

Mañana puedo ordenar la clausura del Parlamento, una reforma de la Constitución, el aumento de las tarifas de aduanas, la expulsión de los inmigrantes. (…) Este poder oculto, pero ilimitado, me ha hecho pasar algunas horas agradables. Sufrir todas las molestias y servidumbres de la comedia política es una fatiga tremenda; pero ser el titiritero que, tras el telón, puede solazarse tirando de los hilos de los fantoches obedientes a sus movimientos es un oficio voluptuoso. Mi desprecio por los hombres encuentra aquí un sabroso alimento y miles de confirmaciones.

https://www.xatakaciencia.com/

Libros que nos inspiran: ‘Un científico en el supermercado’ de José Manuel López Nicolás

Libros que nos inspiran: 'Un científico en el supermercado' de José Manuel López Nicolás

SERGIO PARRA

Que un libro se venda más o menos, reciba los parabienes de la crítica o la gélida indiferencia depende de tantos factores incontrolables que, finalmente, un libro triunfa casi por pura chiripa; o como lo diría más técnicamente Al Greco, profesor de Marketing de la Universidad de Fordham refiriéndose al negocio editorial: “Una industria compleja, adaptativa, semicaótica, con una dinámica de distribución de Bose-Einstein y características propias de una distribución de Pareto, con incertidumbre de carácter dual”.

Por eso, si bien no sería culpa del libro o del autor, puede existir la posibilidad de que Un científico en el supermercado, de José Manuel López Nicolás, no alcance el estatus que creo que se merece. Afortunadamente, habida cuenta de la recepción que está teniendo ya el título y el tirón de supernova de su carismático autor, hasta Al Greco recogería cable.

Ciencia cotidiana

Me hice fan de José Manuel como casi todos nosotros, viendo sus charlas por YouTube, en las que rezuma una envidiable capacidad de divulgación, buen humor, afabilidad, cercanía y, sobre todo, una insobornable honradez intelectual.

Un Cientifico En El Supermercado De Jose Manuel Lopez Nicolas 696x671

Por eso me lancé de cabeza con este nuevo título del que es autor, comprobando complacido que todos esos rasgos que tanto me gustan de sus charlas siguen estando aquí.

No en vano, el libro es un recorrido mundano por todo lo que nos rodea, sacando a relucir con un prisma científico lo que vale la pena resaltar, corroborar o cuestionar. Más que un libro, además, estamos ante un diálogo en el que el autor, cual cicerone, nos muestra todas las maravillas que nos rodean en el día a día. Y que todo está, en cierto modo, conectado con todo. Por ejemplo, en un capítulo llega a tirar del hilo de la remolacha, poniendo de manifiesto la naturaleza de los colorantes, o incluso qué tiene que ver todo esto con la Estación Espacial Internacional.

El diálogo, además, no es con el lector, que también, sino con su hija Ruth, su abuela y otros personajes que rodean al autor y que añaden, aún más, un cariz entrañable, casi abacial, al texto.

Siguiendo con el estilo desenfadado y el tono divertido que le han convertido en uno de los referentes de la divulgación, el profesor López Nicolás nos acompaña a lo largo de 12 capítulos por la ciencia de nuestra vida cotidiana, descubriéndonos las matemáticas ocultas de un cante jondo, la física presente en un memorable partido de tenis, la sorprendente estadística de la Lotería del Niño o la química que se esconde tras las etiquetas de un supermercado. Un fascinante viaje por la ciencia de las pequeñas cosas que nos ayudará a esclarecer cuáles son las verdades y mentiras con las que topamos a diario.

https://www.xatakaciencia.com/

Libros que nos inspiran: ‘Los sentidos de las aves’, de Tim Birkhead

Libros que nos inspiran: 'Los sentidos de las aves', de Tim Birkhead

SERGIO PARRA

Finalista del Royal Society’s Winton Prize for Science Books (2013), este delicioso libro escrito por Tim Birkhead nos sumerge en los pájaros, pero de una forma diferente. Cada capítulo explora uno de los sentidos de las aves, y trata de que nos pongamos en su pellejo. Al menos, todo lo que se puede por el momento.

De esta manera, en Los sentidos de las aves podemos llegar a imaginar cómo ven, cómo oyen, cómo saben, cómo sienten, cómo degustan… tal y como si fuéramos nosotros mismos un pájaro.

¿Cómo se siente?

El filósofo yugoslavo Thomas Nagel publicó en 1974 el artículo titulado “¿Qué se siente ser murciélago?”. En el expone una crítica al reduccionismo psicofísico explicando cómo al exlcuir el punto de vista particular de la experiencia (el carácter subjetivo) los reduccionistas buscan “los efectos más generales y las propiedades que pueden detectarse por otros medios que no sean los sentidos humanos”.

Estemos o no de acuerdo con esa crítica y su alcance, el libro de Birkhead aborda a lo Nagel lo mismo en lo tocante a los pájaros, descubriéndonos si acaso que resultan tan complejos e insólitos como criaturas extraterrestres, y que entendiéndolos mejor a ellos quizá podamos entendernos mejor a nosotros mismos y al mundo que nos rodea.

Timbirkhead Lossentidosdelasaves

¿Cómo es volar a más de cien kilómetros por hora? ¿O tratar de avanzar sin vuelo entre la maleza en la oscuridad de la noche de Nueva Zelanda, como un kiwi? ¿Qué sucede dentro de la cabeza de un ruiseñor mientras canta? y ¿cómo improvisa su cerebro? El ornitólogo Tim Birkhead analiza los sentidos de las aves, que les permiten interpretar su entorno e interactuar entre sí. Se dice que nuestra afinidad con las aves es el resultado de los sentidos compartidos —visión y audición—, pero ¿cómo se comparan exactamente sus sentidos con los nuestros? ¿Y qué pasa con el sentido del gusto, el olfato, el tacto o la capacidad de las aves para detectar el campo magnético de la Tierra? ¿O con la extraordinaria habilidad de las aves del desierto para detectar la lluvia a cientos de kilómetros de distancia? Birkhead demuestra que siempre hemos subestimado lo que sucede en la cabeza de un pájaro, ya que nuestra comprensión del comportamiento de las aves está bastante restringida por la forma en que las observamos y estudiamos. Nunca antes se ha publicado un libro sobre los sentidos de las aves, ni se ha analizado cómo los pájaros interpretan el mundo o la forma en que el comportamiento de las aves está moldeado por sus sentidos.

https://www.xatakaciencia.com/

50 años de la trágica muerte de Jack Kerouac, el vividor indómito que alumbró el movimiento Beatnik

La funeraria que recibió el cuerpo de Kerouac en 1969 organiza un acto de homenaje al escritor

50 años de la trágica muerte de Jack Kerouac, el vividor indómito que alumbró el movimiento Beatnik

Nacho Serrano

Jean-Louis (Jack) Kerouac creó una nueva mitología para unos Estados Unidos que quizá echaban de menos a sus viejos llaneros solitarios, esos antihéroes que surcaban el país de lado a lado en busca de aventuras sin mirar atrás. Él quiso ser uno de ellos, y convirtió su propia vida en una constante experiencia iniciática digna de novela, que con el paso de los años, mermó su salud hasta que frenó su cabalgada en seco el 21 de octubre de 1969.

Aquel día, Kerouac murió a los 47 años de edad como consecuencia de una hemorragia interna causada por la cirrosis que padecía por su alcoholismo irredento. Había pasado años consumiendo drogas y bebiendo como si no hubiera un mañana, a veces recibiendo una paliza en algunos antros como suele ocurrir con los borrachuzos sin remerdio, y aunque él no se lo esperara, la factura llegó. Estaba escribiendo cuando de pronto, las varices esofágicas que tenía estallaron y empezó a vomitar sangre con violencia. Fue trasladado a un hospital de Florida, donde recibió once litros y medio de transfusiones, pero el tremendo daño sufrido por su hígado impidió la coagulación de la sangre y los doctores que le operaron fueron incapaces de salvar su vida.

Tres días después, su cuerpo yacía en la Casa Funeraria Archambault, en Lowell, la pequeña localidad de Massachusetts donde Kerouac nació el 12 de marzo de 1922 en el seno de una humilde familia francófona canadiense. Medio siglo después, esa misma funeraria organiza un acto especial de homenaje al escritor, que contará con el Reverendo Steve Edington y Jim Sampas, actual responsable del legado literario de Kerouac, y hará un recorrido desde la iglesia San Juan Bautista hasta el local The Old Worthen Tavern, que solía ser frecuentado por el escritor y hoy será la sede de este tributo que celebrará su vida.

Durante aquel funeral, el escritor Allen Ginsberg, otro de los fundadores beat y de la contracultura estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial, leyó algunos de los poemas que Kerouac incluyó en «Mexico City Blues», una colección publicada en 1959 inspirada en ritmo de jazz. «Esto es exactamente lo que él quería. Escuchen», dijo Ginsberg, quien murió en 1997 a los 70 años debido a un cáncer de hígado. Después tomó la palabra el sacerdote Morissette, de la iglesia St. Jean Baptiste de Lowell: «Jack Kerouac personificó algo de la búsqueda del hombre por la libertad. Siempre rechazó ser encasillado por la mezquindad del mundo. Tenía lo que Allen Ginsberg llamó la ‘exquisita honestidad’, los arrestos de expresar y vivir sus ideas. Y ahora, está de nuevo en el camino, siguiendo adelante».

Morissette hacía referencia a la obra más influyente de Kerouac, «On the Road» (traducida al español como «En el camino»), que recoge sus vivencias en una serie de viajes que hizo entre 1947 y 1950 a lo largo de Estados Unidos con su amigo y también escritor Neal Cassady. El libro, la segunda novela de Kerouac y que muchos consideran la «biblia» de la Generación Beat, está protagonizado por personajes que representan a los principales autores del movimiento: William Burroughs, Allen Ginsberg y Neal Cassady, además del propio Kerouac, que ejerce de narrador. Kerouac reconoció en una entrevista publicada en The Paris Review un año antes de su muerte, que la inspiración para el estilo «espontáneo» de «On the Road» fue un hallazgo accidental, fruto de la correspondencia que mantenía con Cassady.

Tras publicar su primera novela, «The Town and the City» (1950), con poco éxito, Kerouac tenía problemas para dar forma al contenido de las libretas llenas de anotaciones escritas durante sus viajes por carretera que inició en 1947. «Me vino la idea del estilo espontáneo de ‘On the Road’ al ver lo bien que Neal Cassady me escribió cartas, todas en primera persona, rápido, disparatado, confesional, completamente serio, todo detallado, con nombres reales en su caso, sin embargo (siendo cartas). También recordé la advertencia de Goethe, es decir la profecía de Goethe que el futuro de la literatura Occidental sería de naturaleza confesional; también Dostoyevsky profetizó lo mismo», dijo el autor.

Kerouac calificó las cartas de Cassady, la principal de 40.000 palabras -«toda una novela corta», como «el mejor escrito que nunca había visto, mejor que nadie en Estados Unidos, o al menos lo suficiente para que Melville, Twain, Dreiser, Wolfe, quien sea, se revuelvan en sus tumbas». Esa carta fundamental de Cassady tiene su propia historia. Kerouac contó que se la prestó a Ginsberg para que la leyera. Y el «poeta maldito» de la Generación Beat se la prestó a «un tipo llamado Gerd Stern que vivía en una casa flotante en Sausalito, California, y este tipo perdió la carta». En realidad, Ginsberg envió la carta de Cassady a la editorial Golden Goose Press, donde permaneció olvidada hasta que fue descubierta y subastada finalmente en 2017 tras un acuerdo entre los herederos de Kerouac y Cassady.

https://www.abc.es/cultura/libros

Extracciones: Todos mis quchillos [Andrea Alzati]


Extracciones: Todos mis quchillos [Andrea Alzati]

Inscrito en una tradición discontinua como la de la poesía conceptual latinoamericana, Todos mis quchillos, de la mexicana Andrea Alzati, es el más reciente título de la editorial Komorebi. Con un particular uso de las palabras en su posibilidad de repetición y reorganización sintáctica, a la manera de un conjunto de piezas en un tablero, Alzati, «por medio del seguimiento obsesivo de las variaciones de un cuadro constituido básicamente por tres elementos (una manzana, una mesa y un cuchillo que, amenazante, sobrevuela la escena), conforma un poema largo dividido en secciones de hipnótico efecto y múltiples interpretaciones no excluyentes (la pérdida de la inocencia, la violencia contra la mujer, etc.)», como se señala en el texto de contratapa.

Sin más, los dejamos a continuación con una selección de poemas del libro:


brillantes cuchillos
atraviesan manzanas rojas

manzanas rojas son atravesadas
por cuchillos de distintos tamaños y formas

una manzana atravesada por un cuchillo
es un animal nuevo
aún después de haber sido capturado sigue huyendo

manzana roja en su papel de fruta dulce en las esquinas

presume su cuchillo
se mece orgullosa
curvas casi círculo

el cuchillo que me atraviesa
corta siempre y cuando
me esté quieta
una vez partida en dos
comenzará la huida

*

en la mesa está la manzana
y el cuchillo está en otra parte

el cuchillo está bajo la mesa
aparece como aparece el sol
tras los edificios todos ventanas
o como aparece
o desaparece un muro
de la noche a la mañana

nadie espera el cuchillo
excepto cuando llega
todos exclaman
¡claro, ahí estabas!

*

la manzana está en la mesa
en la mesa están sus manos
y el cuchillo gira sobre su cabeza
flota sobre su cabeza
una corona

la manzana está en la mesa
está en sus ojos la manzana
la ve la está mirando larga quietamente
hasta que se encoja de miedo
hasta que llore

*

el cielo es atravesado por un pájaro
el pájaro atravesado por una bala de plomo
la mesa es atravesada por los platos
los tenedores
los manteles bordados
el frutero y las frutas
el jarrón con flores
el candelabro y la vela encendida
las mujeres de tres generaciones que sirven comida día tras día
atraviesan la mesa

los ojos de las mujeres de tres generaciones
vistos bajo el microscopio
contienen cuchillos que giran

cuchillos de distintos tamaños y formas
flotan dentro de sus ojos

*

en la mesa está la manzana
el sabor dulce se está moviendo
el cuchillo está cubierto de cielo

gira sobre la cabeza de una mujer
que tiene sal en los ojos

¿qué cosa atraviesa la manzana
cuando nadie la está mirando
cuando nadie la toca?

*

una manzana atravesada por un cuchillo
una mesa atravesada por un pájaro
tu nombre atravesado por la sal
o el azúcar refinada
o la leche
o la sustancia blanca de tu preferencia

tu nombre atravesado
por otro nombre

*

bajo el cuchillo la manzana partida en dos
la ve la está mirando larga quietamente
el cielo flota sobre las cabezas de las mujeres de tres generaciones

la huida es atravesada por un pájaro
atravesada por un pájaro
atravesada por un pájaro

bajo la mesa la manzana partida en dos
sobre la mesa flota un cuchillo cubierto de sal

DEL POEMA «TODOS MIS QUCHILLOS» (FRAGMENTO)


un avión vuela
en sentido contrario
a una bandada de pájaros

un avión atraviesa un continente
en sentido contrario
a una bandada de pájaros

una bandada de pájaros atraviesa la ciudad
en sentido contrario
a un avión que atraviesa un continente

dentro de la casa
a unos cuantos centímetros de la ventana
dos moscas vuelan en espirales
de arriba hacia abajo
y repiten hasta detenerse en el vidrio
para luego retomar su vuelo errático
en espirales hacia arriba y hacia abajo

mi voz también
cuando hablo de mi familia
de mi bicicleta de cualquier cosa

mi voz atraviesa la sala
en sentido contrario
a otra voz
que cuando habla de su familia
de sus amigos de cualquier cosa
atraviesa la sala
en sentido contrario a la mía

mi voz no atraviesa un continente
mi voz no atraviesa la ciudad ni hace espirales
mi voz atraviesa la sala
y es suficiente

*

mientras mi muslo adopta
la máscara de una manzana
atravesada por un cuchillo

es decir
una fruta
por una espada

hay un calendario clavado en la pared
tres meses
sus días
todos sus miércoles
el viento los levanta

una fotografía a color papel brillante
es un toro de frente sobre una pradera verde de yerba larga

el viento lo agita

tres meses un toro una pradera verde
no pesan
el viento los levanta sin esfuerzo

el viento que entra por las ventanas
lo convierte todo en bandera

DE LA SECCIÓN «CURSIVAS»

aalz100719
Andrea Alzati, Todos mis quchillos. Komorebi, 2019.


Foto Andrea Alzati

Andrea Alzati (Guanajuato, 1989). Poeta y artista plástica mexicana. Licenciada en Literatura Latinoamericana por la Universidad Iberoamericana. Ha publicado el libro de poemas Animal doméstico (Juan Malasuerte, 2017) y el libro de dibujos y textos Algo tan oscuro que no tiene nombre (Dharma Books & Publishing, 2018). Otras creaciones, tales como dibujos, traducciones y poemas inéditos, están disponibles en andreaalzati.com.

https://jampster.cl/

El paraíso de las ratas

Un libro para explicar la corrupción a los más pequeños.

Resultado de imagen para El paraíso de las ratas

Por Samantta Hernández Escobar

“El que no tranza no avanza” es desafortunadamente una contundente frase mexicana. Un claro resumen de una realidad donde la corrupción es una práctica tan arraigada a la sociedad que ha desencadenado una serie de conductas ilícitas para abrirse paso en el día a día. Un escenario crudo del que todos somos parte.

Entonces, ¿por qué si la situación es grave, los adultos evitan tratar este tema con los más pequeños? y no solo ese, ¿qué sucede con las desapariciones forzadas, la tortura, la violencia o todo aquel delito del que se puede ser víctima en este país?.

Inspirado en la importancia de abrir una puerta para que niños y jóvenes conozcan la realidad que azota a México, Luigi Amara (Los calcetines solitarios, 2011) publicó El Paraíso de las ratas (Sexto Piso, 2018). Una fábula en la que a través de las desventuras de la rata Esquivel, se hace un retrato muy parecido a la realidad mexicana, donde la mayoría busca sacar provecho de los demás, sin importar la situación en la que se encuentren.

El paraíso de las ratas, Luigi Amara

El caricaturista Trino Camacho y el autor Luigi Amara / Fotografía vía Sexto Piso

El término ‘corrupción’ es una constante en la realidad del mexicano, pero la realidad es que no es un problema muy pensado o reflexionado. Solemos ubicar este mal en las altas esferas, pero en realidad es un sistema del que todos somos parte. Una situación evidente en la singular fábula gráfica, que de la mano de las ilustraciones del monero Trino Camacho, narra la travesía de Esquivel por las cloacas mientras intenta descubrir el paradero de sus hermanas, unas ratas albinas que a los pocos días de nacer, desaparecieron sin dejar ningún rastro.

Aprovechando la asociación que existe en el imaginario colectivo entre los roedores y las personas relacionadas con la corrupción, el robo y la injusticia, Amara crea a un personaje que aún siendo una rata, busca no ser como las de “dos patas”, al intentar actuar correctamente. Sin embargo, con el tiempo comprende que, al menos en ese mundo subterráneo es imposible hacer las cosas bien y te lo demuestra desde el primer instante.

Al encontrarse con Rafia o Ratatatá, un par de ratas que dicen estar “dispuestas a ayudarle”, Esquivel descubre que lo harán siempre y cuando les entregue algo a cambio. Con tal de encontrar a sus hermanas, Esquivel hace lo posible por cumplir los caprichos de ese par, lo que lo lleva a los dominios del Dr. Plasma, una rata radioactiva


“Yo quería reflejar en el libro, que cuando los humanos entran en contacto con las ratas crean en conjunto un sistema doblemente corrupto“, explica Amara.

Pareciera que en El Paraíso de las ratas todas las actividades ilícitas estándiluidas bajo el manto de la caricatura. Sin embargo, conforme se avanza en la lectura, todo se torna más oscuro, tocando temas tan duros como la trata de personas. Amara y Trino decidieron hacerlo así, crudo, pues está dirigido principalmente a niños y jóvenes, sin dudar de su capacidad intelectual. El texto parte de que, al igual que en el mundo de los adultos, en las actividades más inocentes suele haber ciertas acciones y conductas que derivan en la normalización de la corrupción.

El autor cuenta que cuando iba en primaria, existía una actividad en la que los alumnos contendían para ser el presidente de la escuela. Él decidió hacerlo y tuvo que enfrentarse a niños mayores que él. Recuerda que la competencia estaba muy cerrada hasta unos días antes de las elecciones, cuando su rival principal decidió regalar paletas a los alumnos y se convirtió entonces en la presidenta del colegio. 

Lo que en un contexto escolar podría parecer una acción inocente, trasladada al mundo adulto es muy similar a las prácticas de los partidos políticos, uno de los actores con los que es muy común asociar la corrupción. De ahí la importancia de comprender y señalar que el protagonista de esta historia es en realidad el sistema corrupto, donde ya no hay buenos ni malos, sino piezas que arrastra la corriente. La misma corriente que Esquivel se ve obligado a seguir para lograr lo que busca.

En el libro, los capítulos llevan por nombre frases como ‘Los amos del cortocircuito’ o ‘El tendedero de la muerte’, que con el paso del tiempo obligan a Esquivel a escabullirse y resolver cada obstáculo.

https://gatopardo.com

Extracciones: Rua São Paulo [Jesús Montoya]

Extracciones: Rua São Paulo [Jesús Montoya]

En el panorama de la nueva poesía venezolana, probablemente una de las figuras más destacadas es Jesús Montoya. Autor de tres títulos hasta la fecha y ya con varias distinciones a su haber, acaba de publicar Rua São Paulo (2019), libro por el que obtuvo el Premio Franco-Venezolano a la Joven Vocación Literaria. A continuación presentamos un poema largo extraído de aquella obra.

Poema para cello

A JESÚS Y RICARDO GÓMEZ,
MÚSICOS DE MÉRIDA

I

Mío era el pájaro porque al sol cantaba, río era como la palma de este sueño, estampado en cada luz. Suficiente es separar la estrella de su ciervo. La codicia el pájaro su cielo. La risa o el duelo del pájaro. El cuco retraído en la rama de oro, moliendo su carretilla inicial. Asciendo privado de comulgar su árbol. Hago el libro en la memoria ausente marchando hacia él. El cuco desolado como araña respira otro traje. Traje pálido, impar. Telar sin forma de la estrella rompiente. Me abre su residencia como una oruga de soles. Resisto el paso, amante inmóvil de la piedra, de la iracunda partida. Amaso la cartografía de la sábana. Subo a la terraza de niño-embrujo con el príncipe Ricardo, allá nos conseguimos enviajados. Los ojos lunáticos aspiran un canto. En la sed, todos somos personajes. Las tejas de la memoria ruedan por el aire. Arcos tocamos en su franja etérea. De negro nos vestimos, fumamos marihuana, los ojos se hinchan. De negro salimos a la brisa. De negro, mutilados, escondemos cada instrumento con los brazos. Hartos de consentimiento vagamos hacia el cubículo, siempre abierto, siempre gris. De negro nos vestimos, la brújula en tensión desespera, da vuelta y gira con nosotros hacia el laberinto.

Invento la pared del retraído al compás del viento.
…………….De negro voy con ellos,
…………….de negro marcho.

II

El cello es una tarde que transcurre manca.
…Manca la cuerda que traza al hombre desnudo.
El cello, solo él como un campo que arde,
madera y pavimento, la cuerda baja sola,
…………el cielo alumbra.

Una tarde, el cello cayó en ceniza de árbol,
…era yo su cuerda blanca en vilo hacia la luz.
…Adheridas estaban nuestras sombras a Campo Claro.

…El cello escampa entre la tarde.

El cello de imagen desahucia melodía, dedo frío castra,
…calienta su espaldar, caño y primavera,
declive y lustro, a la nube llegará en soledad
…el pájaro como marca de ojos cerrados.

…Solo un imposible bastará en este viaje entornado para detenerlo.
…Solo un imposible cuando parta el cello.

El cello es un hombre que ríe y ama y canta
………y desfila en la cañería y armonía espejea.
………………Pero ustedes ya lo saben,
…………………………el hombre nunca será cello.

Nunca guardará reconcomio carcomido en morral,
……………nunca terminal despedirá a sus padres,
……………nunca entonará el vacío de su mano franca.
…..,,,,,,,,,,,,………………,,,,,,……….Pero ustedes ya lo cantan.

…Amo el cielo de Campo Claro cuando el músico familiar compone la tarde.

Esa ilusoria tentación de ventana soleada, esa risa cortada como golpe.
…Esa rama arrancada de su tierra, de su plástico roto.
Una maceta con la piel del agua,
………la única vez, la última vez que es siempre la tarde.
………La tarde trasplantada entre las luces de concreto.

………..,,,,,,,,,,,,………………,,,,,,……….Hoy, como ayer, pasión la vida será.
………..,,,,,,,,,,,,………………,,,,,,…….Hoy, como ayer, cello arca hasta el mar.
………..,,,,,,,,,,,,………………,,,,,,….Hoy, como ayer, cello en manta crecerá.
………..,,,,,,,,,,,,………………,,,,,,.Hoy, como ayer, cello arropará.
………..,,,,,,,,,,,,………………,,,,Hoy, como ayer, cello mano pieza de estudiante residencial.

Hoy, como ayer, repetimos.
Hoy, como ayer, el cello erramos y sin embargo.
Cello casa oleaje cello ola embriagada y brisa fresca contra el espaldar,
………..,,,,,,,,..,,,,………..contra el muelle chocando como una voz tan mía,
…………tan pura, purísima oración de madre de cello frente a su partida.

……………Hoy, como ayer, baja la cuadra, observa la esquina en trémula quietud.
…………………………Su brazo compromete el paisaje.
…………………Su brazo ……………………es el paisaje.
………..,,,,,,,,,,,,…………………………,,,,,,……….Paisaje de cello
………..,,,,,,,,,,,,……………………………,,,,,,………….paisaje de luz
………..,,,,,,,,,,,,…………………………………………,,,,,,………….de ventana soleada
………..,,,,,,,,,,,,……………………………,,,,,,……….paisaje chocando
………..,,,,,,,,,,,,…………………………………………,,,,…,,………….y nada más.

III

Bajo la noche canta el grillo en Campo Claro,
…………,,.elevado suena con Bach cuando el primo rompe su espalda.

…La carretera enarbolada lo sumerge en el cubículo.

Yo dibujo lo irrevocable.
Es decir, lo invisible.

…………,,.Desquiciado entre las formas canta el grillo en Campo Claro.

………Dice de mí, dice de su música en carcaj.
………,,.Soy la flecha del asesinado, su plexo amarillento me condena.

………,,.Abro cada puerta en su pirueta verde, muda lengua como estante.

……………………,,.La luz deshace las paredes.

…………………Me leo silencioso entre las ramas.

Volví a la poesía para salir del ataúd,
…………………para variar la leyenda del paisaje.

No hay otra cosa que pueda hacer.

……Me impresiona la piel del cello manchando el espacio,
…………………el grillo que estira el sonido como la carne negra de la noche.

IV

La carnicería está cerrada.
Cae el labio, hunde otro rostro al lado oscuro.

………Pieles levantan el brote.
………Pasos mueven al infante tras su cuerda.

………Todo suena a agua clara, quebranto que se asoma
……de mañana como un paso hasta la muerte.

Diluido a la lluvia elevaba esta luz.

………………Es la habitación su estela, un tren pasa a lo alto.

……………Esfumado de avenidas viaja.

…………………………La rienda suelta en la planicie.
…………………………La rienda, pieza estrellada al pavimento.

………………Soy el charco, una sonrisa ajena en la encrucijada.
…………………………Me explaya la nota toda ella de mí.
…………………………Estoy creándome sin ser, sin ser la noche callada.

……Otra cosa fui, remordimiento
…………calidez restante cantando las puertas.

………………No hay desespero, solo blancura en la cascada calle.

El árbol respira sobre mi pecho, florece la estancia.

………………………………Me encadena el brillo y en él soy otro.
………………………………Me encadena el brillo para soltarme.

……………………………………Solo es silencio.

V

Siempre he de comenzar por la muerte, me dice el sonámbulo.

Recorro una calle donde me hago otro,
…………….una calle con simpleza idílica.

…………………….…..El papel posee, escarba cada paso.

Anhelo lo irrevocable como signos despuntados.

…………….El charco me hace suyo, me devuelve al paradero
…………….de la imagen cuando despacio callo la piel.

……………………….Ladrido de perro en la tarde seca.

……………………….La montaña como bruja alumbra estos papeles.

……Amo la reiteración del cansancio, la sólida paliza del acero que no.

Envejecer solo amarrado al cuenco.
Envejecer sin levantar.

…Afirmo la tierra.

………De pronto el ojo, ese lugar, ese inaudito suplicio
………del sonámbulo, estaba en calma.

……………Reconstruyo una mano atrapada en una estrella.
……………………………………………………………Estrella la vivencia matutina de mí mismo.
……………………………………………………………Estrella delgada en la estampida.

………………………Solo recojo el fragmento.

………………………Solo el tejido que demarca la espera
………………………para recorrer la cicatriz.

VI

Lo absurdo del ángel es su presencia.
Su presencia estéril en la marcha del portón.

La corneta que traspasa la tarde.
La tarde inmaculada rompiéndose en las motocicletas.

………Todo esto escuchaba sin comprender.

…………,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,……………Cuadrillas como mantras traspasando olas.
…………,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,……………Olas hijas del castigado.

…………………Besad los labios del ángel, caed en su plegaria.
…………………Besad los labios del ángel cuando abandone la piel.
…………………Encontrad la serpiente en el báculo anterior al agua.

Reconstruir el oído es insuficiente.

La primera noche frente al puente escupí las estrellas
………………al derramarse en el suelo junto a mí.

…………………La primera noche en Cúcuta tomé el puente de sus tornillos.
…………………Hice de la pieza en falta mi amuleto al contemplar.
………………………Y contemplé la quietud de Bach desnuda
………………………………………como una luciérnaga sin rincón.

Atendí el vástago de Bach,
……………Brandeburgo o Cúcuta para elegir
…………………la puerta abriéndose como una risa negra.

VII

No me reconozco, sonámbulo como una piedra quedé.

……..,,,,,,…………El lenguaje solo es redención de sí.

Sostén la oscuridad de la ciudad vacía.
…Las llantas fijan el ritmo animal de los cuerpos.
Sostén la oscuridad de la ciudad vacía.
…La luna abrigará tus dientes.

…………………………………………………………………………….Silencio.

El delicado traje de la espuma en el horizonte desmembrado.

……Besa la tierra el dado del rey.
……Lame la piedra el dado del rey.

……..,,,,,,…………Es la antigua picada del silencio.
……..,,,,,,…………Rasgo, piel y estática maleza para mí.

La parada vacía en el abecedario.

La arcada rota que explica por sí sola su templanza,
………………su tímido ahorcado al fondo del bosque, cansado de existir.

………Ramas blancas salen del joven anterior a él,
………………lo acompañan por la noche
………………cuando la luz abandona el recinto
………………………y escribo este poema para ti.

Aúlla la tierra el humor de la piedra.

Ya no hay imagen para hundirse.
Ya no hay.

VIII

El cello abrió su rostro embotellado. Cantó curvas lúcidas en la fiesta de tambores. Olas serpentinas zapateaban el aire sentadas sobre estrellas. El cello ordenó con tacto terráqueo: terreno amanecido, pinta la tarde como el sol pinta la espuma. Y desnudo el sol reposó en tus entrañas. Yo te encuentro. Los árboles despiertan al final de las piedras. Oh hijo sonámbulo, pastilla, garganta de las cosas, lengua del amanecer correteada por la mancha, no toques la cuerda, ama la vigilia de las plantas,
…………………………la víbora que sin ojos nace del río.

IX

El cello me arrancó en la ladera,
……………me arrancó la sangre de la oscuridad.
El cello me habló de acuáticos mundos
…………chorreando la amanecida.

……………Dónde dormir, preguntaba,
……………………dónde dormir con la garganta seca resbalando la hoja.

Su cálido aire empaña esta ventana.
Muta la culebra emplumada hasta la lengua.
………Por eso toda esta voz, toda ella enarbolada.

Cello de escurrida forma alrededor de esta habitación,
……………………río que se inclina y habla como estrella.

……Somos la columna del sol sosteniendo el mar despierto.

Cello, raíz de sí, cello, orquestal raíz.
Ayer apareciste enchaquetado,
……………risueño como un idioma.
……Exacto, exacto, eso quise decirle
mientras me voy callando el pellejo y cierro la puerta.

Ayer al despertar comprendí que el cello es una playa vacía.
……Y qué sesgada estaba la sal
……………qué marina estaba la marca
……qué lumínica lengua arriba en Campo Claro cosía otra tierra.

X

El dado del rey tiene la costura de su boca.

………………Lo supe al observarlo mutar en blanca espuma.
………………Lo supe cuando encarnado lo inventé.

El dado del rey, espeluznante negrura.

……Negro el dolor de la pieza sin ensamble.
……Negro el pie del joven al arrastrar su camino.
……Negro, negro como el amanecer puro.

El dado del rey rima con el inquilino en su quietud.
……Negro como esa rima, como esa lentísima dislocación.

………………Zamuros asoman sus plumas dorando la acera en Campo Claro.

Oran luces estiradas sobre mi ojo.
Oran la piel del cello encarnizada a esta habitación.
Oran para que el humo no venga.

………………Pulso para la cuerda,
pulso para el silencio.

Cansado está el sonámbulo de repetir su nombre.

Mérida, 20 de julio de 2017

tumblr_ptio7cXe5O1r05oujo1_1280

Jesús Montoya, Rua São Paulo. Fundavag, 2019.


Foto Jesús Montoya

Jesús Montoya (Mérida, 1993). Licenciado en Letras, mención Lengua y Literatura Hispanoamericana y Venezolana, por la Universidad de Los Andes. Ha publicado Las noches de mis años (Monte Ávila, 2016; Premio de Obras para Autores Inéditos), y Hay un sitio detrás de los incendios (Valparaíso, 2017; I Premio Hispanoamericano de Poesía Francisco Ruiz Udiel). Su libro Rua São Paulo fue merecedor del II Premio Franco-Venezolano a la Joven Vocación Literaria. Actualmente cursa una maestría en Estudios Literarios en la Universidad Federal de São Carlos en Brasil.

https://jampster.cl

Los secretos de los animales

Resultado de imagen para La inesperada verdad sobre los animales

Lo que mejor sabemos de los animales es cómo matarlos. Descubrir, con respeto, su vida oculta pone al desnudo la ignorancia humana.

HUMANOS APARTE, el animal con el que más tiempo conviví fue con un perro labrador llamado Toxo. Después de su etapa de cachorro, resultó con mucho el más responsable de la familia. Cuando se debate si los animales tienen sentimientos, emociones y conciencia, yo suelo pensar en Toxo y me evado de la conversación, voy tras él por las dunas salvajes de Traba, lo veo alejarse con su alegría inalcanzable hasta zambullirse en el mar de la Costa da Morte.

Toxo era transparente y enigmático a la vez. Conocía bien el mar. Protegía a los niños cuando se bañaban, nadando en círculo a su alrededor. Los empujaba hacia la arena si el mar se embravecía. Sin contemplaciones, regañándoles cuando se resistían. No toleraba las peleas infantiles. Ni tampoco las riñas entre mayores. Se interponía con su propia voz hasta que llegaba la paz. Era leal, por supuesto, pero lo más interesante en su carácter era lo que le dolía la deslealtad. Cuando se consideraba injustamente tratado, y tenía razón, lo que hacía era arrancar una planta de flor en el huerto, la última en ser plantada, y dejarla en el umbral de la puerta. Eso ocurría, por ejemplo, si te marchabas un fin de semana a escondidas, sin darle explicaciones, aunque tuviese agua y comida. Había otra cosa que le perturbaba mucho. El desasosiego de los otros. El abatimiento. Lo estoy viendo mirarme fijamente, escudriñando la avería, alerta. Se acerca. De repente, me da unos manotazos en rodillas y codos hasta deshacer la posición de pesadumbre. 

Pero Toxo también tenía una zona de sombra. Algo intrigante, impenetrable. El sentimiento de culpa. Había pocas cosas que reprocharle. Quizá su único pecado era la glotonería. Le gustaban hasta las alcachofas y tenía una debilidad especial por el queso. Una noche se zampó uno entero, un queso, que había quedado encima de la mesa. No hacía falta reñirle. Él mismo se castigaba. Se metía en el baño, se acurrucaba en una esquina y no se movía en horas de penitencia. Lo más asombroso era la culpabilidad por lo desconocido. Estaba allí, como un alma en pena, negándose a salir de su invisible mazmorra. Tratabas de descubrir dónde estaba el estropicio, la causa de semejante tribulación. Recorrías la casa. No había ninguna planta arrancada en el umbral de la puerta. En esos momentos, ante la ignorancia, yo buscaba una explicación cultural que cualquier perro inteligente desaprobaría por pedante: quizá los dos compartíamos el llamado complejo de Polícrates, dicen que muy galaico, aunque el tal Polícrates era de Samos (Grecia), y que consiste en la infelicidad de sentirse feliz. Hasta que resurgía. Después de zambullirse, se tumbaba y se movía al ras siguiendo el rumbo del sol. Cuando enfermó, esa era su única tarea. Ser un reloj de sol.

Un día vi que el sol se había movido y Toxopermanecía, ya para siempre, en la sombra. No dejó ninguna planta arrancada en el umbral de la puerta.

“Los animales no revelan sus secretos fácilmente”, escribe Lucy Cooke en un libro que conviene leer con reloj de sol y como quien emprende un viaje sin billete de vuelta a lo desconocido. En esa obra, La inesperada verdad sobre los animalespublicada por la editorial Anagrama, en forma de expedición sin prejuicios, emprendida con tanto humor como libertad.

Lo que mejor sabemos de los animales es cómo matarlos. Descubrir, con respeto y cautela, aspectos de su vida secreta conlleva de entrada poner al desnudo la ignorancia humana y los grandes disparates escritos por sabios o que presumían de tales. Uno de los capítulos más sorprendentes es el que Lucy Cooke dedica al perezoso, un superviviente en selvas del centro y sur de América. Toda su intención es pasar inadvertido. De ahí que sea el arborícola que más se parece a un árbol. Hoy se habla mucho de “reputación” en Internet, y hasta hay corruptos que invierten una pasta en repu­tación. Pues bien, el perezoso es el animal con peor reputación desde que tuvo la desgracia de aparecer en los libros y tratados naturalistas. Se le empezó a llamar perezoso cuando la Iglesia incluyó la pereza entre los “pecados capitales”. Fernández de Oviedo, en 1526, lo señaló como “el animal más torpe que se puede ver en el mundo”. Y el francés conde de Buffon encontró en él una “miseria” de la creación, un “bosquejo imperfecto de la naturaleza”. En realidad, el perezoso es un “tranquilo pacifista vegetariano”.

Hoy día en la selva, lo más preocupante es el presidente Bolsonaro. 

Manuel Rivas

https://elpais.com