Messi: la estrella y el hombre

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Criado en La Masía, Messi representa junto a una extraordinaria generación de jugadores, la excelencia de una cantera.El Barcelona fue capaz de encontrar, tutelar, educar y cuidar al mejor futbolista del mundo desde que inició su carrera. Messi, que nació con un talento sobrenatural, entregó su vida a una organización en la que ganó todo, convirtiendo al Barça en uno de los mejores equipos de cualquier época. Jamás sabremos si las capacidades de Messi hubieran llegado tan lejos en otro equipo.

Con la selección argentina, por ejemplo, no ha sido lo mismo. Lo que sí sabemos, es que el Barça de los últimos 15 años, sin Messi, no sería el que conocemos. En esta relación familiar, resulta injusto plantear quién ha dado más: si Messi al Barça o el Barça a Messi. Sucedió lo mismo con Jordan y los Bulls, Brady y los Patriotas, Pelé y la selección brasileña, Di Stéfano y el Real Madrid o Ruth y los Yanquis. Cada uno tiene su opinión, lo que no podemos eludir es que la palabra “equipo” es la más importante del deporte. Todas las estrellas que guiaron con su brillo a los mejores equipos del mundo, son elementos fundamentales e inseparables de su historia.

Y la historia de un equipo como todas las cosas en la vida, tiene momentos buenos y malos, tristes y alegres, gloriosos y dolorosos. Con 33 años, Messi ha llegado a ese momento en el que, como todo deportista de su categoría, lo único que desea es seguir triunfando. Esa naturaleza mágica y competitiva que comprueba su inmortalidad, se lo exige.

Por primera vez en estos años, el Barça le está quedando muy pequeño a Messi. Si se va, que nadie se lo reproche, pero en caso de quedarse, Messi habrá tomado una decisión que trasciende al juego. Quizá ya no sea el futbolista sobre el que levanten todos los títulos en juego, en cambio, será el genio que construyó el pasado y el hombre que, por amor, reconstruyó el futuro de su equipo.

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