Pero si bien en el universo ajedrecístico esta cualidad reside en la acción por sobre la materia, a través de la historia hay ciertas ediciones cuyo diseño reivindica la estética del objeto. Uno de estos casos es sin duda el juego que creó en 1924 Man Ray. Avezado jugador, en buena medida por influencia del propio Duchamp, Ray recurre a las manifestaciones geométricas más básicas para estilizar un precioso set: los reyes son pirámides, las reinas conos, los alfiles tienen forma de jarros, las torres cubos y los peones pequeñas esferas; sólo los caballos, quizá en reconocimiento a que al moverse irrumpen en la linealidad absoluta, presumen una constitución espiral.Desconocemos si fue de forma voluntaria o no, pero el ajedrez de Ray pareciera honrar esa vieja y acertada premisa que advierte que la belleza más profunda y la máxima elegancia se encuentran, aunque para muchos paradójicamente, en las formas más simples.

En 2012 el Man Ray Trust autorizó la reproducción del diseño original. Desde entonces el set se produce en Alemania, hecho de madera de haya sólida.

Imagen: chess.com

http://www.faena.com/aleph/es/articles