Causa archivada, perros rabiosos mudos

Causa archivada, perros rabiosos mudos
Ione Belarra durante su primera intervención como secretaria general de Podemos en el Consejo Ciudadano Estatal. – Dani Gago (Podemos)

 

La causa abierta por los supuestos sobresueldos de Podemos ha sido archivada de nuevo. Buena parte de la opinión pública ni siquiera se enterará, porque quienes hicieron correr ríos de tinta cuando se reabrió han vuelto a hacer lo mismo que cuando se archivó por primera vez: agachar la cabeza y callar. Ya ni siquiera es una cuestión de profesionalidad -que también- es de pura dignidad, de saber encajar los golpes cuando, además, vienen de la Justicia. Algunos medios, algunos periodistas muy concretos, son incapaces, sumidos en su ridículo mayúsculo.

Podemos no tiene por qué caer bien; se puede estar en desacuerdo con sus postulados, con su estilo, incluso, con su misma concepción de democracia interna. Sin embargo, por una mera cuestión de honestidad, hay que admitir el modo en que la formación morada sale airosa de cuantas causas intentan abrir contra ella.

Ningún otro partido ha sido examinado con tanto celo, antes incluso de llegar al poder. La otra gran diferencia respecto al Partido Popular (PP) es que, por mucho que se ha intentando, no ha sido condenado como partido. La mayor parte de las querellas presentadas terminan siendo archivadas porque la acusación ni siquiera es capaz de presentar pruebas que sostengan sus argumentos… así casi una veintena de veces.

Desde que hace ya seis años intentaran acusar a Pablo Iglesias por blanqueo de capitales, la lista de querellas se ha ido incrementando, unas veces hacia personas y otras contra el partido… y a cada acusación, un archivo, la mayor parte de ellos por parte nada menos que del Tribunal Supremo. El caso que encabeza este artículo, el de los supuestos sobresueldos, ya fue archivado el pasado mes de marzo. Un mes más tarde y a instancias de Vox, se reabrió el caso, pero su recorrido ha sido tan corto como las pruebas aportadas… lo que terminado en un nuevo archivo.

Cuando en casi una veintena de ocasiones se abren procesos judiciales y todos ellos se archivan parece evidente que más que una búsqueda por la justicia hay una obsesión contra Podemos, especialmente considerando que acusaciones como las de financiación irregular son recurrentes y siempre quedan en agua de borrajas.

Así pues, la finalidad es el desgaste, el descrédito, no la justicia. Y lo consiguen, pero no el descrédito del partido, sino de sus brazos mediáticos. Ver cómo cada vez que se archiva una causa enmudecen los Inda, Marhuenda, Quintana, Rubido, Herrera, Naranjo, Cuesta, Durán, Jiménez, Losantos, Seguí, Claver, Castillón… cómo se empequeñecen respecto a lo que se crecían para amplificar a los cuatro vientos la querella inicial sólo genera un descrédito: el suyo propio.

En realidad, tanto han forzado la máquina que han terminado consiguiendo el efecto contrario: mientras cada vez resulta más evidente la imagen de persecución a Podemos, además, por parte de perros rabiosos cuyo juicio ya está consumido por el virus de la ira, la formación morada se siente más fortalecida. El único riesgo para los de Belarra es que se pasen de frenada y se crean invencibles o, lo que es peor, impunes como el PP. No es así: cuando comentan delitos habrá de caer todo el peso de la ley  contra ellos… y verán como entonces los perros no se van con el rabo entre las piernas como ahora. Ladrarán de lo lindo lo que hoy callan para ganarse su hueso.

https://blogs.publico.es/david-bollero

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