La nueva mutación del coronavirus

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RICARDO RAPHAEL

La carrera contra el SARS-CoV-2 parecía a punto de resolverse con la invención de la vacuna, cuando el virus sorprendió con una crecida grande de contagios que solo puede explicarse gracias a su mutación.

Hace dos días, el gobierno de Reino Unido hizo público el hallazgo de una variación genética que aceleró la propagación de la epidemia. El mundo entero está alarmado. Hoy se celebrará una cumbre informal entre los gobiernos de la Unión Europea para redoblar el confinamiento y durante los próximos días el resto de los países tomará la misma ruta.

Los científicos advierten que no hay evidencia de que la cepa mutada sea más letal que su antecesora y, sin embargo, tampoco la hay de que no lo sea.

Esta variación está aún bajo investigación, pero el sentido común sugiere que el aceleramiento de la propagación tendrá impacto automático en número de personas susceptibles de morir por culpa del virus.

Que no haya evidencia de un incremento en su agresividad contra el cuerpo humano, no quiere decir que la multiplicación del número de personas contagiadas sea menos agresiva.

La noticia es tan preocupante que se anuncia desde ya un nuevo cierre de fronteras y otras restricciones igual de drásticas a la movilidad dentro de los países y las poblaciones. Frente a esta circunstancia, la vacuna contra el coronavirus es una solución impuntual. No hay suficientes dosis ni una logística adecuada para domeñar los impactos de la acelerada propagación.

Dicen también los especialistas no contar con información sobre la efectividad de las vacunas a propósito de esta nueva cepa. Otra vez, el que no exista evidencia solo quiere decir que no sabemos nada.

Y mientras los científicos averiguan, los economistas se espantan. Los breves síntomas de recuperación en el consumo, las inversiones y el crecimiento con esta noticia se vuelven efímeros.

Si este año no nos enseñó a habitar la incertidumbre, 2021 se encargará de propinarnos las lecciones pendientes.

Zoom: Creímos estar a punto de clavar la estaca en el ojo al monstruo, pero el cíclope resurgió con fuerza. Arrojados a la impaciencia de Ulises, la humanidad se halla aún lejos de trascender la amarga experiencia. 

https://www.milenio.com/opinion/ricardo-raphael/politica-zoom

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