El sonido de la mente

Sound of metal”: el sonido pesado del silencio y la esperanza de seguir  adelante

La teoría del “doble vínculo” de Gregory Bateson postula que no existe mayor realidad que aquella percibida por la mente, por lo que la psique está determinada por relaciones y mensajes con los objetos y personas que pueblan el mundo exterior: “Los psicólogos comúnmente hablan como si las abstracciones de las relaciones (‘dependencia’, ‘hostilidad’, ‘amor’, etc.) fueran cosas reales que se describen o ‘expresan’ mediante mensajes.

Lo anterior es epistemología al revés: en realidad, los mensajes constituyen la relación, y palabras como ‘dependencia’ son descripciones verbalmente codificadas de patrones inmanentes a la combinación de mensajes intercambiados”. Entonces, el “doble vínculo” se produce cuando la mente procesa mensajes contradictorios que ponen en riesgo su estabilidad, que en su vertiente más aguda conducen al quiebre psíquico y la esquizofrenia. Creo que la multipremiada película Sound of Metal, de Darius Marder, ofrece un inmejorable ejemplo de dicho conflicto, y quizá por eso se vuelve tan poderosa la tragedia del protagonista, Ruben, un baterista de metal que al comienzo de la historia pierde casi completamente la audición.

Dado que Blackgammon, el dúo de metal que conforma con su novia Lou, es literalmente su vida tanto musical como amorosa, evidentemente le supone un inmenso problema. Pero me parece que el tratamiento de la película aborda cuestiones muy profundas, que prácticamente desplazan lo que comienza como un problema fisiológico al terreno de lo mental. Y ello también en buena medida gracias al equipo de ingenieros de audio en el que se encuentran los mexicanos ganadores del Oscar, Jaime Baksht, Michelle Couttolenc y Carlos Cortés, quienes lograron transmitir genialmente a los espectadores lo que sería la angustiante experiencia auditiva de Ruben, en contraste con el sonido “normal” que perciben los demás personajes de la película.

En una de las consultas médicas en que Ruben se halla desesperado por recuperar mediante un procedimiento su audición, la doctora le dice que debe renunciar a la idea de lo que alguna vez entendió por sonido, para entender que ese término en su caso ahora representa algo distinto.

Se produce así el “doble vínculo” entre la realidad de los mensajes auditivos que ahora recibe y la idea contra la que los contrasta, que lo sumen en un estado de profundo abatimiento. Y existe otra escena genial donde en una charla con Bob, el director de la comunidad para sordos que lo aloja, ante la explicación de Ruben de que se propone recuperar el oído y su vida anterior, le dice que lo que expresa es propio de un adicto, con lo cual yo entiendo que se refiere de nuevo a la imposibilidad de renunciar a un tipo de patrón mental, aunque los mensajes de su nueva realidad apuntan en otra dirección.

Lo mismo con su relación de pareja y casi cada aspecto de su vida: frente al trauma, la mente de Ruben se aferra como feroz defensa al recuerdo de los mensajes que definieran su mundo, y queda como interrogante si será capaz de la heroica tarea consistente en aprender a escuchar y adaptar su percepción a otros del todo nuevos.

Eduardo Rabasa

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