Reinhard Genzel, Nobel de Física de 2020: «Pronto tendremos la foto del agujero negro de nuestra galaxia»

El astrofísico alemán ha sido galardonado esta semana por el descubrimiento de Sagitario A*, el «monstruo» en el centro de la Vía Láctea

Reinhard Genzel
Reinhard Genzel
Con una masa equivalente a la de cuatro millones de soles y, sin embargo, invisible, Sagitario A* ha sido un enigma hasta que su verdadera naturaleza pudo ser confirmada a finales de la pasada década. El mérito es de Reinhard Genzel, director del instituto Max Planck de Física Extraterrestre (Garching, Alemania), quien lideró uno de los equipos, junto al de Andrea Ghez, de la Universidad de California en Los Angeles (EE.UU.), que dedujeron que esa fuente astronómica situada en el centro de la Vía Láctea, a 26.000 años luz de la Tierra, no podía ser otra cosa que un agujero negro supermasivo. El martes fueron premiados con el Nobel de Física por ese descubrimiento. Genzel ha respondido a las preguntas

 de ABC tras conocer el galardón.

—¿Qué sentimiento le dominó al hacerse con el Nobel?

—Fue una sorpresa absoluta y maravillosa, un orgullo para todo el equipo, pero también una señal que demuestra que Europa es competitiva.

—Sagitario A* no es un objeto muy activo, ¿cómo dio con él?

—Por definición, un agujero negro que no está activo no produce mucha energía. Entonces, la forma de encontrar evidencias es observar las estrellas y nubes de gas en su vecindad. De sus movimientos, se puede inferir la masa del objeto central.

—¿Cuándo se dio cuenta de la importancia de lo que tenía entre manos?

—Durante nuestros primeros pasos, en los 80, nos fijábamos en las nubes de gas. Y la gente se mostraba muy escéptica de que pudiéramos rastrear la gravedad del agujero negro central de esa forma, ya que podrían estar sujetas a otras fuerzas, como los campos magnéticos. Pero después observamos la velocidad de las estrellas y descubrimos que las más internas son más rápidas que las externas.

—Esa fue la clave.

—En realidad, la comunidad de físicos solo se interesó en nuestros resultados cuando en 2002 pudimos presentar la primera órbita de una estrella (S2) alrededor del agujero negro. Encontrar una tan cerca del agujero y lo suficientemente brillante para ser observada fue inesperado, un suerte. Esa fue la gran evidencia. También tuvimos claro que 16 años, después, cuando la estrella volviera a pasar cerca del agujero negro, habría una oportunidad única de observarla. ¡Todo el equipo dedicó sus esfuerzos a estar preparado para estas mediciones y lo logramos!

—¿Cómo es Sagitario A*?

—Por definición, es una fuente de radio. Tiene una emisión más o menos constante proveniente de gas caliente en una región aproximadamente 1.000 veces más grande que el horizonte de sucesos.

—¿Cómo influye a su alrededor?

—Ocasionalmente, exhibe un destello, lo que significa que brilla más intensamente. Esto sucede cuando el material se acelera hacia el agujero negro y se calienta. En 2018 pudimos ver esos grupos de gas girando alrededor del centro galáctico a casi el 30% de la velocidad de la luz.

—¿Hay algo similar en el centro de cada galaxia?

—Sí, la prueba es cada vez más hermética. Pero para estar seguros, habría que observar muy cerca del horizonte de sucesos. Todavía no podemos hacerlo, así que la evidencia aún está incompleta, quizás al 95%. Y siempre es posible que haya sorpresas. En la historia de la física eso ha sucedido a menudo: creíamos saber algo y luego descubrimos un fenómeno completamente nuevo.

—El año pasado pudimos ver la primera imagen de un agujero negro.

—Esperamos que Sagitario A* sea el próximo. Ya se están analizando datos de 2017. Está más cerca que M87, pero es más difícil fotografiarlo porque su horizonte de sucesos es mil veces más pequeño, lo que significa que todo va mil veces más rápido.

—¿Qué queda por descubrir sobre los agujeros negros?

—Confirmar la teoría de «sin pelo»: establece que para conocer un agujero negro solo necesitas su masa y giro. En sentido figurado, esto significa que no hay pelos ni montañas: el agujero negro no tiene otras características.

—Estos misterios, ¿los resolverá la nueva generación de telescopios?

—Esperamos que lo haga una combinación del EHT (Telescopio del Horizonte de Sucesos) y GRAVITY +, nuestro instrumento de próxima generación para el VLT (Very Large Telescope, en Chile). Si no es así, espero que LISA (Laser Interferometer Space Antenna), que tiene como objetivo detectar ondas gravitacionales, pueda ver un agujero negro supermasivo fusionándose con otros agujeros negros.

—¿Alguna vez lograremos una teoría unificada que pueda explicar los enigmas del Universo?

—Hasta el momento, no hay evidencia de que sean necesarias otras teorías. El desafío final será combinar la relatividad (que solo funciona con objetos grandes) con la teoría cuántica. Por ejemplo, ¿cómo se prueba la singularidad (el centro del agujero negro, donde la curvatura del espacio-tiempo se vuelve infinita)?

—¿Nada sale de un agujero negro?

—Es una paradoja. Según la teoría de la relatividad, cuando la materia cae allí pierde toda la información transportada. Pero la teoría cuántica afirma que parte de esa información se conserva. ¿Cómo se prueba eso? Aún no lo hemos encontrado.

https://www.abc.es/ciencia

Deja un comentario