Rosalía de Castro: la voz de las letras gallegas en el mundo

En el 184 aniversario de su nacimiento, hacemos un pequeño recorrido por la vida y obra de la escritora gallega

Rosalía de Castro: la voz de las letras gallegas en el mundo

Hoy se ha hablado mucho de Rosalía de Castro porque cumpliría 184 años pero su legado sobrevivirá a generaciones de mujeres. Considerada como uno de los exponentes literarios más importantes de la literatura española del siglo XIX por su poesía, por su apego a la lengua y a la tierra gallega que supo explicar y exportar al mundo. La publicación de sus ‘Cantares Gallegos’, 17 de mayo, fue la elegida por este pueblo para celebrar el Día de las Letras Gallegas desde 1963. Con la publicación de ‘Cantares Gallegos’ lanzó un mensaje poco usual y que  requería mucho esfuerzo y dignidad: rescatar la lengua gallega del olvido y utilizarla como vehículo de su escritura.

– IV –

Cantarte hei, Galicia,
teus dulces cantares,
que así mo pediron
na veira do mare.

Cantarte hei, Galicia,
na lengua gallega,
consolo dos males,
alivio das penas.

Mimosa, soave,
sentida, queixosa;
encanta si ríe,
conmove si chora.

Cal ela, ningunha
tan doce que cante
soidades amargas,
sospiros amantes,

misterios da tarde,
murmuxos da noite:
Cantarte hei, Galicia,
na beira das fontes.

Que así mo pediron,
que así mo mandaron,
que cante e que cante
na lengua que eu falo.

(Cantares Gallegos, 1863)

 

NACIMIENTO Y NIÑEZ

Nació tal día como hoy del año 1837 en Padrón (Santiago de Compostela). Fue bautizada a las pocas horas de nacer y en su acta de bautismo puede leerse:

En veinte y cuatro de febrero de mil ochocientos treinta y seis, María Francisca Martínez, vecina de San Juan del Campo, fue madrina de una niña que bauticé solemnemente y puse los santos óleos, llamándole María Rosalía Rita, hija de padres incógnitos, cuya niña llevó la madrina, y va sin número por no haber pasado a la Inclusa; y para que así conste, lo firmo. Acta del bautizo firmada por el presbítero José Vicente Varela y Montero.
Esos “padres incógnitos” fueron el sacerdote José Martínez Viojo y María Teresa de la Cruz Castro y Abadía que por incógnitos no estuvieron durante los ocho primeros años de vida de Rosalía, quedando esta al cargo de una tía paterna. Vivieron juntas en el Castro de Ortoño y se piensa que es durante esta época que Rosalía se da cuenta de la dureza del labriego gallego, de sus tradiciones, su lengua, sus costumbres o sus cantingas, el trato que los gallegos que emigraban para trabajar  sufrían o la despoblación de su tierra que tanto influyeron en su obra. La vida le permite reencontrarse con su madre y juntas se mudan a Santiago de Compostela y es allí donde Rosalía estudia música y dibujo y se desenvuelve en un mundo de inquietud intelectual asistiendo de forma habitual a las actividades culturales promovidas por el Liceo de la Juventud.
MADUREZ Y LA NEGRA SOMBRA

Se traslada a vivir con una pariente a Madrid, concretamente a la Calle Ballesta, 13. Cuando llevaba un año en Madrid publica un folleto de poesías en castellano ‘La flor’, siendo este acogido con simpatía por parte de Manuel Murguía con quien contrajo matrimonio en 1858. Rosalía dio a luz a sus ocho hijos en Galicia. A dos de ellos los tuvo que ver morir: Adriano Honorato que falleció en noviembre de 1876 a consecuencia de una caída y Valentina que nació muerta. Esta presencia de la muerte, los problemas económicos que atravesaba la familia unido a la salud delicada de Rosalía pudieron ir configurando el halo de melancolía presente en su obra.

Cando penso que te fuches
Negra sombra que me asombras
Ó pé dos meus cabezales
Tornas facéndome mofa
Cando máximo que es ida
No mesmo sol te me amostras
I eses a estrela que brila
I eres o vento que zoa
Si cantan, es ti que cantas
Si choran, es ti que choras
I es o marmurio do río
I es a noite i es aurora
En todo estás e ti es todo
Para min i en min mesma moras
Nin me deixarás ti nunca
Sombra que sempre me asombras

(Follas Novas, 1880)

Los últimos años de la vida de Rosalía transcurrieron donde pasó su infancia, en Padrón, cerrando así el círculo de su vida. Falleció a causa de un cáncer de útero el 15 de julio de 1885.

ROSALÍA Y EL FEMINISMO

Rosalía de Castro representa y cada vez con más fuerza un referente para generaciones de mujeres. No sólo por lo evidente: tuvo que luchar por abrirse paso en un mundo de hombres, donde las capacidades de la mujer y su sola existencia eran infravaloradas, sino por ser quien quiso ser con una infancia de incógnitas, la defensa de su lengua frente a los obstáculos (más obstáculos oficiales sin ser el patriarcado), y vivir plenamente su vida familiar sin dejar de escribir tal como quiso reivindicando también las negras sombras como parte de la vida.

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