Metales

Metales

El orgullo no es lo mismo que la dignidad. Con la dignidad pueden ganar lucidez las relaciones. Dan un baño de plata a quien la ejerce  y dan una lección de elevada condición humana. El orgullo, sin embargo, se halla cerca de la embriaguez. Borrachos de orgullo, los sujetos manotean como locos sin ton ni son. Matan o no físicamente a causa de la ofensa que creen haber recibido o recibieron. Pero se matan a sí mismos por días o meses o vidas enteras defendiendo una vana escarapela personal. Una condecoración  que no es sino, en numerosos casos, una placa de hojalata. La chapa de un ser pueril que ve oro hasta en el excremento propio.

Vicente Verdù

Blog de Vicente Verdú · El Boomeran(g)

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