Al filo de la media noche

El terrible drama de Jesús Quintero | Ideal

Loros de parlamento y de tertulia, de portería y de mercado.

Hoy todos hablan aunque no tengan nada que decir.

La cuestión es hablar de cualquier cosa y malgastar palabras.

Participa hacia dentro cómo en la escuela de Pitágoras;sus discípulos estaban obligados a callar durante cinco años.

Pero aquí no hay discípulos, todos somos maestros;maestros del chismorreo, del artificio y de la nada.

Jesús Quintero

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