Huevos nube o huevos soufflé.
Huevos nube o huevos soufflé.

 

Idea para una cena romántica en el siglo XXI: invitas a esa chica o chico, con el EPI puesto, protegidos ambos de virus y bacterias. Con ganas de causar impresión, deseo, o hambre de cópula (incluso con el EPI), le sirves unos huevos nube. Futurismo…

La humanidad inventa cosas, muchas absurdas, y otras, bien curiosas, indefinibles: así son los huevos nube o huevos soufflé. Se trata de una receta que es hoy popular en las redes sociales, pero inventada, parece ser, siglos atrás (según algunos gastrónomos, serían muy parecidos a la receta francesa Oeufs à la Neige, huevos a la nieve).

Nos atraen por su pinta esponjosa y fantasiosa, el cuerpo de nube, la nefelofagia intrínseca (Néfele era la diosa de las nubes y fagia tiene relación Hannibal Lecter). Ese aire de anime (cómic japonés), plato estilizado parecido a los que aparecen en las películas de Miyazaki. Es un modo más saludable de tomar huevos que los clásicos fritos, y más vanguardista, no hay duda. Idea para una primera cita en la Edad Media: huevos grasientos con panceta.

Estos nube causan sorpresa si aparecen en una cena o desayuno dignos del Mago de Oz. Suelen servirse sobre pan de molde con un poco de queso fundido, o acompañados de ensalada. Como en todo, hay muchas variantes: puedes mezclar la clara, por ejemplo, con virutas de jamón y parmesano, o añadirle especias al gusto. En su fórmula más sencilla solo es necesario montar bien la clara con una batidora de varillas (que salga muy firme para darle forma al nido). Luego se hornea. Sigue las baldosas amarillas sobre sus claras…

Receta de huevos nube

Ingredientes 2 personas:

  • 2 huevos.
  • 2 rebanadas de pan de molde.
  • 2 lonchas de queso para fundir.
  • Especias al gusto.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.

Elaboración:

El único secreto de esta receta es batir bien las claras de los huevos, a conciencia, hasta conseguir un merengue con suficiente firmeza o esponjosidad como para darle forma al nido. Los huevos tienen que estar a temperatura ambiente. Para separar las claras de las yemas, casca con las manos el huevo en dos partes iguales sobre un recipiente y haz saltar la yema de una mitad de la cáscara a la otra mientras la clara se va escurriendo. A la clara puedes añadirle cosas: hierbas aromáticas, como tomillo, virutas de embutido y parmesano, semillas, cebollino picado… vigilando que no se baje el merengue (hazlo cuando ya esté montada y siempre con movimientos envolventes). Sale igualmente rico sin nada y es recomendable hacerlo así la primera vez para pillarle el truco.

1. Monta las claras:

Separa las yemas de las claras y resérvalas. En un bol, bate las claras hasta conseguir una primera consistencia firme. Solo cuando empiece a montarse añade un poco de sal y pimienta. Sigue batiendo. Sobre papel de cocina, en la fuente del horno, ve creando con una cuchara los nidos de las claras batidas (recuerda poner una gotita de aceite sobre el papel para que no se agarren). Dales forma de nube y haz un hueco en el centro para introducir las yemas que habías reservado. Los huevos deben estar separados unos de otros.

2. Hornea los huevos nube:

Lleva los huevos nube al horno, y tenlos unos 5 minutos a 180 grados. La yema debe salir algo líquida y la clara, tostada. Puedes hornearlos junto a unas rebanadas de pan integral con una loncha de queso por encima. Después los montas encima.

https://blogs.publico.es/recetas-caseras-nutricion-saludable/