* Un inciso antes de continuar: Se que la mayoría de vosotros no vais a estar de acuerdo con estas lineas. No es mi intención convenceros de nada y tampoco pienso poseer la verdad absoluta. El objetivo secundario de este artículo es haceros pensar; El principal es que me expliquéis en que creéis que estoy equivocado y me hagáis pensar a mi…

Comenzamos:

1- “Ya sabes tu que a mi no me importa lo que los demás hablen de mi”

2- “Yo no juzgo a los demás, y soy como soy, al que no le guste que no mire”

¿Alguna vez has escuchado alguna de estas frases? Seguro que si, su utilización en los últimos tiempos ha subido como la espuma. Cada vez que presencio una conversación en la que surgen estas afirmaciones suelo observar detenidamente. Normalmente soy una persona bastante habladora, pero a veces en la vida mantenerte expectante es mucho más productivo. Callar y escuchar para aprender.

¿Qué significan este tipo de frases? Son una declaración de independencia emocional. La rotunda aseveración de que vivimos nuestra vida sin importarnos la percepción que los demás tengan de nosotros. Pues bien, te contaré un secreto que ya conoces: No solo te importa lo que los demás opinen de ti, es que además, en ocasiones, te hace sufrir.

Tratemos de analizar estas dos frases de una forma distinta. El inicio de cada una es muy representativo de lo que esconden:

1- “Ya sabes tu”: Una manipulación en toda regla…”Ya sabes tu que me conoces”…Una forma de apelar a la confianza con tu interlocutor para ocultar tus miedos. Lo peor de todo esto es que estas conversaciones suelen cruzarse entre gente que se siente atrapada en lugares comunes, y se acaba produciendo una solidaridad irresponsable. La peligrosa mezcla entre necesitar a alguien que te comprenda y buscar a alguien a quien comprender.

2- “Yo no juzgo a los demás”: ¿En serio? ¿estas segur@ de eso? Pues es extraño, porque tu cerebro esta construido para analizar, clasificar, juzgar y etiquetar.

En el instituto, en la universidad, en el trabajo…¿Alguna vez has necesitado hacer un esquema? Un proceso humano básico, un concepto complejo dividido en partes simples para lograr una mejor asimilación. Una característica aislada que es la llave que nos permite comprender un todo. Es imposible definir a una persona con un solo adjetivo, pero en una relación humana compleja esa característica nos sirve como referencia.

Pero…¿Y si un grupo de personas coinciden en colgarnos la misma etiqueta? Pues que de repente, acertadamente o no, se nos ha asignado un rol del que va a ser muy difícil librarnos. Si además llegamos a interiorizar ese rol…preparate, porque ahí surgen los problemas.

¿Eres el fiestero del instituto?, ¿El tímido de tu familia?, ¿El despistado de tu trabajo?, o el favorito de l@s reprimid@s de varias generaciones de españoles: ¿Eres la promiscua de tu grupo de amigas?

¿Que daños provocan estos roles?

– Hay personas que se sienten limitadas, enjauladas. Después de crecer o evolucionar muchos individuos cambian su comportamiento natural para huir o adaptarse a su rol. “Voy a beberme otra copa, aunque no me apetezca, para no defraudar a mis amigos” “No voy a tener nada esta noche con ese chico, aunque me apetezca, para que mis amigas no hablen mal de mi” “Esa chica me parece inteligente y atractiva pero no voy a tener nada con ella, aunque me apetezca, porque mis amigos piensan que es fea” Se que este tipo de comportamientos son difíciles de reconocer en uno mismo, pero…¿En serio no os suenan de nada? En pleno 2015 no subestiméis la fuerza de la presión social en un individuo emocionalmente inestable.

– Hay personas que sintiéndose frustradas con su rol deciden huir, viajar a otro lugar. ¿No conocéis a nadie que después de irse a vivir a otra ciudad, cuando vuelve a casa parece más liberado, más en paz? Yo he llegado a escuchar: “Es que en X ciudad estoy más comod@, la gente no te juzga”…¿En serio?, ¿No te juzgan?, ¿A donde te has ido a vivir?, ¿A “Nunca Jamás? Somos juzgados en todos los lugares, es un aspecto inherente a las sociedades actuales. Lo único que puede cambiar son los parámetros en los que se basa la critica. No ha cambiado la gente, simplemente te has liberado de un rol que te oprimía y eso te hace sentir mejor. A veces esto puede ser una solución permanente, otras veces tan solo es un parche que te impide trabajar en tus problemas.

Y todo esto…¿A donde nos lleva?…

Al mejor consejo que te puedo dar: Ponte en duda.

La segunda señal que te puedes dar a ti mismo de que quieres dejar de estar roto, es ponerte en duda. Asume que de cada critica, de cada opinión, se puede sacar algo positivo por descabellada, absurda o mezquina que sea: ¿De quien viene dirigida? ¿Lleva algo de razón? ¿Esta simplemente volcando sus frustraciones en mi? ¿Por qué proyecto una sensación que no es real? Parece un método agotador, pero te va a llevar a conocerte mejor a ti mismo y a los demás. Tenlo claro, en la mayoría de las ocasiones, es el desconocimiento el que provoca el dolor.

En el momento en que no entres en pánico o cólera cada vez que te enteres que alguien habló de ti, que aprendas a reaccionar sin caer en una falsa indiferencia que solo denota frustración, en ese momento dejarás de explicarle a todo el mundo que a ti no te importan lo que los demás opinen de ti, ya no te hará falta. Piénsalo, la diferencia es que mientras un individuo roto se siente atacado constantemente, uno emocionalmente estable encaja, asimila, aprende, se sacude el polvo… y sigue su camino.

images (1)

http://1000historias.com/