La escopeta nacional

Era el final de la década de los 70 y el director Luis G. Berlanga nos retrataba de forma ácida a la clase empresarial y política del tardofranquismo en una trilogía que comenzaba con la Escopeta Nacional, inspirada precisamente en las cacerías del dictador, y hoy mucho después no es que cobre actualidad, es que es como un selfie híper contemporáneo de la descomposición de parte de los mismos.
 

La escopeta nacional

No es irrelevante que, quien haya puesto la dinamita para el diálogo fracasado de Mas y Rajoy, haya sido el propio Ministerio de Hacienda, el que ni ayer, ni en el pasado desveló, aún sabiéndose o sospechándose, la multimillonaria evasión fiscal del muy deshonorable Pujol, presidente durante casi un cuarto de siglo de su tierra, amén de marido político del trueque, contante y sonante de la derecha española en los años de secano parlamentario. 

La escopeta nacional

Ahora precisamente le han retirado la bula para seguir estafando a lo grande a su pueblo y al de al lado. Munición utilizada con el objetivo de adentrarse por la puerta trasera, para hacer tambalear el plan soberanista del hijo político. Esta artillería de uno de los sobrados de la ingeniería financiera no sólo tiene efecto boomerang para los autores, es que acaban de poner el ventilador de aspas a toda revolución.

La escopeta nacional

La caída de uno de los iconos de la transición, con todo el arsenal y el árbol genealógico a cuestas (si Santiago Carrillo levantara la cabeza…) es profundamente pedagógico, en el sentido de la lección aprendida, todo es tocable, todo es revisable, aquí no caben las epístolas lacrimógenas del mea culpa y demás mamarrachadas autocompasivas del patriarca de la saga.

La escopeta nacional

Este símbolo de la caída, nada insignificante y, provocada del emperador catalán, demuestra no que estamos tocando fondo, sino socavón, este affaire no sólo es un verbo de carácter judicial, o de responsabilidades políticas, es un marcador del final de una era adulterada y prostituida, en el que contribuyentes y gobernados hemos sido ninguneados.

La escopeta nacional

Se debe levantar la alfombra, para que las cosas de su transparencia y sus amnistías fiscales dejen de ser la tapadera de la Sodoma contable española. Decía Gandhi que «en la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos».

Kechu Aramburu del Rio
Publicado en el Correo de Andalucia 

http://elrincondekechu.blogspot.mx/

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