Anís sin mono

Anís sin mono

La teoría de la evolución llegará finalmente a los colegios israelíes en el curso que comienza la semana que viene, más de un siglo y medio después de su formulación.

Los maestros podrán explicar el concepto general de la teoría, y podrán incluso decir que unos animales han evolucionado de otros, pero no podrán ir más allá y decir que el hombre procede del mono.

El ministerio de Educación sostiene que la teoría de Darwin es “raguish” en Israel, o sea “sensible” y advierte eufemísticamente que si se da completa “no será aceptada por todos”, en alusión a una buena parte de los judíos religiosos y muy religiosos. Por este motivo, los alumnos israelíes seguirán privándose de este aspecto “polémico” de la ciencia.

La teoría en cuestión se consignó por primera vez en El origen de las especies, que Charles Darwin publicó el 24 de noviembre de 1859, causando un considerable escándalo en algunos medios de la época, especialmente religiosos, aunque en ese libro todavía no se escribió explícitamente que el hombre procede del mono.

Debe considerarse como un avance considerable que los estudiantes israelíes conozcan los rudimentos de la evolución, aunque no se mencione en los programas acadámicos nada del mono, para lo que será necesario esperar algún tiempo más, tal vez mucho más, si tenemos en cuenta que el peso de la religión es cada vez mayor en este país.

El programa escolar del ministerio de Educación se refiere específicamente a la teoría de la evolución en las plantas y en los animales, pero no en el hombre, que los libros sagrados dicen claramente que fue creado por Dios a su imagen y semejanza.

Lo que dice Darwin choca frontalmente con el Génesis, así que para evitarse problemas con los cada vez más abundantes estudiantes religiosos, con sus familias y con los poderosos rabinos, el ministerio ha decidido reconocer solamente la teoría en las plantas y animales.

De hecho, algunos rabinos se han rebelado y han recordado que no solamente el hombre y la mujer fueron creados por Dios, sino también todos los demás animales y las plantas.

Algunos académicos comentan que “no es lógico” que un “país occidental” como Israel no enseñe una teoría considerada básica en la cultura moderna.

Eugenio García Gascón

http://blogs.publico.es/balagan

Deja un comentario