Día… ya ni sé. Debí comprar más cerveza

Día… ya ni sé. Debí comprar más cerveza

Abro el comentario deseándole lo mejor y pronta resignación a aquellas personas que han perdido a algún ser querido en este drama humano. También para aquellas personas a quienes el confinamiento (los que sí lo respetan) les está haciendo pasar ya muchos malos ratos.  Es serio saber que hay personas que su estilo de vida era “vivírsela en las calles” y ahora con el actual contexto se sienten como habitantes de un zoológico. 

Tremendo, pues leía información de Wuhan donde los especialistas aseguran que en esa ciudad, donde todo comenzó, “todos tienen un trauma” tras salir del confinamiento. Estar encerrado llega a ser terrible e insoportable para muchas personas. Si eso sucede en China donde llevan una vida más disciplinada en casi todos los sentidos (menos en la alimentación, ya nos quedó claro a todos) imaginen lo que pasará aquí en México donde el grueso de la población no sabe estarse en paz y, peor aún, una parte importante de la gente padece ansiedad y depresión por diversos motivos. 

Pues ahí lo tienen, ahora el temor al Coronavirus se agrega a la lista de los muchos males que preocupan de sobremanera al mexicano.  Y claro, también está el caso contrario: aquellos que pueden ver arder el mundo y ellos como si nada.  Esos bárbaros no tienen perdón de Dios, esos que sencillamente quieren seguir viviendo la vida tal y como lo han hecho años y años; no tienen temor ni siquiera a un virus silencioso que puede contagiarte y matarte cuando menos lo esperas. Por otra parte están los que nos les queda de otra y tienen que salir a ganarse la vida aunque… les cueste la vida.

Ellos sí que viven un drama humano desconsolador.  Dicen las señoras que ya no aguanta al esposo, dicen los esposos que ya no aguantan a las esposas y dicen ambos que ya no aguantan a los chiquillos. Irremediable es que habrá divorcios y, desgraciadamente, maltratos ante la frustración y tensión creciente de estar todos metidos en el hogar.

Aplausos para aquellos que saben entretenerse ya sea leyendo, cocinando, peinándose, poniéndose su mejor ropa aunque no vayan a salir, su mejor loción, viendo sus películas favoritas o haciendo ejercicio en casa mientras ven rutinas en Youtube.  Esas son ganas de querer ganarle al confinamiento. 

En lo personal siempre he sido una persona hogareña que sabe entretenerse con casi cualquier cosa.  Eso sí, tomo todas las precauciones al ir por el mandado y compro lo suficiente para tratar de no salir en un buen tiempo. Lo malo es que no compré suficiente cheve… 

 

https://www.milenio.com/opinion/luis-miguel-rodriguez-cruz/tribuna-futbolera/dia-ya-ni-se-debi-comprar-mas-cerveza

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