El método Kominski: ¿llanto o risa?

El método Kominsky: Michael Douglas en una historia que apela al llanto y a la  risa | Agencia Paco Urondo | Periodismo militante

Alan Arkin es uno de mis actores favoritos de todos los tiempos, así que cuando supe que su personaje moría en el primer capitulo de la tercera temporada de El método Kominski, sentí que acababa una era. Pero bien, solo por nostalgia me puse a ver qué hacían en una serie que trataba con la amistad de dos hombres mayores en Hollywood, sin uno de ellos y, wow, qué magnífica sorpresa.

Los que hemos vivido siempre con la increíble presencia de Michael Douglas en el cine, teatro y ahora esta serie de Chuck Lorre (Two and a Half Men) sabemos de sus increíbles ratos al lado de la actriz Kathleen Turner en cintas como Romancing the Stone y La guerra de los Roses. En ambas interpretaban a un par que, a pesar de las hostilidades a su alrededor, lograba ser profundamente efectivo en su química. Entre más pleito, más ganas de verlos juntos.

Pues eso se cumple ahora con esta tercera temporada, en la que Arkin hace falta, pero está muy presente, y las relaciones, sueños y sobre todo arrepentimientos de Sandy Kominski (Douglas) hacen un eco profundamente divertido, y a la vez doloroso, de muchos de los mismos actores que vemos en la pantalla. Aquí encontramos algo que para muchos es muy representativo del fin de la pandemia en la mira: un tercer acto que nos puede sorprender en nuestras vidas. A nosotros, sobre nosotros mismos. 

Y claro, es Michael Douglas, dirán, él lo puede todo, pero saber que tanto él como Kathleen sobrevivieron enfermedades devastadoras y están aquí para darle otra vuelta a su relación en pantalla es esperanzador y conmovedor. Se vale llorar entre las risas.  

 

https://www.milenio.com/opinion/susana-moscatel/estado-fallido/el-metodo-kominski-llanto-o-risa

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