Mascarita sagrada

BÁRBARA ANDERSON

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Un cubrebocas descartable cuesta 10 pesos. ¿Cuánto puede afectar este objeto en el PIB? Bastante. Así lo analizaron los economistas de Goldman Sachs (GS), quienes publicaron un estudio (Face Masks and GDP) donde revelan el impacto en la economía de EU del uso del cubrebocas.

Hasta fines de marzo, la OMS advertía que no había evidencia que sugiera que el uso masivo de cubrebocas tuviera algún beneficio potencial. Eso llevó al confinamiento mundial más impresionante jamás planeado, que redujo el PIB global en un 10% en la primera mitad del año. Pero, a medida que avanzaron las evidencias científicas que revelaban que bloquear nariz y boca sí reduce el riesgo de contagio, pasó a convertirse en estratégico para protección social.

Según Goldman Sachs, un aumento de 15 puntos porcentuales (pp) en la proporción de población estadunidense que use cubrebocas reduciría en un punto porcentual el crecimiento diario de casos, lo que evitaría la necesidad de recurrir a confinamientos, mismos que equivalen a 5% del PIB de ese país. The Economist con este mismo análisis calculó que si un solo estadunidense usa cubrebocas, estará ayudando a evitar una caída del PIB de 56.14 dólares por día.

“El PIB mexicano es aproximadamente 1/20 del de EU, por lo que nuestra contribución sería modesta, de 2.8 dólares al día”, dice Manuel Molano, economista del Imco; “sin embargo, el valor estadístico de la vida de un mexicano está entre 200 y 800 mil dólares, es el valor de lo que dejamos de agregar al PIB durante el resto de nuestras vidas. Pero en realidad cuando muere alguien se pierde un valor incalculable”.

Si hacemos el triste cálculo de multiplicar los 60 mil muertos por covid-19 por estos valores, esta pandemia está costando a México en vidas entre 12 mil y 48 mil mdd.

El impacto de usar cubrebocas sería incluso mayor aquí, porque el porcentaje de la población que puede hacer home office es menor al de EU, así como la cantidad de personas que viven de micronegocios (38% de los empleos) que tienen que salir para sobrevivir. Y otro factor es que el confinamiento afecta más a una economía análoga que a una digitalizada.

¿Sirve realmente el cubrebocas? Con información en tiempo real (qué envidia), GS pudo comparar que en los estados donde comenzó a ser obligatorio usar cubrebocas se reducía la tasa de crecimiento de la infección en 1.3 pp en los 11-15 días posteriores al anuncio. Además, las defunciones en estos estados decrecieron 2.4 pp en los 11-15 días posteriores al anuncio y 3.7 pp hasta 29 días más tarde. Luego compararon estas gráficas con otros países que comenzaron a obligar el uso de cubrebocas (sobre todo en Asia y Europa): los casos acumulados semanales pasaron de 17.3 a 7.3% y las muertes acumuladas bajaron de 29 a 16% en ese lapso.

“Usaré cubrebocas cuando ya no haya corrupción”, dijo días atrás el presidente López Obrador. Tal vez evitarnos con ello una caída del PIB puede ser una razón tan loable como la subjetiva interpretación sobre qué es y qué no es corrupción.

barbara.anderson@milenio.com

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