Cuando el alma vuelve al cuerpo

imagen pluma firmas

PAULINA RIVERO WEBER

Cuando tememos lo peor y recibimos una noticia que ratifica lo mejor, solemos decir que “nos vuelve el alma al cuerpo”. Creamos o no en “el alma”, decir que ésta regresa al cuerpo, está bien dicho y explicaré porqué.

“Alma” es la traducción del latín anima: aquello que anima a un individuo y le da vida. De ahí procede nuestro concepto “animal”, esto es: por definición, todo anima-l tiene ánima.

La palabra griega anterior a anima, fue psique, que significa exactamente lo mismo: lo que da vida al individuo. La relación entre lo que da vida y la respiración, es palpable en la cultura griega a través de su lenguaje: apo-psyko y psique pertenecen a la misma familia de vocablos, pero el primero es verbo para “respirar” y psique fue traducido como alma o mente.

En los primeros textos escritos en griego, La Ilíada y La Odisea, psiquese refiere al doble del individuo al morir; eslo que abandona al cuerpo con el último aliento o respiración, que sale por la boca o por una herida mortal.

Fue Sócrates quien, junto con algunos poetas, empleó la palabra psique con un nuevo significado: para él psique no es lo que se pierde al morir, sino el principio de vida que da identidad al individuo. El individuo es su psique y por lo mismo, es preciso cuidar a la psique más que al cuerpo. De ahí que, en los textos escritos por Platón, el mejor alumno de Sócrates,surgiera ese dualismo alma-cuerpo que permeó muchas culturas.

Ese dualismo persiste en nuestra cultura y de hecho muy pocos pensadores se separaron de él. Quizá el más notable de ellos sea Baruch Spinoza, quien consideró que la realidad consta no de dos, sino de infinitas dimensiones o atributos que no podemos conocer. Los seres humanos, estamos conformados por dos de esos infinitos atributos: pensamiento (psique) y extensión (cuerpo). Ambos atributos son parte de las infinitas dimensiones o atributos del universo o la totalidad, que Spinoza llama “Dios”. Conocemos cuerpos y pensamientos porque estamos conformados por esas dos realidades: conocemos con base en lo que somos o si se quiere: la ontología determina la epistemología.

Que “el alma vuelva al cuerpo” quiere decir que aquello que anima al cuerpo, esto es, el pensamiento, la psique y la respiración, ha recobrado su estado de salud para cumplir su función: animar al cuerpo, darle vida. Porque se puede morir de des-ánimo o tristeza. El cuerpo puede perder el ánimo y dejarse morir, como a veces sucede,por ejemplo, cuando la pareja de toda la vida, se va.

Respirar bien, va de la mano del equilibrio psicológico: se puede llegar a éste, a través de la respiración, como lo hacen los grades meditadores. Y también se puede respirar holgada y profundamente cuando está presente el equilibrio psicológico: se va de uno hacia el otro y viceversa.

Por eso al recobrar la calma, con justa razón decimos: “al fin respiro: me volvió el alma al cuerpo”.

https://www.milenio.com/opinion/paulina-rivero-weber/

Deja un comentario