[Traducciones] Poemas de Ron Padgett [vers. de Sergio Arturo Ariza]

[Traducciones] Poemas de Ron Padgett [vers. de Sergio Arturo Ariza]

Foto: © Michelle V. Agins/The New York Times

Ron Padgett (Tulsa, 1942) es un poeta, ensayista y traductor estadounidense. Ha publicado varios libros, dictado talleres, y en el 2016 escribió poemas originales para la película Paterson, de Jim Jarmusch. Ninguno de los siguientes poemas figura en la película.

Los poemas Butterfly Strawberries in Mexico pertenecen al libro Collected Poems (2013); Rialto, a How to Be Perfect (2007), y Grasshopper, How Long (2011).

Selección y traducción de Sergio Arturo Ariza


Mariposa

Chaung Tzu escribió sobre el hombre
que soñó haber sido una mariposa
y al despertar
no supo si entonces era
una mariposa que soñaba ser un hombre.

Amo esta idea
aunque dudo que Chaung Tzu
en verdad creyera que un hombre pudiese pensar
que es una mariposa,

pues una cosa es despertar
de un sueño en la noche
y otra pasarse la vida
soñando que se es un hombre.

Me he pasado la vida
pensando que era un niño, luego un hombre,
también una persona y un americano
y una entidad física y un espíritu
y quizá un poco mariposa.
Quizá debería ser más mariposa,

es decir, irrumpir en una alcoba
con ojos saltones y batiendo mis inmensas alas
cubriendo con una polvareda asfixiante
a gente que grita y se muere,

o casi. Porque así los rescataría
con la música celestial de mi belleza
y mi ser absolutamente inofensivo,
mi etéreo desdén por lo que son.

Rialto

Cuando mamá dijo «vayamos al Rialto»
no pensé que el nombre Rialto

fuera extraño o lejano o que significara otra cosa
más que Rialto el teatro de mi pueblo

como el Orpheum, cuyo nombre era solo un fonema
sin rastro del dios de la Poesía, aunque

luego aprendí sobre él y sobre el puente
y entendí que los dioses y los puentes vuelan sin ser vistos

a través del océano y cambian sus formas y desembarcan
en el pueblo y allí se quedan a vivir

hasta que es tiempo de volar y empezar de nuevo
como un fonema perfectamente limpio en la mente

del inocente y del libre
en su camino al Ritz.

Saltamontes

Es gracioso cuando la mente piensa en la psique,
como si un saltamontes pudiese considerar un helicóptero.

Es mala idea dormirse
mientras se vuela un helicóptero:

cuando despiertas, el helicóptero no está
y tú tampoco, abandonado en un sueño,

y no hay cómo alcanzarlos,
porque alcanzar no figura

en el esquema de las cosas. Eres
quien eres, ahora mismo,

y tan aterrada está la mente que cierra sus ojos
y entonces olvida que tiene ojos

y el saltamontes, el que cree
que eres un helicóptero, ¡salta sobre tu espalda!

Es un valiente pequeño saltamontes
que nunca duerme

pues el poema que escribe es el hecho
de estar siempre despierto, mejor que cualquier cosa

que puedas escribir o hacer.
Después se aleja.

Fresas en México

En la calle 14 con avenida Primera
Hay un banco y en el banco la cajera más guapa de la historia
Junto con ella lo mejor de hoy
Es el hoy mismo
A través del cual subo
A comprar libros

Flotan bajo un cielo más azul
Las muchachas clase alta
Todas calladas, consentidas
La suma de todo cuanto es terrible en las mujeres
Y mucho de lo mejor

Y los ancianos pasan cargando paquetitos
En un trance
Tan ricos que ni ellos pueden creérselo

Para ellos también parece ser un día un tanto patriótico
Ya ves, las chimeneas Con Ed son tan hermosas
Como lo es Queens
Y los caballos: desde una distancia agradable

O un bandada de pavos
Rellenos tras una ventana impecable
Dos días y estarán sudando en hornos
Pensando «¿cómo terminé en este lío?»

Luz que se vierte sobre edificios lejanos

Aquí arriba cuando alguien grita «¡Oye!»
Sabes que no te van a matar en la calle
Le están gritando a un amigo suyo llamado Oye
John David Oye, quizás

Y la basura sale
En grandes bolsas blancas y repletas amarradas por la punta
Incluso con ellas sale la gente
Ahora algunos están esperando
En la parada del bus (a un bus que no existe)
¡Y yo creí que eran basura!
¡Es tan bonito!

Si eres moderno o te falta clase
Puedes divertirte
Entrando a un anticuario refinado
Para que el viejo y majestuoso snob del escritorio pregunte
En la eternidad
«¿Para dónde va?»
Y puedas responder «arriba»

Me agradan estos güevoncitos
Si tienes un mechón de más en la brisa
Se les saltan los ojos
Y retroceden
Como diciendo «ese tipo es un grande… ¡Genial!»
Es cierto

Pero no están en mis zapatos
Frente a un Duboffet un circo que alumbra a través
De una ventana en un brillante edificio todo amarillo
La ventana es mi ojo
Y Frank O’Hara es el edificio
He estado como un loco pensándolo todo el día
(Cualquiera que conozca su poesía lo habrá notado)
Y en cómo la avenida Madison en verdad
Se dirige al Cielo
Y voltea y regresa, desilusionada

Porque aquí arriba puedes mirar por encima del conserje
O tenerle lástima

Y rentar un Bentley color de nube y
¡La arquitectura es tan maravillosa!
¿Por qué no me fijo en ella más seguido?
Y las chicas y los chicos pero en especial las chicas
Se van alejando de la escuela
En lana azul y blanca
Envuelta en piel

¿Son francesas? ¡Están hablando en francés!
Y no están buscando cosas que lanzar
Faldas deslizándose por las piernas de muchachas que no pueden evitar sonreír
Debajo de hermosos ojos pardos americanos
Al mundo entero
El cual incluye a sus amigas las ordinarias
¡Hasta me sonrió, a mí!
Tengo tanto chance de cogérmela como la muchacha del banco
Pero sigo caminando, soy un dios aterrador

Obsceno
La barba de un día
Y carajo en verdad olvidé cepillarme los dientes esta mañana
Se están tornando rojos de vergüenza
O acaso es sangre
He estado tomando —pedí un café negro—
Señorita

Y entonces un policía negro entra
Desabotonando su uniforme en el dispensador de gaseosa tibia
Mientras paso la lana sobre mis dientes
Y miro inocentemente los libros que compré
Un libro con un dibujo
De Apollinaire llamado Les Fraises au Mexique
Fresas en México

Pero cuando abro el libro en esa página
Tan solo es un cielo muy azul lo que veo

Jámpster (jampster.cl)

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