La regresión

Nazis contra el arte degenerado - Jot Down Cultural Magazine

Estos días me han traído dos libros a la mesa de la vida diaria. El ensayista holandés Rob Riemen publicó en 2017 Para combatir esta era. Consideraciones urgentes sobre el fascismo y el humanismo. En estas páginas, Riemen analiza lo que varios autores habían anunciado y lo que otros muchos se han negado a admitir: “el bacilo del fascismo permanece virulento en el cuerpo de la democracia”. Riemer sostiene que el uso del término “populista” es tan solo una forma más de negar que el fantasma del fascismo amenaza nuevamente a nuestras sociedades y de negar el hecho de que las democracias liberales se han convertido en su contrario: democracias de masas privadas de su espíritu democrático.

Como resultado del hombre-masa, un hombre sin conciencia y sin espíritu de la modernidad tardía, la humanidad queda a la intemperie de sus deseos y de sus miedos. Estos miedos y estos deseos encuentran cauce en los líderes de lo que se ha dado por denominar populismo. El otro libro: Contra el fascismo (Lumen, 2018). Umberto Eco escribió: “Mi lucha, de Adolf Hilter, es el manifiesto completo de un programa político.

El nazismo tenía una teoría del racismo y del arianismo, una noción precisa del Entartete Kunst, el ‘arte degenerado’, una filosofía de la voluntad de poder y del Ubermensch, el superhombre. El nazismo era decididamente anticristiano y neopagano, con la misma claridad que el Diamat de Stalin, la versión oficial del marxismo soviético, era a todas luces materialista y ateo. Si por totalitarismo se entiende un régimen que subordina todos los actos individuales al Estado y su ideología, entonces el nazismo y el estalinismo eran regímenes totalitarios. No creo que esté de más pensar en regímenes totalitarios en nuestros días, en formas de transformación antidemocráticas.

No puedo asegurar que este sea el rumbo del país, pero tampoco podría afirmar que estamos lejos de esa forma de gobierno. _

https://www.milenio.com/opinion/rafael-perez-gay/practicas-indecibles

 

Deja un comentario