Estètica envuelta entre sueño y sombra: La obra de los hermanos QuayEstètica envuelta entre sueño y sombra: La obra de los hermanos Quay

Estètica envuelta entre sueño y sombra: La obra de los hermanos Quay

Estètica envuelta entre sueño y sombra: La obra de los hermanos Quay

La animación stop motion se desprende de las primeras películas de trucos, como se les conocía a las que Georges Méliès realizó en 1880. Consiste en dotar de un ánima aparente a los objetos inertes; otorgarle vida y raciocinio artificial a todo aquello que está desprovisto de esas cualidades. El animador es equiparable a la figura del científico loco que exclama victorioso “¡Esta vivo, vivo!”… Una vez animado el monstruo se culminan sus deseos máximos, ese capricho incomprendido, los delirios del hombre creativo y trastornado.

Los hermanos Stephen y Timothy Quay (U.S 1947) son autores de grandes creaciones en el campo del stop motion. Desde los primeros trabajos de estos gemelos idénticos se vislumbra esa profundidad que compromete el pensamiento de cualquiera: obras que son simultáneamente pintura, escultura, cine y literatura, y que desde hace cuatro décadas han influido a innumerables creadores.

En 1969, los gemelos decidieron estudiar en el Royal College of Art en Londres. A partir de entonces se desataría una prolífica carrera gracias a distintivos como ese complejo entramado de símbolos que ejercen y una tan sombría como seductora estética, cualidades que terminarían por consolidar una corriente simbolista en la animación –misma que venía gestándose en Polonia desde los años 50.

Sus perturbadoras escenografías constituyen una notable visión del mundo y esos personajes derruidos que son modelados por las manos de los hermanos, o creados a partir de cráneos y muñecos viejos, son los héroes apaleados que transmutan elementos, que alteran el tiempo y el espacio, que muchas veces son compasivos y otras tantas son crueles emisarios de mensajes o de mutilaciones.

Sus referentes son la poesía, la historia y por supuesto el cine, pero sus creaciones son únicas y hoy ostentan un merecido prestigio. Peter Greenaway ha colaborado con los gemelos y Terry Gilliam considera el corto “The street of crocodiles” entre uno de los más grandes films animados de todos los tiempos.

Keith Griffiths es el productor de los trabajos de los hermanos y antiguo colega de la Royal Academy; desde 1980 los tres formaron Koninck Studios. Entre sus influencias se incluyen el director polaco Walerian Borowczyk y, aunque le conocerían tarde, el animador checo Jan Švankmajer es para ellos un hito de la animación y una influencia determinante para su trabajo. La musicalización de sus obras enmarca perfectamente ese brumoso espectáculo laberintico, en el que uno fácilmente se puede perder presa del encanto proferido por el talento de estos genios locos, que gustan de otorgar vida y misterio en donde solo había hastío.

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