Por fin: ya puedes meter las cenizas de tu difunto esposo en un consolador

Mark Sturkenboom es un artista un tanto, en fin, artista. Ya sabéis: hay artistas que son demasiado artistas y no hay otra forma de definirlos. Su último proyecto se llama 21 gramos, que, como sabemos, es lo que parece que pesa el alma si le quitamos el beicon.

21 gramos es, para decirlo claro, un kit de animación para viudas. Se abre con una hermosa llave que la viuda puede colgarse en el pecho; en su interior podemos encontrar un vaporizador con, presumiblemente, el perfume del amado, unos altavoces para el iPhone (canciones favoritas, etc) y un consolador con un pequeño depósito con las cenizas del difunto. En ese depósito caben, exactamente, 21 gramos de cenizas.

Por fin: ya puedes meter las cenizas de tu difunto esposo en un consolador

Seamos honestos: 21 gramos no es uno de esos productos por los que la gente hace cola. Para empezar, no lleva una manzana estampada (muy mal) y es demasiado morboso. Además, requiere que haya un muerto de por medio, lo cual siempre es un impedimento y requiere un montón de papeleo. Algo bastante más accesible sería rellenarlo con uñas de los pies o pelusas del ombligo del ser amado. Porque son únicas y, bueno, es bastante probable que 21 gramos de uñas contengan una porción de alma que cualquier otra parte del cuerpo. En realidad no somos tan profundos como pretendemos ser.

Visto en Dangerous Minds

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