Reloj, tiempo y olvido

Reloj, tiempo y olvido
  • Buenos días, señora Carmen.

  • Buenos días.

  • ¿Qué hace ahí parada? Se va a quedar congelada.

  • Estoy esperando a mi hijo. Se fue a comprar hace un rato, pero parece que se retrasa, añadió la anciana consultando su reloj.

  • No se preocupe, seguro que no tardará. ¿Le importa que le haga compañía?.

  • Gracias, hijo, no te molestes. Seguro que tienes cosas mejores que hacer que acompañar a una vieja como yo. Alguna moza afortunada te estará esperando…

  • No es ninguna molestia, se lo aseguro. Nos sentaremos en este banco y esperaremos…

Y Miguel, como cada mañana, se sentaba junto a su anciana madre, esperando a un hijo que jamás estuvo tan cerca…

Lo vi aquì: http://reflexionesdesdemisofa.blogspot.mx/

Deja un comentario