Las entrevistas a Dalí en EL PAÍS

Por: Juan Carlos Blanco

 

Dali

Salvador Dalí fotografiado por Antonio Espejo

La inauguración de la exposición de la obra de Salvador Dalí que puede verse en el Museo Reina Sofía de Madrid anima a rastrear en la documentación sobre el pintor, que concedió cuatro entrevistas a EL PAÍS. La primera fue en agosto de 1976 y se tituló con una frase suya: “No engaño a nadie”. Se declaraba “católico, apostólico y romano y -naturalmente- monárquico”. La respuesta que daba era más compleja, pero en definitiva, se declaraba místico por querer la transmutación de la materia vil en oro y monárquico por creer en Dios. Hablando de su desinterés por formar parte de ningún partido político, recordaba unas declaraciones que él había hecho con anterioridad en referencia a Picasso: “Picasso es un genio, yo también. Picasso es un español, yo también; Picasso es comunista, yo tampoco.”

Las opiniones políticas de Dalí volvieron a formar parte importante de la entrevista que concedió a EL PAÍS el 30 de agosto de 1978 y que se publicó en el suplemento Arte y Pensamiento. “Yo soy apolítico. Sólo la Historia me interesa; la política es la anécdota.” Y más adelante se le preguntó “¿Qué se le ocurre decir a los españoles de hoy? Su respuesta cerraba la entrevista: “Que es tiempo de reconciliación y que todos tengan conciencia de que España es el país más importante del mundo. A la cuestión: ‘¿Qué hay de nuevo?’, contesto invariablemente: ‘¡Velázquez, siempre Velázquez!’ Cuando los españoles contesten todos a coro lo mismo, entonces España estará realmente unida”.

Dalí respondía a muchas cuestiones artísticas y también hablaba sobre sus relaciones personales con personajes de la talla de Lorca y Buñuel, entre otros. La entrevista fue muy peculiar y cuando se le preguntó por el surrealismo en España respondió: ” (…) para ser más papista que el Papa diré que el surrealismo soy yo”.

La siguiente entrevista la concedió el 24 de febrero de 1985. Se recordaba entonces que ya no aceptaba ni visitas ni entrevistas porque no quería que se le viera enfermo y menos en aquellos momentos en que llevaba una sonda nasal. Hizo una excepción con EL PAÍS y durante hora y media habló con Montserrat Casals. “Continúo creyendo en las bases del método paranoico-crítico que expliqué en la Sorbona y que incluso los maoístas aplaudieron”. Esas fueron sus primeras palabras, que dieron paso a comentarios sobre el fracaso del arte contemporáneo y sus relaciones con Picasso, Tàpies y Miró.

También habló de sus relaciones con Franco: “Franco, con una sangre fría colosal, dijo: hemos emprendido la guerra y la hemos ganado. Lo vi en varias ocasiones. Una vez en 1956, cuando el frío mató todos los olivos de la región. Le pedí que los plantaran de nuevo y lo hizo. Otra vez le visité para hablarle del museo. Entusiasmado, me dijo que mi museo sería la meca del arte moderno. La visita se convirtió en una verdadera representación de Tancredo. Siempre he hecho planchas con Franco: le trataba de excelencia, pero sabía muy bien que yo le consideraba como un Tancredo y el decía de mí ‘ese majadero de Dalí'”.

Un año más tarde, en enero de 1986, se publicó la última entrevista en EL PAÍS con Dalí. Fue Ian Gibson quien conversó en la Torre Galatea con Salvador Dalí sobre sus relaciones con Federico García Lorca, sin ahorrar detalles escabrosos sobre su sexualidad. Trataba de aclarar por qué lanzó un “¡Olé!” y sintió alegría al enterarse en París del fusilamiento de Lorca, con explicaciones un tanto confusas que hacían a Gibson concluir que “Dalí siempre fue Dalí y que juzgarle como si fuera una persona distinta -iba a decir “persona normal”- constituye un notable espejismo.”

Dalí estaba preocupado porque se pensara que traicionó a su amigo y antes de despedirse afirmó: “Era un honor para mi que Federico estuviera enamorado de mí. Aquello no era una amistad, era una pasión erótica muy fuerte. Eso es la verdad”.

En este enlace se accede a todas las entrevistas de EL PAÍS a Salvador Dalí.

http://blogs.elpais.com/fondo-de-armario

Deja un comentario