Bosques y árboles

federico fuertes guzman4  Filosófica, la mamá recomendó a su hijo:
-No llores porque las nubes te impidan ver el sol ya que las lágrimas te impedirán ver las estrellas. Paradójica, la madre insistió: -Está bien, al menos no llores porque ni siquiera podrás ver las nubes cuando se retiren. Determinante, la madre zanjó la conversación. -Llora al menos con un motivo -dijo a su hijo mientras daba por tres veces con su zapatilla en el infantil trasero.
Entonces, cantó el gallo.

Federico Fuertes Guzmán

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