Zerolo: orgullo gay

Zerolo: orgullo gay

ULISES

RAÚL DEL POZO

Ocurre contadas veces en España. De pronto, un ciudadano es cantado y contado, incluso por sus adversarios, sin rencores. Es el caso mágico de Pedro Zerolo, inspirador del movimiento gay. Su fallecimiento ha provocado un impacto social. Piden para él el nombre de una calle en Chueca y va a ser velado en el Patio de Cristales del viejo ayuntamiento. Hace tiempo que no se daban tales muestras de afecto a un luchador, a un demócrata.

Compruebo cuánto le querían hablando esta mañana con quienes fueron sus amigos. Quique Sarasola recuerda que fue en la movida, cuando un puñado de ciudadanos, «un deportista que era yo, un cura, un militar y un par de políticos», nos pusimos en contacto con Pedro Zerolo. Él fue el que rompió el odio que venía incluso de nuestros clásicos cuando describían con mala sangre a los sodomitas, y bujarrones. En las novelas picarescas los retratan en galeras por el único delito de ser «putos». Las sátiras asombran por su desprecio. «Requiescat in culo, mas no in pace», dice Quevedo.Los escritores del Barroco insisten en aconsejar a sus lectores que se cosan el culo. Pedro sabía que aquí no había que dar el aullido deAllen Ginsberg, ni quemarse los pelos púbicos con marihuana como habían hecho los norteamericanos, sino idear una propuesta prudente para ir haciéndose visibles, para que las lecheras dejaran de llevarse a gente maravillosa como Vitín Cortezo, amigo de Lorca, aquel legendario homosexual al que detenían cada semana en Oliver y se iba saludando a los borrachos y poetas malditos.

Cuenta otro activista: «Pedro nos decía que aquí no era posible la revuelta del bar Stonewall donde, después de una redada, nació el orgullo gay. Aquí había que ir más despacio en el país de las persecuciones». Quique Sarasola, tres veces campeón de España de hípica, salió del armario y posó en la portada de la revista Zero, convirtiéndose en icono gay. Como lo fue símbolo de la liberación el desnudo de Marisol en Interviú con la foto de César Lucas. «Pero Pedro no obligó a nadie a salir del armario -explica-, todo lo hacía dentro de la moderación, pero con un gran carácter. Era muy prudente, muy bueno, muy ecuánime, muy canario y todo lo hacía dentro de la moderación». A eso en Madrid se le suele llamar conducta.

La izquierda amplia se ha movilizado con sus diferentes palos y cantes porque, además del dolor sentido, necesitan movilizarse por causas justa. Las colas en el Patio de Cristales serán tan utilizadas como el entierro de Tierno. Por fin a un político no se le somete a escraches y se convierte en el poster de una época dorada de la libertad. Zapatero ha reconocido que fue Zerolo el que le convenció para que hiciera la ley del matrimonio homosexual, que colocó a España en la vanguardia de los derechos civiles, asombrando al mundo, que veía aún a este país como el de la represión. José María García me dice: «Era un gran tipo, pero está claro que aquí tienes que morirte para que te santifiquen».

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