Diada: dos naciones

Diada: dos naciones

Hoy los catalanes celebran la Diada. Se espera una concentración espectacular. Horas antes de la fecha señalada, ya había más de medio millón de personas inscritas para asistir a la Via Lliure de la Meridiana. Yo, que a principios de los años 60 fui charnego de carajillo en las noches de la Rambla entre putas y peleas con los marineros de la Sexta Flota, me pregunto qué harán hoy y qué harán el día 27 de septiembre aquellos paisanos que se quedaron a vivir en Barcelona. Qué celebrarán y qué votarán aquellos muchachos nacidos en Murcia que oía Jaime Gil de Biedma hablando en catalán y gateando por los fosos de los fusilamientos cerca del castillo.

¿Qué tiene que ver el intratable pueblo de cabreros, nosotros los mesetarios, los que llegaron a ser paletas -respiraron el terrible tinte ardiendo de las fábricas de tejidos-, con ese cogollo burgués que siempre quiso irse de nuestro mapa?

 

Se ha inaugurado el Centro de Arte de Santa Mónica, con ventanas rojas, al final de la Rambla, donde se oye constantemente la voz de Gil de Biedma recitando sus propios poemas. Según los organizadores “el color rojo de las ventanas tiene que ver con el útero, con los burdeles y la noche”, pero yo me pregunto qué derrota o qué victoria van a celebrar los hijos de Murcia, de Cuenca, del sur y del centro. Las tropas que asaltaron Barcelona, ejecutaron a dirigentes catalanistas y suprimieron la Generalitat y el Consell de Cent, no eran las suyas sino de Felipe V. ¿Se sienten concernidos cuando Artur Mas declara que quiere defender con los votos lo mismo que defendían los héroes de 1714? ¿Quiénes son los héroes de quién?

Cantarán ‘Els Segadors’ los que quieren abrir una Via Lliure a la república catalana; pero, ¿qué sentirán los que oyen todos los días acusar a sus muertos de ser los ladrones y tiranos?

Hay también muchos catalanes que hablan diciendo que la aventura de Mas es una inmensa collonada, una manipulación de la historia, un victimismo quejumbroso. Sin embargo, están callados los que escuchan todos los días insultos de los que han convertido la historia en una mala memoria.

Me cuentan que hay en Cataluña una enorme tensión reprimida. “Aquí hay mucho jaleo. En las reuniones familiares se recomiendan, unos a otros, no sacar el tema. Si ganan los independentistas será porque no se mueven los que se sienten españoles; o son gente muy cómoda que no quiere significarse”. ¿A qué les sonarán los violonchelos? ¿Qué sentirán ante las ‘esteladas’ aquellos andaluces, sus hijos y sus nietos de la ‘novena provincia’ de Andalucía? El CIS anuncia que con la CUP -la Cataluña profunda, anarquista y antiespañola- los independentistas conseguirán la mayoría absoluta. Serán más los que voten en contra de los secesionistas, pero el mal ya está hecho. Los patriotas que esperaban el nacimiento de una nación van a tener dos.

RAÚL DEL POZO

http://www.elmundo.es/opinion

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