Así se fabrica el foie-gras: una tortura fruto del capricho


Igualdad Animal acaba de hacer público su último trabajo de investigación sobre maltrato animal, centrado en esta ocasión en las granjas de patos dedicados a la producción de foie-gras. El informe completo puede ser consultado aquí, pero a continuación resumo el proceso:

El infortunio de los patos mulard comienza desde que salen del cascarón, ya que solo los machos son válidos para la producción del foie gras. Las hembras son arrojadas vivas a un triturador en cuanto el sexador las detecta.
Los supervivientes son enviados inmediatamente a las granjas, donde estarán 21 días en naves climatizadas, hasta que tienen suficientes plumas para vivir al aire libre. A partir de ese momento vivirán nueve semanas en corrales al aire libre con acceso libre a comida y agua.
La quinta semana, comienza el baile. Se comienza a alimentar a los patos una sola vez al día, intercalando días de ayuno. El objetivo es acostumbrarles a ingerir de una sola vez la mayor cantidad de alimento posible.
Cuando los patos cumplen cuatro meses, se les confina en jaulas individuales que no les permiten moverse. Allí estarán entre 12 y 17 días durante los que serán alimentados dos veces al día mediante embudos de 25 centímetros de largo introducidos por el pico. Cada día se aumentará la cantidad de alimento que se les fuerza a comer hasta llegar a 900 gramos de maíz por toma.

Una vez se ha logrado acumular la mayor cantidad posible de grasa en los hígados de los patos, llega la matanza, con aturdimiento y degollamiento.

Este inhumano proceso de engorde forzado es tanto más desagradable cuando es para crear un alimento prescindible e insano. Según Consumer Eroski“es un alimento con un contenido en calorías, grasas saturadas, colesterol y sodio elevado. Por tanto, si se consume, es aconsejable hacerlo de manera ocasional”. Sin embargo, desde hace unos años, es un plato de moda y pocos restaurantes se resisten a tunear sus platos coronándolos con una porción de foie. Buscando estilo, promocionan una industria que maltrata animales.

Son muchos los países que han prohibido la producción de foie-gras mediante alimentación forzada: Argentina, Austria (en 6 de las 9 provincias), República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Irlanda, Israel, Italia, Luxemburgo, Noruega, Polonia (que lo prohibió cuando era el quinto mayor productor mundial), Suecia, Suiza, Holanda, Reino Unido y el estado de California, último en unirse a la prohibición este mismo año. Además, la UE también prohibió esta práctica excepto en los países en que fuera una tradición. Y a eso nos agarramos en España.

Mire el vídeo que abre este post y decida por sí mismo si comer foie merece la pena.

http://www.laaldeaglobal.com

zp8497586rq