La mariquita

El coleóptero se desplazaba por el autorretrato de Durero y, antes de desaparecer, me enseño cómo se mira un cuadro

La mariquita
‘Autorretrato’, de Alberto Durero (1498, Madrid, Museo del Prado).

A mi juicio no hay en el Museo del Prado una figura más vigorosa, arrogante y refinada que la de Alberto Durero, tal como aparece en su autorretrato. El otro día, mientras lo contemplaba obsesivamente sucedió un hecho singular. De pronto descubrí que por el borde superior del cuadro discurría una mariquita muy pequeña. Este hermoso coleóptero de caparazón rojo con pintas negras se detuvo en uno de los vértices del marco. Pensé que se precipitaría en el vacío, pero lejos de eso con cierta determinación bajó hacia la pintura y a través de la borla de la gorra de Durero se deslizó por su rubia cabellera pintada con infinitos puntos de oro hasta llegar al hombro de la figura. Los vivos colores de la mariquita no desdecían en absoluto de la suave tonalidad de la pintura y tampoco suponían un obstáculo para seguir contemplando excelsa belleza del autorretrato. Al contrario. Decidí seguir con la mirada su mismo camino como si la mariquita me indicara la forma de descubrir los secretos más íntimos de la textura de la tabla. Subió por el cuello de Durero y se adentró en la barba rubia, atravesó sus labios carnosos, escaló su prominente nariz y finalmente se detuvo en uno de sus ojos grises que la miraba de soslayo. Su forma minuciosa de avanzar me obligaba a fijarme en cada detalle de la pintura como nunca hasta entonces lo había hecho. La mariquita optó por bajar hasta el jubón del personaje, se deslizó por el cordón que le cruza el pecho, recorrió la cenefa dorada de la camisa y descendió hasta las manos enfundadas con guantes de cabritilla. Luego me obligó a leer la inscripción que aparece a la derecha del cuadro debajo del marco de la ventana. Dice: “1498. Lo pinté a mi propia imagen. Tengo 26 años. A.D.” A través de la ventana se divisa un paisaje. Al llegar allí la mariquita misteriosamente desapareció después de enseñarme cómo se mira un cuadro.

https://elpais.com/opinion

Sinéad O’Connor cuenta su insoportable verdad de una vez por todas

En su libro de memorias, ‘Remembranzas’ (que se publica en España el 21 de junio), la cantante detalla su inestable vida, desde los maltratos de su madre al ataque que sufrió por la industria musical pasando por sus últimos años en clínicas mentales

Sinéad O'Connor actuando en Holanda en 1989.
Sinéad O’Connor actuando en Holanda en 1989.MICHEL LINSSEN / REDFERNS

Los maltratos que sufrió Sinéad O’Connor cuando era niña por parte de su madre y que narra en sus memorias turban al lector. “Soy la niña que llora de miedo el último día antes de las vacaciones de verano. Tengo que fingir que he perdido el palo de hockey porque sé que si lo llevo a casa mi madre me golpeará con él todo el verano. Aunque tal vez prefiera el atizador de alfombras. Me hará desnudarme, me obligará a acostarme en el suelo y abrirme de piernas y brazos, a permitirme golpearme con el mango de la escoba en mis partes íntimas”.

Sinéad O’Connor (Glenageary, Condado de Dublín, 54 años) tenía comprometida esta semana una entrevista con este diario para hablar de Remembranzas. Escenas de una vida complicada, su libro de memorias que se publica en España el 21 de junio (Libros del Kultrum). Unos días antes la cita se suspende. “No está bien”, apuntan desde la editorial. A las pocas horas escribió un texto en su cuenta de Twitter informando de su retirada. “Este mensaje es para anunciar que ya no voy a hacer más giras y que me retiro de la industria de la música”. Jornadas después, dio marcha atrás: “Buenas noticias. Que se joda la retirada. Me retracto”.

Remembranzas viene a llenar un puñado de huecos cubiertos por especulaciones sobre la inestable vida de uno de los personajes más maleados de la industria cultural reciente. En estas páginas está su verdad, a veces dura de leer, que ella conoce mejor que nadie. Sí, se intentó suicidar cuando contaba 33 años, afectada, entre otras cosas, por la batalla para conseguir la custodia de sus dos primeros hijos (tiene cuatro). También confiesa su adicción a la marihuana, aunque ha probado casi todas las drogas: describe un día demencial con Dee Dee Ramone que empieza en el neoyorquino Hotel Chelsea cuando el bajista de The Ramones le invita a unos tripis.
Sinéad  O'Connor rompe la foto de Juan Pablo II en octubre de 1992 en el programa televisivo 'Saturday Night Live'.
Sinéad O’Connor rompe la foto de Juan Pablo II en octubre de 1992 en el programa televisivo ‘Saturday Night Live’. YVONNE HEMSEY / GETTY IMAGES

 

La cantante ajusta cuentas con algunos machos alfa del rock: “En su autobiografía, Anthony Kiedis [cantante de Red Hot Chili Peppers] confiesa que nos besamos. Eso nunca ocurrió. Dice que mantuvimos una especie de relación romántica. Sí, en sus sueños”. O se rebela ante la idea general de que el día que despedazó (en 1992) una imagen del papa Juan Pablo II en el programa Saturday Night Live supuso el detonante para tirar a la basura su hasta ese momento meteórica trayectoria. “Lo que hizo descarrilar mi carrera fue tener un disco en el número uno y romper la foto me devolvió al camino correcto. Tenía que volver a ganarme la vida actuando en directo. Porque he nacido para eso. No nací para ser una estrella del pop. Porque para eso hay que ser buena chica. No ser demasiado problemática”.

Sinéad O'Connor el día de su comunión en una imagen cedida por la cantante a la editorial.
Sinéad O’Connor el día de su comunión en una imagen cedida por la cantante a la editorial.

 

Puede que tenga razón la cantante irlandesa. O’Connor tenía 19 años cuando comenzó a conocer a los tiburones de la industria musical, que vieron muchas posibilidades en una chica con una voz que parecía salida de las profundidades de un alma lastimada. Ella no cantaba: entonaba salmos sanadores. Todos intuían que era una criatura malherida, pero nadie quiso echarle una manta por encima. Al revés: la intentaron encauzar. Le exigieron que se dejase el pelo largo, que se vistiese con faldas estrechas, que se mostrase sexi. Ella respondió poniéndose pantalones y rapándose. Y fue esa rebeldía, justo cuando comenzó su carrera, lo que en realidad provocó su descarrilamiento. Porque no se permite a alguien ingobernable en un mundo de controladores.

En muchas partes del libro la cantante muestra su desprecio por una industria musical a la que retrata de mezquina, capaz de presionarla para abortar cuando se quedó embarazada tres meses antes de lanzar su primer trabajo. O’Connor había tenido una infancia de palizas por parte de la madre. Sus padres se divorciaron cuando ella tenía ocho años. El padre se quedó con la custodia de los cuatro hijos, pero Sinéad y John, su hermano menor, volvieron con la madre porque la echaban de menos. Durante siete años Sinéad sufrió abusos por parte de su madre. A los 14 ingresó en un “centro de rehabilitación para menores con problemas de conducta”. A los 15 se trasladó a un internado religioso. A los 17 se escapó.

Durante su infancia y adolescencia desarrolló una rebeldía a la vez que una profunda fragilidad. Cuando cumplió 18 su madre murió en un accidente de coche. Ya podía volar sin yugos. A mediados de los ochenta se metió a grabar su primer disco. La producción final no le gustó. Intentaron convencerla de que los arreglos celtas le harían vender más. No tragó: con solo 20 años se autoprodujo su primer álbum, The Lion and The Cobra (1987). El disco se coló entre los 30 más vendidos en Reino Unido y Estados Unidos. Pero el pelotazo llegó con el segundo, en 1990, I Do Not Want What I Haven’t Got, número uno en ventas y donde se incluye una canción por la que será recordada de por vida, Nothing Compares 2U, escrita por Prince. O’Connor escribe sobre su vida sin trampas dramáticas. Cuenta situaciones dolorosas, pero sin lagrimear. El lenguaje es seco y destila humor, sea del color que sea. A pesar de todos los abusos tiene palabras tiernas para su madre. “No pude dejar de pensar lo mucho que le habría gustado [a su madre] estar allí”, apunta cuando recibe un premio Grammy.

Kurt Cobain y Courtney Love muestran a su hija Frances Bean en compañía de Sinéad O'Connor en la ceremonia de los MTV Video Music Awards de 1993.
Kurt Cobain y Courtney Love muestran a su hija Frances Bean en compañía de Sinéad O’Connor en la ceremonia de los MTV Video Music Awards de 1993. KMAZUR / WIREIMAGE
La cantante repasa sus incomprendidas decisiones profesionales para un entorno que no acepta de buen grado las disensiones. Rechaza ir a recoger premios ante el enfado de la industria. “Soy una punk, en el sentido de que soy una gamberra, no una estrella del pop”, escribe. Uno de sus argumentos para no participar en ceremonias es denunciar los abusos a menores. Pero, “¿cómo se atreve esa pequeña advenediza irlandesa a asociar la música con el abuso a menores?”, narra refiriéndose a lo que pensaba el establishment musical. Cuenta que llegan a agredirla con un objeto punzante en una fiesta en casa del actor Eddie Murphy. El mundo contra ella. Pero no desfallece. Dedica 14 páginas a desglosar su encuentro en la casa de Prince, que, apunta, se salda con un acoso por parte del cantante. Ella logra escapar, pero la persigue con un coche hasta que la cantante logra que se marche al amenazarle con avisar a los vecinos.
En Londres, a finales de los ochenta, embarazada y con una camiseta que dice: "Usa condón". La imagen es de Kate Garner, cedida por Libros del Kultrum.
En Londres, a finales de los ochenta, embarazada y con una camiseta que dice: “Usa condón”. La imagen es de Kate Garner, cedida por Libros del Kultrum.
Se explaya con el incidente de la foto de Juan Pablo II. Afirma que lo hace para denunciar los abusos de la Iglesia. La imagen del Papa que rompe ante las cámaras pertenecía a su madre, devota. Cada decisión que toma en aquella época provoca rechazo. También entre compañeros de profesión. Frank Sinatra la llama “niña estúpida” por no querer que suene el himno de Estados Unidos antes de un concierto (”a menos que lo toque Jimi Hendrix todo himno plantea muchas y muy petrificantes asociaciones para los estirados del mundo”, indica), Madonna se burla de ella y asociaciones como la Liga Antidifamación convocan concentraciones para triturar sus discos. Algunas de aquellas decisiones de O’Connor adquieren otra perspectiva con el paso de los años. Como la más polémica, su denuncia de los abusos de la Iglesia encubiertos por la misma institución. En 2019 el papa Francisco puso fin al secreto pontificio sobre este espinoso tema. O’Connor se adelantó 27 años.

En la parte final de estas memorias describe su penosa situación de los últimos tiempos, con cuatro años recorriendo diversas instituciones mentales. Lo achaca a una histerectomía radical (extirpación de todo el aparato reproductor: útero, trompas, ovarios…) que desembocó “en una crisis nerviosa total” y que ella cree que el médico erró en el diagnóstico. En Remembranzas se habla poco de lo que pasó desde 1992 (solo comenta los discos grabados), ya que cuando su relato transcurría por ese año sufrió la crisis nerviosa de 2014. “Durante los cuatro años que tardé en recuperarme de la crisis no escribí nada más, y, para cuando me recuperé, era incapaz de recordar en gran medida todo lo que había ocurrido antes”, se justifica. Y añade sobre su situación entre 2014-2018: “Nadie que me conociera quería tener nada que ver conmigo. Estaba tan fuera de mí que todos me tenían miedo”.

Una de sus últimas apariciones en directo, en San Francisco, el 7 de febrero de 2020. Actúa con el hiyab después de convertirse al islam.
Una de sus últimas apariciones en directo, en San Francisco, el 7 de febrero de 2020. Actúa con el hiyab después de convertirse al islam. TIM MOSENFELDER / GETTY IMAGES

Confirma que sufre anorexia, agorafobia, que es fumadora compulsiva y denuncia que “siempre le están robando cosas”. Destaca que tiene cuatro hijos con cuatro padres diferentes. “Con uno de los cuales me casé. También me casé con otros tres hombres, pero ninguno de ellos es el padre de ninguno de mis hijos”. A pesar de toda esta familia, vive sola en su casa irlandesa. Siempre lleva el hiyab sobre la cabeza, ya que abrazó el islam en 2018. Desvela que tras cuatro años de inestabilidad, salió del hospital en 2018 con 8.000 dólares (6.500 euros) en el banco. Sus deseos ahora son editar un disco en enero de 2022 (que incluso ya tiene título, Veteran Dies Alone) e ir a la universidad para sacarse el título de auxiliar de enfermería.

Las memorias acaban con un epílogo/carta al padre, que todavía vive. En ella le exculpa tanto a él como a la madre de sus problemas mentales. Dice que nació con “una anomalía cerebral derivada del ADN de los O’Grady” (la rama materna), que se acentuó al sufrir un accidente con 11 años cuando esperaba en el andén del tren y un niño que viajaba en él abrió la puerta antes de que el vagón parara y golpeó violentamente en la cabeza de la cantante. Y concluye, con humor a pesar de todo: “Por lo tanto, aunque hubiera tenido por padres a san José y a la Virgen María y se hubiera criado en la Casa de la Pradera, tu hija seguiría estando más loca que una cabra y desquiciada como una regadera”.

https://elpais.com/cultura/

El escándalo de los influencers

La Fiscalía de Delitos Electorales investiga a los 'influencers' que  promovieron el voto por el Partido Verde | EL PAÍS México

No me preocupa que el Partido Verde haya contratado influencers para promover el voto a su favor en un momento muy específico de la contienda electoral. Me preocupa que el Partido Verde piense que somos tan estúpidos como para suponer que al ver a un influencer pidiéndonos que votemos por sus candidatos, inmediatamente vamos a cambiar nuestra intención de voto y la vamos a poner a su favor. ¡Ése es el problema! Que estas señoras, que estos señores, no nos respetan, que nos agreden a la menor provocación. Y cuando hablo de agresión, no necesariamente hablo de balazos. Hablo de estas estrategias que sumadas al violentísimo contexto electoral que acabamos de vivir, generan esto que estamos observando en medios y redes sociales.

¿Qué? Una justificadísima reclamación a las autoridades, un hartazgo colectivo. ¡Ya basta! ¡Ya basta de vernos de arriba para abajo! ¡Ya basta de atacarnos! ¡Ya basta de faltarnos al respeto con nuestros propios recursos, con nuestro propio dinero! ¿Cuál es la nota? Que esto es diferente a lo que sucedió hace tres años. En aquel entonces, un montón de actrices, cantantes, conductores e influencers, recibieron dinero para subir publicaciones a favor del Partido Verde en sus redes sociales.

Como usted recordará, se hizo un escándalo. ¡Pero qué cree! No pasó nada. Todas las personas que participaron no sólo cobraron cantidades espeluznantemente altas de nuestro dinero por hacerle el favor al Partido Verde, nadie les hizo nada y sus carreras crecieron. Hoy les va mil veces mejor que en aquel entonces. Qué casualidad, ¿verdad? Conclusión: ¡Esto es un negociazo! La bronca fue que como que nadie le dijo ni a los partidos políticos, ni a los influencers ni a nadie que hubo un cambio de reglas para las elecciones de este año. Ahí está la nota. Si nadie les hace nada, una vez más, se mandará un mensaje de impunidad que por supuesto hará de las elecciones de 2024 un infierno todavía peor al que se ve venir. Si se les castiga, habrá que evaluar el proceso, los resultados y la condena porque esto más complejo de lo que parece.

Un alto porcentaje de los influencers no hacen nada en sus redes sociales. Lo único que ponen es su “linda” cara. Hay empleados, asesores y hasta compañías enteras publicando cosas de las que ellos, muchas veces, ni siquiera se enteran. ¿Sobre quién va a caer el peso de la ley? Por si esto no fuera suficiente, en algunos casos, cuando uno trabaja para ciertas televisoras, al firmar cualquier contrato, cualquiera, no sólo de exclusividad, hay cláusulas que obligan a entregar redes sociales. ¿Qué ocurre en estos casos? Si “tus patrones” te ordenan publicar algo, así vaya en contra de tus más íntimos valores, lo tienes que hacer so pena de pagar unas multas altísimas y quedar fuera del medio durante muchos años.

Se lo vuelvo a preguntar: ¿sobre quién va a caer el peso de la ley? ¿Sobre las televisoras?

No, pero espérese, se pone peor. Hay figuras públicas que lo que tienen de guapas lo tienen de ignorantes y que saben de política lo que yo, de neurocirugía. Si usted les ofrece un fajo de billetes, esas mujeres, esos hombres, le publican lo que sea. ¡Lo que sea! ¿Qué castigo le das a alguien así, a alguien que ni remotamente sabe de reglas electorales? ¿Ahora entiende la importancia de este asunto? No se trata de buscar venganza porque sea el Partido Verde, porque sean figuras “de la competencia”, por diferencias ideológicas o por rencores personales.

Se trata de poner sobre la mesa temas todavía más profundos como la responsabilidad que todos debemos tener en el uso y administración de nuestras redes sociales, como el abuso que algunas televisoras cometen al “robarle” sus redes a sus talentos y como la epidemia de ignorancia que infecta a muchas de nuestras más queridas figuras públicas. Está muy grueso. Aquí va a pasar algo. Aquí tiene que pasar algo. Por nada del mundo deje de darle seguimiento a esta historia. El futuro de las campañas electorales está de por medio. ¿O usted qué opina?

 

https://www.milenio.com/opinion/alvaro-cueva/ojo-por-ojo/el-escandalo-de-los-influencers

“¿Y qué hay de mi puta vacuna?”

En nuestro país se sabe poco de los científicos benefactores de la humanidad, y, lo que es peor, a nuestros gobernantes les importan menos

“¿Y qué hay de mi puta vacuna?”

Lo cierto es que la gran mayoría, ante la milagrosa aparición de cuatro vacunas distintas —cuatro se inyectan en España—, ha reaccionado exigiendo su dosis, poniendo verdes a las farmacéuticas por sus fallos en la distribución, insultando a las comunidades autónomas por la lentitud y los retrasos, quejándose a los sufridísimos sanitarios que echan horas y horas en inmunizar a la gente, echando pestes de los hospitales o de los llamados “vacunódromos”, sublevándose porque aún no ha recibido su aviso… Lo que es bien raro es oír una sola palabra de agradecimiento a quienes han inventado, en el plazo de un año, vacunas innovadoras que suelen tardar diez en conseguirse. No he leído el nombre de uno solo de los científicos e investigadores que han logrado la hazaña. Muy pocos elogios al esfuerzo mancomunado —mundial— que está a punto de salvarnos de una plaga espantosa sin tantísimos muertos como los que provocó la “gripe española” de hace un siglo (el número oscila entre 50 y 100 millones de víctimas). A las farmacéuticas que han fabricado los viales solo les han llovido reproches. No digo que algunos no fueran merecidos, si han incumplido sus contratos o incluso han engañado a Estados. Pero, si no las hubieran elaborado ellas, y congelado, y envasado, y transportado, estaríamos en una situación infinitamente más grave. A la Unión Europea y a los Gobiernos les han caído agrias críticas desde todos los lados, sin que casi nadie se parase a pensar que la vacunación —la vida a resguardo— nos salía gratis merced a ellos y a la Sanidad pública, que debería ser fomentada y reforzada por todos los partidos. En suma, apenas he visto ni leído ni oído que nadie diera las gracias, que nadie admirara y celebrara la proeza. Se derriban estatuas por doquier con los pretextos más ignorantes o idiotas, pero nadie pide que se les erijan de inmediato a los responsables de Pfizer, Moderna, AstraZeneca y Janssen, o al menos una colectiva simbolizando a los diversos equipos de investigadores. Fleming las tiene, y calles, por haber descubierto la penicilina (al menos hasta que algún resentido decida que en algún aspecto de su vida no fue ejemplar o fue “colonialista”). Lo mismo que Pasteur y Marie Curie, aunque ahora haya primitivos que hagan caso omiso de los hallazgos de aquél y beban leche sin pasteurizar de vacas y cabras y así contraigan infecciones.

Hace años, en un viaje a Edimburgo, visité con mi futura mujer la casa de Sir James Simpson, del que no sabíamos nada. Una vez allí, nos enteramos de que había sido pionero de la anestesia, con éter primero, y luego, tras experimentar en sí mismo y en sus ayudantes, con cloroformo. Desde 1847 fue el paladín de su uso en los partos con cesárea (era ginecólogo), encontrándose con fuerte oposición médica y religiosa. Hasta que la Reina Victoria requirió sus servicios para dar a luz al Príncipe Leopoldo II en 1853, y eso condujo a la aceptación general de su descubrimiento. Mi mujer, madre de dos criaturas, se sintió llena de gratitud hacia el desconocido Doctor Simpson, y se extrañó sobremanera de que no fuera célebre universalmente y de que las madres del mundo no hubieran sufragado estatuas en su honor en todas partes.

Pese a los monumentales esfuerzos de mi compañero de la RAE Sánchez Ron, en nuestro país se sabe poco de los científicos benefactores de la humanidad, y, lo que es peor, a nuestros gobernantes les importan menos, véase qué migajas destinan a los benefactores presentes y futuros en los presupuestos del Estado. Aquí recibimos los descubrimientos e inventos con naturalidad excesiva, como si nos fueran “debidos”, y hacemos uso de ellos sin dedicar ni un pensamiento al estudio, al esfuerzo y al talento de quienes los posibilitaron. Para una vez que asistimos a un prodigio científico y salvador, lo mínimo sería reconocerlo y agradecerlo, en vez de chillar coléricos: “¿Y qué hay de mi puta vacuna?”
https://elpais.com/eps/

Una historia de Europa (III)

Una historia de Europa (III)

Luis M. Morales

En esto de empezar mencionando las civilizaciones orientales que influyeron en lo que después llamaríamos Europa, tocamos en anteriores episodios los palos de Mesopotamia y Egipto, aunque sobre los egipcios queda algún detalle a tener en cuenta. Con su escritura jeroglífica endiablada y sus pirámides misteriosas y hoy turísticas, buena parte de ese fascinante mundo de constructores de tumbas habría permanecido oculta para nosotros de no mediar dos acontecimientos culturales de campanillas. Uno fue el hallazgo en 1799 de la Piedra de Roseta; que, como su nombre indica, es una piedra grabada en griego, demótico y jeroglífico que sirvió para descifrar la escritura de los antiguos egipcios.

El otro gran momento, en 1922, fue el hallazgo de la cámara funeraria del faraón Tutankamon, que proyectó una extraordinaria luz sobre la historia del antiguo Egipto (prueba de la importancia que tuvo son las 18 páginas, nada menos, que siete años más tarde le dedicó la entonces fundamental enciclopedia Espasa). Aquel Egipto que hoy es menos misterioso de lo que fue, tuvo un papel importante en lo que poquito a poco, siglo a siglo, se convirtió en cultura del Mediterráneo y cuna de una civilización extensa y mestiza que a efectos de este relato podemos llamar europea; y por extensión, occidental. La primera Europa nació en realidad fuera de Europa: en ese Levante del que, entre muchas otras cosas, fueron viniendo la escritura, el comercio, los dioses, el aceite y el vino tinto. Y mientras en las brumas de los bosques continentales, poblados por hirsutos ceporros vestidos de pieles y brutos como la madre que los parió, se abrían paso muy despacio culturas locales menos refinadas y de horizontes técnicos, sociales e intelectuales más limitados (hasta los siglos VIII y VI antes de Cristo no empezó a utilizarse el hierro en el centro y norte de Europa), en aquel Mediterráneo Oriental, en el Egipto que estaba en contacto con los pueblos mesopotámicos y del Egeo, en torno al año 2100 a. C. ya podían leerse textos como Las amonestaciones, del que no se pierdan esto:“Los archivos han sido saqueados, los despachos públicos violados y las listas del censo destruidas. Los funcionarios son asesinados y sus documentos robados. Los pobres se han hecho dueños de cosas valiosas. Toda la ciudad dice: eliminemos a los poderosos. Las casas arden. Las joyas adornan los cuellos de los criados mientras las dueñas de las casas pasan hambre. Unos forajidos han despojado al país de la realeza. El rey ha sido secuestrado por el populacho”.

O sea que la modernidad, incluso revolucionaria, empezaba a aparecer de modo oficial, consignada por manos cultas y lúcidas en los primeros registros de la Historia. Aparecían las tempranas relaciones e incluso textos literarios que podemos considerar primeros bestsellers, como El cuento del campesino, las Instrucciones a Merikare (“Sé hábil en palabras. El poder del hombre está en el lenguaje. Un discurso es más poderoso que cualquier combate”) y el extraordinario El misántropo: “¿A quién hablaré hoy?Nadie se acuerda del pasado. Nadie devuelve el bien a quien ha sido bueno con él. La muerte está ante mí como cuando anhelas una casa propia tras haber estado prisionero muchos años”. Y lo que es todavía más importante, por el precedente que supuso: la religión establecida de modo oficial con sus arcanos y privilegios.

La clase sacerdotal adquirió una enorme influencia, los dioses fueron ya palabras mayores y el culto a los muertos y al Más Allá impregnó la vida local. Allí surgió también una de las más notables, si no primera, herejías de la Antigüedad: la del faraón Amenofis IV, que decidió cepillarse el gallinero de dioses egipcios para imponer el culto a uno nuevo y único: Atón, rey del universo, de quien el faraón (que se cambió el nombre por Akenatón) era hijo y encarnación torera en la tierra. La idea no fue original, pero sí lo fue su puesta en práctica por las bravas. Duró, todo hay que decirlo, mientras vivió ese faraón, porque a su muerte lo borraron hasta de los monumentos funerarios (los sacerdotes no le perdonaron haberlos dejado sin empleo). Sin embargo, la idea de un dios único y un monarca como su representante en la tierra siguió dando vueltas por ahí, y tendría un gran futuro aquí. Aunque de momento, y todavía, iban a pasar otras cosas interesantes que acabaron influyendo mucho en la historia de Europa. Una de ellas, que todavía nos pillaba lejos pero no tanto como parece, fue la lucha de los faraones contra un pueblo que emigraba desde Asia Menor: los pelest, también llamados filisteos. Que, rechazados por Egipto, se instalaron en un lugar de la costa mediterránea al que dieron su nombre: Palestina.

(Continuará)

https://www.milenio.com/opinion/arturo-perez-reverte/escrito-en-espana

CADA MIRLO DESARROLLA SU PROPIA CANCIÓN Y, CUANDO LA COMPLETA, LA REPITE TODA LA VIDA

LOS MIRLOS NO COPIAN LO QUE LOS RODEA. DESARROLLAN UN CANTO INDIVIDUAL ÚNICO QUE ES, ADEMÁS, UNO DE LOS MÁS BELLOS
Cada mirlo desarrolla su propia canción y, cuando la completa, la repite  toda la vida

 

El canto de las aves es una de las cosas más agradables de la vida, símbolo de la naturaleza y los ciclos de la vida. Y entre la enorme variedad de cantos que la naturaleza provee, uno de los más especiales es el del mirlo.

El mirlo es un ave que se encuentra en Europa, Asia y África del Norte (aunque ha sido introducido a otras partes del mundo, como Sudamérica). Se le identifica fundamentalmente con Europa, donde ha sido celebrado en la poesía y la cultura popular por la belleza de su canto (un ejemplo de esto es la canción “Blackbird” de los Beatles). 

Además, es el ave nacional de Suecia, lugar donde abunda.

El plumaje del macho es negro, y tiene un pico amarillo. Ciertamente no es el ave más espectacular en cuestiones de plumaje, pero el canto melodioso y constante del macho lo hace un ave singular. Los mirlos pueden empezar a cantar desde enero, según el clima, pero cantan sobre todo en la primavera, de marzo a junio. Su canto tiene la función de establecer territorio pero también tiene un fin reproductivo, y se incrementa cuando las hembras están en periodo fértil. 

Los mirlos destacan entre las aves cantoras por desarrollar un canto único que, una vez terminado, repiten toda la vida. Mientras que muchas otras aves imitan lo que las rodea, los mirlos exploran el sonido y crean cantos que tienen su propio sello. Ningún mirlo canta como otro. Su timbre ha sido descrito como “líquido, con un ligero roce”, dado a la cierta improvisación y disonancia que caracteriza al gran arte. Ello no significa que los mirlos canten fuera de tono, pues tienen una notable afinación y una fina melodía. Estos pájaros cantan al amanecer y al atardecer siguiendo los horarios del sol y evolucionan con el tiempo a melodías más elaboradas.

La empresa del mirlo de encontrar su canto, “su propia voz”, ha sido vista como una metáfora de lo que también habría de hacer un individuo.  

https://pijamasurf.com/

Doble tajada

¿Logrará la derecha con las firmas populares y las manifestaciones en la calle contra los indultos volver al poder y el soberanismo colmar el vaso que lo haga irreversible? De eso se trata

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado (derecha) y el líder de Vox, Santiago Abascal, conversan durante la sesión constitutiva de la Cámara Baja.
El presidente del Partido Popular, Pablo Casado (derecha) y el líder de Vox, Santiago Abascal, conversan durante la sesión constitutiva de la Cámara Baja. ULY MARTÍN

 

Según la tercera ley de Newton cuando un cuerpo ejerce una fuerza sobre otro, este impulsa sobre el primero una fuerza igual y de sentido opuesto. Este principio de acción y reacción opera también de forma insoslayable en la política española y es el que se está desarrollando ahora como un maleficio histórico entre el secesionismo catalán y el nacionalismo español. Según esta ley de la física el anticatalanismo alimenta y da votos a la derecha española; a su vez el antiespañolismo da energía y ensoñación al independentismo catalán; ambos bandos se retroalimentan y sacan el mismo provecho electoral, de modo que es difícil que abandonen este desafío mutuo que casi constituye su razón de ser. Lo cierto es que a la hora de la verdad ni la derecha piensa en la unidad de España ni los nacionalistas catalanes en la gloria de su independencia. Solo piensan en sacar una gran tajada de votos que los lleve al poder. No hace ni 20 años todos los independentistas catalanes cabían en el Camp Nou y aún sobraba mucho cemento en las gradas. Hay que preguntarse qué ha sucedido desde entonces para que Cataluña esté prácticamente rota, dividida en dos y el soberanismo haya alcanzado tan altas cotas en las urnas. Aquellas mesas petitorias que montó la derecha contra el Estatuto que propuso Zapatero fue el viento en contra que necesitaba el independentismo para despegar y por su parte el agrio y contumaz desplante de los soberanistas frente al Estado el que exacerba a los españolistas hasta alcanzar los 42 grados de fiebre. La derecha consiguió entonces derribar al Gobierno socialista y en vista del éxito ahora repite la misma jugada con las firmas populares y las manifestaciones en la calle contra los indultos. ¿Logrará la derecha con este ardid volver al poder y el soberanismo colmar el vaso que lo haga irreversible? De eso se trata. Cada bando con su tajada.

https://elpais.com/opinion

“¡Viva Franco!” como expresión de normalidad

Los familiares de Franco encabezan la comitiva familiar que porta el féretro con los restos mortales del dictador tras su exhumación en octubre de 2019. EFE
Los familiares de Franco encabezan la comitiva familiar que porta el féretro con los restos mortales del dictador tras su exhumación en octubre de 2019. EFE

 

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha emitido ya su informe sobre el proyecto de ley de memoria democrática que tiene previsto aprobar el Gobierno. Sí, el Poder Judicial, que lleva dos años y medio en funciones con la escasa dignidad que supone cobrar un sueldo que ya no te corresponde (y si solo fuera eso…), ha decidido ponerse exquisito y decirnos al común de los mortales que quizás el tema de la libertad de expresión no cuadra bien con eliminar fundaciones pro-dictadores como la Fundación Francisco Franco, pese a que las instituciones europeas pidieron hace tiempo acabar con cualquier vestigio de defensa de regímenes fascistas o aliados.

Después de encarcelar a titiriteros por los carteles de sus marionetas, a cantantes de rap desconocidos hasta que los jueces les dieron fama, de secuestrar libros bien contrastados sobre el narcotráfico gallego, publicaciones pornográficas (en viñetas satíricas) de los reyes… el CGPJ se alza como la más demócrata de las instituciones y nos dice que ni apología del franquismo ni nada, que la Fundación Francisco Franco y sus voceros (patrocinadores, publicistas y mecenas) pueden hacer lo que les dé la gana mientras no humillen a las víctimas del franquismo.

¿Qué más humillación se le ocurre al CGPJ que la de no haber tomado una medida, jamás, que haga justicia y restaure la memoria de los fusilados, torturadas, exiliados,… del franquismo? Restos humanos en cunetas de toda España sin que al Estado le importe un euro, legislación franquista que viene a legitimar comportamientos ídem, una Transición que hizo borrón y cuenta nueva, sobre todo, con las víctimas de una dictadura salvaje (los demócratas), una Historia sin conocer gracias a una ley de secretos oficiales de 1968… Pero no hay humillación, dicen con la superioridad moral del poderoso.

En las últimas horas, al tiempo que se conocía el informe del guardián de las esencias de la libertad de expresión, ahora CGPJ, la agencia EFE publicaba que Alemania ponía veto a la cuenta de Twitter de la Fundación Francisco Franco, horrorizado el país germano en su lucha contra los brotes de ultraderecha y filonazis que asedian sus instituciones y las europeas, con que una organización que exalta una dictadura afín a la de Adolf Hitler goce de tan buena salud en España.

https://blogs.publico.es/dominiopublico

LA PRECIOSA INTERPRETACIÓN QUE HIZO FRANZ KAFKA SOBRE EL QUIJOTE

KAFKA LEYÓ EL QUIJOTE COMO NADIE ANTES LO HABÍA LEÍDO

La preciosa interpretación que hizo Franz Kafka sobre el Quijote

Hacía falta un hombre como Kafka para ver lo que nadie ve y producir la más genial y original interpretación de Don Quijote de la Mancha. Lo que define a Kafka es su mirada curiosa y silenciosa, su capacidad de soportar la tensión y de ver lo que nadie más ve (pues no pone la suficiente atención). Walter Benjamin escribió que no sabemos si Kafka rezaba, pero su capacidad de poner atención recordaba lo que había dicho Malebranche: “la atención es la plegaria natural del alma”. 

El pequeño cuento que a continuación compartimos fue titulado “La verdad sobre Sancho Panza”. Kafka admiraba profundamente el texto de Cervantes y produjo esta interpretación celebrada por Borges, pues constituye el punto exacto en el que la imaginación de estos dos escritores se encuentran, como los dos grandes genios de la literatura fantástica y de las interpretaciones alternativas de la literatura.

Al correr de los años, y gracias a una gran cantidad de novelas caballerescas y picarescas leídas en las horas vespertinas y nocturnas, Sancho Panza —quien por lo demás nunca se vanaglorió de ello— consiguió despistar de tal modo a su demonio —al que luego daría el nombre de Don Quijote—, que este acometió como barco sin remos las más locas hazañas, las cuales, no obstante, por falta de un objeto predestinado —que justamente hubiera debido ser Sancho Panza—, a nadie perjudicaron. Sancho Panza, un hombre libre, acompañó sereno a Don Quijote en sus andanzas, quizás por un cierto sentido de la responsabilidad, y obtuvo de ello una muy grande y útil diversión, hasta el fin de sus días.

El gran editor y escritor italiano Roberto Calasso analiza esta interpretación, que le parece la más bella que conoce:

Para Kafka, el verdadero y único protagonista no es Don Quijote, sino Sancho Panza. Este, atormentado por los demonios y para sobrevivir, tiene que inventarse a Don Quijote. Y lo más extraordinario es que, al final de las líneas que le dedica, Kafka dice que Sancho Panza es un hombre libre. Es la única vez que menciona la palabra libre. En esta transferencia de demonios, Kafka es como Sancho Panza.

Y ese es el punto esencial: Kafka se identifica secretamente con Sancho Panza. Él también ha creado toda su literatura, él como nadie más, para lidiar con sus demonios, para transformarlos o transferirlos. ¿Qué es la gran literatura sino una forma de transferir demonios o de capturar al Espíritu? La literatura de Kafka está poseída por estos demonios, algunos de ellos abstractos, y siempre con una dimensión metafísica. Don Quijote es el sueño mágico, el sueño curativo de Sancho Panza, de la misma manera que lo es Gregorio Samsa para Kafka o de una manera más enigmática y pesadillesca lo que le sucede a K en El Castillo y a Josef K en El proceso. Queda, sin embargo, la pregunta: ¿era Kafka un hombre libre?

https://pijamasurf.com/

Kate Winslet tiene mi edad

La actriz Kate Winslet en la serie 'Mare of Easttown'.
La actriz Kate Winslet en la serie ‘Mare of Easttown’.

Kate Winslet tiene mi edad, bueno va a tenerla. Yo ya tengo 46 años. Esta semana ella (no yo) ha sido noticia porque ha contado en una entrevista al New York Times que tuvo que enfrentarse con el director de la miniserie exitosa de HBO Mare of Easttown, Craig Zobel, para que no eliminara un plano en el que a la actriz se le veía “un trozo de barriga abultada” durante una escena de sexo entre su personaje y el del actor Guy Pearce. En esa misma entrevista también contó que tuvo que devolver dos veces los pósters promocionales de la serie porque habían retocado su imagen. “Yo les dije”, declaró, “chicos, sé cuántas arrugas tengo al lado del ojo, por favor devuélvanlas”.

El caso es que Kate, que seguro que me permite la confianza por tocaya de quinta, tenía razón y la primera temporada ha sido un exitazo. La productora estaba acojonada porque los signos de su edad no atrajeran al público, porque no le perdonaran tener casi 50 tacos, porque su barriga o sus patas de gallo no interesaran al respetable, porque su empeño en vestir al personaje con prendas poco favorecedoras (como cuenta también en esa sabrosa entrevista) restaran audiencia a pesar de sumar credibilidad, verdad y realismo.  Tenían y tienen, como tantos y tantas, el prejuicio de que la belleza femenina solo puede ser o al menos parecer joven y producida. Como si la belleza femenina (igual que la masculina) no manara de la confianza y del amor propio, de la correspondencia entre nuestras ideas y nuestros hechos; como si lo único que admirásemos fuera imagen estática, sólo colores y tersuras, puro cuadro; como si la belleza no fuera lo que se nos ve por fuera del espíritu que nos construimos, del alma atea (por ponerle un nombre envase que entendamos todos). Eso es lo que en realidad nos hace más hermosos y atractivos a los ojos propios y ajenos.

Es como si a los hombres se les animara a tener esa congruencia y cultivarla, cuidarla y admirarla a través de los años, mientras que a nosotras se nos empuja a remedar la que tuvimos al principio. Es como si se hubiera impuesto la idea de que solo la tenemos mientras nuestras carnes están prietas y nuestras pieles tersas y estiradas. ¿Como amarse cuando una solo aspira a ser la que fue, condenada permanente al fracaso?

Y así todas o muchísimas se parecen, adoptan las mismas formas y volúmenes artificiales, aunque armoniosos. Esos labios abultados, esos pómulos hinchados, esos bigotes inflados, esas expresiones petrificadas, convirtiéndose en cromos en el álbum de algún esteticista, de algún cirujano plástico, pasando a formar parte del club de las que se dejan robar las peculiaridades con las que nacieron y las que la vida (a cada una la suya) les fue dibujando. El club de las que pasaron por la cadena de montaje.

Mi propósito a día de hoy, junio de 2021, después de enterarme de la batalla de Kate en esta serie y con grandes corporaciones de cosmética con las que tuvo contratos millonarios en el pasado, es no operarme, no pincharme, ni siquiera teñirme las canas, por mí y por las que nos siguen. Me propongo seguir amándome de dentro a fuera y no al revés, como hice tantas veces durante tanto tiempo en que solo vi defectos ante modelos imposibles. Ahora veo imperfecciones que amo, a las que no puedo renunciar sin renunciar un poco a mí misma.  Ahora con mis defectos o sin ellos me niego a vivir pendiente de eso, dependiente de mi aspecto como viví mucha de mi juventud. En resumen:  ahora me siento mucho más guapa. Me gusto mucho más, me quiero y me perdono, me conozco tanto. Sé vivir mucho mejor. Soy mejor de lo que fui y lo que me queda por mejorar. Me propongo ser una vieja estilosa y guapísima cómo las que cada vez más veo por nuestras calles.

Ojalá se vaya imponiendo la lección de mi amiga Kate. La belleza madura de verdad empieza a ganar al sucedáneo. Su hazaña puede marcar el camino para que dejemos de ver a grandes mujeres autodestruirse para intentar seguir pareciendo lo que fueron sin poder lograrlo. Ojalá cada vez haya más modelos de mujeres persiguiendo su alma atea en vez de solo su cuerpo, aspirando a bellezas más grandes que las que hasta ahora han imperado. Cumplir años está de nuestro lado. No solo nos hace más viejas, también nos puede hacer más felices y más grandes.

https://blogs.publico.es/otrasmiradas