Doce diseños para una nueva Bandera de España: ¿y si fuera como la de Noruega?

En 1785 Carlos III convocó un «concurso» para elegir nuevo pabellón de la Armada, que se confundía con el de otras marinas… con el tiempo se convirtió en la Bandera Nacional

Doce diseños para una nueva Bandera de España: ¿y si fuera como la de Noruega?

MUSEO NAVAL

De  un trágico percance entre la Armada española y la inglesa surge el origen de los colores de la actual bandera de España que la Constitución de 1978 consagra finalmente (Art. 4.1) como «tres franjas horizontales, roja, amarilla y roja, siendo la amarilla de doble anchura que cada una de las rojas».

Pero esos colores tan característicos de lo español (rojo y amarillo) bien pudieran haber sido blanco y rojo (parecida a la bandera de Austria ahora), rojo con cruz azul (similar a Noruega) u otro tipo de combinación. Y es que en 1785 se convocó un «concurso» en España para decidir cuál iba a ser el pabellón que se izaría en los buques de guerra españoles, una «lluvia de ideas» que consistía en 12 propuestas de banderas presentadas por el marino Antonio Valdés y Fernández Bazán(4º capitán general de la Real Armada) al Rey Carlos III. También se eligieron propuestas para los pabellones de los buques mercantes.

El origen de ese «concurso» lo encontramos en el trágico percance en la Mar por el cual un buque inglés confundió a un español por otro de nacionalidad diferente (verdadero objetivo militar éste último de la acción inglesa). Y es que en aquellos tiempos todos los países bajo gobierno de la Dinastía de los Borbones -España, Francia, Nápoles, Toscana, Parma o Sicilia- lucían parecido pabellón izado en sus buques de guerra:las armas reales sobre paño blanco, propio de la Casa de Borbón. Solo se distinguía en el escudo de armas y a escasa distancia. Y sin viento era imposible la distinción.

Carlos III decidió poner fin a esa confusión en 1785. Y eligió el primero de los diseños que se le presentaron, «con alguna variación sobre el ancho de las franjas para que pudiera caber el escudo de armas», nos explica Pilar del Campo, responsable del Archivo del Museo Naval, en cuya sala V se exhibe el original del expediente de creación de la Bandera.

Doce diseños para una nueva Bandera de España: ¿y si fuera como la de Noruega?

Bandera final elegida

«Carlos III insistió en que la faja central fuese el doble que las rojas, ocupando con ello la mitad de la bandera y que sus Armas Reales se redujeran a un castillo y un león, sustituyendo a los mismos acuartelados, que figuraban en el proyecto inicial presentado» (ver foto superior).

Esta bandera, ya muy parecida a la actual de España que consagra la Constitución de 1978, solo se aplicaría a los buques de la Armada. En 1793 se ordenó que este pabellón ondeara también en los puertos y fuertes de la Marina. En 1843, por Real Decreto de 13 de octubre, sancionado por la Reina Isabel II se ordenó que todas las unidades militares españolas utilizaran la misma bandera. Su usó se generalizó en 1908, cuando un Real Decreto estableció la obligatoriedad de que ondeara en todos los edificios públicos en los días de fiesta nacional. De ahí el origen de la bandera española, un origen enraizado en la Historia Militar, más concretamente de la Armada.

Decreto del Rey Carlos III sobre el nuevo pabellón español en buques de guerra (1785)

«Para evitar los inconvenientes y perjuicios que ha hecho ver la experiencia puede ocasionar la bandera nacional de que usa Mi Armada Naval y demás Embarcaciones Españolas,equivocándose a largas distancias ó con vientos calmosos con la de otras Naciones, he resuelto que en adelante usen mis Buques de guerra de Bandera dividida a lo largo en tres listas, de las cuales la alta y la baja sean encarnadas y del ancho cada una de la cuarta parte del total, y la de enmedio, amarilla, colocándose en ésta el Escudo de mis Reales Armas, reducido a los dos quarteles de Castilla y León, con la Corona Real encima; y el Gallardete en las mismas tres listas y el Escudo a lo largo, sobre Quadrado amarillo en la parte superior. Y que las demás Embarcaciones usen, sin Escudo, los mismo colores, debiendo ser la lista de enmedio amarilla y del ancho de la tercera parte de la bandera, y cada una de las partes dividida en dos partes iguales encarnada y amarilla alternativamente, todo con arreglo al adjunto diseño. No podrá usarse de otros Pavellones en los Mares del Norte por lo respectivo a Europa hasta el paralelo de Tenerife en el Oceáno, y en el Mediterráneo desde el primero de año de mil setecientos ochenta y seis; en la América Septentrional desde principio de julio siguiente; y en los demás Mares desde primero del año mil setecientos ochenta y siete. Tendréislo entendido para su cumplimiento.

Señalado de mano de S.M. en Aranjuez, a veinte y ocho de Mayo de mil setecientos ochenta y cinco.

A. D. Antonio Valdés. Es copia del Decreto original.

Valdés.»

http://www.abc.es/historia-militar

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