Aquella casa

Se llama Villa Alegría y en ella pasé recién nacido el primer verano de mi vida

Efectos de la borrasca Gloria en Almenara (Castellón).
Efectos de la borrasca Gloria en Almenara (Castellón). DOMENECH CASTELLÓ EFE

 

La casa está en primera línea de playa, a pocos metros de la orilla. También esta vez ha resistido el terrible zarpazo de la borrasca Gloria, como lo ha hecho durante más de un siglo frente a la violencia de toda clase de tormentas y temporales. Si ha permanecido imbatible ha sido gracias a su sencillez y humildad, de la que deriva su increíble fortaleza. Mucho antes de que Mies van der Rohe dictaminara que en arquitectura menos es más, esta casa de antiguos pescadores ya había asumido esa verdad incontestable. Se llama Villa Alegría y en ella pasé recién nacido el primer verano de mi vida. No le sobraba nada, no le faltaba nada. Tenía lo necesario. Sigue siendo como entonces simple y austera, solo piel y hueso, tal como debe construirse también el espíritu. Se compone de una sola planta con un pasillo desde la puerta abierta a la arena hasta un pequeño patio trasero, con una habitación a cada lado. Las veces en que el mar se soliviantaba y comenzaba a invadir la playa, se le abría la puerta y se le dejaba pasar para recibirlo con la convicción de que es el amo absoluto del lugar cuyo derecho resulta insoslayable. Cuando decidía retirarse, se le despedía en el umbral hasta la próxima visita. Había dejado la casa lavada y desinfectada, con un aroma a alga y salitre que todavía invade mi memoria. Al ver con qué facilidad la reciente borrasca Gloria ha arrasado el litoral mediterráneo y se ha llevado por delante playas, paseos marítimos con sus farolas y palmeras, puertos deportivos, yates, puentes, salas de fiestas, restaurantes, bares de copas, construcciones, al parecer, tan débiles como lo son la prepotencia, el despilfarro y la codicia humana, vuelvo a pensar en aquella casa de pescadores, que ha desafiado también esta vez con éxito el formidable oleaje. La recuerdo humilde, tan limpia y natural como era entonces junto al mar la inocencia.

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Cómo hacer el mejor café expreso, según las matemáticas

Científicos señalan la cantidad y la forma de los granos más adecuadas para obtener una bebida igual de fuerte y más barata

Cómo hacer el mejor café expreso, según las matemáticas

«En la industria del café se suelen usar muchos granos de café y ajustes de molienda fina para obtener la mezcla de amargor y acidez deseada, pero es impredecible y no sale siempre igual», dice el coautor Christopher Hendon, químico computacional en la Universidad de Oregon (EE.UU.). «Suena contraintuitivo –reconoce–, pero nuestros experimentos y modelo indican que podemos tener un buen producto y reproducible simplemente utilizando menos café y moliéndolo más grueso».

Aunque intervienen muchos factores y depende de los gustos, la norma habitual para preparar un expreso es moler una cantidad relativamente grande de granos de café (unos 20 gramos) lo más triturados posible. En principio, cuanto más molidos estén, más superficie queda expuesta al agua caliente y así se supone que aumentará el rendimiento de la extracción, es decir, la fracción de café molido que realmente se disuelve y termina en la bebida final. Pero el asunto no es tan sencillo.

Los investigadores desarrollaron un modelo matemático para explicar este rendimiento en función de variables que puede controlar el barista o experto en café (como la cantidad de agua y café seco, el grosor de los granos y la presión del agua) y compararon sus predicciones con los resultados de diversas preparaciones. Así se comprobó que moliendo tan fino como hace la industria se obstruyó el lecho del café, lo que reducía el rendimiento de la extracción, hacía que se desperdiciara materia prima e introducía variación en el sabor.

Tras muchos cálculos numéricos y miles de ‘tiradas’ de café, el equipo llegó a una receta donde se maximiza la extracción y se logra producir un expreso de sabor similar a otro. Para conseguirlo, una forma es moler más grueso y usar un poco menos de agua, pero otra es simplemente reducir la masa de café.

«Habíamos descubierto que con una masa de 20 g de café seco se podía preparar una sabrosa bebida de 40 g (la miden en gramos en lugar de en mililitros), ajustando una molienda muy fina de 1,3, lo que da lugar a partículas con un diámetro de unas 200 micras», explica Hendon a Sinc.

«Pero luego –añade–, tomando esta receta de referencia, comprobamos que al reducir la dosis de café a 15 g se podía aumentar la extracción total del café si se molía en fragmentos mayores, con partículas de unas 250 micras, es decir un 25% más grandes. Conociendo esto, no creo que quieras gastar 20 g de café si puedes obtener una bebida que sabe bien con menos cantidad».

Por tanto, los autores consideran que usar 15 gramos de café molidos relativamente gruesos para elaborar una bebida de 40 g es una proporción bastante buena, aunque siempre va a depender del barista o de los gustos del consumidor. Los expresos italianos, por ejemplo, utilizan tan solo 7 gramos de café, pero se sirve en muy poca cantidad en tazas muy pequeñas.

«En realidad nuestra propuesta, más que una única receta, es más bien un concepto», apunta Hendon, que recomienda a la industria experimentar: «Hay que encontrar la configuración de molienda que permita que el agua entre en contacto de forma uniforme con el café seco. Luego hay que modificar la masa de café o de agua para acceder al perfil de sabor que se desea, siendo capaz de reproducir los resultados y reducir los desechos».

Una mayor eficiencia en el uso del café ayudará a disminuir sus residuos en un momento en que los suministros desde las áreas de producción históricas están amenazados por el cambio climático. Pero además de los beneficios de sostenibilidad para la industria, aumentar el rendimiento de la extracción a través de las rutas que plantea el modelo también puede generar ganancias económicas.

Por ejemplo, al precio actual de los granos de café tostado, reducir la masa de café seco de 20 a 15 gramos por bebida representaría un ahorro de unos pocos miles de dólares anuales para una cafetería, pero ascendería a 1.100 millones si se considera toda la industria cafetalera de Estados Unidos.

Respecto a la aplicación del modelo en casa, el químico computacional considera que un usuario medio no se va a dedicar a preparar muchos cafés para determinar el punto más sabroso y estudiar como optimizarlo: «Simplemente comprenderá que existe una rutina para conseguirlo, y que sin ella pueden esperar variaciones en el sabor del café, independientemente de la habilidad del barista».

En cualquier caso, insiste: «Aunque existen estrategias claras para reducir los residuos y mejorar la reproducibilidad, no existe un punto de expreso óptimo obvio. Existe una tremenda dependencia de las preferencias de la persona que elabora el café. No damos una solución que funcione en todos los casos. Demostramos la variabilidad que existe en la preparación del café y proponemos métodos para superar este problema».

Inspirado en la electroquímica

El matemático Jamie M. Foster
El matemático Jamie M. Foster – Universidad de Portsmouth

Respecto al desarrollo del modelo para optimizar la preparación del café no fue una tarea sencilla. En un nivel básico, el rendimiento de extracción depende de cómo fluye el agua bajo presión a través de la masa de café molido. Pero esa masa está compuesta por millones de granos individuales de diferentes formas y tamaños, atascados irregularmente en un único lecho del filtro.

«Se necesitaría más potencia informática que Google para resolver con precisión las ecuaciones físicas y de transporte implicadas en este proceso en una geometría tan intrincada como un lecho de café», comenta otro de los autores, Jamie M. Foster, matemático de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido).

Para superar este obstáculo, los investigadores recurrieron a una curiosa fuente: la electroquímica, comparando cómo la cafeína y otras moléculas se disuelven fuera de los granos con los movimientos que tienen los iones de litio a través de los electrodos de una batería.

Tomar prestada la metodología de los estudios con baterías condujo al modelo riguroso de extracción de café con el que el equipo –integrado también por científicos de Irlanda, Suiza y Australia– ha sido capaz de realizar predicciones potentes y comprobables con experimentos.

 

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Iris Humm, fotógrafa de la belleza de la calma, de la luz, de la sencillez

Todos hemos vivido preciosos momentos en los que hemos necesitado muy poco para ser felices; esos mágicos instantes en los que la luz dibuja el espacio y el tiempo con una suavidad que difumina los entornos y  propicia una sensación de paz que desearíamos que fuese eterna.

Nosotros con nuestros pensamientos en una mañana silenciosa desayunando en la cocina, una comida con amigos que se alarga hasta el atardecer en un soleado día de invierno o una conversación profunda en mitad de un viaje por carretera.

 

Iris Humm captura la belleza de la luz dando forma a lo que vivimos 1

 

Por tópico que parezca, los grandes placeres de la vida se encuentran en las cosas más sencillas, en esos microinstantes que tenemos al alcance de la mano y que nos hacen respirar muy profundo si tenemos la suerte de tomar conciencia de ellos en el momento que los vivimos.

A esa tranquilidad, que todos conocemos y todos hemos experimentado en algún afortunado momento, es adicta Iris Humm y, es tal su adicción, que se ha pasado los últimos años capturándola en hermosas fotos que son retazos de una vida soñada que produce síndrome de Stendhal.

 

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Nacida en Milán, de padre suizo y madre franco-china, Humm ahora vive en Barcelona, ​​donde trabaja como fotógrafa y donde siempre está buscando algo por fotografíar y por vivir.

Los escenarios y las personas que captura, protagonizan escenas de la vida cotidiana, momentos de compartir risas, confesiones o experiencias, son los rostros de sus amigos y las cenas y comidas que disfrutan juntos.

Iris confiesa sentirse especialmente inspirada en Barcelona, ​​donde las montañas y el mar se encuentran en el tablero de ajedrez inconfundible que forman sus calles y sus edificios y, sobre todo, donde la luz inunda todo, las fachadas, la naturaleza, los colores de la ropa y el tono de la piel.

 

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La luz cálida de sus imágenes, nos hace sentir como en casa, en un refugio que es familiar a todos, como si nosotros mismos hubiéramos tomado esas fotos o vivido esos momentos.

Iris Humm comparte su diario fotográfico personal en Instagram y os invitamos a que le echéis un vistazo porque os van a dar ganas de vivir en algunas de sus capturas. Quizás, hayáis vivido en una de sus capturas.

 

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“Por tópico que parezca, los grandes placeres de la vida se encuentran en las cosas más sencillas, en esos microinstantes que tenemos al alcance de la mano y que nos hacen respirar muy profundo si tenemos la suerte de tomar conciencia de ellos en el momento que los vivimos”

 

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Iris Humm: Web | Instagram

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Salvador Dalí, el gran científico que nunca recibió clases

Fotografía de un grafiti callejero que retrata a Salvador Dalí en Vitebsk, Bielorrusia. kavzov / shutterstock
Fotografía de un grafiti callejero que retrata a Salvador Dalí en Vitebsk, Bielorrusia. kavzov / shutterstock

 

Recordar a Salvador Dalí (1904-1989) es dar un paso más en la necesaria relación existente entre arte y ciencia. Desde su juventud, Dalí muestra interés en la ciencia y prueba de ello son los ejemplares de libros y revistas científicas que se encontraron en su biblioteca.

A pesar de ello, no tuvo una especial formación científica, aunque este interés sí que le permitió reconocer la importancia de la ciencia en la sociedad del siglo XX.

Sin más que observar algunos de los títulos de sus obras encontramos inmediatamente algunas referencias a la física: Idilio atómico y uránico melancólico (1945), Leda Atómica (1949) y también a la bioquímica, como en Paisaje de mariposas (El gran masturbador en un paisaje surrealista con ADN ) (1957), Galacidalacidesoxiribunucleicacid (Homenaje a Crick y Watson) (1963) o La estructura del ADN. Obra estereoscópica(1973). En otros casos, la relación con la ciencia no se encuentra únicamente en el título, sino que debemos ver la obra en sí.

La proporción áurea

Las matemáticas no quedan fuera de la obra de Salvador Dalí. De hecho, Leda Atómica contiene una composición basada en la proporción áurea, como también lo hace Taza gigante volando, con apéndice incomprensible de cinco metros de largo (1944).

Puede que detrás de este uso de las matemáticas y la razón áurea en la obra de Salvador Dalí estuviera su relación con Matila Ghyka, prolífico autor bastante obsesionado con el número áureo y que publicó varios libros sobre él. En cualquier caso, las matemáticas existentes en la obra de Dalí no se restringen a la composición.

Cubos y estructuras cúbicas

Dalí fue un apasionado de los cubos y la estructura cúbica. Lo demuestra en varios de sus cuadros: quizás el más importante y conocido es Crucifixion (Corpus Hypercubus) (1954), en el que representa a Jesús crucificado en un hipercubo. Nosotros vivimos en un espacio tridimensional y ese es el espacio donde nos movemos todos los días y donde “habitan” los cubos. Si bajásemos una dimensión en vez de estar en un espacio 3D estaríamos en un plano y todos podemos intuir que lo análogo al cubo tridimensional en el caso del plano (que es bidimensional) sería el cuadrado.

El hipercubo (o Teseracto) vuelve a ser un análogo, pero esta vez en un espacio con cuatro dimensiones. La figura que aparece en el cuadro sería el desarrollo tridimensional del hipercubo de dimensión 4. De este modo, Dalí representa a Jesús en una dimensión mayor. Sin embargo, María está llorando abajo, en la Tierra, donde se ve la sombra (bidimensional y representada en color granate en el cuadro) del hipercubo que forma la cruz. La comprensión de la cuarta dimensión llevó a Salvador Dalí a entablar una amistad y colaboración con el matemático Tomas Banchoff.

Un cuadro muy poco conocido

La marcada relación de Salvador Dalí con los cubos también se pone de manifiesto en el cuadro A propósito del «Discurso sobre la forma cúbica» de Juan de Herrera (1960). Juan de Herrera fue el arquitecto del monasterio de San Lorenzo del Escorial y fundador y primer director de la Academia de Matemáticas y Delineación, que más tarde se transformaría en la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Este cuadro, bastante desconocido, tiene, además, una curiosidad combinatoria: en las caras del cubo descrito aparece representado en muchas direcciones el texto “Silo princeps fecit”, del mismo modo como aparece en la piedra laberíntica del Rey Silo de Santianes de Pravia, en Asturias.

¿Querría Dalí hacer una representación tridimensional de este acróstico? Quizás es esta la respuesta, pero también podría ser que quisiera dar un paso más allá y llevarlo al espacio de cuatro dimensiones, puesto que la forma en la que aparece “el cubo”, cuando se consideran las cadenas que están representadas en el cuadro, vemos que también es la representación de un hipercubo: no su desarrollo, sino su proyección, lo que en matemáticas conocemos como diagrama de Schlegel.

El logotipo de Chupa-Chups

Logo de Chupa Chups. Wikimedia Commons, CC BY-SA
Logo de Chupa Chups. Wikimedia Commons, CC BY-SA

Quizás una de las facetas más desconocidas de Salvador Dalí es la de diseñador del logotipo de la marca Chupa-Chups. En 1969, la compañía le pidió a Dalí que se encargara de mejorar la imagen de la marca y así lo hizo. El trabajo fue bueno, puesto que 50 años después sigue utilizándose el diseño que realizó, que está basado en la gráfica de la curva r=sen(4θ/3) en coordenadas polares. Si recordamos la imagen de la marca y vemos esta figura se puede entender mejor esta relación:

Hablar de Dalí y matemáticas nos lleva necesariamente a las ilusiones ópticas. Aunque todas ellas no sean estrictamente matemáticas, sí que podemos tener en cuenta las anamorfosis, que son deformaciones de imágenes que aparentemente son difíciles de interpretar pero que desde un punto de vista determinado cobran sentido.

Los que hayan visitado el Teatro-Museo de Dalí en Figueras recordarán Gala desnuda mirando el mar que a 18 metros aparece el presidente Lincoln (1975) o Rostro de Mae West utilizado como apartamento (1974). A estos podrían seguir algunas litografías diseñadas para verse reflejadas en un espejo cilíndrico, y que parece que se encuentran a la venta y pueden verse en esta página.

Como estas cosas cambian es mejor dar una referencia estable: pueden verse en el libro Masters of Deception, de Al Seckel (prologado por el matemático Douglas Hofstadter). Tampoco podemos olvidar, y es una referencia imprescindible, la colaboración que Salvador Dalí mantuvo con Walt Disney creando Destino, un corto iniciado en 1946, que no vio la luz hasta 2003 y que está repleto de ilusiones ópticas.

Otra referencia fundamental en la relación de Salvador Dalí con las matemáticas es el hecho de que conociese a Martin Gardner, la persona que durante más de 25 años publicó la columna de juegos matemáticos en la revista Scientific American. Cuenta Gardner que varias veces quedaron en Nueva York y que Dalí era lector de sus escritos y hablaban sobre ciencia y, en concreto, sobre ilusiones ópticas.

Del conejopato al cisnelefante

Hay una conocida ilusión, el conejopato, que según lo mires ves un conejo o un pato. Se puede encontrar haciendo una simple búsqueda en internet. Lo que no es tan simple es encontrar el cisnelefante, que fue creado por Dalí en Cisnes reflejando elefantes (1937). Según cuenta Gardner en su autobiografía, en una ocasión que iba a comer con Dalí llevaba un modelo en porcelana del conejopato y se lo regaló, con lo que le dio una idea para diseñar un cenicero cisnelefante que sirvió como regalo para los clientes de Air India en 1967.

Salvador Felipe Jacinto Dalí i Domènech, marqués de Dalí de Púbol, un personaje poliédrico o politópico (un politopo es el análogo al poliedro pero en dimensiones mayores que 3) del que nos queda mucho por hablar.

FERNANDO BLASCO

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¿Qué le pasa a nuestro cuerpo cuando bebemos café?

THOMAS MERRITT

Profesor y Catedrático de Investigación Química y Bioquímica, Universidad Laurentian

Seguro que mientras lee esto tiene una taza de café entre las manos. El café es la bebida más popular en buena parte del mundo. Tanto es así que los estadounidenses beben más café que refrescos, zumo y té juntos.

¿Tan popular es el café? Para que nos hagamos una idea, cuando el príncipe Harry y Meghan Markle anunciaron que pensaban trasladar su residencia a Canadá, la cadena internacional de cafeterías Tim Hortons les ofreció café gratis de por vida como un aliciente extra para mudarse al país norteamericano.

Dada la fama del café, sorprende sobremanera la confusión que rodea a cómo este cálido y oscuro néctar de los dioses afecta a nuestra biología.

Los ingredientes del café

Los principales ingredientes activos del café son la cafeína (un estimulante) y toda una serie de antioxidantes. ¿Qué sabemos acerca de cómo ambos influyen en nuestro organismo? A grandes rasgos, la información de la que disponemos es bastante simple, pero el diablo está en los detalles, y las especulaciones sobre si el café podría ayudar o perjudicar se disparan sin que nadie les ponga freno.

Las propiedades estimulantes de la cafeína son las que convierten una taza de café en la opción perfecta para despertarse. De hecho, el café, o la cafeína que contiene, es la sustancia psicoactiva más consumida en el mundo. Parece funcionar, al menos en parte, como un estimulante al bloquear el receptor de adenosina, un nucleósido que estimula el sueño.

La cafeína y la adenosina poseen compuestos heterocíclicos similares. La primera lleva a cabo un mimetismo molecular al bloquear el receptor de adenosina, lo cual impide que el cuerpo desarrolle su capacidad natural para descansar cuando lo necesita.

Además, este bloqueo es la razón por la que el consumo excesivo de café puede producir agitación y falta de sueño. La fatiga se puede posponer hasta que los organismos reguladores del cuerpo humano comienzan a fallar, momento en el que se producen los nervios y hasta consecuencias de mayor gravedad, como ansiedad e insomnio. Los efectos adversos suelen ser habituales y se conocen desde hace tiempo: la posible relación entre el consumo de café y el insomnio se descubrió hace más de 100 años.

Respuestas únicas

Cada persona responde de manera distinta a la cafeína. Al menos parte de esta alteración procede de los diferentes tipos de receptores de adenosina, las moléculas a las que la cafeína se adhiere y bloquea, aunque pueden existir otras formas de variación genética.

Algunos individuos no procesan la cafeína, por lo que beber café podría suponer un riesgo para su salud. Alejándonos de esos extremos, sin embargo, existen diferencias en la manera en que respondemos a una taza de café. Como gran parte de la biología, esa diferencia es producto del ambiente, del consumo de café en el pasado, de la genética y, por inverosímil que pueda parecer, del azar.

Puede que lo que más nos atraiga del café sea el excitante chute de cafeína que nos proporciona. Pero eso no quiere decir que sea el aspecto más interesante desde el punto de vista biológico.

En un estudio con ratas se observó que la cafeína provocó en los animales contracciones musculares, por lo que es posible que trabaje como un estimulante de la actividad digestiva. No obstante, otras investigaciones han demostrado que el café descafeinado puede producir el mismo efecto, por lo que todo apunta a la existencia de un complejo mecanismo que abarca otras moléculas presentes en el café.

Los beneficios de los antioxidantes

¿Qué sabemos acerca de los antioxidantes del café y del aura que los rodea? Lo cierto es que no constituyen ningún misterio. Los procesos metabólicos generan la energía necesaria para la vida a la vez que producen residuos, a menudo en forma de moléculas oxidadas que pueden resultar perjudiciales para ellas mismas o para otras moléculas.

Los antioxidantes son un grupo amplio de moléculas que pueden eliminar los residuos peligrosos. Todos los organismos producen antioxidantes como parte de su equilibrio metabólico. Aun así, no está claro si los suplementos adicionales de antioxidantes poseen la capacidad de aumentar estas defensas naturales, duda que no ha evitado las especulaciones.

Se ha relacionado a los antioxidantes con casi todo lo que tiene que ver con la salud, incluso la eyaculación precoz. Sin embargo, ¿tienen algún fundamento los tan cacareados efectos positivos? Sorprendentemente, la respuesta es, de nuevo, un rotundo “quizá”.

El café y el cáncer

El café no va a curar el cáncer, pero puede que lo prevenga, así como otras enfermedades. Parte de la relación entre el café y el cáncer reside en la pregunta de qué es el cáncer: explicado de forma sencilla, se trata de un crecimiento celular descontrolado, lo cual indica cuándo los genes se expresan activamente y cuándo no.

El grupo de investigación del que formo parte estudia la regulación de la expresión génica. Por ello, estoy en condiciones de asegurar que ni una buena taza de café ni una inyección de cafeína harán que los genes activos o inactivos en el momento incorrecto empiecen a seguir las reglas.

Los antioxidantes que contiene el café podrían tener un efecto anticancerígeno, ya que combaten el deterioro celular. Un tipo de daño que podrían ayudar a mitigar es el producido por las mutaciones genéticas; de hecho, el cáncer es provocado por mutaciones que desembocan en la desregulación de los genes.

Los estudios elaborados han demostrado que el consumo de café combate el cáncer en ratas. Por su parte, investigaciones desarrolladas con humanos indican que el consumo de café está asociado a la reducción de casos de algunos cánceres.

Resulta interesante constatar que el café ha sido relacionado también con la disminución de otras enfermedades. El consumo elevado de café se ha vinculado con la reducción de casos de párkinson y otras formas de demencia. Al menos un estudio experimental con ratones y cultivos celulares evidencia que la protección generada encuentra su origen en la combinación de cafeína y antioxidantes del café.

De igual manera, el consumo notable ha sido relacionado con la disminución de pacientes de diabetes tipo 2. Si hay algo que parece común a todas las enfermedades es su complejidad, la combinación de efectos y las diferencias existentes entre individuos.

Tras conocer toda esta información ¿qué podemos intuir sobre la biología del café? Bueno, tal y como le explico a mis alumnos, es complicado. Sin embargo, como bien sabe la mayoría de los lectores de este artículo, lo que es seguro es que el café ayuda a que abramos los ojos por la mañana.


Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation

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Descubren que los microbios del intestino son capaces de predecir nuestra muerte

Dos estudios científicos concluyen que el «microbioma» resulta mucho más fiable a la hora de predecir enfermedades, e incluso el riesgo de morir en los siguientes 15 años

Descubren que los microbios del intestino son capaces de predecir nuestra muerte

Los microbios que viven y prosperan en nuestro intestino se han relacionado hasta ahora con un gran número de enfermedades, desde la artritis al autismo. Pero un equipo de investigadores acaba de descubrir que nuestro «microbioma», el genoma combinado de los microbios que viven en nuestros cuerpos es capaz, también, de predecir nuestra salud futura, e incluso de decirnos las probabilidades que tenemos de morir en los próximos 15 años. El excepcional descubrimiento se acaba de publicar en dos estudios diferentes en bioRxiv y medRxiv.

En el primer estudio los investigadores compararon las capacidades predictivas del microbioma humano con las variantes genómicas humanas en 13 enfermedades comunes. «Y llegamos a la conclusión -escriben- de que los indicadores microbiómicos superan a la genética humana en la predicción del fenotipo del huésped».

«Nuestros resultados -prosiguen los científicos-, aunque preliminares y centrados en un subconjunto de la totalidad de las enfermedades, demuestran la capacidad predictiva del microbioma, lo que indica que puede superar a la genética humana en la discriminación de casos y controles de enfermedades humanas».

Para llegar a esas conclusiones, los científicos revisaron 47 trabajos anteriores que analizaban las relaciones entre los genomas colectivos de los microbios intestinales y 13 enfermedades comunes como esquizofrenia, hipertensión y asma, consideradas muy complejas ya que son causadas tanto por factores ambientales como genéticos. Después compararon estos estudios con otros 24 sobre la relación del genoma humano en general con esas mismas enfermedades.

Los resultados fueron asombrosos. En términos generales, la firma genética de los microbios intestinales fue un 20% más efectiva a la hora de discriminar entre una persona sana y una enferma que los propios genes de esas personas. El microbioma, además, fue un 50% mejor que el genoma humano en la predicción de casos de cáncer colorrectal. El perfil genético humano solo consiguió superar al microbioma en las predicciones sobre una sola enfermedad, la diabetes tipo 1.

Aunque el propio autor principal del estudio, Braden Tierney, biólogo computacional de la Facultad de Medicina de Harvard, admite que sus resultados son preliminares, considera que «podemos utilizar tanto el microbioma como la genética humana para mejorar la calidad de vida de los pacientes». Según el investigador, el objetivo es identificar marcadores clave en ambos conjuntos de genomas para que, juntos, ayuden a diagnosticar mejor esas enfermedades complejas.

El problema, sin embargo, es que actualmente conocemos mucho mejor el funcionamiento de nuestro genoma que el del microbioma que nos acompaña, de forma que compararlos en igualdad de condiciones podría inducir a errores. Por otra parte, el microbioma tiene la ventaja de que se ve afectado directamente por el entorno de una persona, como por ejemplo lo que come o cuánto ejercicio hace, por lo que podría predecir mucho mejor enfermedades como la diabetes tipo 2, que depende mucho de los factores ambientales.

Prediciendo nuestra muerte

En el segundo estudio, los investigadores observaron el vínculo entre el microbioma de una persona y su esperanza de vida. El análisis aprovechó un estudio finlandés que ha estado recopilando datos de salud de miles de participantes desde 1972. En 2002, los participantes donaron muestras de heces que fueron secuenciadas 15 años después. Y los datos revelan que las personas con una abundancia de bacterias Enterobacteriaceae, una familia de bacterias potencialmente infecciosas que incluye Escherichia coli y Salmonella, tienen un 15% más de probabilidades de morir en los próximos 15 años.

Ambos estudios, sin embargo, no consiguen aún aclarar por qué el microbioma está tan relacionado con la muerte y la enfermedad. Es posible, incluso, que los propios microbios estén causando enfermedades o acortando la vida de alguna manera que aún nos es desconocida. Aunque los investigadores creen que lo más probable es que solo reflejen lo que sea que esté sucediendo en el cuerpo.

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Lástima

La realidad, que en tiempos fue temática, se ha tornado ya monotemática por obra y gracia de la globalización

Ciudadanos chinos hacen cola en un restaurante de comida rápida en una estación de tren de Sanghái.
Ciudadanos chinos hacen cola en un restaurante de comida rápida en una estación de tren de Sanghái. ALEX TAI GETTY IMAGES

 

La realidad, que en tiempos fue temática, se ha tornado ya monotemática por obra y gracia de la globalización. Cuando vivíamos desglobalizados, creíamos en las diferencias, de ahí que nos gustara tanto viajar. Los trotamundos del XIX y primeros del XX volvían a casa con la impresión de haber conocido al otro o lo otro. Ahora viajamos a las antípodas para encontrarnos a nosotros mismos. Tu pueblo y tú estáis en todas partes: en Berlín, en Roma, en París, incluso en Tokio. Quien dice tu pueblo dice Zara o Mango, en cuyas rebajas pretendemos recuperar la personalidad o los rasgos distintivos que la vida nos ha venido arrebatando a lo largo del año clausurado. Las grandes superficies, pese a ser cada una un reflejo de la anterior, han logrado mantener aún alguna discrepancia.

Esto, decíamos, es lo que tiene la globalización: que Madrid simula ser Londres, y Londres, Nueva York, lo que provoca que las sociedades, observadas a vista de pájaro, parezcan una bechamel de la que resulta la croqueta que llamamos Humanidad. El big data, analizado a fondo, deviene un small data debido a que las miserias y las grandezas son idénticas allá donde vuelvas la mirada. La angustia que me mata a mí es semejante a aquella que acaba con los franceses, los alemanes o los griegos.

Amazon vende lo mismo en todo el mundo. Las páginas web más visitadas de aquí son las mismas que las de allí. El color local, a menos que llamemos color local a la pobreza extrema, ha desaparecido, tal vez fue una alucinación de los sentidos. Si usted desea degustar comida japonesa auténtica, no se le ocurra ir a Osaka, vaya a Barcelona. Pero si prefiere llevársela a casa, acérquese al Mercadona de la esquina. Los temas han muerto. ¡Viva el monotema!

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Mitos y realidades sobre la gripe y su vacuna

JOSÉ MARÍA BAYAS RODRÍGUEZ

Exprofesor asociado médico de Salud Pública, Universitat de Barcelona

Dragana Gordic / Shutterstock

“La vacuna de la gripe me sienta fatal”. O “aunque me vacune, me resfrío igual”. O “ya no me vacuno porque un año lo hice y cogí más gripes que nunca” O, también, “es que la vacuna me produce gripe”. Son algunos de los tópicos que se escuchan cada invierno coincidiendo con la campaña de vacunación de la gripe. Tópicos en los que caen también algunos profesionales de la salud.

En muchos casos se debe a la habitual confusión entre gripe y resfriado. Y en otros, a que coinciden en el tiempo haber sido vacunado y contraer un catarro. O simplemente a que todo “lo malo” que sucede después de haber recibido cualquier vacuna puede ser erróneamente imputado a la vacunación, confundiendo consecuencia con secuencia.

Pero empecemos por el principio: entender de qué hablamos cuando hablamos de gripe. Se trata de una infección viral aguda de las vías respiratorias superiores (nariz, garganta, tráquea y bronquios) y, ocasionalmente, de las inferiores (pulmones). La infección evoluciona generalmente en una semana y normalmente se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea, malestar general, tos seca, dolor de garganta y rinitis.

Gripe vs resfriado

¿Y qué la distingue de un catarro o resfriado común? Para empezar que en el resfriado el inicio es progresivo. Y también que cuando estamos acatarrados suele haber congestión nasal, secreción nasal abundante y estornudos frecuentes. Pero ni rastro de fiebre o dolores musculares.

La gravedad es otra distinción importante. La mayoría de los afectados por gripe se recuperan sin tratamiento médico. Pero los niños pequeños, las personas mayores, los pacientes con enfermedades previas y las embarazadas, pueden sufrir complicaciones importantes, incluso mortales.

Con todo y con eso, lo más normal es que de la gripe uno salga sano y salvo. Lo que pasa es que, como todas las personas sufren varias infecciones gripales a lo largo de la vida, al final la enfermedad tiene un impacto importante en la salud mundial.

Así, la OMS ha estimado que cada año se registran en el mundo cerca de 1.000 millones de casos, de los cuales entre 3 y 5 millones son graves. Y los números dicen que entre 290.000 y 650.000 personas fallecen por causas respiratorias relacionadas con la gripe.

El resfriado común pueden causarlo cerca de 200 virus, mayoritariamente rinovirus y coronavirus, mientras que los virus responsables de la gripe pertenecen a la familia Orthomyxoviridae. La gripe humana está causada por los géneros Influenzavirus A y B y, esporádicamente, por Influenzavirus C.

Ambos se transmiten con facilidad de una persona a otra a través de pequeñas partículas expulsadas con la tos o los estornudos. Especialmente en situaciones de aglomeración y en tiempo frío.

Además, como los virus gripales dañan el epitelio respiratorio, puede haber complicaciones por infecciones secundarias, principalmente causadas por estreptococos y estafilococos.

Representación en 3D de un virus de la gripe. Naeblys / Shutterstock
Representación en 3D de un virus de la gripe. Naeblys / Shutterstock

Por qué es imposible erradicar la gripe

Gripe no hay una sino varias. La más omnipresente es la gripe A, cuyo principal reservorio natural son las aves salvajes migratorias. Aunque también infecta a aves domésticas (pollos, patos y pavos) y a numerosas especies de mamíferos terrestres y marinos, como cerdos, felinos, focas y ballenas. Sin olvidarnos, por supuesto, del hombre.

Soldado norteamericano se rocía la garganta para prevenir la gripe durante la pandemia de gripe Everett Historical / Shutterstock
Soldado norteamericano se rocía la garganta para prevenir la gripe durante la pandemia de gripe Everett Historical / Shutterstock

 

 

 

 

 

 

 

 

Además de ser ubicuos, los virus de la gripe A tienen varios “superpoderes” que nos lo ponen difícil a la hora de plantarles cara. Por un lado, su alta variabilidad genética, asociada a cambios en las proteínas de la cubierta viral. Cuando dos cepas de subtipos diferentes coinfectan a un mismo huésped, intercambian material genético que puede dar lugar a nuevos virus. Los virus gripales tienen capacidad además, de “saltar de especie”, es decir, virus que son propios de aves o de cerdos consiguen infectar y, a veces, propagarse en la especie humana.

Las constantes mutaciones dan lugar a nuevos virus que causan las epidemias estacionales de gripe por virus A y por virus B. Por eso, aunque existen vacunas antigripales con alta efectividad y seguridad para controlar la gripe, deben actualizarse y administrarse cada año. Y por eso también, la erradicación de la gripe es del todo imposible.

La cosa se complica aún más cuando las mutaciones son tan grandes, el virus es tan “nuevo”, que pasamos de epidemia a pandemia (epidemia escala mundial). Durante el siglo XX se registraron tres pandemias por virus, fundamentalmente de origen aviar: la “española” (1918, subtipo A H1N1), la asiática (1957, subtipo A H2N2) y la de Hong Kong (1968, subtipo A H3N2). La pandemia de 2009 tuvo un origen porcino (A H1N1pdm).

El peligro es no vacunarse

¿Vacuna sí o no? Claramente, sí. La OMS no titubea en eso: la vacunación antigripal es la medida más efectiva para prevenir la aparición de la enfermedad y limitar su propagación en la población con mayor riesgo de complicaciones.

La vacunación reduce las enfermedades respiratorias y las muertes relacionadas con la gripe. Disminuye además las consultas médicas, las hospitalizaciones y el absentismo laboral.

Como mínimo, la vacunación se recomienda a las personas con alto riesgo de sufrir complicaciones en caso de padecer la gripe, a los mayores de 60-65 años y a las embarazadas. Y es ineludible cuando hablamos de personal sanitario, que se vacuna para proteger a los pacientes que trata, pero también para profesionales necesarios para que la sociedad funcione (fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado y bomberos, entre otros). Sin olvidarnos de las personas que conviven con población en riesgo (los “convivientes”, en la jerga).

Cada año la OMS elabora recomendaciones sobre la composición de la vacuna a partir de la vigilancia realizada por la Red Mundial de Vigilancia de la Gripe. Porque sí, como hemos dicho antes, hay que vacunarse anualmente. La efectividad de la vacunación está relacionada con el grado de concordancia entre las cepas vacunales y las cepas circulantes salvajes. Por término medio la eficacia vacunal es de un 65%.

Las vacunas de la gripe son seguras y bien toleradas. Las reacciones más frecuentes son dolor y enrojecimiento en el lugar de administración, que desaparecen en 1 o 2 días sin tratamiento. Más raramente hay febrícula, dolores musculares y malestar a las pocas horas de la vacunación, que también se esfuman espontáneamente.

Con todo y con eso, hay quienes no miran a estas vacunas con buenos ojos. La OMS ya incluyó entre las “10 principales amenazas a la salud en 2019” la amenaza de pandemia gripal, destacando la importancia de la vacunación, además de la vigilancia epidemiológica y los tratamientos antivirales. Pero además señaló que otra de las grandes amenazas es el rechazo o retraso en la aceptación de las vacunas, a pesar de estar disponibles en los servicios de salud.

Un problema que, dicho sea de paso, no solo afecta a la gripe. Los movimientos con desafección y rechazo a las vacunas, paradójicamente relacionados con los grandes logros conseguidos en la eliminación de numerosas enfermedades, nos sale cara. Porque está favoreciendo la reemergencia de algunas de ellas, como el sarampión, incluso en áreas geográficas donde había desaparecido.

https://blogs.publico.es/otrasmiradas

Truco o trato en Davos

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Por 400 millones de dólares, ¿sabría decir el nombre de la ONG que desde hace 50 años reúne a cientos de políticos, empresarios, académicos y periodistas en un resort vacacional suizo? Que el Foro Económico Mundial tenga entidad legal asociativa es solo la menor de las bromas macabras que solemos escuchar cada año desde Davos. Un bunker ultra-securizado, aislado y con todos los lujos pagados, en pleno paraíso fiscal centro-europeo. Hay imágenes tan crudas del capitalismo global que, si no existiesen, costaría imaginarlas.

Este año el Foro de Davos ha estado dedicado oficialmente al cambio climático. La igualdad de género, estrella invitada hace unos años, también encabezaba algunos de los paneles de debate en los que han participado Greta Thunberg, Joseph Stiglitz o la agencia de Naciones Unidas para el empoderamiento de las mujeres UN-Women. Pero en Davos el pescado se guisa a puerta cerrada y se sirve en bandeja de plata. Quien solo se pasee por sus pasillos (tampoco le deseo semejante tortura a nadie, la verdad) o asista a las conferencias oficiales, apenas percibirá la punta de un iceberg que se esconde en reuniones privadas, encuentros bilaterales y “comidas de trabajo” donde las élites políticas y económicas del mundo parten y se reparten el bacalao.

Pero nunca está de más asomarse también a esa cara oficial de este cónclave del poder mundial. Porque en las declaraciones públicas de los Trump, Putin y compañía a veces se esconden crudas verdades, bromas pesadas o palabras escondidas que señalan el camino oculto del futuro del capitalismo financiarizado. Y es que en estos días de cumbre ha sobrevolado el pesimismo creciente que traen los grandes hombres de negocios en sus maletines. Y no precisamente motivado por la emergencia climática que anuncian los carteles de las salas de conferencias, sino por el rumbo de la economía mundial. Porque según la encuesta anual de la auditoría PwC, el 53% de los grandes ejecutivos del planeta prevé una desaceleración del crecimiento en el próximo año. Los mismos empresarios e inversores que, por cierto, colocan el cambio climático en el puesto 11 de su escala de preocupaciones.

Los ánimos empresariales no estaban de hecho tan bajos desde 2008. Precisamente el año del estallido de la última gran crisis económica. Aquellos años, quienes se paseaban por Davos hablaban de una necesaria reforma moral del sistema económico mundial. Recordemos a Tony Blair asumiendo repentinamente que “el capitalismo no puede funcionar si no se basa en valores compartidos y de justicia”, o al entonces presidente francés Nicolas Sarkozy denunciando los “excesos de una economía entregada a la generación de beneficios” y defendiendo la “moralización del capitalismo para poner la economía al servicio del hombre” (sic).

Pero no solo entre la clase política parecía florecer esa urgencia por dotar de rostro humano al poder corporativo. Entre sus propias filas, ejecutivos del banco HSBC, como Stephen Green, arengaban en Davos que “sin valores en las firmas, la regulación no hará el trabajo por nosotros”. Qué casualidad que pocos años después su banco se viese implicado en la Lista Falciani, uno de los mayores escándalos recientes de evasión fiscal y lavado de dinero. Una excelente vara de medir la distancia entre las bonitas palabras refundadoras y la cruda realidad del capitalismo realmente existente. La misma brecha que separaba los alegatos por la refundación moral de una economía en crisis y las políticas de ajuste estructural que justo después de aquellas declaraciones comenzó a implementar la Troika contra las clases populares europeas.

De hecho, según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), desde que hace diez años se hablaba en Davos de reformar el capitalismo para humanizarlo, hasta hoy, las rentas del trabajo no han parado de perder peso en la economía mundial a costa de engrosar los bolsillos de una minoría privilegiada cada vez más enriquecida. Solo en España el conjunto de las y los trabajadores hemos perdido de media cada año 64.500 millones de euros. Básicamente lo mismo que supuso el rescate-fake del sistema bancario. Pero cada año. Ya es mala suerte que nadie hable en Davos de este aumento de la desigualdad…

Lo que sí hemos tenido de vuelta este año, posiblemente motivado por una nueva crisis global a la vista, es el reestreno de aquella vieja tradición del Foro de Davos de publicar un manifiesto de la cumbre. Y, ahora como hace diez años, el objetivo de los allí reunidos apunta a “construir un mundo más sostenible e inclusivo”. Cuestionado el libre mercado auto-regulado y amortizada la novedad de las nuevas tecnologías de la información, lo “verde” se erige como el nuevo mantra y barniz renovador del capitalismo global. Y ahora como entonces, aprendamos la lección y apretemos los puños si oímos hablar de renovar la economía, porque ya sabemos a quiénes nos pasarán la factura y dónde quedarán todos los cambios anunciados a bombo y platillo.

Hablando de cambios, Pedro Sánchez también ha estado en Davos estos días, buscando tranquilizar a los inversores internacionales sobre el nuevo gobierno de coalición con Unidas Podemos. Su mensaje ha sido claro: cambian las caras, pero se mantiene la política económica. ¿Cambia todo cambia para que cambie nada cambie?

Y sin embargo hay algo que pasaba cerca de la estación de esquí de Davos y que debería preocuparnos tanto o más que lo que allí dentro de cuece: el desinflamiento de la contra-cumbre que cada año organizaban los movimientos sociales a las puertas de las élites políticas y empresariales mundiales. Unos encuentros que señalaban con el dedo acusatorio a quienes se reunían en el Foro Económico Mundial, que fueron germen y motor fundamental del Foro Social Mundial y del movimiento altermundialista, y que sobre todo, más allá de la denuncia, eran una pieza central en el diseño y construcción de alternativas para otro mundo.

Alternativas que pasan ineludiblemente por el combate contra la desigualdad. De todas las desigualdades crecientes, plurales e interconectadas. Alternativas que intervengan en las realidades que son fuente y reflejo de esa desigualdad, como la fiscalidad, la precariedad, la austeridad o el poder corporativo. Necesitamos volver a poner en el centro del debate la redistribución de la riqueza y de los recursos como eje central de un programa ecosocialista que lejos de tranquilizarles, asuste a quienes se reúnen en Davos. Porque nuestro combate es contra las élites que provocan desigualdad y emergencia climática, y contra quienes se aprovechan de ello para convertir a los más golpeados por sus consecuencias en chivos expiatorios y exculpatorios de los verdaderos responsables del expolio. Unos y otros nos encontrarán de frente en la lucha por otra Europa y por otro mundo que tenga en el combate contra la desigualdad uno de sus pilares fundadores y fundamentales.

https://blogs.publico.es/tomar-partido

Escalada

La bella madre Tierra rota sobre sí misma cada día para que en tu honor se produzcan amaneceres y hermosas puestas de sol y puedas llenar de sueños la oscuridad de las noches

Monasterio de Taktshang Goemba, el famoso Nido del Tigre, enclavado a 3.200 metros de altitud.
Monasterio de Taktshang Goemba, el famoso Nido del Tigre, enclavado a 3.200 metros de altitud. NARVIKK GETTY IMAGES

 

Más fuerte, más alto, más rápido. Este imperativo categórico olímpico adquiere su esplendor en la palestra donde los atletas están destinados a borrar el tiempo y el espacio. Todo para que después de haber sacrificado una vida por arañar un centímetro a la pértiga o una milésima de segundo al cronómetro, desde la cima de la gloria puedan anunciar refrescos, relojes, zapatillas, coches, perfumes, viajes y toda clase de cacharros. Levanta más peso, salta más alto, corre más rápido, lleva tu cuerpo al límite si quieres que tu alma sea digna de esa marca de camisa que te ofrece el atleta desde la valla publicitaria. La agonía del campeón por llegar a la meta es la misma a la que está condenado el ciudadano de tener que volver a casa siempre cargado de paquetes y no detenerse nunca hasta llenar de basura todo el planeta. Frente a esta voracidad incontenible está la visión de aquel monje ciego del monasterio Nido del Tigre, colgado de un acantilado en el reino de Bután, que un día me dijo: deberás saber que la Tierra es una bella madre que gira alrededor del sol solo para que en tu honor florezcan los almendros en invierno, maduren las cerezas en primavera, puedas oler los aromas de los frutos del verano y se llene tu vida de todos los colores de los árboles en otoño. Deberás saber que ni tiempo ni el espacio existen. La bella madre Tierra rota sobre sí misma cada día para que en tu honor se produzcan amaneceres y hermosas puestas de sol y puedas llenar de sueños la oscuridad de las noches. En el filo de un acantilado del Himalaya los ojos del monje ciego veían el fondo del universo. Solo los elegidos serán capaces este año 2020 de seguir su enseñanza. Celebrar cada amanecer, convertirse en un degustador de crepúsculos con un licor apropiado en la mano es todo un récord olímpico que solo se consigue en la cima al final de una larga escalada.

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