Abril: cigüeñas y culebras

Abril: cigüeñas y culebras
ULISES

 

En abril estamos asistiendo a la apoteosis de la corrupción, el blanqueo y la evasión. En este mes hemos presenciado el desbordamiento de las alcantarillas; la cloaca del globo ya no puede drenar tanta porquería. Hemos descubierto a cientos de ladrones que se sientan en los parlamentos y tienen como los ratones muchos escondites para ocultar sabanazos y evadir impuestos. Hemos visto en los telediarios cómo la Guardia Civil se lleva después de ponerle pulseras a banqueros y barandas, un sambenito posmoderno, sin caperuzas de cartón, aunque empujándole la cabeza en la lechera. En los papeles de Panamá están los dueños del mundo y los que lo gobiernan: banqueros, políticos y familias reinantes. El pillaje de los que tienen patente de corso ha salido a la superficie y ha probado lo que ya intuyó antes de que se inventara el capitalismo y la plusvalía: con dinero se compra el paraíso, ahora sin ángeles, pero con la gracia de la exención. En los 2,6 millones de terabytes está escrito el nuevo capital, la acumulación de 38 años de saqueo. Los más ricos que Dios saludan al dinero, la «puta común del género humano».

Otra vez abril ha sido el mes más cruel; no sólo porque murieron Shakespeare y Cervantes, sino porque cada día por las letrinas han salido las turbias raíces del árbol de Panamá y las mordidas de los políticos y empresarios españoles; mientras los nuevos políticos se muestran incapaces de subir al Estado de la rapiña.

Federico García Lorca, en una telúrica intuición cantó su propia muerte y también cantó al mes de abril y a los campos de Granada sembrados con granos de calavera. En esos campos donde dormían los bueyes y volaban las garzas y las palomas, están mezclados con la tierra los huesos del poeta, fusilado el día 17 de julio de 1936, enterrado a flor de tierra, cuando aún las cabrillas brillaban en el cielo. El alcalde de Granada, José Torres Hurtado, al que llaman El tractorista, porque no va de pijo con gomina, ha sido detenido por la Policía porque sobre la Granada verde y sagrada autorizó la construcción de discotecas, gimnasios pistas de patinaje al lado del Serrallo Plaza. Van cayendo los padres de la tribu. El alcalde de Granada recuerda que él «casi creó el PP» y se niega a dimitir, a pesar de que le acusan en laoperación Nazarí de ser accionistas de las empresas que practicaban los mordiscos. Catorce policías tomaron su casa como si fuera un fortín.

Pero no todo es corrupción y navajeo en el mes despiadado. Sevilla y Jerez resplandecen en el topacio de las copas de la gente que se gasta 10 euros en vino y almejas. Abril-abril, alhelí en flor, orquídeas deslumbrantes, cigüeñas de resplandeciente blancura atacando a las culebras y a la comida basura. Se encienden los rosales y los pájaros rompen el silencio. En la España campesina de los romances, durante el mes abril se esquila a las ovejas y el aire se llena de los sollozos de los corderos porque no reconocen a sus madres sin lana.

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