De Miscelánea, Jorge Luis Borges

William Blake siempre alertó a sus lectores que él no escribía ni dibujaba para los muchos hombres que trabajaban duro, sino para los niños y los ángeles. Creía que sus escritos podían ser comprendidos por la mayoría de los hombres y él mismo se consideraba un niño divino cuyos juguetes eran el sol, la luna y las estrellas, los cielos y la Tierra. La mejor manera de acercarnos su obra, por lo tanto, es leyéndola como niños, percibiendo la pureza y la maldad primordial que llevamos dentro y ponerlas en contacto con sus textos, sus grabados. “La belleza para Blake”, escribió Borges, “corresponde al instante en que se encuentran el lector y la obra y es una suerte de unión mística”.

El impulso de producir sus poemas junto con ilustraciones fue en parte debido a su forma de pensar, en la cual la vida de la imaginación era más real para él que la vida material. Esta filosofía demandaba la identificación de ideas con símbolos que podían ser traducidos en imágenes. En Blake la palabra y el símbolo se refuerzan mutuamente. Así comenzó a modelarse la cosmovisión del emblemático artista, autor de libros y grabados “proféticos”. Blake, como Swedenborg, siempre tuvo confianza en los visitantes de otros mundos, y junto con sus voces incorporó conceptos alquímicos elaborados por Paracelso, Jacob Boehme y Cornelio Agrippa.

Quizá lo más indeleble de William Blake, además de la elegancia perfecta con que, como mensajero, nos introdujo a latitudes místicas y visionarias, sea el puente que conjuró al entrelazar dos mundos que la convención siempre se ha empeñado en separar: la inocencia y la experiencia, el cielo y el infierno. Sus Cantos de la inocencia y experiencia, aunque fueron escritos en distintos momentos de su vida, tienen una fuente en común. Uno puede ver los signos de ambos estados convergiendo en sus poemas. “La crueldad tiene corazón humano /y la envidia humano rostro;/el terror reviste divina forma humana /y el secreto lleva ropas humanas”. (“Una imagen divina”, Cantos de la experiencia).

De la misma manera, Los proverbios del infierno están claramente diseñados para que el lector se cuestione su idea común de lo que es bueno y lo que es malo en la vida diaria. Blake satiriza la autoridad opresiva de la Iglesia y el Estado: “Las prisiones están construidas con piedras de la Ley, los burdeles con piedras de la Religión.”, y con ello no está  proponiendo la anarquía, sino el balance de la imaginación y su fuerza opuesta: la razón. “Así al hombre se le ha olvidado que Todas las deidades residen en el corazón humano”. En “Todas las deidades” Blake incluye, también, a los demonios.

Es fácil a veces perderse en la compleja mitología de la poesía de Blake y olvidar que no está describiendo eventos externos sino una “lucha cósmica” que tiene lugar en la mente. Blake mismo apuntó que a él no le interesaba “aquello que puede ser hecho explícito para el idiota. El más sabio de los antiguos”, decía, “consideraba como la mejor instrucción aquello que no es muy explícito, porque despierta las facultades para actuar”.

Entre las sugerencias de eternidad, las visiones, los sueños proféticos y las parábolas, William Blake formula una suerte de redención para los mortales. Una redención desde la estética y el ritmo (pulso divino) que logra colarse por una grieta entre las puertas de la percepción, para mostrar las cosas como realmente son: infinitas.

La redención que proponía Blake es una reconexión con la divinidad sin necesidad de intermediarios. Su obra completa, es verdad, es una bóveda intrincadísima en la que se enlazan mundos, pero tampoco es necesario agotarla para saber que en cada uno de sus poemas se encuentran todos sus poemas (“el infinito en un grano de arena”), y que a partir de ellos es posible encontrarnos con la lucidez primordial que nos ha habitado desde que éramos niños.

Tal vez Blake reimaginó la imaginación, y Occidente no sería lo que es hoy, y nosotros con él, de no haber imaginado a un visionario afirmar que “la imaginación no es un estado, es la existencia humana en sí misma”.

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