[Traducciones] Tres elegías de Muriel Rukeyser [vers. Lucas Costa]

[Traducciones] Tres elegías de Muriel Rukeyser [vers. Lucas Costa]

Se dice que Muriel Rukeyser (1913-1980) comenzó a escribir sus elegías habiendo presenciado, de manera involuntaria, el comienzo de la guerra civil española. Había ido hasta Barcelona a pedido del suplemento cultural Life and Letters Today para cubrir lo que iba a ser la Olimpiada Popular, una alternativa antifascista para las olimpiadas oficiales a realizarse en Berlín. Camino a los juegos, el tren de Rukeyser se detuvo en medio de un tiroteo. En lugar de llegar a la apertura de los juegos pacíficos, la poeta se vio atrapada en lo que sería una de las primeras batallas de la guerra civil. En ese tren también iba Otto Boch, un carpintero y atleta alemán, con quien entabló una relación mientras ambos presenciaban cómo el fascismo se apoderaba de Europa. Así, estos poemas fueron escritos y publicados en diversos libros hasta que James Laughlin decidió juntarlos y hacer una edición de muy pequeño tiraje en 1946.

Las Elegías fueron escritas durante una década violentísima (la guerra civil española, la Segunda Guerra Mundial y el comienzo de la Guerra Fría) y no se ajustan a ser un mero documento sino más bien meditaciones frente a la catástrofe; son lugares de encuentro con esa experiencia, como la misma autora las llamó. Influenciadas por Rilke, muestran el espíritu de la poética de Rukeyser pues combinan lo pedestre con lo épico e intentan subvertir un mundo destruido mediante la transformación. No hay que olvidar que Rukeyser fue (y será) un señero por lograr combinar, de manera sorprendente, temas irreconciliables. En palabras de Adrienne Rich: «Ella nos empuja a ampliar nuestro sentido de lo que se trata la poesía en el mundo, y del lugar de los sentimientos y la memoria en la política. Se negó a separar su trabajo, juntando intelecto y sexualidad, poesía y ciencia, marxismo y religión, activismo y maternidad, teoría y profecía. Fue una de las grandes integradoras, al ver el fragmentario mundo de la modernidad no tan irremediablemente roto, sino que necesitado de una reparación social y emocional: el alcance y la audacia de su trabajo, la generosidad de su mirada, el nivel de su energía, son inigualables en el siglo XX estadounidense». Su amplia concepción y exploración de lo formal fue algo completamente inaudito para su tiempo. Louise Kertesz dice que Rukeyser se anticipó a las proposiciones del poema como un campo de energía, que serían el motor del pensamiento de Olson y Duncan. En su famoso ensayo «La vida de la poesía» afirmó: «El intercambio es creación. En la poesía, el intercambio es sin duda de energía. La energía humana es transferida y del poema alcanza al lector. La energía humana, que es la consciencia, la capacidad de producir cambios en las condiciones existentes».

Por esto (y por muchas otras razones) se dice que la poesía de Muriel Rukeyser no tiene parangón. He aquí una muestra de ella.

Lucas Costa

 


 

Quinta elegía
Un viento volteador

Sabiendo la forma del país. Sabiendo los viajes cortados de
migrantes fanáticos, viviendo esa vida, levantarse de amanecida y
moverse tanto como la luz perdure y cuando el sol esté cayendo
…………….esperar, todavía de pie;

y cuando llegue lo negro, acostarse al fin, demasiado cansados como para
acudir al otro, sintiendo solo la exigencia de la tierra debajo de ellos.
La forma subsiste no como un atributo permanente, sino que varía
…………….incluso con el movimiento de los huesos.

Incluso un esqueleto depende de las decisiones de la acción.
Un plan definitivo se aclara. O somos libres de movernos o
estamos fijos en algún piso. La forma no tiene un sentido
…………….fuera de la función.

Fijados a Europa, los distantes, adyacentes, vivimos con la promesa
terrena de una vida por la nuestra. Rumbo el Este —fronteras
te salen al paso en cada turno— el faro te descubre, las llanuras,
…………….y los centros recurrentes

de ciudades solares. Y en el centro del gran mundo el viento
responde con la forma de un país, un viajero que voltea
sigue como bisagra el borde de la costa, el primer eje
…………….de simetría indefinido

apagando el sentido que le daba el pasado, estático,
una racha primitiva prefigura el oeste, un ideal
que necesitó modificarse para ser estabilizado,
…………….para que pudiera funcionar.

La arquitectura se arregla no solo por la urgencia del hoy pero
también por los ancestros. La estructura actual requiere de un plan dado
por la naturaleza de los ancestros; sus detalles se determinan por
…………….función e interferencia.

Hay incluso mayores divisiones : para aquellos apegados al fondo marino,
un follaje en libertad, flexible y vacilante, diseñado para capturar comida
desde toda dirección. Para los sedentarios, para aquellos que se agachan y miran,
…………….la simetría radial,

les hablan a todos los rincones por apoyo. Para quienes quieren movimiento,
esto solamente se logra mediante una simetría bilateral,
un ataque vertebral y directo, con todos los músculos trabajando,
…………….de pie y vivos.

*

Y ahí están los años de camino y los siglos de miserias,
de caminar bajo la sombra del muro, de casas de paso,
escuchando pájaros atrapados en el muro, la estructura temblando
…………….con la pelea de pájaros,

años de caminatas nocturnas en ciudades extrañas, perdidas e innombradas,
cuartos familiares repetidos, amueblados solo con pesadillas,
amores repetidos, el ojo de vidrio de la ambición irreal,
…………….años de iniciación,

del no alucinar en los meandros del diamante,
viendo las distancias de falsos cabos más allá,
sintiendo que se sigue la corriente y que el viento voltea,
…………….viajando más lejos

bajo el clima abrasivo, hacia el río bronceado,
el óxido, la quema, los pantanos terribles de la muerte,
el musgo colgante el color de todos los colgados,
…………….las ciudades cuyas costras

hacen resonar sus noticias del infierno sobre las calles,
iglesias donde te traicionas a ti mismo, la oración terminó con el deseo,
cuadras de casas de pueblo de madera blanca. Siempre un solo gesto :
…………….rechazar los telones de fondo.

Estos son los años rituales, cuyo saber es el nombre de formas,
Grabtown, Cockade Alley, Skid Row donde viven los cesantes,
su emblema un trotamundos con labios hilvanados y juntos
…………….y ríos maravillosos,

el río James inundado, de pie un arcoíris doble sobre Richmond,
el cielo remanente sobre el río Cape Fear, mancha azul sobre agua roja,
El Waccamaw con sus árboles de hueso, la fértil desembocadura del Piscataqua,
…………….Sonido rojo y piel de arena.

—Una nación de refugiados que no aprenderá sus nombres;
que todavía muestra a estas madres perdurando, sus caras escondidas,
el grito del niño herido en una ventana alta de noche,
…………….un conflicto mano a mano,

los jóvenes en bibliotecas sentándose en su único descanso
o haciendo el amor bajo una ampolleta naranja en el pasillo,
el niño juega béisbol en el Parque Estatal Hungry Mother,
…………….bestiarios de ciudad

y esta forma, este sentido que promete un gozo temporal.
Para quien el modo es agitado y, aun así, rastrea el descanso,
Para quien el hambre viajera tiene un alcance que basta, su raíz
…………….se agarra a través del mundo.

De noche, el austero mundo en llamas : Gary o Benthlehem,
en sagrados tallos de llama —o una mañana inoxidable,
contra los rayos de sol en reflejos del lago, fósforo en la cara,
…………….la luz espinuda de los fuegos artificiales

iluminando un camino para la forma, este país de celebraciones
hondea en un pasaje renacido. Aventuras de países,
aventuras de viajeros, visiones, o las aventuras de Cristo
…………….siempre siguiéndole

iluminado por la luz nocturna de la historia, perseverando
hacia el increíble aire limpio de la mañana.
El lucero del pantano es nuestro guía y el hielo resplandece,
…………….el brillo de las lámparas riel,

las luces serpenteándose hacia un faro solitario,
grandes jinetes de la noche, un viento que arremolina
todos nuestros motivos dentro de un ahogo,
…………….nos muestra un país

donde los pájaros conocen montañas que ni siquiera hemos soñado,
escalando esas impensadas laderas se desvanecen. Meseta y pabellón
se esfuman hacia un panorama más amplio, la mañana salta todas esas colinas
…………….levantándose por gamas

que se mantienen gigantes en las raíces del mundo
donde puntos se expanden en el placer de la cruda curvatura
de los gestos de alegría cuyos vientos arrasan como estrellas
…………….y los bosques talados

en crestas de huracanes que muestran un segundo crecimiento. Los bailes
de pavos cerca de la tormenta, una luz torrencial, tornado
umbilical de la tierra, fuentes de lluvia, el desarrollo
…………….controlado por centros,

hasta que los órganos de esta anatomía sean sacados de cuajo al fin
espesos y la autodeterminación desarrolla una estructura final
en aislamiento. Las obras maestras de la alegría llegan,
…………….vivas de nuevo en otra tierra,

recordando el dolor, las caras de angustia, pero ellas saben del crecimiento,
van a través del mundo, ansían y descansan anhelando la vida.
Las montañas son vertebrales para su conquista, estas casas destrozadas
…………….(parras espirales los pilares)

llevando sus partes astilladas en tornados, levantado a toda
velocidad sobre ruedas, torbellinos, en una madeja de energía
bosquejando un espiral sobre el sol, bosquejando un signo de
…………….potencia en las montañas,

la luz de estrellas fusionadas iniciando las ciudades.
El pobre doble presencia la lluvia en el campo
olvidado en el parpadeo elíptico, truenos de pájaros del sueño
…………….siguiendo un presagio,

siguiendo los gráficos del movimiento en las constelaciones.
Gráficos del país en todas las visiones, estrellas
imperecederas de nuestro antiguo sueño : procesado, no tiene ni
…………….pena ni alegría

permanece como promesa, el embrión en el fuego.
El declive de las ciudades de América, los campos de metal,
los continuos campos de trigo, las ciudades comunes corriendo
…………….bajo nuestras alas

prometen que el conocimiento de los sistemas podría bendecirnos.
Podrían permitir el conocimiento del ser, el deseo de conversión de un amante,
hasta que el tiempo del río de los muertos se levante en luz,
la forma sea organizada en el espacio del viaje,
esta esperanza de viajar, de encontrar de nuevo el lugar,
descansar en el triunfo de los recuperados,
acostarse de nuevo juntos cara a cara.

 

§

 

Séptima elegía
Elegía cantada en sueños

La oscuridad, dándonos la unidad negra del sueño.
Imágenes en procesión empiezan a fluir
sobre las corrientes del río abajo, hacia los años del juicio
y más allá de las ciudades de otro mundo.

Hay lugares planos. Después del aguacero
se arquean como el torso del amor, después de las voces
cantando detrás del aguacero, después del agua
cantando como un amante en el corazón,
Ahí está la derrota.

Y moviéndose a través de nuestro espíritu de noche,
las memorias de esos lugares.
Sin ritual ni nostalgia pero nuestras lágrimas,
el hacha en el corazón, el renacer continuo,
…………………………………..el llanto de nuestro deseo crudo,
…………………………………..joven. Oh, la muy rememorada América!

*

En la derrota no hay profetas ni magos
solo la mirada de la tortura y del amor en los ojos
lo que cualquier fantasía restaura y luego niega.
El acto de guerra corrompido junto al acto de traición
en la edad de la traición. Fuimos fuertes al principio.
Resistimos. No planeamos lo suficiente. Matamos.
Pero el enemigo vino como un trueno en medio de la arboleda,
una tormenta sobre la copa de los árboles como la cabeza de un caballo
encabritado hacia un gran galope, y la guerra
nos pisotea abajo. Perdimos nuestros jóvenes en la lucha,
perdimos nuestro hogar, nuestra cosecha bajo la escarcha,
nuestros niños bajo la hambruna. Ahora nos paramos
alrededor de este fuego, a oscuras nuestras colinas lejos,
las aguas negras muy lejos de nosotros,
el chispazo del fuego en nuestros rostros, los rostros estáticos—
la quietud aguardando nuestros sueños
y solo las sombras se mueven,
sombras y revelaciones.

En la primavera del mundo, esta nueva lucha estalló.
No cuando los campos eran rubios. No cuando las hojas eran púrpura.
Cuando la vieja lucha se acabó, supimos que estábamos viendo
como si por primera vez nuestras oscuras colinas se taparan de verde,
nuestras rubias colinas con árboles tallados por las llamas y negros
por la oscuridad abrasadora sobre lo que todavía no era consumido.
Viendo por primera vez el cuerpo de nuestro amor,
nuestro deseo y nuestro amor por los otros.
Entonces la palabra vino desde un mensajero, un extraño :
«Están bailando para traer a los muertos de vuelta, en las montañas».
Bailamos en el fuego de otoño, bailamos el viejo odia y cambia,
el nuevo venir de nuestros líderes. Pero nunca llegaron.
Nuestros cantantes levantaron sus brazos, uno de ellos gritó,
«tienen que cantar como yo y creer, o ser transformados en piedra».

El invierno amaneció, pero los muertos no vinieron de vuelta.
Noticias vinieron de la escarcha, «los muertos están en marcha».
Bailamos en la cárcel a una música de invierno,
Muchos de los que amamos empezaron a soñar con los muertos.
No hacían promesas ni soñamos con amenazas.
Y los sueños se esparcieron.
Pero ahí sin ejércitos y los muertos estaban muertos,
Solo estábamos nosotros, el fuerte y simbólico ser
soñando entre derrotas, nuestra tortura y nuestra piel.
Hicimos la imagen y la religión más privada,
despojados hasta de la última resistencia de los deseos,
recordando la lucha y las camas de lava,
la tierra que se abría, las heridas rojas abriéndose,
recordando el triunfo de la noche,
el gran triunfo y el triunfo pequeño—
un canto amplio y el destello de batallas—
asesinato y susurro.

En el verano, soñando lo que era común a todos,
la esperanza del tamborilero, el corazón detonado de deseo,
música para atarnos como visiones transmitidas
y la medianoche iluminó la confianza.
En la mañana nos contamos nuestros sueños.
Todos eran exactamente el mismo sueño.

Los que duermen despiertan de noche y cantan sus canciones.
En la medianoche brillante de llamas, llegan
promesas cantando cada uno de nosotros con sus lenguas de fuego :
somos esperanza, deberías habernos esperado,
somos sueño, nos deberías haber soñado,
llamando nuestros nombres.

Cuando comenzamos a pelear, cantamos odio y muerte.
La canción nueva dice «pronto todos en la tierra
viviremos juntos». Nos resistimos y agradecemos
y comenzamos a viajar desde la derrota.
Ahora, mientras tú cantas tu sueño, le preguntas a quienes bailan,
en la noche, en la noche detenida, en la noche,
«¿crees en lo que te digo?»
Y todos quienes bailan responden «sí».

En el este más lejano, el mar y el país despojado
y profundo en los campos sobre las ciudades heridas,
la media mitad del mundo, los sueños despiertos de la noche
superan los horrores. El pasado feroz y los cielos arrojados,
los raros deseos brillan en una constelación.
Escucho tus gemidos, las pequeñas voces de niños
balanceándose salvajes, perdidos de noche, en los campos negros, llamando.
Te escucho mientras llegan los sueños inquietos
sobre el mar y más allá de las montañas llameando.
Ahora el gran sueño humano, inmenso como nacer o morir,
solo que no podemos recordar el nacimiento,
solo que no podemos legar la muerte,
Esto lo heredamos y su recuerdo.

Hermanos en sueños, amigo desnudo ahí,
surgiendo de la noche, llorando fuerte,
abatido y abatido y surgiendo de la derrota,
llorando como lloramos : somos el mundo juntos.
Acá está el lugar de la esperanza, en la ladera del tiempo,
donde la esperanza, en una imagen, flanquea por última vez
y se mueve fuera del cuerpo de uno cuesta arriba.
Ese lugar en el amor, donde uno mismo, como el cuerpo del amor,
se mueve fuera a la vieja vida hacia los amados.
Cantando.

Quien mira hacia los muchos colores del mundo
conociendo la paz de los espacios y los ojos del amor,
quien resiste más allá del sufrimiento, viaja más allá del sueño,
conociendo la promesa del florecer de noche de los mundos
ve en un día claro amor y niños y hermanos
viviendo, resistiendo, y el mundo un mundo
soñando juntos.

 

§

 

Décima elegía
Elegía en gozo

Ahora verde, ahora se quema, le abro camino a la paz.
Después del boscaje largo más allá de mi lago,
entre medio de terrenos de personas, en estas colinas
iluminadas, oro, oro quemado, oro que se derrama y azul sombreado,
la luz de una llama enorme, la luz fluyendo del mar,
donde se reconcilian todas las luces y las noches.
El mar al fin, donde llevan las aguas.
Y todas las guerras a esta paz.

Porque el mar no descansa como la muerte que tú imaginas,
Este mar es el mar real, aquí está.
Esta es la vida. Esta paz es la cara del mundo,
Un ángel feroz quien, en una vida vive
luchando lo que dura una vida, muriendo como todos morimos,
volviéndose para siempre, el dios continuo.

Años de nuestro tiempo, este corazón. El esperar de lo solo,
campanas de toda soledad, esperando nuestra tierra y nuestra música,
ramas llenas de movimientos cada vez que germinaba su propia flor,
tierra de todas las canciones, cada uno hablando su propia voz.
La alabanza en cada gracia
sobre la misma vieja guerra.

Años de traición, millón de muertos respiran su debilidad
Y la esperanza, enterrados más abajo más oscuro que el sueño.
Cada elegía es el presente —la libertad tragándose
nuestros corazones, muerte y explosiones, y el mundo sin comienzos.
Ahora quemándose y sin comienzo, canto el mundo con su guerra
y Dios el futuro y el deseo del hombre.

*

Aunque mueras, tus guerras siguen : los años las lucharon,
fundiendo directamente al mundo muerto.

El vivir te dará tus sentidos,
ensanchando hacia al amor por el amor al hombre.
Todas las cicatrices lloran
Yo temo y espero : yo quemo, y refresco como yielo
diciéndole a los amados.
Por tu bien amo las ciudades,
en tu amor amo al resto,
diciéndole a las personas,
por tu bien amo al mundo.
Las viejas heridas lloran
No encuentro la paz y todas mis ggerras están hechas.

…………………………………..Fuera de nuestra vida los ojos viviendo
…………………………………..Ven paz en nuestra propia imagen hecha,
…………………………………..poder dar solo lo que podemos :
…………………………………..llevando dos días como medianoche. «Vive»,
…………………………………..el momento se ofrece; la noche requiere
…………………………………..la promesa del esfuerzo en el amor y la alabanza.

Ahora no hay mapas ni magos.
Ni profetas sino uno joven: el sentir del mundo.
El regalo de nuestra época, el mundo por descubrir.
Todos los continentes dando sus luces consecutivas,
el mar primero y el aire. Y las cosas resplandecen.
Muévete como este mar se mueve, como el agua, como la energía.
La paz brilla de su vida, su guerra se vuelve
en cualquier momento el brillo feroz de la paz,
y la vida nocturna prolonga muchas voces que dicen
el nombre de todas las cosas es Resplandecer.

Al principio, un momento de descanso que imagina.
y de nuevo me pregunto lejos y solitaria,
me levanto de noche, comienzo en silencio—
hermosa y plateada oscura la noche recuerda.
en las ciudades de América hago mi paz;
sobre las bombas y los comandos,
El sonido que hace la guerra
NO     NO
vemos que lloran y el tiempo de su vida sueña.
Todo esto, nos dicen, es por ustedes.
Es mucho para empezar. Ahora sé tu propio boscaje, tu quema,
soporta también nuestra alegría, ven donde nos juntamos
y en el triunfo reconcebido
descansa finalmente cara a cara.

*

Contamos los comienzos : para la piel y la respuesta,
para la mirada, el lago en el ojo que conoce,
para la desesperación que fluye por los ríos del medio oeste,
nube de casa; y también el árbol verde de gracia,
todo en la hoja, en el amor que nos da al nosotros.

La palabra de alimento pasa a través de las mujeres,
soldados y huertas enraizados en constelaciones,
torres blancas, ojos de niños :
diciendo en tiempos de guerra ¿Qué daremos de comer?
No puedo decir el final.

Nutre comienzos, déjennos nutrir los comienzos.
No todas las cosas son benditas, pero las
semillas de todas las cosas están bendecidas.
La bendición en la semilla

este momento, esta semilla, esta ola del mar, esta mirada, este instante de amor.
Años sobre guerras y una imaginación de paz. O el viaje de expiación
hacia la paz que es muchos deseos llameando juntos,
vida pura y feroz, la casa que tantos habitamos.
El amor que nos da a nosotros mismos, en el mundo conocido por todos
nuevas técnicas para sanar la herida,
y el mundo desconocido. Una vida o las estrellas alejándose.

 


Lucas Costa (Santiago, 1988). Ha publicado los libros Encomienda (Cuneta, 2013) y Playa de escombros (Alquimia, 2017). El año 2010 fue becario de la Fundación Neruda y el 2012 obtuvo el Premio Roberto Bolaño en poesía. Con Playa de escombros obtuvo una beca de creación del CNCA el 2013. Junto a Cristian Foerster dirigió el taller de escritura poética emergente Al Pulso de la Letra. Trabaja en diversas instancias de fomento lector.

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