Locura texana y sangre mexicana

Cualquier persona por encima de los 21 años podrá tener una pistola sin ningún tipo de registro o revisión de sus antecedentes.

El gobernador tuiteó que con gusto la firmará y la hará ley cuando la manden a su escritorio. La National Rifle Association, el más poderosos grupo de cabildo proarmas, celebró y anunció esfuerzos para convencer a otros estados que hagan lo mismo.

En tiempos en que los tiroteos y asesinatos masivos han aumentado en Estados Unidos, Texas decide esto. Allá ellos.

Pero es una terrible noticia para México. La enorme mayoría de las armas que se utilizan en México para los muchos, demasiados homicidios, para el control territorial que ejerce la delincuencia, vienen de EU. Las han obtenido siempre, ahora les será más sencillo. Porque aunque haya quien crea otra cosa, eso no se detiene en la frontera, resulta imposible.

El gobierno de México ha dicho una y otra vez que una de sus prioridades era seguir en ese diálogo con el gobierno de Biden para intentar controlar el tráfico de armas. Ahora, desde lo local, ese diálogo resulta inútil, si es que en verdad algún día tuvo futuro, porque Biden tenía que escoger sus batallas.

Escribí aquí hace algunas semanas sobre el libro de Ioan Grillo, Blood Gun Money, en el que después de años de reporteo por todo el mundo recomendaba cuatro iniciativas legales que sin afectar la Segunda Enmienda Constitucional serían fundamentales para empezar a controlar los millones de armas. No hay, por ejemplo, una ley que prohíba específicamente el tráfico de armas en EU. Por eso, por ejemplo, la mayoría de los traficantes adquieren las armas en “ventas privadas” de las que no queda ningún registro. No hay castigo serio tampoco para compradores “fantasma”, ciudadanos sin antecedentes que compran armas sin problema para traficantes. Y, por supuesto, no hay siquiera un sistema de verificación universal en ferias, ventas privadas, etcétera.

La nueva ley texana, ahí en nuestra frontera norte, va exactamente en el sentido contrario de lo que necesitamos hacer para evitar más muerte, más sangre.

https://www.milenio.com/opinion/carlos-puig/duda-razonable/

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