UNA BREVE INTRODUCCIÓN A LA MEDICINA AYURVEDA“El concepto fundamental del ayurveda es mantener la salud. La ayurveda no observa la enfermedad, observa al portador y su vulnerabilidad”, señala el doctor Bala Manyam, neurólogo y profesor emérito de la Escuela de Medicina en la Universidad del Sur de Illinois. La medicina ayurvédica, de la que la mayoría hemos escuchado hablar sin entender a fondo cómo funciona, es uno de los sistemas médicos más antiguos del mundo. Su origen, como el de prácticamente todos los sistemas y prácticas de espiritualidad y bienestar en la India, se remonta a los Vedas.

Como explica el doctor Manyam, en los principios ayurvédicos el cuidado de la salud es una práctica altamente individualizada, que se basa en la constitución particular o prakruti de cada uno (parecido a la teoría de los cuatro humores de Hipócrates en la Grecia antigua). Así, el prakruti de cada individuo determina su carácter físico, psicológico y mental, y por lo tanto su vulnerabilidad a enfermedades. Entender un poco estos principios, a primera vista extraños para las costumbres occidentales y alópatas, no sólo puede explicar varias manifestaciones en nuestro cuerpo, sino que abre también una posibilidad relativamente sencilla para mantenerse sano y equilibrado a lo largo de la vida.

En la ayurveda, el prakruti se determina por tres “energías corporales” llamadas doshas. Existen tres doshas básicos, y aunque todos tenemos rasgos de cada uno, la mayoría de las personas tienen una o dos que predominan:

La energía pitta está vinculada al fuego, y se cree que controla los sistemas endócrino y digestivo. Las personas con energía pitta son consideradas airosas en su temperamento, inteligentes y rápidas. Cuando la energía pitta está fuera de balance puede resultar en úlceras, inflamación, problemas digestivos, ira, acidez y artritis.

La energía vatta está asociada con el aire y el espacio, y vinculada con el movimiento del cuerpo: la respiración y la circulación. Se cree que predomina en personas alegres, creativas y lúcidas. Cuando está fuera de balance puede provocar dolor de articulaciones, constipación, piel seca y ansiedad.

La energía kapha, asociada a la tierra y el agua, controla el crecimiento y la fuerza, y se asocia con el pecho, el torso y la espalda. Predomina en personas consideradas fuertes y sólidas en constitución, y generalmente de naturaleza apacible. Pero la obesidad, diabetes, problemas de sinusitis, inseguridad y asuntos de la vejiga pueden resultar cuando la energía kapha está fuera de balance.

No es difícil determinar qué tipo de dosha predomina en uno, de acuerdo a las descripciones generales de carácter que les corresponde, pero en este vínculo se puede tomar un test para determinarlo con mayor precisión (en inglés). Desde luego, de acuerdo a las creencias ayurvédicas, factores como el estrés, una dieta insana, el clima o las relaciones problemáticas pueden influenciar el balance que existe entre los doshas de las personas. Estos desbalances, por su parte, dejan a las personas vulnerables a enfermedades.

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Ahora, los tratamientos ayurvédicos –como meditación, aromaterapia, masajes, música y dietas individualizadas– tienen el objetivo de mantener sana a una persona, no curarla de alguna enfermedad. El término ayurveda significa en sánscrito, literalmente, “ciencia de la vida” (ayur: vida, veda: ciencia o conocimiento). Para mantener este equilibrio se emplean decenas de plantas y hierbas, dependiendo del dosha de la persona, pero principalmente la cúrcuma, el olíbano (también conocido como franquincienso), la bufera (Withania somnifera), el melón amargo (Momordica charantia), la albahaca, el triphala (una fórmula de tres hierbas que consiste de amalaki (Emblica officinalis), bibhitaki (Terminalia bellirica) y haritaki (Terminalia chebula)) y el trikatu, una fórmula complementaria al triphala que significa “tres pimientos” y que incluye pimienta negra, pimienta larga y jengibre.

En importante tener en mente que en el ayurveda, como en otros sistemas de medicina oriental, las hierbas casi nunca se usan en aislamiento. En lugar de ello se combinan en fórmulas estándares pero individualizadas diseñadas para balancear y armonizar las propiedades de las hierbas constitutivas. Por ello es crucial no automedicarse y consultar a un practicante profesional de ayurveda, que por fortuna no es difícil encontrar en prácticamente cualquier país de Occidente. Organizaciones como Ayurvedic Trust se han dedicado a respaldar afirmaciones sobre la eficacia del tratamiento ayurveda con estudios y artículos evaluados por la ciencia, publicados en dos revistas muy recomendables: Ancient Science of Life y ASL-Musculoskeletal Diseases.

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