Vino rosado… ¿Porqué no?

 Vino rosado… ¿Porqué no?

La respuesta es, ¡claro qué sí! La pregunta en el título viene a colación, pues el vino rosado, lamentablemente, aún es víctima de prejuicios y falsas creencias. La intención de este post es contribuir a aclarar, que se puede esperar de los vinos rosados y desmontar algunos argumentos que se esgrimen contra ellos.

El vino rosado

El vino rosado es básicamente un vino elaborado de uvas tintas, donde se ha permitido que sólo una pequeña parte de los pigmentos, taninos y aromas presentes en las pieles (hollejos) pasen al mosto. Esa es la razón por la cual estos vinos tienen el color que les da nombre. Los tonos de rosado que se pueden encontrar son muchos, dependiendo de la uva y las decisiones del enólogo. Podemos tener desde rosas apenas perceptibles hasta encendidos tonos cereza.

En general son vinos que comparten buena parte de la frescura y acidez de los blancos, con algunos matices de los tintos. Lo habitual es que sean vinos jóvenes, es decir, vinos que no están hechos para guarda y deben ser consumidos en el término de 1 a 2 años. La temperatura de servicio ronda los 10º C, aunque esto puede variar un poco para cada vino rosado. Si se trata de rosado espumoso deberá enfriarse un poco más, alrededor de los 6 – 7º C.

Es muy frecuente en todo el mundo el uso del término francés rosé para referirse al vino rosado.

Mentiras y medias verdades

Los detractores más frontales de los rosados simplemente espetan “el vino rosado es malo”. Ciertamente, se puede uno topar con rosados prescindibles. Pero la pregunta es ¿acaso no ocurre lo mismo con algunos blancos y tintos? Obviamente, el “argumento” anterior no pasa de ser una generalización, y como tal, pierde toda validez argumental.

Otra línea de ataque a los rosados la constituye el argumento que sostiene, “el vino rosado es un tinto mal hecho”. Acá tenemos que detenernos un momento en las formas de elaborar vino rosado. Hay tres maneras de producir vino rosado:
1. Maceración breve: En este caso, se estrujan las uvas y se dejan los hollejos en contacto con el mosto por un período de unas horas. Antes de iniciar la fermentación, se prensan las uvas y luego se retiran los hollejos. El resto del proceso se lleva a cabo como en vinos blancos.
2. Sangrado: En el sangrado (saignée en francés) se procede inicialmente como en la elaboración de un vino tinto. Luego, en etapas tempranas de la fermentación alcohólica, se retira (sangra) parte del zumo rosa, para ser fermentado aparte y producir vino rosado.
3. Mezcla: Método que por lo general, no es aceptado. Consiste en la mezcla de vino tinto y vino blanco

Los rosados elaborados con el primer método tienden a ser más ligeros y frescos, en tanto que, el sangrado produce rosados con más estructura e intensidad. Elaborar rosados por mezcla, dicho coloquialmente, es trampa, pues en rigor, no se hace la vinificación de un rosado. Sin embargo, hay una notable excepción: La legislación de la AOC Champagne en Francia, permite la mezcla de blancos y tintos. De hecho, la mayoría de los champagne rosé se elaboran a partir de vino base blanco Chardonnay al que se agrega tinto Pinot Noir o Pinot Meunier. Volviendo al argumento “el vino rosado es un tinto mal hecho”, debe quedar claro que se trata de una burda manipulación.

A beneficio de inventario, hay que mencionar al más folclórico de los argumentos contra el vino rosado, y sobre todo, contra los hombres que lo beben. Palabras más palabras menos reza, “macho que se respeta no toma vino rosado”. Esto no es un argumento. Es un chiste, y para colmo, machista.

Probemos dos rosados

Como siempre, lo mejor es dejar que el vino hable en las copas. A continuación, les propongo dos rosados interesantes, entre las varias y muy interesantes opciones disponibles en el mercado.

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Crios de Susana Balbo Rosé of Malbec 2010

La variedad Malbec, que ha hecho de Argentina su casa y le ha dado renombre internacional con grandes tintos, produce también cosas como este magnífico rosé de la bodega Dominio del Plata (en Twitter @ddpwinery). Se presenta con un color cereza muy vivo. En nariz es muy fragante, con aromas a fresa y algunas notas florales. En la boca es pleno y amable, con sabores a fresa y cereza, buena acidez y final muy agradable con leves notas de especias. Es un vino con buena estructura que lo hace muy versátil. Personalmente, lo acompañaría con aves y platos asiáticos de sabor suave (no muy picantes). Este vino es traído a Venezuela por Ibero Americana Licores C.A. (en Twitter @IALCA)

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León de Tarapacá Rosé 2011

La bodega chilena Viña Tarapacá (en Twitter @vinatarapaca@TarapacaVzla) nos trae en su línea de vinos jóvenes León de Tarapacá, este interesante rosé de Cabernet Sauvignon. En copa muestra color rosa intenso con matices violáceos. En nariz nos entrega aromas de fresa y cereza. Tiene un buen paso en boca, se muestra seco, fresco y muy agradable. Me parece perfecto como aperitivo. Lo tenemos en Venezuela gracias a Distribuidora Glasgow C.A. (en Twitter@d_glasgow)

Hasta la próxima. ¡Salud con una copa de rosé!

José Sidonio Rodríguez

Entusiasta del vino

Fuente: http://elgourmeturbano.blogspot.com.es

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