Lasaña casera de calabacín

Receta de Lasaña de calabacín

INGREDIENTES

  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 kg de carne mezcla de ternera y cerdo
  • 2 calabacines grandes
  • 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 3 tomates grandes
  • Sal y pimienta al gusto
  • 1/2 vaso de vino blanco
  • 1/2 l de bechamel
  • 6 pimientos del piquillo
  • 1 cucharada de orégano y perejil
  • Pan rallado o queso para gratinar
  • 4 zanahorias grandes
  • 1 cucharada de tomate frito

¿Qué os parece esta variante de la musaka o moussaka? Aunque no es con berenjena está igual de rica os lo aseguro, de hace de manera muy parecida, preparándola con capas de calabacín. Todo ello gracias a unos calabacines gigantes que me ha regalado mi compañero Paco, recién llegados de la huerta de su padre en un pueblo de Ciudad Real. Así que la receta es más manchega que griega.

El calabacín me encanta especialmente, más aún si son de huerta y tienen tamaño aceptable. En los pueblos los suelen dejar crecer y luego están un poco huecos y pierden sabor. Pero para este receta no le van mal, pues intentamos que sean grandes y cubran una gran superficie, como si fuesen láminas de pasta. En el calabacín encontramos potasio, una alta proporción de agua y un gran contenido en fibra, tiene un gran valor diurético y facilita los movimientos intestinales. Para obtener el mayor número de beneficios tenemos que optar por cocinarlos al papillote, plancha, al vapor o al horno. Estos métodos preservarán de forma más efectiva los nutrientes.

Alguna vez os he comentado que solemos tunear la salsa bechamel con otros sabores que partiendo de la base normal con leche le añadimos un toque pimiento o tomate, con más sabor y un toque de color. Os aseguro que queda igual de cremosa, mejora la originalidad del plato a cocinar y resalta los sabores de lo que estamos cocinando. Probadlo en casa porque os gustará, totalmente de rechupete.

 

ANTES DE COCINAR, PREPARACIÓN DEL CALABACÍN

  1. Empezamos con los calabacines, la parte más importante, que actúan como la placa de pasta para hacer lasaña. Las cortamos en rodajas de unos 6-8 mm de grosor (si las cortáis demasiado finas al final se acaban rompiendo, además luego pierden grosor cuando las freímos).
  2. En una sartén echamos  aceite de oliva y cuando empiece a calentarse añadimos los calabacines. Freímos hasta que queden doraditos, aunque deben estar tiernos por dentro para acabar de hacerse en el horno. Pasamos a un plato con papel absorbente para quitarle el aceite sobrante. Es importante que cuando los friamos no haya demasiado aceite en la sartén porque entonces quedaran muy duros y no nos interesa. Apartamos hasta el montaje final.

PREPARACIÓN DE LA SALSA BOLOÑESA

  1. Escaldamos los tomates y una vez sin piel los picamos en trozos estilo brounoisse (cuadraditos pequeños). Cortamos las 2 cebollas y los dientes de ajo lo más fino posible. Pelamos y picamos las zanahorias lo mejor posible, cuanto más finas sean mejor porque se pasarán al hacer la salsa. Salpimentamos (sal y pimienta) la carne. Apartamos todos los ingredientes cada uno en un plato para preparar la salsa.
  2. En una cazuela echamos el aceite (6 cucharadas) y introducimos las cebollas y el ajo, y lo dejamos que se pase un poco (3 minutos), introducimos las zanahorias y lo pochamos todo muy bien (5 minutos más). Echamos la carne picada a la cazuela, yo suelo utilizar mezcla para que quede más jugosa. Añadimos un poco de perejil picado y una cucharada de salsa de tomate. Sofreímos durante 5-7  minutos a fuego suave, sin dejar de remover.
  3. Añadimos el tomate y el vaso de vino blanco, dejamos que se reduzca todo hasta que nos quede una salsa espesa. Aproximadamente unos 15 minutos a fuego suave.
  4. Comprobamos el punto de sal y si hace falta rectificamos. Reservamos y dejamos que se enfríe.                                                               http://www.recetasderechupete.com

 

Deja un comentario