Depresión: la pandemia que va en aumento

Obras en Pintura del pintor escultor - Albert Cruells > Depresion

CARLOS J. GUIZAR

Antes de la llegada del Covid-19 y sus implicaciones, más de 300 millones de personas sufrían depresión en el mundo, lo que la convierte en la principal causa de discapacidad (OMS, 20/01/20).

En México, el 15 por ciento de la población sufre depresión y está considerada como la primera causa de suicidioen el país. Se calcula que uno de cada cinco mexicanos padecerá esta condición antes de los 75 años (INEGI; UNAM Global, 27/06/19;y Género y Salud en Cifras, 2017).

Debido a la crisis sanitaria por el Coronavirus, así como las pérdidas humanas y económicas, la ONU ha hecho un llamado para que se tomen medidas para atender la salud mental porque existe el riesgo de se incrementen los suicidios y los padecimientos psicológicos.

Primero, ¿cuánto nos afecta esta crisis?

Entre 2013 y 2014, 25 por ciento de los estadounidenses se sentían deprimidos o sin esperanza, pero ahora, durante la pandemia, la mitad de la población ha experimentado sentimientos depresivos (Washington Post, 26/05/20).

Ante el posible aumento en los padecimientos mentales por el Covid-19, preocupa que la gente no se atienda de manera oportuna. En México, menos de 20 por ciento de quienes sufren depresión acuden con un especialista y, en algunos casos, lo hacen hasta después de 14 años de haber tenido las primeras señales (Secretaría de Salud, 23/07/17).

Segundo, les pega más a los jóvenes

En Estados Unidos, 36 por ciento de los jóvenes de entre 18 a 29 años de edad reportaron síntomas de depresión, porcentaje que baja según la edad, porque para aquellos de 30 a 39 años se redujo en 28 por ciento y para quienes tienen más de 80 años baja drásticamente a 9 por ciento.

Tercero, ¿cómo detectarla?

No es lo mismo estar triste que tener depresión. Algunos de sus síntomas son: sentimientos de tristeza, culpabilidad o vacío, pesimismo, falta de esperanza, cambios en el apetito, dificultad para dormir o para concentrarse, pensamientos de muerte o suicidio, pérdida de energía o fatiga, irritabilidad e inquietud (NIH).

En el mundo, más de la mitad de las personas que padecen depresión no reciben tratamiento profesional, sin embargo, esta cifra puede llegar a 90 por ciento en algunos países, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

Antes de la llegada del Coronavirus la depresión ya era una pandemia mundial que afectaba a millones de personas y que representaba un riesgo para la población. Ahora, con el confinamiento, los fallecimientos, el temor por la enfermedad o la incertidumbre, aumenta la posibilidad de que más personas la padezcan.

No hay que minimizar la salud mental, porque la depresión no es una condición que se vaya “echándole ganas”, sino que necesita ser atendida de manera adecuada para evitar sus terribles consecuencias.

Pintura de Albert Cruells 

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