Humanidad mejor

ANTONIO GALA

Humanidad mejor

La variedad humana ha sido -y ahora más- infinita. De padres gatos, hijos michinos; pero la identidad de cada uno por algo se distingue: hasta los gemelos son diferentes en su interior. Convivir, aun con las mejores intenciones, no es sencillo: la buena voluntad facilita la convivencia. El egoísmo produce diferencias hasta entre los siameses. Y no está mal ese individualismo. El yo es un pronombre que pertenece y que designa de modo individual. El individuo -andaluz, catalán, gallego…- produce la variedad enriquecedora de todos. Con aspiraciones, idiomas, proyectos, amores diferentes. Tanto, a veces, que provoca ciertas enemistades. En cualquier conjunto nacional puede resultar enriquecedor o empobrecedor, según el grado de diferencia a que se llegue: ideológica y anímicamente… Lo malo es que las diferencias se utilicen como arma. La afirmación de la personalidad o de la Historia no puede transformarse en soberbio pretexto de guerra. La individualidad es una cosa; la antipatía, otra. Y el egoísmo, la peor. Por descontado, la historia humana ha consistido en nuestra afirmación sobre los otros: mala aliada por injusta y soberbia. La superioridad de unos cuantos no autoriza a sentirse superiores; más bien obliga a ser beneficiosos y no beneficiarios. Tal es el sentido de la verdadera humanidad. En otro caso, la soberbia es estúpida, cuando no delincuente. Que Mas medite. Si puede.

http://www.elmundo.es/opinion

Deja un comentario